De Triunfadores - Capítulo XII

Lorena se enfundó otra vez su traje negro, aquel que tanto la estilizaba. Se veía bien en cuanto a apariencia, sin embargo, notaba una cierta incomodidad. – Qué raro, ¿a qué vienen ahora estos sudores? – Después descendió a la calle, pero, a pesar del aire frío que circulaba, dicha sensación no cesaba. - ¿Estaré enferma?
En el transporte público, su malestar aumentó. Echó un vistazo a su alrededor, pero con los ojos bajos, ya que había creído sentir miradas que se posaban sobre ella. - ¿Estoy guapa o tendré cara de enferma? – Desabrochó los botones de su abrigo para dejar salir el calor.
Llegó a la parada de destino y miró su reloj, tras lo cual sus ojos casi se salieron de sus órbitas. Iba muy, muy justa de tiempo. Era la primera vez que no acudía a una cita con un amplio margen de tiempo y aquel inexplicable error de cálculo casi le provocó un ataque de ansiedad.
Como primera reacción ascendió las escaleras de piedra con la mayor celeridad posible, lo cual no hizo más que aumentar sus calores. Una vez que pisó el pavimento, optó por caminar deprisa, pero pospuso la carrera para otro momento, pues temía que un posible baño de sudor arruinase su imagen. Luego prosiguió tranquilizándose a sí misma. – Por cinco minutos no creo que vaya a pasar nada…
Mientras se encaminaba a la oficina con paso firme, trató de respirar y despejar su mente un poco. Casi lo había logrado cuando llegó el momento de atravesar la manzana donde se había asentado la construcción de un edificio. Lorena, sabedora de los comentarios con los que la iban a agraciar, apretó un poco el paso. No estaba de humor. Sin embargo, los astros parecían estar configurados en su contra.
- Morenaaaaaaa…. – Guapaaaaaaaa – ¡Ven aquí preciosa, que te quiero enseñar algo! - ¡Pero qué buena que estás! ¡Pero que guapa estás hoy! ¡Tía buenaaaaaaaa!
La lluvia de exclamaciones no parecía tener fin. Lorena, abochornada, no podía creer lo que estaba pasando. Nunca, nunca con anterioridad los obreros se habían excedido de tal manera. - ¿Pero por qué hoy? – Sus mejillas se tornaron rojo fuego, su respiración se aceleró y, aunque a cada paso que daba le costaba más ingerir aire, decidió aumentar la velocidad de su marcha.
Jadeante, sofocada y con el abrigo ya colgando sobre sus brazos, alcanzó por fin la manzana siguiente. Trató de tomar aire, pero sus afectados bronquios emitían un tenue quejido a cada bocanada. – Definitivamente, estoy enferma. – Pero el tiempo se le echaba encima y no pudo detenerse más. Reunió todas sus fuerzas y se lanzó hacia delante.
Sin embargo, repentinamente, todo se desvaneció. Primero sintió su pie enganchado, luego voló hacia delante para, finalmente, caer estrepitosamente en el suelo. El tacón de su zapato había quedado prendido en una rendija del suelo. Jajajajajajajaja. – Unas risas provenientes del cielo golpearon cual puñetazos a Lorena, quien elevó sus enrojecidos ojos llena de ira y dolor. Contempló los rostros infantiles y extrañamente inflamados de sus ofensores. Le parecieron inusualmente deformes, incomprensibles. Quiso creer que el lagrimeo de sus ojos enturbiaba su visión. – Bah, son unos críos.
- Hija, ¿estás bien? – Lorena se dio la vuelta rápidamente. Una mujer mayor ofrecía su temblorosa mano a Lorena. – Qué raro – pensó – su cara también está hinchada. ¿Estaré perdiendo visión y por eso me ocurren todas estas cosas? – Aceptó la mano que le tendían y se incorporó con precaución. – Ay. – Niña, ¿quieres que llame a los médicos? – No, no, estoy bien. – El dolor de Lorena era indeterminado, fluctuante, quizá más producto de la enfermedad que del golpe. Se propuso firmemente seguir adelante, se agachó y recogió los restos de su zapato mutilado.
Ahora me voy pero mañana regreso a seguir leyendo :)
Muchos besos
Lynn en ese punto soy de la misma opinión que tú, es mejor dejar pasar un tiempo para las correcciones, te da más perspectiva. Por supuesto esto son unos borradores y se puede trabajar mucho sobre ellos.
Besos.
Y POR QUÉ TE DIGO ESTO??? AY, NO SÉ, se me fue el sentido común, demasiado ordenador...
Sí, Lorena está muy buena, es seductora, pero luego ya sabes lo que hay jejeje.
Kasandra corazón, me alegro muchísimo del retorno! piensa que hay más motivos para seguir que para dejarlo, a la mierda los cabrones!
Espero que mi relato no sea la causa de la sensibilidad. Sí, busco generar sensaciones, pero bueno...
Pensaré lo que me has dicho, y todo es revisable claro, esto son borradores. Sí es verdad que he reiterado lo de la puntualidad, para recalcar su obsesión por la perfección, pero no sabía que había repetido literalmente esa frase. En fin, gracias por apuntar esas cosillas, porque lo cierto es que a una se le pasan mucho.
Besos.
un beso, he vuelto ;)
Bueno, y lo cortas así?...esta noche quiero otra actualización, que quierosaber que le pasa!...venga, a trabajar!!
Un besote
Besos.





