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El Rincón de Denisa...
Aprende como si fueras a vivir para siempre, vive como si fueras a morir mañana
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Soy Denisa. Soy una voyeur del mundo, miro, observo, analizo y después cuento. Una serie de circunstancias en mi vida me impulsaron a hablar, y ahora creo que no puedo parar. Besos. php hit counter

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Un timo del que se habla poco
O por lo menos, yo no he escuchado muchos comentarios al respecto. Se trata de una serie de anuncios que aparecen publicados en la sección de clasificados de viviendas de alquiler de numeros periódicos. Menciono el Segundamano porque fue donde tome contacto con esta trampa, pero lo cierto es que aparecen en más diarios.

Estos anuncios están situados en la categoría de las viviendas más económicas y lo suelen hacer destacados de alguna forma especial, como enmarcados dentro de un recuadro.

Por circunstancias de la vida me veo obligada a vivir forzosamente de manera independiente. Cuando empecé con la búsqueda de mi necesitada residencia, descubri con alegría esta serie de anuncios que prometían viviendas cuasi-dignas a un precio razonable (que ilusión), así que no dude en llamar.

Empecé la consulta preguntando por la vivienda que se me hacía más atractiva, a la espera, claro, de que me dieran cita para ir a visitarla (como es normal y lógico). Este fulano me dijo que se trataba de una agencia y que debía acudir allí para concertar la cita. Pense que sería una agencia inmobiliaria. Pero no.

Cuando llegué a la dirección que me fue proporcionada, me encontre con un bajo mal arreglado. Me dio la impresión de que había una cierta clandestinidad en este asunto. Una recepcionista me invitó a tomar asiento hasta que uno de sus comerciales estuviera disponible. Esperé. Al rato, una mujer que rondaría los cuarenta llegó a la agencia y se sentó a mi lado. Los surcos de sus ojos denotaban que quizá su existencia no fuera demasiado fácil. De pronto, desde una de las salitas contiguas empezó a escucharse con claridad una conversación. Unas chicas de clarísimo acento latinoamericano hablaban con uno de estos comerciales, él les solicitaba un dinero tras un buen rato de charla, y ellas, que reían, aceptaban sin dudarlo. Pensarían tal vez que era la solución a sus problemas.

En ese momento, la mujer y yo nos miramos a los ojos. Me dijo que siempre pasaba lo mismo, que te pedían una cantidad de dinero para acceder a los teléfonos de los ofertantes y que a partir de ahí tú te las desearas. Que ella había visitado una cantidad industrial de sitios. No me especificó si había conseguido la ansiada vivienda, pero si me dijo que eran unos caraduras impresantables. Se me puso mal cuerpo.

A continuación me llamaron a mi para una de estas reuniones. La chica que me hablaba me comentó que eso no era una agencia inmobiliaria, que eran unos intermediarios que recibían las ofertas de los propietarios y que ellos se las transmitían a los aspirantes a cambio de una cantidad de dinero. No te ofrecen ninguna clase de garantía. Solo el acceso a una serie de ofertas cuya existencia es bastante dudosa y que si conseguias alquilar algo o no, era cuestión tuya. Lo más extraño es que encima te obligan a firmar una especie de contrato que por supuesto, no te da tiempo a leer. Supongo que este papel es un documento que se han agenciado para quedar de alguna manera exentos de todas las responsabilidades. Para más inri, la señorita completó su discurso mostrando ante mis impasibles ojos una serie de testimonios firmados de personas que decían haber encontrado piso por este sistema. Sonaba a teletienda barata.

Una vez finalizada su perorata, la sonriente señorita colocó ante mi el reluciente contrato y me dijo - entonces.... ¿me das el dinero y firmamos? - Es que lo he pensado mejor y me voy a un piso compartido. Podeís imáginar su cara de pócker después de haberme visto escuchado veinte minutos de charla sin pestañear.

Es tremendamente lamentable que se juegue de esta manera con un bien de primera necesidad tan importante para toda persona como la vivienda. Espero que nadie caiga en sus redes: SON UNOS ESTAFADORES. Está muy mal que los políticos hayan permitido que se haya privado a los jóvenes de la posibilidad de ser independientes y crecer como personas (al menos en Madrid). Los que hemos tenido que marcharnos de casa por motivos obligados nos vemos abocados a esta especie de Gran Hermano tan moderno y que se supone que mola tanto que son los pisos compartidos. Personas jóvenes y no tan jóvenes a las que se les ha privado de su primordial derecho a la intimidad, en aras de superiores y oscuros intereses económicos.

Un saludo,