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El Rincón de Denisa...
Aprende como si fueras a vivir para siempre, vive como si fueras a morir mañana
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Soy Denisa. Soy una voyeur del mundo, miro, observo, analizo y después cuento. Una serie de circunstancias en mi vida me impulsaron a hablar, y ahora creo que no puedo parar. Besos. php hit counter

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De Triunfadores - Capítulo XVIII


Primera Parte






El lunes por la mañana Lorena se preparó para incorporarse a su trabajo como cualquier otro día del año. Aparentemente, su estado de ánimo había vuelto a la normalidad. Sin embargo, en el momento de colocarse frente al espejo detectó algún que otro cambio inexplicable en su rostro, en el que empezaban a asomar unas pequeñas manchas azuladas bajo los ojos, o el tono de su piel, que se había vuelto más pálido. Lo solucionó con maquillaje.

Después, se cubrió a conciencia con una gruesa bufanda y un abrigo de lana para protegerse de los rigores del incipiente mes de enero. Ya en el metro, se encontró de golpe con una creciente y enfurecida masa humana que no veía la llegada del ansiado tren. “Joder otra vez”. Mientras unos perdían los papeles, otros, más resignados, se colocaban en la fila del tipo que repartía justificantes para el trabajo. Pero Lorena no estaba dispuesta a dejarse llevar por el nerviosismo generalizado. Sin pensárselo dos veces, giró sus pies y dio la vuelta hacia arriba. En la calle, se apresuró a localizar el punto donde se solían tomar los taxis, pero comprobó que había gente. Debía tomar la delantera. A grandes pasos trató de avanzar para colocarse unos metros por delante del grupo, pero antes de que pudiera lograrlo, una luz verde se aproximó a toda velocidad. En una improvisada maniobra, se destacó de los demás como si hubiera sido la primera de la fila. - ¿Pero qué haces? – Oyeeeeeee, que estaba yooooooo. – Pero antes de que alguien pudiera arrebatarle el puesto, Lorena logró cerrar la puerta. En menos de un segundo, recuperó la mejor de sus sonrisas para indicarle al conductor la dirección deseada. Una vez más, lamentó no tener coche.

Posiblemente el tráfico fuera un poco más intenso y problemático aquella mañana, pero Felipe, que ya estaba muy acostumbrado a lidiar con estos inconvenientes, siempre salía de casa antes de tiempo. Si llegaba demasiado pronto, se tomaba un café en el bar de al lado.

- Hola Felipe.
- Buenos días Gonzalo.
- ¿Qué tal va el año? Mira he hablado con recursos humanos y ya tienen el nuevo contrato preparado para ti jeje. Pásate cuando puedas a firmarlo. Por cierto, Felipe, ahora que empiezas en tu nuevo cargo tengo un encargo para ti. Esta noche viene un nuevo cliente, un inversor, y tenemos que atenderle como corresponde. ¿Estarás disponible esta noche no?
- … Sí…. Claro….
- Muy bien. Luego hablamos. – El recién ascendido Felipe no se podía oponer a ninguna encomienda, por extraña o incómoda que le pareciera. No quería estropear las cosas.

Lorena llegó finalmente a su trabajo a tiempo, e incluso unos minutos antes. El frío solía encender sus mejillas en las mañanas invernales, pero ese día no se produjo ese efecto, tal era la palidez que se había apoderado de ella. Mientras conversaba en el pasillo con un par de chicas para hacer tiempo, el sonido de una voz conocida hizo que su cabeza se girase y sus nervios se crisparan. – Hola, hola ¿qué tal? – Si Adaina hubiese sido consciente de la mirada con la que la estaba obsequiando Lorena, hubiese caído fulminada. Mientras tanto, la chica joven regalaba su presencia fresca y un tanto ingenua a quienes se cruzaban con ella. Tenía un brillo en la mirada muy especial, una alegría intangible que irradiaba de su alma.

Lorena, furiosa muy a su pesar, se retiró de la zona para intentar olvidarse de aquellas turbulencias que tanto perjuicio le causaban. Lo primero era salir adelante con lo suyo, y avanzar. Pero había una cosa que tenía muy clara, y es que aún le quedaba una cuenta pendiente por saldar.


 
Comentario:
que bien que has escrito, ya echaba de menos leerte, voy a seguir. besos
 
Comentario:
Hey José, no te preocupes, gracias por tu visita, besos.
 
Comentario:
Hola Denisa:
ya estoy de vuelta y veo que voy atrasadísmo, no sé como hacer para ponerme al día.
Lo intentaré
besos
José
No