El mes de "ABRIL"
La verdad es muy poco lo que recuerdo de estas prácticas,por lo cual me limitare a hablar de forma mas general a lo ocurrido en el mes de abril. La primera es la más relevante la cual ya tiene un artículo dedicado sólo a aquella ves, las otras prácticas corresponden al 10, 17 y 24 de abril, todas fueron muy normales, durante todas aquellas clases se pasó la unidad de energía, los distintos tipos, las fuentes de energía, los fenómenos naturales, fenómenos artificiales, etc. En estas prácticas fui tomando mas confianza con la profesora, la pude conocer mas y ella a mí. Con los alumnos fue lo mismo, logré recordar el nombre de algunos, note mas cerccanía de ellos hacia mi, note mas respeto de la mayoría y mucha mas confianza a la hora de consultar sus dudas.
Con respecto a la labor de la profesora, debo decir que tuve muchas contradicciones, a veces veía poco compromiso de su parte, aunque a fines de mes de alguna forma eso ha cambiado, debo destacar la capacidad que tiene para controlar al curso, su carácter imponente, la verdad, me gustaría tenerlo para enfrentar ciertas ocasiones y a ciertos alumnos. La disciplina de los alumnos no ha cambiado mucho, siguen siendo esos niños conversadadores en extremo y poco comprometidos con su labor de estudiante. ¿como motivarlos ?
El dia 24 de abril, la última práctica del mes, tuve que dirijirme completamente sola al curso y orientarlos frente a una materia, se trataba de que yo hiciera una pequeña introduccion a los cambios de estado, todo esto por peticion de la profesora, asi que repire profundo y me lancé, trate de hablar fuerte y claro y de parecer lo mas creible posible, ya que a pesar de que conocia el contenido, ni siquiera habia leido el texto que la profesoa me pasó, sin embargo le lei lo mas comprensiblemente en voz alta, es decir se los lei a los alumnos al mismo tiempo que lo leia yo, por primera vez, a medida de la lectura me detenia para hacer aclaraciones o explicar cosas cosas que creia eran importantes, ademas de ir haciendoles preguntas a los alumnos, lo mejor de todo fue qeu cuando me pare adelante todos se quedaron mudos como nunca antes, no lo podia creer, todos me respondían y ponían atención, al final de la clase la profesora me felicito, me dijo que tenia un buen timbre de voz, una voz fuerte, que se me escuchaba claro, que tenia buena pronunciacion, en fin le parecio bueno lo que hice, lo cual por supuesto me dejó muy contenta.
Con respecto a la labor de la profesora, debo decir que tuve muchas contradicciones, a veces veía poco compromiso de su parte, aunque a fines de mes de alguna forma eso ha cambiado, debo destacar la capacidad que tiene para controlar al curso, su carácter imponente, la verdad, me gustaría tenerlo para enfrentar ciertas ocasiones y a ciertos alumnos. La disciplina de los alumnos no ha cambiado mucho, siguen siendo esos niños conversadadores en extremo y poco comprometidos con su labor de estudiante. ¿como motivarlos ?
El dia 24 de abril, la última práctica del mes, tuve que dirijirme completamente sola al curso y orientarlos frente a una materia, se trataba de que yo hiciera una pequeña introduccion a los cambios de estado, todo esto por peticion de la profesora, asi que repire profundo y me lancé, trate de hablar fuerte y claro y de parecer lo mas creible posible, ya que a pesar de que conocia el contenido, ni siquiera habia leido el texto que la profesoa me pasó, sin embargo le lei lo mas comprensiblemente en voz alta, es decir se los lei a los alumnos al mismo tiempo que lo leia yo, por primera vez, a medida de la lectura me detenia para hacer aclaraciones o explicar cosas cosas que creia eran importantes, ademas de ir haciendoles preguntas a los alumnos, lo mejor de todo fue qeu cuando me pare adelante todos se quedaron mudos como nunca antes, no lo podia creer, todos me respondían y ponían atención, al final de la clase la profesora me felicito, me dijo que tenia un buen timbre de voz, una voz fuerte, que se me escuchaba claro, que tenia buena pronunciacion, en fin le parecio bueno lo que hice, lo cual por supuesto me dejó muy contenta.
Y asi han pasado los días
Bueno, puedo decir que los días han sido buenos. Cada día tengo mucha mas cercanía con la profesora y con los alumnos. Eso si el primer día de clases fue tranquilo y solo observativo, pero los días siguientes he tenido mucha “acción”, por así decirlo, he tenido que estar muy pendiente de los niños, recuerdo que los primeros días se volvían cansadores, agotadores, esto sucedía por la mala disciplina de los alumnos, con ellos siempre hay que estar al pendiente, ya que conversan mucho, y son muy desordenados, intranquilos diría yo, por lo tanto durante todo el desarrollo de la clase me encontraba tensa, además son extremadamente preguntones, todo lo preguntan, lo cual también trae cierto nerviosismo, ya que tal vez mas de algo puedo no saberlo, aunque hasta el momento me ha ido bien y cuando no se algo soy franca en decir que no estoy segura y le pregunto a la profesora o les digo que ellos mismos le pregunten a la profesora.
Con el paso del tiempo he notado cierto cariño y respeto de muchos alumnos, aunque las niñas son la que menos me han aceptado, solo la conducta de un alumno me incomoda y me inquieta bastante, posee una conducta muy compleja, es incluso muchas veces irrespetuoso y no solo con mi persona, sino también con la profesora guía, es increíble como cuando el no esta presente el ambiente en el aula es totalmente distinto, mucho mas tranquilo y ameno, lo peor de todo es que el resto de los alumnos adoptan la misma conducta de él, es como si lo admiraran y aquel alumno se siente como el líder y siento que cada vez que hace alguna travesura siente satisfacción. Muchas veces no se como enfrentar esas incomodas situaciones. También he sentido que los alumnos me ven como una amiga, pienso que puede ser por lo joven que me ven, he tenido que aclarar en reiteradas situaciones el lugar que tengo frente a ellos. ¿Será mejor ser una profesora seria, poco amiga y estricta? O ¿será mejor ser una profesora accesible, simpática, amigable, que caiga bien? O tal vez existe un punto medio entre los dos. ¿Cuál será ese punto medio?, ¿fácil o difícil de alcanzar?.
Con el paso del tiempo he notado cierto cariño y respeto de muchos alumnos, aunque las niñas son la que menos me han aceptado, solo la conducta de un alumno me incomoda y me inquieta bastante, posee una conducta muy compleja, es incluso muchas veces irrespetuoso y no solo con mi persona, sino también con la profesora guía, es increíble como cuando el no esta presente el ambiente en el aula es totalmente distinto, mucho mas tranquilo y ameno, lo peor de todo es que el resto de los alumnos adoptan la misma conducta de él, es como si lo admiraran y aquel alumno se siente como el líder y siento que cada vez que hace alguna travesura siente satisfacción. Muchas veces no se como enfrentar esas incomodas situaciones. También he sentido que los alumnos me ven como una amiga, pienso que puede ser por lo joven que me ven, he tenido que aclarar en reiteradas situaciones el lugar que tengo frente a ellos. ¿Será mejor ser una profesora seria, poco amiga y estricta? O ¿será mejor ser una profesora accesible, simpática, amigable, que caiga bien? O tal vez existe un punto medio entre los dos. ¿Cuál será ese punto medio?, ¿fácil o difícil de alcanzar?.
Mi primera práctica
Si mal no recuerdo, fue un día 3 de abril, estaba realmente nerviosa, así como se esta a todo aquello que es desconocido y nuevo, pero además sentía ansiedad y curiosidad de conocer ese mundo nuevo en el cual me presentaba como profesora y no como alumna.
Ese día llegue a mi centro de practica, Liceo la Asunción de Talcahuano, aproximadamente a las 11:25 a.m., al llegar me señalaron cual era la oficina de UTP, en la cual se encontraba el señor Miguel Torres, el fue la primera persona oficial que conocí del centro, lo cual fue bastante agradable, ya que se encargo de darme una cordial bienvenida y de hacerme sentir como en casa, luego me llevo a la sala de profesores para conocer a mi profesora guía, Tatiana Henríquez, lo cual fue fallido, ya que no la encontramos ahí, pues ya se había retirado a la sala de clases, así que fuimos directamente al aula donde ya había comenzado la clase, debo decir que la primera impresión al verla fue la de una persona seca, áspera de tratar, me pareció una persona con carácter fuerte, sin embargo, eso ha cambiado radicalmente con el paso del tiempo y desarrollo de las prácticas pedagógicas, el Sr. Miguel hizo una breve presentación entre yo y la profesora, luego entramos a la sala y la profesora tomo la palabra y me presento al curso y lo hizo de la siguiente manera ( es lo que mi frágil memoria logra recordar): " niños ella viene de la Universidad Católica de la Santísima Concepción y es una profesora en pre-práctica , por lo tanto espero le den todo el respeto que se merece, como profesora que es." En ese momento al escuchar aquellas palabras, fue como si algo mágico cambiara en mí, en mi forma de pensar, de verme, de plantearme frente a esos niños. Era como si sintiese que por fin ya no era una alumna, sino una profesora, me sentí autoridad dentro de esa sala. Además sentí todo el respaldo que necesitaba por parte de la profesora. Después de eso hubo una conversación un poco mas intima con la profesora, donde me relato cuantos años llevaba en aquel liceo y como los había vivido. Después me pidió que revisara unas pruebas mientras ella seguía con la clase, en ese entonces comenzaba con la unidad de energía, los tipos de energía, las fuentes de energía, etc. Trate de hacerlo lo mas rápido posible, ya que quería ponerme a analizar y observar la clase, los alumnos, el ambiente, la sala y también la profesora, debo confesar que sentí un poco de angustia, vi a la mayoria del curso hablando, pero en realidad gritaban, se golpeaban, se insultaban, se tiraban papeles y poco caso hacían a las atenciones de la profesora, ella les hablaba, pero tampoco hacia un gran esfuerzo por mejorar la disciplina de los alumnos y alumnas y sentí tristeza, vi a la profesora en una actitud de indiferencia frente a lo que ocurría, su actuar me parecía cansado y creo que aquella actitud ya la había visto antes en algunos profesores que tuve en algún momento, es como si nada les importara, es como si la fuerza y optimismo que es propio de la juventud llena de ganas, de sueños, de metas por cumplir, de cosas por cambiar, de pronto no tuviesen sentido, es como si estuviesen cansados de intentarlo. A pesar de aquello puedo decir que ese día, camino a la universidad, cuando ya había concluido mi práctica me sentía contenta y tome al curso, que en un momento llame " horroroso" como la oportunidad de enfrentarme a una situación compleja y poder aprender como salir victoriosa de ella. Pero no logro olvidar una pregunta que surgió en mí reflexivamente, ¿es acaso inevitable que en gran parte se llegue a un punto en que un profesor se transforme en un ser cansado, sin ganas y sin motivaciones? ¿ Es inevitable que llegue un punto en que un profesor deje de plantearse la educación como un gran desafío, que nunca debería dejar de cumplir?Espero que no.
Espero no dejar de ser nunca esa joven profesora cuya labor sea siempre un desafío, que no admita el cansancio.
Ese día llegue a mi centro de practica, Liceo la Asunción de Talcahuano, aproximadamente a las 11:25 a.m., al llegar me señalaron cual era la oficina de UTP, en la cual se encontraba el señor Miguel Torres, el fue la primera persona oficial que conocí del centro, lo cual fue bastante agradable, ya que se encargo de darme una cordial bienvenida y de hacerme sentir como en casa, luego me llevo a la sala de profesores para conocer a mi profesora guía, Tatiana Henríquez, lo cual fue fallido, ya que no la encontramos ahí, pues ya se había retirado a la sala de clases, así que fuimos directamente al aula donde ya había comenzado la clase, debo decir que la primera impresión al verla fue la de una persona seca, áspera de tratar, me pareció una persona con carácter fuerte, sin embargo, eso ha cambiado radicalmente con el paso del tiempo y desarrollo de las prácticas pedagógicas, el Sr. Miguel hizo una breve presentación entre yo y la profesora, luego entramos a la sala y la profesora tomo la palabra y me presento al curso y lo hizo de la siguiente manera ( es lo que mi frágil memoria logra recordar): " niños ella viene de la Universidad Católica de la Santísima Concepción y es una profesora en pre-práctica , por lo tanto espero le den todo el respeto que se merece, como profesora que es." En ese momento al escuchar aquellas palabras, fue como si algo mágico cambiara en mí, en mi forma de pensar, de verme, de plantearme frente a esos niños. Era como si sintiese que por fin ya no era una alumna, sino una profesora, me sentí autoridad dentro de esa sala. Además sentí todo el respaldo que necesitaba por parte de la profesora. Después de eso hubo una conversación un poco mas intima con la profesora, donde me relato cuantos años llevaba en aquel liceo y como los había vivido. Después me pidió que revisara unas pruebas mientras ella seguía con la clase, en ese entonces comenzaba con la unidad de energía, los tipos de energía, las fuentes de energía, etc. Trate de hacerlo lo mas rápido posible, ya que quería ponerme a analizar y observar la clase, los alumnos, el ambiente, la sala y también la profesora, debo confesar que sentí un poco de angustia, vi a la mayoria del curso hablando, pero en realidad gritaban, se golpeaban, se insultaban, se tiraban papeles y poco caso hacían a las atenciones de la profesora, ella les hablaba, pero tampoco hacia un gran esfuerzo por mejorar la disciplina de los alumnos y alumnas y sentí tristeza, vi a la profesora en una actitud de indiferencia frente a lo que ocurría, su actuar me parecía cansado y creo que aquella actitud ya la había visto antes en algunos profesores que tuve en algún momento, es como si nada les importara, es como si la fuerza y optimismo que es propio de la juventud llena de ganas, de sueños, de metas por cumplir, de cosas por cambiar, de pronto no tuviesen sentido, es como si estuviesen cansados de intentarlo. A pesar de aquello puedo decir que ese día, camino a la universidad, cuando ya había concluido mi práctica me sentía contenta y tome al curso, que en un momento llame " horroroso" como la oportunidad de enfrentarme a una situación compleja y poder aprender como salir victoriosa de ella. Pero no logro olvidar una pregunta que surgió en mí reflexivamente, ¿es acaso inevitable que en gran parte se llegue a un punto en que un profesor se transforme en un ser cansado, sin ganas y sin motivaciones? ¿ Es inevitable que llegue un punto en que un profesor deje de plantearse la educación como un gran desafío, que nunca debería dejar de cumplir?Espero que no.
Espero no dejar de ser nunca esa joven profesora cuya labor sea siempre un desafío, que no admita el cansancio.
Lo que se espera
La misión de este blogs, es compartir todas las experiancias que surgan a medida que pase el tiempo y a medida que se vayan desarrollando las prácticas pedagógicas. Se publicarán todos los aconteciemientos que se consideren importantes, todas las dudas, todas las sugerencias, tambien se iran relatando las prácticas, en si, lo que ocurra en ella. Y además se podrá considerar las opiniones del resto de los compañeros.
Introducción a mí misma
Muchos cuestionamientos surgen en mi cabeza, a veces se siente miedo, temor a lo desconocido, talves no sea capaz, eso nunca lo sabré, pero quiero averiguarlo, quiero descubrir, aunque cometa muchos errores y, claro, habrán muchos , pero eso no me importa, no por ahora. Soy una estudiante de pedagogia en Educacion Media en Biologia y Cs. Naturales de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, estoy en segundo año y comienzo mis prácticas pedagógicas con un montón de buenas expectativas, con metas que alcanzar y sueños que cumplir.





