SUEÑOS
Sueñas tanto como el sol calienta,
sueñas tanto como el fuego quema,
pero no haces nada por cumplir tus sueños
aunque tu corazón arda de deseos,
porque sabes que debes andar una larga senda
para conseguir tan dichosa meta,
porque sabes que debes cruzar un mar de esfuerzos
y volar muy alto por infinitos y negros cielos.
Sabes que eres tú quien debe coger las riendas,
pues es tu vida, es tu guerra,
¡Que más da lo que digan ellos!
¿Es que acaso son tus dueños?
Mientras estés vivo recuerda:
has de ser valiente y salir ahí fuera,
si no luchas por conseguirlos, por tenerlos,
será peor que fracasar en los intentos.
Nunca dejes que tu ilusión muera,
lucha mientras estés en esta tierra,
aprende a enfrentarte a tus miedos,
¡Jamás digas que sólo son sueños!
MariaPoet
PATRIOTISMO Y COSMOPOLITISMO
El lunes, en clase, se hizo un debate sobre el patriotismo y el cosmopolitismo. He de reconocer que no hice ni un solo comentario a favor o en contra de una u otra idea, quizás sea porque no tengo las ideas claras o porque no me gusta hablar en público, o ambas a la vez.
¿Es malo ser patriota? ¿Es bueno ser cosmopolita?.... ¿Es bueno ser patriota? ¿Es malo ser cosmopolita?.... ¿A que nos lleva el patriotismo? ¿Y el cosmopolitismo?....
Todos, inevitablemente, nacemos en un pueblo, ciudad, una comarca, provincia, comunidad, un condado, un estado....definitivamente, en un País. Esto conlleva que cada uno de nosotros, adquiere e interiorizamos una cultura (quizás no toda la cultura, pero sí gran parte) determinada y por tanto va adquiriendo una identidad.
Patriotismo: amor a la patria, amor a la tierra en que uno ha nacido. ¿Adquirir una cultura significa que debes amar a tu tierra? ¿Amar a tu tierra equivale a no amar otras tierras?...................¿Para ser cosmopolita has de ser primero patriota?.............estoy muy liada.......puff
EL ACONTECIMIENTO
Es curioso pensar en “la vida”, en el “camino”, en “nuestro camino” y darnos cuenta de cómo hemos cambiado, pues nosotros ya no somos los mismos que hace cinco o diez años. El caminar, los sucesos, mas bien los acontecimientos nos han cambiado. Pues se puede caminar y no cambiar, y es que una persona solamente cambia a causa de un acontecimiento.
Es decir, hay que diferenciar entre el “hecho” y el “acontecimiento”. El hecho no transforma al hombre, en cambio el acontecimiento sí lo hace, te cambia los esquemas dejándote sin palabras y obliga a un cuestionamiento radical de las cosas.
En todo acontecimiento nos pasan cosas, llegamos a sentir que algo nos transforma. El acontecimiento es una irrupción imprevista en un estado de cosas que mantenían un transcurrir habitual. Es una fractura, una herida en el tiempo, es lo imprevisto, lo que nos sorprende. Por este motivo, se puede decir que un acontecimiento causa dolor, sí dolor, eso de lo que siempre huimos, pero que en realidad todos conocemos, pues es algo a lo que más pronto o más tarde todos llegamos. Es decir, el dolor no es un hecho, sino un acontecimiento.
Según Nietzsche “Toda ciencia, todo saber, viene del dolor, porque el dolor busca sin tregua las causas de las cosas en tanto que el bienestar se inclina a la quietud. En el dolor, uno busca mas y se hace más sensible. El ser que sufre, conoce mejor la vida, y con mas profundidad. Sólo el que está en trance permanente de perder la vida llega a conocerla profundamente”.
La identidad de la persona no es estática, sino todo lo contrario, se va transformando según lo que nos va pasando a lo largo de la vida. Por este motivo, como dice Larrosa “La aventura de la autointerpretación es interminable y conducirá a donde no estaba previsto, a la consecuencia de que el yo no es sino una continua creación, un perpetuo devenir, una permanente metamorfosis”.
El sujeto de la educación es el sujeto del acontecimiento. Lo que caracteriza al acontecimiento es su poder transformación. Es este el que hace que no podamos mantenernos siempre siendo los mismos. Es lo que nos empuja a ser de otro modo. El acontecimiento se recibe, es espera, por eso tenemos que estar abiertos a lo imprevisto, a lo que desestabiliza, a lo incierto. Pues como dice Larrosa “ Sólo así la educación mantendrá su sentido original: conducir afuera, afuera de lo que uno es, afuera del camino trazado de antemano, fuera de lo ya dicho, de lo ya pensado, de lo ya interpretado.”





