De Triunfadores-Capítulo VII
Segunda Parte
- Hola Lorena, qué pronto has venido, no te esperábamos para esta tarde ¿qué ha pasado?
- Maica, ha ido todo muy bien, muy bien. Ha aceptado el proyecto al completo y hemos cerrado el acuerdo con sólo un 2% de descuento.
- ¿No me digas? No me lo puedo creer. ¡Pero eso es fenomenal Lorena!
- Yo tampoco me lo podía creer. Lo único es que me ha pedido que me encargue yo en exclusiva de todo el proyecto. Quiere hablar directamente conmigo.
- ¡Vaya! Pero ese señor no sabe que estoy yo al cargo del equipo. – Maica dio a entender reprobación con sus gestos. Lorena, entre cohibida y prudente, trató de explicar.
- Sí, lo sabe. Pero dice que le ha gustado mucho mi presentación, que le doy confianza. Dice que si aceptamos este punto, podemos ir preparando ya los contratos.
- Bueno, pues si acepta todo lo que has dicho, entonces no hay más remedio que hacerlo así, no hay problema. Puedes ir llamando y aceptando Lorena.
- Muy bien Maica.
- Y enhorabuena chica, eres increíble.
- Gracias.
Tras hablar con Juan Manuel y transmitir el parte a las chicas, Lorena volvió a su quehacer habitual, pero los nervios no le permitieron concentrarse en nada. Tal y como estaba, sólo se le ocurrió reflexionar sobre lo que había observado antes, es decir, el comportamiento de las chicas, y llegó a ciertas conclusiones. Era evidente que, muy a su pesar, su popularidad había descendido mucho. Y no ignoraba que este hecho no le beneficiaba en nada. No quería enemigos, ni sabotajes. Tenía que terminar con esta situación
- Sandra, ¿vas a hacer algo esta tarde, después del trabajo?
- Pues sí, Lorena… he quedado con las chicas para ir a tomar algo aquí al lado.
- Vaya, pues me gustaría pasarme un rato.
- Muy bien, si quieres… por cierto, hace un montón que no vienes con nosotras.
- Pues no, ya sabes, ahora tengo mucho más trabajo.
- Lo sé Lorena, lo sé. Bueno, pues esta tarde nos vemos. – Sandra, quien todavía tenía buenas relaciones con Lorena, temió que la noticia no sería muy bien acogida. Pero no podía hacer observaciones sobre el tema.
Así pues, aquel día Lorena abandonó el trabajo en compañía de sus chicas, dispuesta a conquistar la nueva meta que se había trazado. Llegaron al bar y el ambiente del grupo, por lo menos en apariencia, era relajado. Pero bajo los rostros serenos y la conversación ligera, Lorena creyó adivinar algo de tirantez. Recordó cuando ella era una parte activa de esas reuniones y las charlas de entonces le parecían, en comparación, mucho más divertidas y abiertas.
En ese instante descubrió que, en la parte más lejana del local, se encontraba Jaime con algunos compañeros más. Anheló no haber sido vista y suspiró, pero no pudo evitar sentirse turbada. Ante tales circunstancias, se lanzó a pedir una copa. Necesitaba romper el hielo y ganarse el favor de las chicas.
- ¡Chicas, voy a pedir una copa! ¿Queréis tomar algo? Venga, os invito. – Algunas aceptaron. La cerveza empezó a circular. Lorena, por su parte, se decantó por un combinado.
- Bueno guapas. Estoy muy contenta con lo que ha pasado hoy. Quiero deciros que, sin vuestro trabajo, no hubiera sido posible.
- Gracias Lorena, me alegro de que todo haya salido bien. – Comentó una.
- Pero todas sabemos que sin ti no hubiera sido posible, lo más difícil es venderlo. – Agregó otra, no sin cierta adulación. Lorena observó sus expresiones, pero no encontró mucha sinceridad en ellas. Sólo quizá Sandra, su más allegada colaboradora, sonreía de corazón, así como alguna que otra despistada más.
- Os lo digo completamente en serio. Que sepáis que vuestro trabajo es muy importante y que estoy muy contenta con vosotras. – Dijo sin percatarse de que sonaba demasiado a “jefa”. Entre tanto, alguna que otra mirada se le escapaba al fondo del bar. Después dio un repaso a las muchachas que tenía frente a sí, para comprobar que nada había cambiado. Se dio cuenta de que debía variar de estrategia para lograr sus objetivos.
- Pero no hablemos más de estas cosas. Vamos a hablar de algo divertido, ¿ha entrado algún tío bueno últimamente a la oficina? – Las chicas rieron. Al hablar de estos temas, se produjo una distensión en el ambiente. Pero, al cabo de un rato, Lorena se dio cuenta de que, en la lotería de las bebidas, le había tocado garrafa. Puesto que no estaba habituada a beber, enseguida notó los efectos del líquido tóxico.
Lynn querida, veo que terminas tarde de trabajar, así luego es fácil caer en sugestiones... jajaja, un beso.
Kasandra, me alegra muchísimo que te haya gustado la entrada. Sí, comprendo que todos vosotros hacéis un montón de visitas todos los días y que os cueste hacer un seguimiento: gracias por el esfuerzo. Bueno, veremos a ver si las siguientes entradas logran entretener un poquito.
Besos.
Espero que dulcemente.
Yo me he mareado, la sugestión, ya sabes.
bye
Lynn, es verdad que tengo mucho trabajo, pero vamos, nada más, yo no tengo dinero, ni gente a mi cargo ni nada de nada jejeje.
Kasandra, gracias por tu apoyo, pásate cuando quieras, besos.
Jerjes no te preocupes, es un personaje estereotipo, viene a ser la típica/o chupapollas trepa de oficina, o un compendio de malas actitudes que he observado, así que te puedes meter lo que quieras.
Besos
Besos
Leo luego porque veo que no he dejado comentario aquí... ;)
Espero no decepcionar.
Hola Lynn, vaya, me alegro de que esta ciudad no te haya agobiado mucho, ya sabemos como es. Recuerdos a la familia.
Besos
bye, Deni
Por cierto, considero Madrid como mi tercera casa, la segunda la tengo en el extranjero, con mi hermanita, mi cuñado y mi sobri.
Aquí me tienes enganchado, jeje
Besos





