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Aprendiendo a Enseñar
Una Nueva Educacion.
Acerca de
Personita de espiritu soñador con grandes sueños y esperanzas de hacer las cosas bien, para el beneficio de aquellos que algún día serán mis alumnos.
Sindicación
 
Sexta Clase
16 de octubre de 2008 (Dia del Profesor)

Sin duda alguna, este día fue unos de los más agradables en el centro de práctica, desde el principio todo fue bueno. Al llegar al liceo ese día y al entrar a la sala de profesores, observe que la sala estaba muy linda, con muchos adornos, afiches, globos, serpentinas y mucho color, todo esto por el día del profesor, cuando salude a mi profesora la felicite por el día del profesor y ella respondió con un igualmente para mi, asimismo felicite a todos los profesores que se encontraban ahí. Fue lindo sentir que aunque estudiante en pre-practica me consideraban profesora y me felicitaban como tal. Luego, dejando las felicitaciones de lado para volver a la realidad, la profesora se quedo mirándome fijamente (como buscando algo) me pregunto por los informes de laboratorio, que debía revisar, en seguida le comunique que todo estaba bien, y que había revisado todos los informes, que solo faltaba poner las notas en el libro. Así de un momento a otro toco el timbre, lo cual indicaba que debíamos ir a la sala, y así fue que nos dirigimos a la sala, sin embargo, caminado por los pasillos muchos alumnos se acercaban a saludarnos, y volví a sentirme en un mundo nuevo, en el cual entiendo la profesión docente como un don, como una labor de entrega y no solo de conocimientos, sino de afectos, de valores, de enseñanzas mas allá de lo científico y lo concreto, una transmisión mutua, que se da tanto de profesor a alumnos, como de alumno a profesor, siempre he pensado en que los profesores debemos ser capaces de dejar una huella, en cada uno de los que un día fueron nuestros alumnos, me gustaría lograr eso. En fin estando ya en la sala, otra vez fui inundada de saludos, abrazos y felicitaciones. Luego de realizarse la oración, en la cual muchos alumnos no participan (tal vez no practican la religión o simplemente no les importa), le pase los informes a la profesora para que pusiese las notas en el libro, ella se limito a ver la nota y traspasarla, (talvez posee cierta confianza en mi y en mi criterio para evaluar los informes), eso me hizo sentir bien. Luego les entregue los informes (algunos parecían muy enojados o más bien, desconformes con la nota) de los cuales la nota mas baja fue un 47. Muchos alumnos se acercaron a mi para preguntar por la nota (muchos con una actitud desafiante, que me puso muy incomoda), algunos trataban de convencerme de que les arreglara la nota, sin embargo, como yo había realizado una pauta muy rigurosa para evaluar los informes, fui capaz de responder a todas sus dudas, y de hacerles ver cuales habían sido sus errores, (de pronto siento que los alumnos me ven un poco débil, en cuanto apariencia, ya que siempre tratan de persuadirme, en cuanto a decisiones que tomo o por ejemplo en este caso en cuanto a las notas). Así fue como la profesora también traspaso las notas de las pruebas que se habían realizado la semana anterior, las notas la verdad, no estaban muy buenas, algunos alumnos miraban mucho sus pruebas, las revisaban una y otra vez, contaban los puntos, las comparaban con pruebas de otros compañeros, incluso a mi me preguntaba mucho sobre dudas en la corrección (realmente se veían angustiados). Luego del alboroto que causo la doble entrega de notas, yo compagine las guías de homeostasis y las entregue, la profesora por su parte, revisaba las notas del libro de clases. Los alumnos guardaron la guía, la clase ya llegaba a su fin.