Timos literarios
A lo largo de toda la historia los timos literarios han sido numerosos,
uno de los más atrevidos fue sin duda el caso de William Henry Ireland, londinense nacido en 1777.Su padre era fan absoluto de Shakespeare y coleccionaba todo tipo de artículos relacionados con el escritor, ¿Podía hacer algo más dichoso a su padre que poseer un original del puño y letra del genial autor?, confeccionó un contrato con la firma de Shakespeare, que hizo pasar por el regalo de un conocido suyo que prefería quedar en el anonimato, su padre lo sometió a una prueba de autentificación...que superó, cegado por su éxito empezó a generar en serie los documentos, que eran autentificados por expertos, hasta que fue descubierto por Edmond Malone, una de las máximas autoridades en el escritor.
Vrain-Denis Lucas fue sentenciado a varios años de prisión por falsificar misivas de Pascal, Galileo, Descartes, Rabelais, Luis XVI, María Magdalena y Cleopatra,(nada más y nada menos), que fueron vendidas por cifras astronómicas a los más pudientes coleccionistas franceses.
Michael Barrett, un distribuidor de chatarra de Liverpool, presentó un diario escrito por un hombre llamado James Maybrick en 1889, que confesaba ser Jack el destripador.
Johnny Welch le atribuyó a García Márquez una carta "de despedida de la vida" del escritor colombiano.La primera reacción del Nobel colombiano fue comentar a sus allegados que era tan malo que no valía la pena desmentirlo.Pero ante el revuelo que se armó posteriormente, "Gabo", que se encontraba entonces en Los Ángeles escribiendo sus memorias, decidió circular una escueta línea que decía: "Lo que realmente me puede matar es la vergüenza de que alguien me crea capaz de haber escrito un texto tan cursi"..
Konrad Kujau, pasará a la Historia como el autor de uno de los grandes timos mediáticos, el de "Los diarios de Adolf Hitler" ,Kujau fabricó y vendió en 1983 una exclusiva periodística, con los falsos diarios de Hitler por asunto, al semanario alemán "Stern", por más de 900 millones de pesetas. La revista los publicó durante tres semanas y cedió sus derechos a otros medios de todo el mundo, tan prestigiosos como el semanario estadounidense "Newsweek" o el rotativo británico "Times", quienes cayeron igualmente en la trampa.
"La poeta y el asesino" escrito por Simon Worrall narra los avatares de un supuesto poema manuscrito inédito de Emily Dickinson, que en 1997 apareció en un remate de Sotheby's y que luego fue detectado como una espléndida falsificación.
-¡Que ustedes lo lean bien !
uno de los más atrevidos fue sin duda el caso de William Henry Ireland, londinense nacido en 1777.Su padre era fan absoluto de Shakespeare y coleccionaba todo tipo de artículos relacionados con el escritor, ¿Podía hacer algo más dichoso a su padre que poseer un original del puño y letra del genial autor?, confeccionó un contrato con la firma de Shakespeare, que hizo pasar por el regalo de un conocido suyo que prefería quedar en el anonimato, su padre lo sometió a una prueba de autentificación...que superó, cegado por su éxito empezó a generar en serie los documentos, que eran autentificados por expertos, hasta que fue descubierto por Edmond Malone, una de las máximas autoridades en el escritor.Vrain-Denis Lucas fue sentenciado a varios años de prisión por falsificar misivas de Pascal, Galileo, Descartes, Rabelais, Luis XVI, María Magdalena y Cleopatra,(nada más y nada menos), que fueron vendidas por cifras astronómicas a los más pudientes coleccionistas franceses.
Michael Barrett, un distribuidor de chatarra de Liverpool, presentó un diario escrito por un hombre llamado James Maybrick en 1889, que confesaba ser Jack el destripador.
Johnny Welch le atribuyó a García Márquez una carta "de despedida de la vida" del escritor colombiano.La primera reacción del Nobel colombiano fue comentar a sus allegados que era tan malo que no valía la pena desmentirlo.Pero ante el revuelo que se armó posteriormente, "Gabo", que se encontraba entonces en Los Ángeles escribiendo sus memorias, decidió circular una escueta línea que decía: "Lo que realmente me puede matar es la vergüenza de que alguien me crea capaz de haber escrito un texto tan cursi"..
Konrad Kujau, pasará a la Historia como el autor de uno de los grandes timos mediáticos, el de "Los diarios de Adolf Hitler" ,Kujau fabricó y vendió en 1983 una exclusiva periodística, con los falsos diarios de Hitler por asunto, al semanario alemán "Stern", por más de 900 millones de pesetas. La revista los publicó durante tres semanas y cedió sus derechos a otros medios de todo el mundo, tan prestigiosos como el semanario estadounidense "Newsweek" o el rotativo británico "Times", quienes cayeron igualmente en la trampa."La poeta y el asesino" escrito por Simon Worrall narra los avatares de un supuesto poema manuscrito inédito de Emily Dickinson, que en 1997 apareció en un remate de Sotheby's y que luego fue detectado como una espléndida falsificación.
-¡Que ustedes lo lean bien !