Este año nuevo encendamos una esperanza...

"Entre dos mundos, la vida está suspendida como una estrella,
entre la noche y la aurora, al borde del horizonte.
¡Qué poco sabemos de lo que somos!
¡Y cuánto menos de lo que seremos!
El eterno oleaje del tiempo y del devenir se mueve y se lleva lejos
nuestras burbujas: las viejas estallan, y las nuevas emergen,
rompiéndose contra la espuma de las edades,
mientras los sepulcros de los Imperios suben y bajan
como olas pasajeras."
*Lord Byron/George Gordon (Gran Bretaña, 1788-1824), uno de los escritores y poetas más versátiles e importantes del Romanticismo.
En el año que empieza no olvides:
Vivir como deseas
Luchar por lo que amas
Valorar lo que ya tienes
Disfrutar de los tuyos
Ser amigo de tus amigos
Sentir con el corazón
No juzgar
Y, ante todo, no renuciar jamás
a ser tú mismo.
Feliz Año 2006
¡Que Ustedes lo lean bien!
Cuento de Navidad..
Feliz Navidad

Cuento de Navidad
El día siguiente sería Navidad y, mientras los tres se dirigían a la estación de naves espaciales, el padre y la madre estaban preocupados. Era el primer vuelo que el niño realizaría por el espacio, su primer viaje en cohete, y deseaban que fuera lo más agradable posible. Cuando en la aduana los obligaron a dejar el regalo porque pasaba unos pocos kilos del peso máximo permitido y el arbolito con sus hermosas velas blancas, sintieron que les quitaban algo muy importante para celebrar esa fiesta. El niño esperaba a sus padres en la terminal. Cuando éstos llegaron, murmuraban algo contra los oficiales interplanetarios.
-¿Qué haremos?
-Nada, ¿qué podemos hacer?
-¡Al niño le hacía tanta ilusión el árbol!
La sirena aulló, y los pasajeros fueron hacia el cohete de Marte. La madre y el padre fueron los últimos en entrar. El niño iba entre ellos, pálido y silencioso.
-Ya se me ocurrirá algo -dijo el padre.
-¿Qué...? -preguntó el niño.
El cohete despegó y se lanzó hacia arriba al espacio oscuro. Lanzó una estela de fuego y dejó atrás la Tierra, un 24 de diciembre de 2052, para dirigirse a un lugar donde no había tiempo, donde no había meses, ni años, ni horas. Los pasajeros durmieron durante el resto del primer "día". Cerca de medianoche, hora terráquea según sus relojes neoyorquinos, el niño despertó y dijo:
-Quiero mirar por el ojo de buey.
-Todavía no -dijo el padre-. Más tarde.
-Quiero ver dónde estamos y a dónde vamos.
-Espera un poco -dijo el padre.
El padre había estado despierto, volviéndose a un lado y a otro, pensando en la fiesta de Navidad, en los regalos y en el árbol con sus velas blancas que había tenido que dejar en la aduana. Al fin creyó haber encontrado una idea que, si daba resultado, haría que el viaje fuera feliz y maravilloso.
-Hijo mío -dijo-, dentro de medía hora será Navidad.
La madre lo miró consternada; había esperado que de algún modo el niño lo olvidaría. El rostro del pequeño se iluminó; le temblaron los labios.
-Sí, ya lo sé. ¿Tendré un regalo? ¿Tendré un árbol? Me lo prometieron.
-Sí, sí. todo eso y mucho más -dijo el padre.
-Pero... -empezó a decir la madre.
-Sí -dijo el padre-. Sí, de veras. Todo eso y más, mucho más. Perdón, un momento. Vuelvo pronto.
Los dejó solos unos veinte minutos. Cuando regresó, sonreía.
-Ya es casi la hora.
-¿Puedo tener un reloj? -preguntó el niño.
Le dieron el reloj, y el niño lo sostuvo entre los dedos: un resto del tiempo arrastrado por el fuego, el silencio y el momento insensible.
-¡Navidad! ¡Ya es Navidad! ¿Dónde está mi regalo?
-Ven, vamos a verlo -dijo el padre, y tomó al niño de la mano.
Salieron de la cabina, cruzaron el pasillo y subieron por una rampa. La madre los seguía.
-No entiendo.
-Ya lo entenderás -dijo el padre-. Hemos llegado.
Se detuvieron frente a una puerta cerrada que daba a una cabina. El padre llamó tres veces y luego dos, empleando un código. La puerta se abrió, llegó luz desde la cabina, y se oyó un murmullo de voces.
-Entra, hijo.
-Está oscuro.
-No tengas miedo, te llevaré de la mano. Entra, mamá.
Entraron en el cuarto y la puerta se cerró; el cuarto realmente estaba muy oscuro. Ante ellos se abría un inmenso ojo de vidrio, el ojo de buey, una ventana de metro y medio de alto por dos de ancho, por la cual podían ver el espacio. El niño se quedó sin aliento, maravillado. Detrás, el padre y la madre contemplaron el espectáculo, y entonces, en la oscuridad del cuarto, varias personas se pusieron a cantar.
-Feliz Navidad, hijo -dijo el padre.
Resonaron los viejos y familiares villancicos; el niño avanzó lentamente y aplastó la nariz contra el frío vidrio del ojo de buey. Y allí se quedó largo rato, simplemente mirando el espacio, la noche profunda y el resplandor, el resplandor de cien mil millones de maravillosas velas blancas.
* Ray Bradbury (EEUU, 1920), autor de ciencia ficción, conocido sobre todo por sus novelas y colecciones de relatos, entre las que destacan "Fahrenheit 451" o "Crónicas marcianas".
¡Que Ustedes lo lean bien!
Tomemos un café..
Pocas cosas acompañan a la lectura de un buen libro como un café o taza de té, tomarlo en compañía es un placer y si mientras se degusta se habla de temas interesantes, es el no va más..
Las tertulias literarias no son una novedad, en España tenemos una larga tradicición, veamos que cafés del mundo han escogido los artistas y literatos para hacer largas e interesantes tertulias.
En Els Quatre Gats de Barcelona coincidieron en sus tertulias literatos como, Josep Aladern/Cosme Vidal i Rosich (1869-1918), los Hermanos Alvarez Quintero/Joaquín (1873-1944) y Serafín (1871-1938), Rubén Darío/Félix Rubén García Sarmiento (Nicaragua, 1867-1916) , Enric de Fuentes (1864-1935), Pompeu Gener (1848-1920), Adrià Gual (1872-1943), Albert Llanas (1840-1915), Eduard Marquina (1879-1946), Eugeni d'Ors (1881-1954), Joan Pons y Massaveu (1850-1918), Francesc Pujols (1884-1962), Guillem A. Tell (1861-1929), Emili Vilanova 1840-1905) y Salvador Vilaregut (1782-1937). También artistas de la talla de Pablo Picasso (1881-1973), Ramón Casas (1866-1932), Ricard Opisso (1880-1966), Darío de Regoyos (1857-1913), Anglada-Camarasa (1872-1959) o Joaquim Mir (1873 - 1940). Sus veladas musicales fueron famosas Isaac Albéniz (1860-1909), Enric Granados (1867-1916), Joaquim Malats (1872-1912), Lluís Millet (186 -1941), Jaume Pahissa (1880-1969 ) y Felip Pedrell (1841-1922). Una multitud de genios que refleja de forma amplia y detallada el ambiente artístico y cultural de Barcelona.
El Café Gijón de Madrid, su historia está vinculada a la de las artes y las letras y ha sido testigo de meras charlas o de arduos debates que hicieron temblar los más sólidos pilares del país siempre en torno a una taza de café.Sus mesas de mármol blanco y sus asientos de terciopelo rojo cobijaron a Benito Pérez Galdós (1843-1920), Federico García Lorca (1898-1936), Antonio Machado (1875-1939) o Ruben Darío (Nicaragua, 1867-1916). Pasada la Guerra Civil Española, Antonio Buero Vallejo (1916-2000), Camilo José Cela ( 1916-2002), Antonio Gala ( 1930), Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) o Gerardo Diego (1896-E1987) recuperan las tertulias y lo convierten prácticamente en el último superviviente de una larga tradición madrileña.
El Lardhy de Madrid, desde que el francés Emilio Lardhy lo fundara en 1839, escritores como Azorín/José Martínez Ruiz (1873-1967), Pio Baroja (1872-1956), Ramón Gómez de la Serna1888-1963), Federico García Lorca (1898-1936), Antonio Machado (1875-1939), Jacinto Benavente (1866-1954), Vicente Blasco Ibañez (1898-1907).También pasarón por allí pintores, músicos y escultores como Joaquín Sorolla (1860-1923 ) o Julián Gayarre (1844-1890), han pasado largas horas sobre sus mesas de caoba.
El Café Greco de Roma, sus numerosos espejos que reflejaron las siluetas de músicos como Franz Liszt (Hungría, 1811-1886), Georges Bizet (Francia, 1838-1875) o Richard Wagner (Alemania, 1813-1883) y las tertulias literarias protagonizadas por John Keats (Gran Bretaña, 1795-1821) o Goethe (Alemania, 1749-1832).
El Babington's de Roma, fue fundado por dos damas inglesas llamadas Anna Maria e Isabel Cargill Babington con el objetivo de dar servicio a la numerosa colonia de artistas británicos que vivían en la ciudad italiana. Pronto se convirtió en el centro de reunión de escritores como John Keats (Gran Bretaña, 1795-1821) y Percy Shelley (Gran Bretaña, 1792-1822).
El Café Florian de Venecia, en donde han degustado su buen (y carisimo) café escritores como Lord Byron/George Gordon Byron (Gran Bretaña, 1788-1824), Marcel Proust (Francia, 1871-1922) o Charles Dickens (Gran Bretaña, 1812-1870).
El Café de la Paix de Paris, hoy día conserva la misma decoración que diseñó el arquitecto Charles Garnier, el mismo que proyectó el Teatro de la Ópera de París, Giuseppe Verdi (Italia, 1813-1901) era asiduo en este centro de reunión de músicos y toda clase de artistas e intelectuales.

El Café Guerbois de París, fue uno de los templos de la vanguardia artística gracias a la famosa tertulia que en él celebraban muchos artistas, pintores, escritores y músicos.Las noches de los jueves estaban reservadas especialmente para sus reuniones.El centro la tertulia del Café Guerbois era Edouard Manet(Francia, 1832-1883), siempre acompañado de amigos. Allí se veían casi a diario, Guy de Maupassant (Francia, 1850-1893), Joris Karl Huysmans/Charles Marie Georges Huysmans (Francia, 1848-1907), Stéphane Mallarmé (Francia, 1842 -1898 ), Emile Zola (Francia, 1840-1902), Henri Fantin-Latour. (Francia, 1836-1904), Constantin Brancusi (Rumania, 1876-1957), Félix Bracquemond (Francia, 1833-1914), Edgar Degas (Francia, 1834-1917) y el fotógrafo Nadar. El éxito de su Desayuno sobre la hierba, en el Salón de los Rechazados de 1863, motivó que se sumaran a él muchos otros pintores más jóvenes como Claude Monet (Francia, 1840-1926), Camille Pissarro (Francia, 1830-1903), Pierre-Auguste Renoir (Francia, 1841-1919), Paul Cézanne (Francia, 1839-1906), Alfred Sisley (Francia, 1839-1899) o Frédéric Bazille (Francia, 1841-1870) , que más tarde constituirían la esencia del movimiento impresionista.
El Café de Flore de París, situado en el intelectual barrio de Saint Germain des Prés, cuna del existencialismo, al atravesar su umbral se puede percibir un perfume que mezcla la filosofía y personalidad que se encargó de impregnar Simone de Beauvoir (Francia, 1908-1986), eterna compañera de Jean Paul Sartre (Francia, 1905-1980). Junto a lo que ellos llamaban su "familia" se criaron entre risas, cigarrillos y café, una de las corrientes filosóficas más importantes de nuestro siglo.
En A Brasileira de Lisboa, en uno de los barrios más carismáticos de Lisboa, Chiado, aquí podrás disfrutar de la compañía de un invitado de bronce, la figura que inmortaliza al gran poeta portugués y uno de los grandes de las letras europeas del siglo XX, Fernando Pessoa (Portugal, 1888-1935), junto a su inseparable taza de café.
El Café Slavia de Praga, los cafés representan en Praga la base de su vida social y un argumento recurrente en la literatura de sus escritores, fieles a las tertulias Rainer Maria Rilke (Austria, 1875-1926), Franz Kafka (Rep. Checa, 1883-1924) o Jaroslav Hasek (Rep. Checa, 1883-1923).
En la cafetería del Hotel Pera Palas de Estambul, entre sus divanes y cojines se acomodó Agatha Christie/Agatha Marie Clarisa Miller (Gran Bretaña, 1891-1976), para escribir una de sus más famosas novelas,"Asesinato en el Orient Express", y allí pasaron largas temporadas otras mujeres famosas como Greta Garbo o Matahari que a buen seguro degustaron un café turco.
El Café Tortoni de Buenos Aires, es el café más antiguo de la Argentina, fue visitado por personalidades como: Alfonsina Storni (Argentina, 1892-1938), el pintor Benito Quinquela Martín (Argentina, 1890-1977), Carlos Gardel (Argentina, 1890-1935), Baldomero Fernández Moreno (Argentina, 1886-1950), Luigi Pirandello (Italia, 1867-1936) o Federico García Lorca (España, 1898-1936), entre otros.
El Automático de Bogotá, uno de los más famosos y emblemáticos de Bogotá y uno de los que se resisten a desaparecer y ceder su espacio a los modernos cibercafés. Contertulios habituales de sus salones fueron Jorge Luis Borges (Argentina, 1899-1986) y Fernando Botero (Colombia, 1932).
También fueron muy famosas las tertulias del Hotel Algonquin de Nueva York. A partir del año 1919 y durante dos décadas, un grupo de escritores, periodistas y críticos institucionalizó el encuentro de cerebros más ocurrentes y sarcásticos de la ciudad.Este colectivo que rondaba los treinta miembros fue llamado por la prensa La Mesa Redonda del Algonquin.Entre sus habituales se encontraban, Dorothy Parker (EEUU, 1893-1967), George S. Kaufman (EEUU, 1889-1961), Edna Ferber (EEUU, 1887-1968), Robert Sherwood (EEUU, 1896-1955), Heywood Broun (EEUU, 1888-1939) o Frank Adams (EEUU, 1930-1989), entre otros.
En el bar del Hotel Ritz de París-, desde hace un siglo este ha sido punto de encuentro entre literatos míticos, por allí han pasado: Marcel Proust (Francia, 1871-1922), Jean Cocteau (Francia, 1889-1963), Francis Scott Fitzgerald (EEUU, 1896-1940), J. D. Salinger (EEUU, 1919), Jean Paul Sartre (Francia, 1905-1980), Simone de Beauvoir (Francia, 1908-1986), Graham Greene (Gran Bretaña, 1904-1991) y Ernest Hemingway (EEUU, 1899-1961), que dejó escrito que, cuando soñaba con el Paraíso, estaba en el bar del Ritz.
También las figuras literarias que se dejaron embrujar por los encantos del Hotel Savoy de Londres fueron, Paul Morand (Francia, 1888- 1976), Oscar Wilde (Gran Bretaña, 1854-1900), fue uno de los más asiduos, o Arthur Miller (EEUU, 1915-2005).
Algunos escritores han constituido sus propios grupos, para hacer revistas literarias como el de Yasunari Kawabata.
C.S. Lewis (Gran Bretaña, 1898-1963) fue uno de los principales miembros de los Inklings junto a Neville Coghill (Gran Bretaña, 1899-1980), Humphrey Havard (Gran Bretaña, 1901-1985), Gervase Mathew (Gran Bretaña, 1905-1976), Hugo Dyson (Gran Bretaña, 1896-1975), Charles Williams (Gran Bretaña, 1886-1945), Aleistar Campbell (Gran Bretaña, 1890-1972), Charles Wrenn EEUU, 1880-1952), Warren Lewis (Gran Bretaña, 1895-1973) (hermano de C. S. Lewis), Owen Barfield (Gran Bretaña, 1898-1997), J.R.R. Tolkien (Gran Bretaña, 1892-1973) y su hijo Christopher Tolkien (Gran Bretaña, 1924), único representante del grupo en vida .
Los Inklings fue un el grupo literario, un club de académicos y escritores ingleses que existió en Oxford entre las décadas 30 y 60.Se reunían regularmente en la habitación de Lewis en el Magdalen College de la Universidad de Oxford, o en el pub The Eagle and Child. En las reuniones mantenían discusiones filosóficas y literarias, o leían y se criticaban mutuamente fragmentos de sus obras, entre las cuales se encuentran famosas novelas como Las Crónicas de Narnia de Lewis, o El Señor de los Anillos de Tolkien.En uno de los relatos del propio Tolkien publicados en La Historia de la Tierra Media, se da vida a un club ficticio llamado el Notion Club, basado en este grupo.
Pero no fue el único grupo inglés de la época, el grupo Bloomsbury, nombre de un popular barrio londinense, era un conocido grupo de artistas e intelectuales. Fue fundado por Thoby Stephen (Gran Bretaña, 1880-1906), hermano de Virginia Woolf, entre sus miembros se encontraban, Virginia Woolf (Gran Bretaña, 1882-1941),y su esposo Leonard (Gran Bretaña, 1880-1969), E. M. Forster (Gran Bretaña, 1879-1970), el economista J. M. Keynes (Gran Bretaña, 1883-1946), los filósofos Bertrand Russell (Gran Bretaña, 1872-1970),
Ludwig Wittgenstein (Austria, 1889-1951), entre otros.
La casa de Gertrude Stein (EEUU, 1874-1946), en París fue durante muchos años el punto de encuentro de un importante grupo literario, donde escritores estadounidenses como Sherwood Anderson (EEUU, 1876-1941), Ernest Hemingway (EEUU, 1899-1961) y Thornton Wilder (EEUU, 1897-1975) eran animados por Stein a desarrollar su propio estilo. Stein fue una de las primeras mecenas de comienzos del siglo XX.
En la década de los años veinte Yasunari Kawabata (Japón, 1899-1972) formó parte de un grupo literario de jóvenes escritores conocido como neosensacionistas, partidarios del lirismo y del impresionismo en lugar del realismo social imperante, este grupo se llamaba Shinkankaku-ha(La nueva escuela de las sensaciones).

¿Donde os gustaría tomar una taza de té o café y con quién?
¡Que Ustedes lo lean bien!
Las tertulias literarias no son una novedad, en España tenemos una larga tradicición, veamos que cafés del mundo han escogido los artistas y literatos para hacer largas e interesantes tertulias.
En Els Quatre Gats de Barcelona coincidieron en sus tertulias literatos como, Josep Aladern/Cosme Vidal i Rosich (1869-1918), los Hermanos Alvarez Quintero/Joaquín (1873-1944) y Serafín (1871-1938), Rubén Darío/Félix Rubén García Sarmiento (Nicaragua, 1867-1916) , Enric de Fuentes (1864-1935), Pompeu Gener (1848-1920), Adrià Gual (1872-1943), Albert Llanas (1840-1915), Eduard Marquina (1879-1946), Eugeni d'Ors (1881-1954), Joan Pons y Massaveu (1850-1918), Francesc Pujols (1884-1962), Guillem A. Tell (1861-1929), Emili Vilanova 1840-1905) y Salvador Vilaregut (1782-1937). También artistas de la talla de Pablo Picasso (1881-1973), Ramón Casas (1866-1932), Ricard Opisso (1880-1966), Darío de Regoyos (1857-1913), Anglada-Camarasa (1872-1959) o Joaquim Mir (1873 - 1940). Sus veladas musicales fueron famosas Isaac Albéniz (1860-1909), Enric Granados (1867-1916), Joaquim Malats (1872-1912), Lluís Millet (186 -1941), Jaume Pahissa (1880-1969 ) y Felip Pedrell (1841-1922). Una multitud de genios que refleja de forma amplia y detallada el ambiente artístico y cultural de Barcelona. El Café Gijón de Madrid, su historia está vinculada a la de las artes y las letras y ha sido testigo de meras charlas o de arduos debates que hicieron temblar los más sólidos pilares del país siempre en torno a una taza de café.Sus mesas de mármol blanco y sus asientos de terciopelo rojo cobijaron a Benito Pérez Galdós (1843-1920), Federico García Lorca (1898-1936), Antonio Machado (1875-1939) o Ruben Darío (Nicaragua, 1867-1916). Pasada la Guerra Civil Española, Antonio Buero Vallejo (1916-2000), Camilo José Cela ( 1916-2002), Antonio Gala ( 1930), Enrique Jardiel Poncela (1901-1952) o Gerardo Diego (1896-E1987) recuperan las tertulias y lo convierten prácticamente en el último superviviente de una larga tradición madrileña.
El Lardhy de Madrid, desde que el francés Emilio Lardhy lo fundara en 1839, escritores como Azorín/José Martínez Ruiz (1873-1967), Pio Baroja (1872-1956), Ramón Gómez de la Serna1888-1963), Federico García Lorca (1898-1936), Antonio Machado (1875-1939), Jacinto Benavente (1866-1954), Vicente Blasco Ibañez (1898-1907).También pasarón por allí pintores, músicos y escultores como Joaquín Sorolla (1860-1923 ) o Julián Gayarre (1844-1890), han pasado largas horas sobre sus mesas de caoba.
El Café Greco de Roma, sus numerosos espejos que reflejaron las siluetas de músicos como Franz Liszt (Hungría, 1811-1886), Georges Bizet (Francia, 1838-1875) o Richard Wagner (Alemania, 1813-1883) y las tertulias literarias protagonizadas por John Keats (Gran Bretaña, 1795-1821) o Goethe (Alemania, 1749-1832).
El Babington's de Roma, fue fundado por dos damas inglesas llamadas Anna Maria e Isabel Cargill Babington con el objetivo de dar servicio a la numerosa colonia de artistas británicos que vivían en la ciudad italiana. Pronto se convirtió en el centro de reunión de escritores como John Keats (Gran Bretaña, 1795-1821) y Percy Shelley (Gran Bretaña, 1792-1822).
El Café Florian de Venecia, en donde han degustado su buen (y carisimo) café escritores como Lord Byron/George Gordon Byron (Gran Bretaña, 1788-1824), Marcel Proust (Francia, 1871-1922) o Charles Dickens (Gran Bretaña, 1812-1870).
El Café de la Paix de Paris, hoy día conserva la misma decoración que diseñó el arquitecto Charles Garnier, el mismo que proyectó el Teatro de la Ópera de París, Giuseppe Verdi (Italia, 1813-1901) era asiduo en este centro de reunión de músicos y toda clase de artistas e intelectuales.

El Café Guerbois de París, fue uno de los templos de la vanguardia artística gracias a la famosa tertulia que en él celebraban muchos artistas, pintores, escritores y músicos.Las noches de los jueves estaban reservadas especialmente para sus reuniones.El centro la tertulia del Café Guerbois era Edouard Manet(Francia, 1832-1883), siempre acompañado de amigos. Allí se veían casi a diario, Guy de Maupassant (Francia, 1850-1893), Joris Karl Huysmans/Charles Marie Georges Huysmans (Francia, 1848-1907), Stéphane Mallarmé (Francia, 1842 -1898 ), Emile Zola (Francia, 1840-1902), Henri Fantin-Latour. (Francia, 1836-1904), Constantin Brancusi (Rumania, 1876-1957), Félix Bracquemond (Francia, 1833-1914), Edgar Degas (Francia, 1834-1917) y el fotógrafo Nadar. El éxito de su Desayuno sobre la hierba, en el Salón de los Rechazados de 1863, motivó que se sumaran a él muchos otros pintores más jóvenes como Claude Monet (Francia, 1840-1926), Camille Pissarro (Francia, 1830-1903), Pierre-Auguste Renoir (Francia, 1841-1919), Paul Cézanne (Francia, 1839-1906), Alfred Sisley (Francia, 1839-1899) o Frédéric Bazille (Francia, 1841-1870) , que más tarde constituirían la esencia del movimiento impresionista.
El Café de Flore de París, situado en el intelectual barrio de Saint Germain des Prés, cuna del existencialismo, al atravesar su umbral se puede percibir un perfume que mezcla la filosofía y personalidad que se encargó de impregnar Simone de Beauvoir (Francia, 1908-1986), eterna compañera de Jean Paul Sartre (Francia, 1905-1980). Junto a lo que ellos llamaban su "familia" se criaron entre risas, cigarrillos y café, una de las corrientes filosóficas más importantes de nuestro siglo.
En A Brasileira de Lisboa, en uno de los barrios más carismáticos de Lisboa, Chiado, aquí podrás disfrutar de la compañía de un invitado de bronce, la figura que inmortaliza al gran poeta portugués y uno de los grandes de las letras europeas del siglo XX, Fernando Pessoa (Portugal, 1888-1935), junto a su inseparable taza de café.
El Café Slavia de Praga, los cafés representan en Praga la base de su vida social y un argumento recurrente en la literatura de sus escritores, fieles a las tertulias Rainer Maria Rilke (Austria, 1875-1926), Franz Kafka (Rep. Checa, 1883-1924) o Jaroslav Hasek (Rep. Checa, 1883-1923).
En la cafetería del Hotel Pera Palas de Estambul, entre sus divanes y cojines se acomodó Agatha Christie/Agatha Marie Clarisa Miller (Gran Bretaña, 1891-1976), para escribir una de sus más famosas novelas,"Asesinato en el Orient Express", y allí pasaron largas temporadas otras mujeres famosas como Greta Garbo o Matahari que a buen seguro degustaron un café turco.
El Café Tortoni de Buenos Aires, es el café más antiguo de la Argentina, fue visitado por personalidades como: Alfonsina Storni (Argentina, 1892-1938), el pintor Benito Quinquela Martín (Argentina, 1890-1977), Carlos Gardel (Argentina, 1890-1935), Baldomero Fernández Moreno (Argentina, 1886-1950), Luigi Pirandello (Italia, 1867-1936) o Federico García Lorca (España, 1898-1936), entre otros.
El Automático de Bogotá, uno de los más famosos y emblemáticos de Bogotá y uno de los que se resisten a desaparecer y ceder su espacio a los modernos cibercafés. Contertulios habituales de sus salones fueron Jorge Luis Borges (Argentina, 1899-1986) y Fernando Botero (Colombia, 1932).
También fueron muy famosas las tertulias del Hotel Algonquin de Nueva York. A partir del año 1919 y durante dos décadas, un grupo de escritores, periodistas y críticos institucionalizó el encuentro de cerebros más ocurrentes y sarcásticos de la ciudad.Este colectivo que rondaba los treinta miembros fue llamado por la prensa La Mesa Redonda del Algonquin.Entre sus habituales se encontraban, Dorothy Parker (EEUU, 1893-1967), George S. Kaufman (EEUU, 1889-1961), Edna Ferber (EEUU, 1887-1968), Robert Sherwood (EEUU, 1896-1955), Heywood Broun (EEUU, 1888-1939) o Frank Adams (EEUU, 1930-1989), entre otros.En el bar del Hotel Ritz de París-, desde hace un siglo este ha sido punto de encuentro entre literatos míticos, por allí han pasado: Marcel Proust (Francia, 1871-1922), Jean Cocteau (Francia, 1889-1963), Francis Scott Fitzgerald (EEUU, 1896-1940), J. D. Salinger (EEUU, 1919), Jean Paul Sartre (Francia, 1905-1980), Simone de Beauvoir (Francia, 1908-1986), Graham Greene (Gran Bretaña, 1904-1991) y Ernest Hemingway (EEUU, 1899-1961), que dejó escrito que, cuando soñaba con el Paraíso, estaba en el bar del Ritz.
También las figuras literarias que se dejaron embrujar por los encantos del Hotel Savoy de Londres fueron, Paul Morand (Francia, 1888- 1976), Oscar Wilde (Gran Bretaña, 1854-1900), fue uno de los más asiduos, o Arthur Miller (EEUU, 1915-2005).
Algunos escritores han constituido sus propios grupos, para hacer revistas literarias como el de Yasunari Kawabata.
C.S. Lewis (Gran Bretaña, 1898-1963) fue uno de los principales miembros de los Inklings junto a Neville Coghill (Gran Bretaña, 1899-1980), Humphrey Havard (Gran Bretaña, 1901-1985), Gervase Mathew (Gran Bretaña, 1905-1976), Hugo Dyson (Gran Bretaña, 1896-1975), Charles Williams (Gran Bretaña, 1886-1945), Aleistar Campbell (Gran Bretaña, 1890-1972), Charles Wrenn EEUU, 1880-1952), Warren Lewis (Gran Bretaña, 1895-1973) (hermano de C. S. Lewis), Owen Barfield (Gran Bretaña, 1898-1997), J.R.R. Tolkien (Gran Bretaña, 1892-1973) y su hijo Christopher Tolkien (Gran Bretaña, 1924), único representante del grupo en vida .
Los Inklings fue un el grupo literario, un club de académicos y escritores ingleses que existió en Oxford entre las décadas 30 y 60.Se reunían regularmente en la habitación de Lewis en el Magdalen College de la Universidad de Oxford, o en el pub The Eagle and Child. En las reuniones mantenían discusiones filosóficas y literarias, o leían y se criticaban mutuamente fragmentos de sus obras, entre las cuales se encuentran famosas novelas como Las Crónicas de Narnia de Lewis, o El Señor de los Anillos de Tolkien.En uno de los relatos del propio Tolkien publicados en La Historia de la Tierra Media, se da vida a un club ficticio llamado el Notion Club, basado en este grupo.
Pero no fue el único grupo inglés de la época, el grupo Bloomsbury, nombre de un popular barrio londinense, era un conocido grupo de artistas e intelectuales. Fue fundado por Thoby Stephen (Gran Bretaña, 1880-1906), hermano de Virginia Woolf, entre sus miembros se encontraban, Virginia Woolf (Gran Bretaña, 1882-1941),y su esposo Leonard (Gran Bretaña, 1880-1969), E. M. Forster (Gran Bretaña, 1879-1970), el economista J. M. Keynes (Gran Bretaña, 1883-1946), los filósofos Bertrand Russell (Gran Bretaña, 1872-1970),
Ludwig Wittgenstein (Austria, 1889-1951), entre otros.
La casa de Gertrude Stein (EEUU, 1874-1946), en París fue durante muchos años el punto de encuentro de un importante grupo literario, donde escritores estadounidenses como Sherwood Anderson (EEUU, 1876-1941), Ernest Hemingway (EEUU, 1899-1961) y Thornton Wilder (EEUU, 1897-1975) eran animados por Stein a desarrollar su propio estilo. Stein fue una de las primeras mecenas de comienzos del siglo XX.
En la década de los años veinte Yasunari Kawabata (Japón, 1899-1972) formó parte de un grupo literario de jóvenes escritores conocido como neosensacionistas, partidarios del lirismo y del impresionismo en lugar del realismo social imperante, este grupo se llamaba Shinkankaku-ha(La nueva escuela de las sensaciones).

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