UNA JUGARRETA
Es la única forma de llamarlo, UNA JUGARRETA! es lo que la mona nos ha hecho.
Habíamos quedado con Lore, kike, Manu y Roci para cenar el sábado. Desde Enero que no teníamos que dejar en casa de los abuelos a la niña. Ya por la tarde la niña no quiso dormir siesta, que se está convirtiendo en costumbre ya. Lo de siempre, la acostamos pero se levanta y se va a la habitación a trastear, si no es porque oímos algunos pasitos, no nos enteramos. Así pues no quiso dormir siesta. Mientras Laura esperaba por la tarde una visita, yo me la llevé al C.C Eboli de Pinto, para tenerla entretenida mientras, con el infortunio de que la niña se me durmió un rato por el camino. Le distraje con los pipis, las nubes, mira un autobús mira no se qué. Le puse la música muy alta, le grité. Pero era inevitable, la niña cerraba los ojitos y tenía una carita de sueño... Cuando ya tenía los ojos cerrados incluso le toqué la pierna, y como yo iba conduciendo no pude hacer más, así que se me quedó dormida y no había forma de despertarla. Nada más llegar al C.C la desperté y se despabiló cuando vio la piscina de bolas. La metí y allí se puso a dar saltos y a decir " sa iiiooo" = se ha caido, cuando algún niño se tiraba por el tobogán. Después intentó subir a la parte alta pero los escalones eran muy altos, se tuvo que conformar con seguir en la zona baja.
Regresamos a por laura y nos fuimos a casa de los abuelos. Le dió de cenar, a trancas y barrancas y a la hora de dormir decía que nos durmieramos nosotros. La dejamos sola en la cuna de viaje, y lloriqueaba, le reñíamos, como siempre, y nada. La pusimos en la cama, nada, fue el abuelo y nada. La niña empezó a llorar de una forma descontrolada y llegamos a pensar que le pasaba algo, porque no era normal ese llanto. Llegó hasta el punto de vomitar la cena, por lo que pensamos que podía estar malita. Yo intuía que no estaba mala, pero me quedaba la duda. Cuando terminó de vomitar, se calmó un poco y lo que queria es bajarse de la cama y echar a andar. Eso confirmaba mi sospecha de que la niña lo que no quería era irse a la cama con tanta gente en casa de los abuelos, ya llegaron los demás, y quería estar de marcha, y eso unido a la minisiesta que se echó por la tarde en el coche...
Así que de cena nada. Nos fuimos para casa, pensando aún que podia estar mala, pero por el camino estuvo diciendo "tiita", "una" (estrellitas, luna) lo que indicaba que mu mala no estaba. Fue llegar a casa, echarla en la cama y se quedó dormida enseguida, y nosotros nos conformamos con tirarnos en el sofá y ver la tele. Los demás se fueron de cena.
Moraleja: tenemos que empezar a tratar este problema, ya que el dia que haga falta de verdad que se quede lo pasaremos canutas para que se duerma.
Habíamos quedado con Lore, kike, Manu y Roci para cenar el sábado. Desde Enero que no teníamos que dejar en casa de los abuelos a la niña. Ya por la tarde la niña no quiso dormir siesta, que se está convirtiendo en costumbre ya. Lo de siempre, la acostamos pero se levanta y se va a la habitación a trastear, si no es porque oímos algunos pasitos, no nos enteramos. Así pues no quiso dormir siesta. Mientras Laura esperaba por la tarde una visita, yo me la llevé al C.C Eboli de Pinto, para tenerla entretenida mientras, con el infortunio de que la niña se me durmió un rato por el camino. Le distraje con los pipis, las nubes, mira un autobús mira no se qué. Le puse la música muy alta, le grité. Pero era inevitable, la niña cerraba los ojitos y tenía una carita de sueño... Cuando ya tenía los ojos cerrados incluso le toqué la pierna, y como yo iba conduciendo no pude hacer más, así que se me quedó dormida y no había forma de despertarla. Nada más llegar al C.C la desperté y se despabiló cuando vio la piscina de bolas. La metí y allí se puso a dar saltos y a decir " sa iiiooo" = se ha caido, cuando algún niño se tiraba por el tobogán. Después intentó subir a la parte alta pero los escalones eran muy altos, se tuvo que conformar con seguir en la zona baja.
Regresamos a por laura y nos fuimos a casa de los abuelos. Le dió de cenar, a trancas y barrancas y a la hora de dormir decía que nos durmieramos nosotros. La dejamos sola en la cuna de viaje, y lloriqueaba, le reñíamos, como siempre, y nada. La pusimos en la cama, nada, fue el abuelo y nada. La niña empezó a llorar de una forma descontrolada y llegamos a pensar que le pasaba algo, porque no era normal ese llanto. Llegó hasta el punto de vomitar la cena, por lo que pensamos que podía estar malita. Yo intuía que no estaba mala, pero me quedaba la duda. Cuando terminó de vomitar, se calmó un poco y lo que queria es bajarse de la cama y echar a andar. Eso confirmaba mi sospecha de que la niña lo que no quería era irse a la cama con tanta gente en casa de los abuelos, ya llegaron los demás, y quería estar de marcha, y eso unido a la minisiesta que se echó por la tarde en el coche...
Así que de cena nada. Nos fuimos para casa, pensando aún que podia estar mala, pero por el camino estuvo diciendo "tiita", "una" (estrellitas, luna) lo que indicaba que mu mala no estaba. Fue llegar a casa, echarla en la cama y se quedó dormida enseguida, y nosotros nos conformamos con tirarnos en el sofá y ver la tele. Los demás se fueron de cena.
Moraleja: tenemos que empezar a tratar este problema, ya que el dia que haga falta de verdad que se quede lo pasaremos canutas para que se duerma.
EL VIAJE
No es normal en nosotros, porque un día decidimos que no viajaríamos los puentes, pero como llevabamos desde agosto del año pasado sin salir, sobre todo por la niña, decidimos hacer una escapada a Granada a ver a mi padre.
Pues decir que el invento de los DVD portátiles para los coches, es el mejor de la historia. Salimos hora y media antes de que a la mona le tocara comer. De esa forma teníamos previsto hacer medio camino antes de comer y la otra mitad la echaria durmiendo.Estuvo viendo su micky mouse todo el tiempo, y claro como ya va entendiendo las cosas que ve, contesta a ratón y se emociona cuando ve las escenas. Incluso casi dice bien las palabras mágicas. Eso sí se pone a bailar como puede la tía, sentada en el sillón que parece que le ha dado un telele.
Claro que los planes se truncaron cuando llegamos a los atascos. Así que paramos en Dos Barrios a comer la niña y de camino nosotros. Íbamos con "La chochi Lore" y "El Kike". Después continuamos camino, parecia que habia menos tráfico hasta que nos topamos con otro atasco. La niña, afortunadamente, aguantó casi 2 horas de siesta, pero como quedaba todavia un rato, siguió viendo su Mickey mouse y no dio mucho la lata. Tuvimos que parar de nuevo para la merienda, aprovechando para estirar las piernas nosotros. Estuvo correteando detrás de los pajarillos y les echaba pan.
Ya en Granada, conoció a Marko. Marko es el perro de mi hermano, es decir, pero que es de mi hermano Rafa. Al principio, evidentemente le daba miedo, pero pronto cogió confianza y ya se acercaba más. Tanto fue, que incluso le intentaba quitar el balón con el que le gustaba jugar al perro. Aprendió, de ver a marko, que cuando está cansado saca la lengua y jadea, así que cuando le preguntamos "¿Qué hace marko cuando se cansa?" ella imita el sonido. También vio por primera vez un rio, el Darro, cuando estuvimos paseando junto a la Alhambra. Y sin enseñarle nada le pregunté "¿Qué lleva el rio?" y ella contestaba "agua". Estuvimos dando un paseo por el Albaicín, y se cansó pronto, se puso tonta, así que me tocó llevarla encima casi todo el tiempo. Laura estaba enfadadísima, porque todos los dias acababa sucia de estar en el patio jugando. También conoció los parques de Purchil y Belicena, pero no se lo pasó muy bien, porque los columpios no eran muy buenos y eran de piedra y sin tierra respectivamente. Donde sí se lo pasó muy bien con la tierra, que es su locura ahora, es en el parque Federico García Lorca, de Granada. Por lo demás nada que destacar, ya que se adaptó bien a la casa de mi padre, y seguimos con el ritmo habitual de comidas y siesta.
A la vuelta lo mismo, pero sin atascos, y con muchas obras en las carreteras. La niña igual que a la ida viendo su mickey, la tia no quería ver otra cosa, no entiendo como no se harta. Paramos para la comida en el Hotel Restaurante El Hidalgo, y duró 5 min. en la silla, el resto del tiempo, mientras terminaba de comer y comíamos nosotros, estuvo dando vueltas. La tuvimos que reñir con frecuencia porque incluso quería dar la voltereta en el suelo. Lo cogía todo, y yo detrás para que lo soltara.
Y bueno, después de la siesta, en esta ocasión se despertó cuando llegamos a Getafe, así que muy bien.
Ya por la tarde, dio mi niña un paso importante, mientras Laura ordenaba las cosas del viaje la llevé al parque, para variar, y estuve jugando con con ella, y ¡¡ATENCIÓN!! estuve jugando con ella en el ¡¡¡CESPED!!! Antes era superior a sus fuerzas, no había forma de que tocara siquiera la hierba, pues esa tarde le estuve revolcando por el cesped hasta que se quitó el miedo. Distraida con la pelota igual no se dio cuenta, jejeje, pero conseguí que divirtiera.

Pues decir que el invento de los DVD portátiles para los coches, es el mejor de la historia. Salimos hora y media antes de que a la mona le tocara comer. De esa forma teníamos previsto hacer medio camino antes de comer y la otra mitad la echaria durmiendo.Estuvo viendo su micky mouse todo el tiempo, y claro como ya va entendiendo las cosas que ve, contesta a ratón y se emociona cuando ve las escenas. Incluso casi dice bien las palabras mágicas. Eso sí se pone a bailar como puede la tía, sentada en el sillón que parece que le ha dado un telele.
Claro que los planes se truncaron cuando llegamos a los atascos. Así que paramos en Dos Barrios a comer la niña y de camino nosotros. Íbamos con "La chochi Lore" y "El Kike". Después continuamos camino, parecia que habia menos tráfico hasta que nos topamos con otro atasco. La niña, afortunadamente, aguantó casi 2 horas de siesta, pero como quedaba todavia un rato, siguió viendo su Mickey mouse y no dio mucho la lata. Tuvimos que parar de nuevo para la merienda, aprovechando para estirar las piernas nosotros. Estuvo correteando detrás de los pajarillos y les echaba pan.
Ya en Granada, conoció a Marko. Marko es el perro de mi hermano, es decir, pero que es de mi hermano Rafa. Al principio, evidentemente le daba miedo, pero pronto cogió confianza y ya se acercaba más. Tanto fue, que incluso le intentaba quitar el balón con el que le gustaba jugar al perro. Aprendió, de ver a marko, que cuando está cansado saca la lengua y jadea, así que cuando le preguntamos "¿Qué hace marko cuando se cansa?" ella imita el sonido. También vio por primera vez un rio, el Darro, cuando estuvimos paseando junto a la Alhambra. Y sin enseñarle nada le pregunté "¿Qué lleva el rio?" y ella contestaba "agua". Estuvimos dando un paseo por el Albaicín, y se cansó pronto, se puso tonta, así que me tocó llevarla encima casi todo el tiempo. Laura estaba enfadadísima, porque todos los dias acababa sucia de estar en el patio jugando. También conoció los parques de Purchil y Belicena, pero no se lo pasó muy bien, porque los columpios no eran muy buenos y eran de piedra y sin tierra respectivamente. Donde sí se lo pasó muy bien con la tierra, que es su locura ahora, es en el parque Federico García Lorca, de Granada. Por lo demás nada que destacar, ya que se adaptó bien a la casa de mi padre, y seguimos con el ritmo habitual de comidas y siesta.
A la vuelta lo mismo, pero sin atascos, y con muchas obras en las carreteras. La niña igual que a la ida viendo su mickey, la tia no quería ver otra cosa, no entiendo como no se harta. Paramos para la comida en el Hotel Restaurante El Hidalgo, y duró 5 min. en la silla, el resto del tiempo, mientras terminaba de comer y comíamos nosotros, estuvo dando vueltas. La tuvimos que reñir con frecuencia porque incluso quería dar la voltereta en el suelo. Lo cogía todo, y yo detrás para que lo soltara.
Y bueno, después de la siesta, en esta ocasión se despertó cuando llegamos a Getafe, así que muy bien.
Ya por la tarde, dio mi niña un paso importante, mientras Laura ordenaba las cosas del viaje la llevé al parque, para variar, y estuve jugando con con ella, y ¡¡ATENCIÓN!! estuve jugando con ella en el ¡¡¡CESPED!!! Antes era superior a sus fuerzas, no había forma de que tocara siquiera la hierba, pues esa tarde le estuve revolcando por el cesped hasta que se quitó el miedo. Distraida con la pelota igual no se dio cuenta, jejeje, pero conseguí que divirtiera.
