logotipo

img_google
El Rincón de Denisa...
Aprende como si fueras a vivir para siempre, vive como si fueras a morir mañana
Acerca de

Soy Denisa. Soy una voyeur del mundo, miro, observo, analizo y después cuento. Una serie de circunstancias en mi vida me impulsaron a hablar, y ahora creo que no puedo parar. Besos. php hit counter

Enlaces
Información sobre la burbuja inmobiliaria: lo que no te cuentan en los medios de comunicación.
Enlaces de interés variados.
Los mejores blogs
Sindicación
 
De Triunfadores - Capítulo XXV


Primera Parte






- Es Juan Manuel Ferrero.
- Vale, pásame la llamada.
- Hola Lorena, buenos días ¿qué tal?
- Bien gracias, dime.
- Tengo que hablar contigo esta noche, ¿quedamos para cenar?
- Bueno, verás, es que esta noche no puedo, he quedado, pero vamos, puedo hacerte un hueco esta tarde si es tan urgente.
- Tiene que ser esta noche.
- Pero Juan, es que no puedo…
- Nada, déjalo, tendré que buscarme otra empresa que me dé mejor servicio.
- ¿Pero por qué dices eso? Sabes que siempre estamos aquí, trabajando para ti.
- No Lorena, los clientes preferenciales deben tener otro trato.
- Y no te quepa duda de que tú lo eres, pero es que me has pillado por sorpresa, así, sin avisar, compréndelo hombre.
- Ya veo que no tienes mucha disponibilidad. ¿Y así quieres llegar a Directora Comercial?
- ¡Pero Juan Manuel! ¡Vamos! A mí no me importa trabajar más horas, tú lo sabes, pero necesito que me digas las cosas con tiempo, para que no haya problemas, sólo te pido eso.
- Bueno Lorena, de acuerdo, entonces ¿podrías mañana?
- Sí, vale, mañana, ¿a que hora sería? ¿Quieres pasarte por la oficina?
- A la misma hora, sería para cenar.
- De acuerdo, como quieras… “Dios mío, que paciencia hay que tener”.

     El día del evento, Lorena decidió darle un vuelco a la imagen que mostraba en los últimos tiempos. Se enfundó el traje más serio que tenía, junto con una camisa abotonada hasta el cuello y, para darle más seriedad al conjunto, se recogió el pelo y suprimió casi todo el maquillaje. Lo que se le venía encima era ya más que evidente y se preparó para afrontarlo. Tanta insistencia con lo de la cena no era normal, y menos teniendo en cuenta las insinuaciones que había escuchado antes, las mismas que ella había considerado broma. Estaba disgustada, no comprendía por qué tenía que ocurrirle aquello, estaba segura de no haber hecho nada para provocarlo. Tan sólo había realizado su trabajo como siempre, con la máxima dedicación, e incluso había tenido la suficiente inteligencia como para esquivar las indirectas dudosas. “¿Qué ha podido fallar?”.

     Mientras esperaba a las puertas del restaurante, notó como sus piernas temblaban como una hoja, sin embargo, Lorena se mantuvo firme cuando Juan Manuel se acercó a ella y extendió su mano.
- Lorena, querida, siento lo de ayer, no tenía que haberte hablado de ese modo. Es que tenía muchas ganas de hablar contigo.
- Ya, bueno, vamos dentro.

Lorena, expectante, se guardó mucho de pronunciar palabra.

- Te invito a lo que quieras, ¿qué te apetece tomar?
- Ahora miraré.
- Me alegro mucho de que estemos aquí.
- Bueno, ¿y de qué querías hablar?
- Te he traído algo, un regalo.
- ¿Un regalo? ¿Y por qué?
- Para que veas que estoy muy contento contigo. Toma.
- No puedo aceptarlo.
- Si no lo haces me ofenderé. Cógelo.
- Vaya, es impresionante, ¿es de oro?
- Sí.
- Uf, no tenías por qué, no debo…
- Sí por favor, quiero que lo uses. Ese es el motivo de la cena, quería regalártelo.
- Pues no entiendo, pero bueno, muchas gracias…
- De nada Lorena, te admiro mucho, más de lo que tú piensas… de hecho… me gustaría que me dieses una oportunidad…
- ¿Pero qué dices? No entiendo…
- Que me interesas.
- No, no, no, no puede ser, tú sabes que tengo pareja, ¿y tú? ¿No estabas casado?
- No Lorena, me estoy separando, y tú me gustas mucho.
- Pues ya te he dicho que no puede ser, lo siento.
- Muy bien Lorena, si eso es lo que quieres, no pasa nada. Te ofrezco mi amistad y no habrá nada más. Pero si te decides a probar, dímelo. Piénsatelo, tengo mucho que ofrecer Lorena, no te lo puedes imaginar, trabajo, dinero, en fin, no me conoces Lorena, estarías como una reina. Pero no te preocupes, que respetaré tu decisión, y te repito, cuenta con mi amistad para lo que quieras.
- Bueno Juan, gracias, me dejas más tranquila, no me gustaría perder la buena relación que tengo contigo.
- Eso no ocurrirá, no sería justo, yo te aprecio realmente.
- Creo que debería devolverte el reloj, no tiene sentido que lo acepte.
- No, no, Lorena, por favor, te lo regalo porque quiero, no significa otra cosa. Tómatelo como el regalo de un amigo, me gustaría mucho que lo tuvieses, de verdad. Ya te he dicho lo que te tenía que decir, y respetaré tu decisión. Bueno, y ahora… ¿qué vas a querer para cenar?




 
Comentario:
Vale, estoy en tu página... está genial. Me has encantado. Menudos Ojos que te gastas. No te imaginaba así. Mira una cosa. Si son citas inspiradoras... no remitas en ese apartado a la gente al blog. Nos vamos ahí, a tu blog... yo me he ido, cuando he querido verlas. Te linkeo en criaturas con tu nombre ;)

Besos (sigo)
 
Comentario:
Espera, espera que me entere... a ver si lo logro ... dame unos minutos. Hoy me tengo que ir pero regreso mañana... si no logro enterarme de que es eso de las búsquedas ...
 
Comentario:
Hola Candela!! La verdad es que la situación es muy comprometida...

Ummm, esta semana se me ha olvidado el post en el trabajo, creo que esperaré para publicar... Entre tanto a ver si hago algo con mi página web: http://www.anamariacuesta.es aún está muy verde, pero bueno...

Por cierto, antes salía muy bien en google, pero ahora ha desaparecido de las búsquedas, si alguien me puede decir...

Besos
 
Comentario:
Han intentado hacerme algún regalo. Lo he rechazado. Hay límites, ¿no? :)
No