De Triunfadores - Capítulo XIV

Su corazón saltaba por momentos, para luego regresar súbitamente a la calma mientras conducía su viejo coche. Le acompañaba el temor a lo desconocido, sin embargo, una sed de emociones poco conocida en él le empujaba hacia delante. Trabajo, estrés, novia, bienestar, obligaciones. En teoría, no tenía mucha queja del sistema, se sentía cómodo en él, así que no comprendía por qué hacer algo diferente le seducía de un modo tan pecaminoso, principalmente porque no habría de comentar con nadie sus andanzas. No era propio de él. – Pero por una vez, no pasará nada…
Aparcó su coche en el barrio de los dramáticos sucesos y, tras el asalto de terribles recuerdos, notó como ascendía su inquietud. – Ellos… podrían estar aquí. – Acto seguido, un nudo atenazó su garganta. Pero el miedo no logró disuadirle de sus propósitos. Agachó la cabeza, contuvo la respiración y aceleró sus pasos todo lo que pudo hasta llegar a la casa. Detenido frente a la puerta, sus preocupaciones cambiaron de signo, pero ahora que había llegado a la meta, no tenía sentido echarse para atrás.
- Pasa tío. ¿Qué tal? – Felipe miró perplejo a Nico, que desafiaba los rigores invernales con una camiseta. Dos pasos más allá, se hallaba el pequeño salón. En el sofá más alargado yacía lánguidamente Roxana, que tampoco parecía notar especialmente la ausencia de calefacción. – Hola. – Saludó con una ingenua sonrisa. Felipe no pudo evitar darle un repaso a aquel proyecto de diosa, cuya minifalda vaquera no ocultaba sus largas piernas. – Cómo va a estar ésta de mayor…
- ¿Quieres tomar algo? ¿Una cerveza?
- Sí. – Felipe, paralizado por la vergüenza, aceptó con alivio la oferta de Nico.
- Bueno, ¿y cómo que has llamado hoy?
- Pues, bueno, la otra vez que os vi ya os dije que… bueno, que quería invitaros un día para agradecer lo que…
- ¡Ah! Ya recuerdo. No hace falta hombre… He quedado con unos amigos, ¿te vienes no?
- … Sí.
- Siéntate si quieres. – Dijo de pronto Roxana. Felipe sintió algo de aprensión contra el desvencijado y antiguo sillón, pero no podía continuar plantado en medio del salón como un pasmarote, así que aceptó. Algunos muelles chirriaron tras su acometida, tras lo que se quedó hundido en el desgastado relleno, no muy cómodo por cierto, y luego palideció al observar los restos de una mancha bajo su brazo. – Esta pareja no es muy amiga de la limpieza. - Luego contempló como la nena se incorporaba realizando un habilísimo movimiento de piernas, que desnudas bailotearon frente a él. Una gota de sudor brotó de su frente.
- Toma, aquí tienes tu cerveza.
- Gracias… - Nico se desplomó sobre el sillón con toda naturalidad. Luego acercó una pequeña y poco potente estufa eléctrica al grupo. Eran tan escasos sus efectos, que Felipe ni había reparado en ella.
- ¿Y cómo es que has llamado hoy?
- Bueno, es que como os portasteis tan bien la otra vez, yo quería agradeceros…
- No hace falta, vamos a salir, ¿te vienes?
- Sí, claro… “Esto es surrealista del todo.” – Pensó Felipe tras casi repetir con Roxana la misma conversación que minutos antes había tenido con su hermano. Luego observó perplejo como el hermano tendía una lata también hacia ella. “Pero… es tan joven…”
- Emmm, perdona… ¿tú cuantos años tienes?
- Dieciséis. Bueno, casi…
- Esto… y… ¿ya bebes cerveza?
- ¿Tú no bebías cuando tenías dieciséis años?
- Pues sí, pero…
- Pues eso. – Ambos hermanos rieron.
- Prefiero que beba algo, si lo controlo, que no que ande por ahí haciendo tonterías. – Replicó Nico.
- Bueno, ¿y qué haces? ¿Estudias?
- Sí, en el Instituto.
- ¿Y qué tal lo llevas?
- Bueno….
- No muy bien. – Dijo el hermano.
- Pues es muy importante que estudies.
- ¡Ya lo sé! ¡Pareces mi padre! Es que todavía tengo problemas con el idioma.
- Ya se lo digo yo siempre. Lo intenta, pero siempre se puede más. Si ella supiera lo importante que es.
- ¡Bueno vale! Es mi vida. – Felipe volvió a ver a la niña en su rostro enfurruñado. Le despertó una cierta ternura. Luego ambos intercambiaron unas palabras en su idioma. “Qué estarán hablando”.
- Bueno qué, ¿y tú a qué te dedicas?
- Bueno yo… soy Jefe de Administración de una empresa.
- ¿Sí? Eso suena muy importante.
- Es un buen puesto.
- Vaya amiguito nuevo que tenemos ¿eh? – Ambos hermanos cruzaron una mirada llena de picardía. “Uf, no sé si tenía que haber dado esa información”. – Se lamentó Felipe.
Comentario:
Desde el firefox Denisa se ve muy bien, como siempre :)
Sobre Felipe... que coñazo le parecería a Roxana. Y menudo como describes sus piernas. ¿Mente masculina en escritora femenina? Eso dicen que es irresistible :)
Besos
Sobre Felipe... que coñazo le parecería a Roxana. Y menudo como describes sus piernas. ¿Mente masculina en escritora femenina? Eso dicen que es irresistible :)
Besos
Comentario:
Jerjes esto es una movida técnica que no puedo resolver, y por lo que se ve el equipo técnico tampoco ay, ay, ya.
Besos.
Besos.
Comentario:
Arregla eso ya!! O mandame la actualización al correo!! :P
Besos
Besos
Comentario:
Pues el problema es que la mayoría de la gente usa el Explorer, y sigo sin recibir noticias aynssssss.
El comentario aquel desapareció porque probé a borrar el artículo para ver si se solucionaba el problema, pero nada.
No publico de momento a ver que dicen, luego ya veremos.
Besos
El comentario aquel desapareció porque probé a borrar el artículo para ver si se solucionaba el problema, pero nada.
No publico de momento a ver que dicen, luego ya veremos.
Besos
Comentario:
He visto que tu blog está en los premios 20 minutos. Tal vez te interese también agregarlo al directorio de blogs de http://www.thehouseofblogs.com. También tienen un ranking y aumentarías tus visitas.
Comentario:
Yo lo leo bien....por cierto, que te dejé aquí, en esta misma entrada, un mensaje, y ha desaparecido :( Te lo dejé hace varios días...
Si es que no sé que hacéis usando el explorer...ais
Besos, Denisa preciosa
Si es que no sé que hacéis usando el explorer...ais
Besos, Denisa preciosa
Comentario:
Como siga esto así te voy a tener que pedir que me mandes los textos en word a mi correo...
Lo último que quiero hacer es sufrir leyéndote.
Lo último que quiero hacer es sufrir leyéndote.
Comentario:
El blog está estropeado!! qué fatalidad!! sólo se puede entrar con Firefox!!
Comentario:
¿Por qué lo leo todo en una columna de una única palabra, a veces con una sílaba solamente? Es culpa mía? No puedo leer bien.





