La ficción inunda la capital
Ayer, cuando la luz empezaba a flaquear en el horizonte madrileño, la Plaza de Callao se vestía de evento. Algo presagiaba que un espíritu estaba a punto de personificarse, en forma de multitud informe, frente a todos los asistentes. Apenas pasadas las nueve de la noche la profecía se hizo real y el hálito friki llenó el aire de entusiasmo. Era la conmemoración pública de una fecha histórica y la conversión del orgullo friki en único protagonista, entre la muchedumbre de las galaxias…
Y es que todos los asistentes tuvieron oportunidad de trasladarse por unas horas a un mundo de ficción delicioso e inagotable. Frikis, frikísimos y pseudofrikis comulgaban por un día estelar en la historia del colectivo, aunque también los hubiera ajenos a la razón de reivindicar semejante espíritu en una jornada como la de ayer. Coincidir con los aniversarios del estreno de La Guerra de las Galaxias y de la muerte de Douglas Adams, creador de La guía del Autoestopista Galáctico, era la pretensión de los convocantes, tal y como se indica en la Web Friki Oficial.
Con el lema “¡Quien no sea 'friki' que levante su espada láser!” decenas de jóvenes, muchos de ellos vestidos para la causa, se acercaron al céntrico local Faborit, donde se celebró una fiesta en la que se pudo disfrutar de demostraciones y toreos de videojuegos y conocer quién recibía el premio al blog más friki, resultado del concurso del portal ozu.es.
Pero en la calle la película continuaba y entre 'supermanes' y soldados de las tropas imperiales de La Guerra de las Galaxias la atmósfera de la capital parecía teñida por la espada láser. No eran pocos los periodistas sedientos del suceso más célebre y de la imagen más galáctica, porque si algo caracterizó la tarde de ayer es que el "derecho a exhibir el propio frikismo" y la "obligación de intentar ser más friki que otro friki", mencionados en el Manifiesto Friki, se ejercieron en toda regla.
Lo que no parece tan claro es el ‘derecho a dominar el mundo’ que también se confieren los frikis madrileños -y del más allá- pueda ser alcanzable, al menos durante este siglo… Sea como sea, un orgullo friki irremediablemente urbano atrapó a los habitantes de la capital, y no sólo a los literalmente ‘freak’ (del inglés, raro o extraño) sino también a más de un mirón, que tampoco olvidó su extravagancia en casa.
Lucía Hernández (Crónica)
Y es que todos los asistentes tuvieron oportunidad de trasladarse por unas horas a un mundo de ficción delicioso e inagotable. Frikis, frikísimos y pseudofrikis comulgaban por un día estelar en la historia del colectivo, aunque también los hubiera ajenos a la razón de reivindicar semejante espíritu en una jornada como la de ayer. Coincidir con los aniversarios del estreno de La Guerra de las Galaxias y de la muerte de Douglas Adams, creador de La guía del Autoestopista Galáctico, era la pretensión de los convocantes, tal y como se indica en la Web Friki Oficial.Con el lema “¡Quien no sea 'friki' que levante su espada láser!” decenas de jóvenes, muchos de ellos vestidos para la causa, se acercaron al céntrico local Faborit, donde se celebró una fiesta en la que se pudo disfrutar de demostraciones y toreos de videojuegos y conocer quién recibía el premio al blog más friki, resultado del concurso del portal ozu.es.
Pero en la calle la película continuaba y entre 'supermanes' y soldados de las tropas imperiales de La Guerra de las Galaxias la atmósfera de la capital parecía teñida por la espada láser. No eran pocos los periodistas sedientos del suceso más célebre y de la imagen más galáctica, porque si algo caracterizó la tarde de ayer es que el "derecho a exhibir el propio frikismo" y la "obligación de intentar ser más friki que otro friki", mencionados en el Manifiesto Friki, se ejercieron en toda regla.
Lo que no parece tan claro es el ‘derecho a dominar el mundo’ que también se confieren los frikis madrileños -y del más allá- pueda ser alcanzable, al menos durante este siglo… Sea como sea, un orgullo friki irremediablemente urbano atrapó a los habitantes de la capital, y no sólo a los literalmente ‘freak’ (del inglés, raro o extraño) sino también a más de un mirón, que tampoco olvidó su extravagancia en casa. Lucía Hernández (Crónica)
Nuestros mayores están solos
En los últimos días de su vida, uno de cada cinco ancianos se encuentra solo. Algunos, incluso, sufren depresiones y mala nutrición. Esta situación tan precaria, que afecta a más de un millón y medio de personas mayores en nuestro país, no puede pasar desapercibida. Todos tenemos que poner de nuestra parte, porque algún día nosotros también seremos mayores. La nueva Ley de Dependencia que ha aprobado el Gobierno supondrá una mejora en la calidad de vida de nuestros mayores.
Muchos ancianos tienen que enfrentarse a una nueva batalla: la soledad. En España, más de un millón y medio de personas mayores de 65 años viven solas. Según datos del Observatorio de Mayores, en 2003 había 7.276.620 personas de edad, de las cuáles un 22% se encontraban solas. Además, los mayores ya representan el 17% de la población española, de los cuáles por cada 100 hombres hay 231 mujeres. Los octogenarios ya son el 4,1% del total de españoles.
El crecimiento de la esperanza de vida en los países desarrollados ha provocado que el número de personas de edad aumente significativamente en las últimas décadas. Todo esto ha sido posible gracias al avance de las ciencias de la salud, la medicina y la higiene. Así, las personas han podido prolongar su vida hasta edades antes impensables, pero también ha supuesto el nacimiento de una nueva lacra social. Muchos ancianos deben vivir solos, alejados de sus seres queridos. La falta de compañía ya no es el problema, sino la causa de muchos otros.
La depresión es una de las consecuencias de la soledad. Surge por la pérdida de un ser querido, del status social o por la falta de salud. Éstas son situaciones que se producen más fácilmente en las personas mayores y el sentimiento de tristeza se instala en ellos. La mala nutrición o las dificultades motoras también son algunas de las consecuencias. Los problemas económicos o la falta de entusiasmo a la hora de cocinar y comer pueden poner en serios riesgos a las personas mayores. Además, con el paso del tiempo caminar o subir escaleras se hace más complicado.
Durante los primeros nueve meses de 2005 murieron sólo en Madrid 61 ancianos que no tenían con quien pasar sus últimos días; en 2004 lo hicieron 70. Según datos del consistorio madrileño, más de 140.000 ancianos viven solos en la capital, de los cuáles el 40% tiene más de 80 años. Algunas ONG’s, como Solidarios, denuncian que el número de ancianos que vive sólo cada año es mayor. Además, el número de personas de edad abandonadas se incrementa en verano.
Según el IMSERSO, el 30% de los ancianos se siente desamparado. No es para menos. Se calcula que el 65% de las personas de edad que viven solas no tiene calefacción en sus casas, ni el 18% de las casas en que habitan tienen ascensor.
¡Soluciones ya!
La Administración intenta resolver este problema, pero aún hay mucho por hacer. Los centros de día son una de las fórmulas utilizadas. Los ancianos pueden pasar el día en ellos y convivir con otras personas de su edad. Es una forma fácil de evitar la falta de compañía.
Las residencias también son una de las opciones para las personas de edad. Uno de cada cinco ancianos vive en una residencia. Sin embargo, se considera que el número de plazas en España no es suficiente. Un estudio de Consumer revela que hay 3,5 plazas por cada 100 ancianos, lejos de las 6,5 de media europea. Por otro lado, los precios suponen un impedimento para las familias. Los centros cuestan 950 euros de media si son públicos y 1.600 euros de media si son privados. El informe también revela que las infraestructuras son otro de los puntos débiles de las residencias españolas.
Una de las formas más modernas y que mayores éxitos está consiguiendo en su tarea de cuidar a los mayores es la teleasistencia. Si les apetece hablar o se encuentran mal, sólo tienen que marcar un botón del teléfono y en seguida, un grupo de Asuntos Sociales contacta con ellos.
La teleasistencia nació en los años 90 para atender a personas que se encontraban solas y tenían cierto riesgo de sufrir algún descuido o incidente inesperado. El servicio cuenta con un teléfono y un sistema de alarmas de detección de movimientos y humos. Detrás de la línea telefónica siempre hay alguien, para que en cualquier momento los ancianos sean atendidos. En caso de incendio o de algún percance del anciano las alarmas avisan a las teleoperadoras, que llaman al lugar.
150.000 personas de edad ya están en España televigiladas (2,05% de los mayores de 65 años). Según el IMSERSO, en Madrid la tercera parte de los ancianos que viven solos disfrutan de este servicio. Es esta institución la que se encarga de financiar el 65% del coste de la teleasistencia. El resto le corresponde a las comunidades o a los propios usuarios.
El Gobierno dedicará este año más esfuerzos para intentar evitar la soledad de los ancianos. El 23 de diciembre llegó a la mesa del Consejo de Ministros el anteproyecto de Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, basada en el Libro Blanco de la dependencia. Esta nueva ley establecerá un nuevo derecho de ciudadanía que garantiza atención y cuidados a las personas dependientes. Así, las personas que no puedan valerse por sí mismas podrán acceder a los servicios sociales.

Asimismo, se configurará el Sistema Nacional de Dependencia, que se convertirá en el cuarto pilar del Estado de bienestar, junto a los sistemas de educación, salud y pensiones. De esta manera las ayudas a sectores de la población débiles aumentarán. El nuevo Sistema Nacional de Dependencia ofrecerá, según el tipo de discapacidad y necesidad, distintas prestaciones. Por un lado, costeará ciertos gastos de aquellas familias que se ocupen de las personas dependientes o subvencionara los costes de contratación de algún servicio, como la teleasistencia o las residencias. Por otro lado, prestará servicios a través de centros públicos y otros programas.
Sólo el 27% de las personas de edad rechazan la ayuda que las asociaciones o que el Estado presta. Sin embargo, también es cierto que esta ayuda aún es escasa y somos muchos para repartir. Nadie debería vivir sus últimos días solo, y con el paso del tiempo, todos nos haremos mayores y podemos encontrarnos en la misma situación. ¿Te gustaría estar solo dentro de 50 años? Poner de nuestra parte es fundamental para solucionar esta lacra social.
Luis Miguel Lastra (Reportaje de actualidad)
Muchos ancianos tienen que enfrentarse a una nueva batalla: la soledad. En España, más de un millón y medio de personas mayores de 65 años viven solas. Según datos del Observatorio de Mayores, en 2003 había 7.276.620 personas de edad, de las cuáles un 22% se encontraban solas. Además, los mayores ya representan el 17% de la población española, de los cuáles por cada 100 hombres hay 231 mujeres. Los octogenarios ya son el 4,1% del total de españoles.El crecimiento de la esperanza de vida en los países desarrollados ha provocado que el número de personas de edad aumente significativamente en las últimas décadas. Todo esto ha sido posible gracias al avance de las ciencias de la salud, la medicina y la higiene. Así, las personas han podido prolongar su vida hasta edades antes impensables, pero también ha supuesto el nacimiento de una nueva lacra social. Muchos ancianos deben vivir solos, alejados de sus seres queridos. La falta de compañía ya no es el problema, sino la causa de muchos otros.
La depresión es una de las consecuencias de la soledad. Surge por la pérdida de un ser querido, del status social o por la falta de salud. Éstas son situaciones que se producen más fácilmente en las personas mayores y el sentimiento de tristeza se instala en ellos. La mala nutrición o las dificultades motoras también son algunas de las consecuencias. Los problemas económicos o la falta de entusiasmo a la hora de cocinar y comer pueden poner en serios riesgos a las personas mayores. Además, con el paso del tiempo caminar o subir escaleras se hace más complicado.
Durante los primeros nueve meses de 2005 murieron sólo en Madrid 61 ancianos que no tenían con quien pasar sus últimos días; en 2004 lo hicieron 70. Según datos del consistorio madrileño, más de 140.000 ancianos viven solos en la capital, de los cuáles el 40% tiene más de 80 años. Algunas ONG’s, como Solidarios, denuncian que el número de ancianos que vive sólo cada año es mayor. Además, el número de personas de edad abandonadas se incrementa en verano.Según el IMSERSO, el 30% de los ancianos se siente desamparado. No es para menos. Se calcula que el 65% de las personas de edad que viven solas no tiene calefacción en sus casas, ni el 18% de las casas en que habitan tienen ascensor.
¡Soluciones ya!
La Administración intenta resolver este problema, pero aún hay mucho por hacer. Los centros de día son una de las fórmulas utilizadas. Los ancianos pueden pasar el día en ellos y convivir con otras personas de su edad. Es una forma fácil de evitar la falta de compañía.
Las residencias también son una de las opciones para las personas de edad. Uno de cada cinco ancianos vive en una residencia. Sin embargo, se considera que el número de plazas en España no es suficiente. Un estudio de Consumer revela que hay 3,5 plazas por cada 100 ancianos, lejos de las 6,5 de media europea. Por otro lado, los precios suponen un impedimento para las familias. Los centros cuestan 950 euros de media si son públicos y 1.600 euros de media si son privados. El informe también revela que las infraestructuras son otro de los puntos débiles de las residencias españolas.
Una de las formas más modernas y que mayores éxitos está consiguiendo en su tarea de cuidar a los mayores es la teleasistencia. Si les apetece hablar o se encuentran mal, sólo tienen que marcar un botón del teléfono y en seguida, un grupo de Asuntos Sociales contacta con ellos.
La teleasistencia nació en los años 90 para atender a personas que se encontraban solas y tenían cierto riesgo de sufrir algún descuido o incidente inesperado. El servicio cuenta con un teléfono y un sistema de alarmas de detección de movimientos y humos. Detrás de la línea telefónica siempre hay alguien, para que en cualquier momento los ancianos sean atendidos. En caso de incendio o de algún percance del anciano las alarmas avisan a las teleoperadoras, que llaman al lugar.150.000 personas de edad ya están en España televigiladas (2,05% de los mayores de 65 años). Según el IMSERSO, en Madrid la tercera parte de los ancianos que viven solos disfrutan de este servicio. Es esta institución la que se encarga de financiar el 65% del coste de la teleasistencia. El resto le corresponde a las comunidades o a los propios usuarios.
El Gobierno dedicará este año más esfuerzos para intentar evitar la soledad de los ancianos. El 23 de diciembre llegó a la mesa del Consejo de Ministros el anteproyecto de Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, basada en el Libro Blanco de la dependencia. Esta nueva ley establecerá un nuevo derecho de ciudadanía que garantiza atención y cuidados a las personas dependientes. Así, las personas que no puedan valerse por sí mismas podrán acceder a los servicios sociales.

Asimismo, se configurará el Sistema Nacional de Dependencia, que se convertirá en el cuarto pilar del Estado de bienestar, junto a los sistemas de educación, salud y pensiones. De esta manera las ayudas a sectores de la población débiles aumentarán. El nuevo Sistema Nacional de Dependencia ofrecerá, según el tipo de discapacidad y necesidad, distintas prestaciones. Por un lado, costeará ciertos gastos de aquellas familias que se ocupen de las personas dependientes o subvencionara los costes de contratación de algún servicio, como la teleasistencia o las residencias. Por otro lado, prestará servicios a través de centros públicos y otros programas.
Sólo el 27% de las personas de edad rechazan la ayuda que las asociaciones o que el Estado presta. Sin embargo, también es cierto que esta ayuda aún es escasa y somos muchos para repartir. Nadie debería vivir sus últimos días solo, y con el paso del tiempo, todos nos haremos mayores y podemos encontrarnos en la misma situación. ¿Te gustaría estar solo dentro de 50 años? Poner de nuestra parte es fundamental para solucionar esta lacra social.
Luis Miguel Lastra (Reportaje de actualidad)
Un tigre anda suelto
Histriónico, alocado e incluso en determinadas ocasiones algo enervante. Kiko Tovar no es de los que pasa desapercibido, es más, verle en un escenario es todo un espectáculo. Con un disco y numerosas colaboraciones a sus espaldas, Kiko Tovar se ha convertido en un habitual de la emblemática sala Galileo Galilei. Allí, comparte escenario con sus compañeros de los 5 Tristes Tigres. Un concierto al mes con un invitado distinto en cada actuación, un sofá de fondo y tres compañeros de excepción: Paco Cifuentes, Miguel Dantart y Alejandro Martínez. Irónicamente crítico con el sistema, nunca falta en sus canciones un toque del humor que le caracteriza. Como todo lo que hace, ésta no podía ser una entrevista normal. Unas cuantas frases vía e-mail que no tarda en contestar, completando lo que no ha dudado en denominar nuestra “ciberentrevista”.

¿Nacer para o por? Para.
¿Morir para o por? Para.
Ser cantautor… Sería dedicarle 24 horas a la canción de autor y yo le
dedico muchas menos… Estudio y Canto.
Un buen día… Cuando veo a todos los que quiero y encima luce el sol.
Hoy en día hay que sobrevivir a… El nivel bajo de la política, a que el
Atleti nunca gane nada, las obras de Gallardón…
Un bar de Madrid… Cualquiera de La Latina.
Getafe… Lugar donde nací, crecí y vivo hoy día. Getafe también es mis amigos, mi pareja, mi madre, mi hermana, el equipo donde juego, mi gato…
Madrid… Me mata. Cada día mas querido y odiado, no puedo sobrevivir sin su centro y sus árboles (¡Por favor Gallardón, ayúdame a cumplir este deseo!), sin sus conciertos, sin los paseos en coche por el centro a eso de las dos de la mañana…
La tragedia de nacer en España… Que no te sale el acento argentino.
Panorama musical español actual…. Dentro de su estado pésimo… Está estable, con intentos de hacer entrar al mercado estilos más independientes. Gracias Macaco, gracias Ojos de Brujo, gracias Los Delincuentes, gracias Kiko Veneno…
Operación Triunfo y sucedáneos… Máquinas de crear arte…Como si fueran churros.
5 tristes tigres… El proyecto que comparto, vivo y con el que estoy
creciendo en muchos aspectos…Miguel, Paco y Alex.
El sofá de tu casa con los tigres… Tiene muchas corcheas, fusas, redondas,
semifusas de la de noches musicales a las que ha asistido.
El éxito es… Un invento capitalista para competir.
Pasar desapercibido… Cuando no tengo un día fino.
Internet… El arma más descarada para informarnos sin tener que pasar, necesariamente, por los cauces habituales y de la forma habitual.
¿Analógico o digital? Digilógico.
Los blogs… Tengo uno pero muy descuidado.
La era digital de un cantautor… Parece el título de una canción… Ha roto el esquema tradicional de la música… Si quieres escuchar mi música conéctate, ya no te hace falta el cd.
El periodismo según Le monde diplomatique… Fíjate si tienen poder los medios de comunicación que compran a la verdad. ¡Lo que nosotros no sabíamos es que había tantas verdades al mismo tiempo! Esa sería un poco la moraleja de la canción .
Objetividad… Difícil palabra para rimar, ¡pero cuando rima se sale!
El próximo disco… Creo que prontito, ¿te lo cuento en la próxima ”ciberentrevista”?
Póximo concierto de Kiko Tovar el 27 de mayo en el
Café Barbieri. c/ Ave María 42. Metro Lavapies. 22:00H.
Belén de la Puente (Entrevista)

¿Nacer para o por? Para.
¿Morir para o por? Para.
Ser cantautor… Sería dedicarle 24 horas a la canción de autor y yo le
dedico muchas menos… Estudio y Canto.
Un buen día… Cuando veo a todos los que quiero y encima luce el sol.
Hoy en día hay que sobrevivir a… El nivel bajo de la política, a que el
Atleti nunca gane nada, las obras de Gallardón…
Un bar de Madrid… Cualquiera de La Latina.
Getafe… Lugar donde nací, crecí y vivo hoy día. Getafe también es mis amigos, mi pareja, mi madre, mi hermana, el equipo donde juego, mi gato…
Madrid… Me mata. Cada día mas querido y odiado, no puedo sobrevivir sin su centro y sus árboles (¡Por favor Gallardón, ayúdame a cumplir este deseo!), sin sus conciertos, sin los paseos en coche por el centro a eso de las dos de la mañana…
La tragedia de nacer en España… Que no te sale el acento argentino.
Panorama musical español actual…. Dentro de su estado pésimo… Está estable, con intentos de hacer entrar al mercado estilos más independientes. Gracias Macaco, gracias Ojos de Brujo, gracias Los Delincuentes, gracias Kiko Veneno…
Operación Triunfo y sucedáneos… Máquinas de crear arte…Como si fueran churros.
5 tristes tigres… El proyecto que comparto, vivo y con el que estoy
creciendo en muchos aspectos…Miguel, Paco y Alex.
El sofá de tu casa con los tigres… Tiene muchas corcheas, fusas, redondas,
semifusas de la de noches musicales a las que ha asistido.
El éxito es… Un invento capitalista para competir.
Pasar desapercibido… Cuando no tengo un día fino.
Internet… El arma más descarada para informarnos sin tener que pasar, necesariamente, por los cauces habituales y de la forma habitual.
¿Analógico o digital? Digilógico.
Los blogs… Tengo uno pero muy descuidado.
La era digital de un cantautor… Parece el título de una canción… Ha roto el esquema tradicional de la música… Si quieres escuchar mi música conéctate, ya no te hace falta el cd.
El periodismo según Le monde diplomatique… Fíjate si tienen poder los medios de comunicación que compran a la verdad. ¡Lo que nosotros no sabíamos es que había tantas verdades al mismo tiempo! Esa sería un poco la moraleja de la canción .
Objetividad… Difícil palabra para rimar, ¡pero cuando rima se sale!
El próximo disco… Creo que prontito, ¿te lo cuento en la próxima ”ciberentrevista”?
Póximo concierto de Kiko Tovar el 27 de mayo en el
Café Barbieri. c/ Ave María 42. Metro Lavapies. 22:00H.
Belén de la Puente (Entrevista)
Fuga virtual
Marta Menéndez Vila (crónica)
En pleno centro empresarial madrileño, se alza la pirámide de Negone la fuga. En su interior te espera todo el apogeo de un videojuego hecho realidad. Al entrar a esta genuina estructura custodiada por un carro de combate encontramos indicios de lo que será este juego. Videoconsolas repartidas por toda la instancia con multitud de personas que no apartan la mirada de la pantalla.

Jugar a ser el protagonista ficticio de un videojuego cuesta 15 euros, que se queda en 12 con el descuento de carné joven o madridista. Una vez realizado el desembolso, te dan una muñequera con pantalla incluida de la que ya no te separarás en todo el juego. Las reglas son sencillas, un pequeño ordenador las esquematiza antes de entrar. Eso sí, los que no sean aficionados a los juegos de rol, pensarlo dos veces cuando os pregunten si tenéis dudas.
Una vez dentro, la imagen de una mujer vestida de rojo, te vuelve a explicar las reglas, introduciéndote en la ficción: eres un prisionero que se fuga de la cárcel. A continuación, varias compuertas se abren y cada participante deberá escoger una. Aquí, comienza la fuga por unos escenarios tan reales como la estética de los videojuegos lo permite.

Las puertas se abren mediante la pantalla del brazo, unas veces son compuertas, otras rejas. Sin duda, la ambientación es la mejor baza del juego. En cada habitación debes responder a una pregunta que se formula a través de una pantalla. Los errores se acumulan y al llegar a tres fallos el juego te desplaza poco a poco de la salida.
A partir de la primera media hora, se introducen obstáculos para que cambie la dinámica. Cuerdas, escaleras o rampas son algunos de los elementos que rompen el anquilosamiento de las preguntas interactivas. La mecánica de este juego es demasiado simple para una recreación tan bien conseguida. Los distintos caminos conducen a una piscina de bolas que no verá quien haya superado los dos fallos.
Negone está pensado para adeptos a los juegos de rol; los más escépticos abstenerse de probar. Se echan en falta actores que hagan más real esta hora de fuga. Demasiado virtuosismo técnico para un recorrido Light, apto para todos los públicos.
En pleno centro empresarial madrileño, se alza la pirámide de Negone la fuga. En su interior te espera todo el apogeo de un videojuego hecho realidad. Al entrar a esta genuina estructura custodiada por un carro de combate encontramos indicios de lo que será este juego. Videoconsolas repartidas por toda la instancia con multitud de personas que no apartan la mirada de la pantalla.

Jugar a ser el protagonista ficticio de un videojuego cuesta 15 euros, que se queda en 12 con el descuento de carné joven o madridista. Una vez realizado el desembolso, te dan una muñequera con pantalla incluida de la que ya no te separarás en todo el juego. Las reglas son sencillas, un pequeño ordenador las esquematiza antes de entrar. Eso sí, los que no sean aficionados a los juegos de rol, pensarlo dos veces cuando os pregunten si tenéis dudas.
Una vez dentro, la imagen de una mujer vestida de rojo, te vuelve a explicar las reglas, introduciéndote en la ficción: eres un prisionero que se fuga de la cárcel. A continuación, varias compuertas se abren y cada participante deberá escoger una. Aquí, comienza la fuga por unos escenarios tan reales como la estética de los videojuegos lo permite.

Las puertas se abren mediante la pantalla del brazo, unas veces son compuertas, otras rejas. Sin duda, la ambientación es la mejor baza del juego. En cada habitación debes responder a una pregunta que se formula a través de una pantalla. Los errores se acumulan y al llegar a tres fallos el juego te desplaza poco a poco de la salida.
A partir de la primera media hora, se introducen obstáculos para que cambie la dinámica. Cuerdas, escaleras o rampas son algunos de los elementos que rompen el anquilosamiento de las preguntas interactivas. La mecánica de este juego es demasiado simple para una recreación tan bien conseguida. Los distintos caminos conducen a una piscina de bolas que no verá quien haya superado los dos fallos.
Negone está pensado para adeptos a los juegos de rol; los más escépticos abstenerse de probar. Se echan en falta actores que hagan más real esta hora de fuga. Demasiado virtuosismo técnico para un recorrido Light, apto para todos los públicos.
España y energía nuclear, ¿irreconciliables?
Ainhoa Carrasco
El veinte aniversario del desastre de Chernobil ha reabierto en Europa el debate sobre la energía nuclear. Tras la catástrofe en la ciudad ucraniana, con los ecologistas en pie de guerra y el miedo generalizado a que un hecho de esas características se repitiera, creció el número de opositores de esta energía, que había estado tan de moda en los setenta. Ahora, sin embargo, la situación ha cambiado mucho. Europa está dividida, y prueba de ello son las posiciones tan diversas que mantienen los tres países más influyentes del continente: mientras Francia está entusiasmada, Gran Bretaña está indecisa y Alemania es absolutamente contraria.
No obstante, en los últimos tiempos, se ha levantado una ofensiva internacional a favor de la energía nuclear. Ven en ella la única forma de lograr hacer frente al cambio climático y al encarecimiento del petróleo. Muchos de los ecologistas que encabezaron la lucha contra la energía nuclear hace dos décadas han hecho pública su “reconversión”. El último caso es el del ya “ex ecologista” Patrick Moore, uno de los dos fundadores de Greenpeace, que ha explicado la razón de ese cambio de postura en un artículo en el Washington Post. Todo esto ha hecho que muchos se empiecen a replantear su postura acerca de la conveniencia de construir nuevas centrales.
España, como ocurre a menudo, sigue su propio camino. El presidente Rodríguez Zapatero en su investidura se manifestó contrario a la energía nuclear y ahora que se reabre la polémica y que expertos que han investigado recientemente el tema han publicado nuevas conclusiones, el Gobierno Español se ha cerrado en banda y se niega a cambiar su postura.
El presidente del Gobierno ya ha anunciado que, aunque este año habrá una revisión del Plan Energético Nacional y nuevos planes de promoción de las energías alternativas y de mayor eficiencia energética, el Ejecutivo mantendrá sus compromisos sobre la energía nuclear, descartando por completo la construcción de reactores. Lo único que se debate en la mesa de diálogo constituida en el Congreso de los Diputados es cómo y cuándo van a cerrarse las actuales centrales nucleares.
En una sociedad como la española, donde el consumo eléctrico se ha duplicado desde 1990 y que además sufre, por su ineficiencia, una excesiva dependencia del exterior en materia energética, no se pueden descartar a la ligera las conclusiones de nuevas investigaciones sobre energía.
Las energías renovables serían la alternativa ideal, pero lo cierto es que a día de hoy no constituyen una solución ni a corto ni a medio plazo y la cuestión apremia. Hay que garantizar que en el futuro España entera siga estando abastecida de energía eléctrica. Es por esto que el Gobierno debe abrirse a nuevas posturas; debe llevar a cabo un análisis y evaluación de las nuevas investigaciones y a partir de ahí tomar decisiones. Pero esto tiene que hacerse lo antes posible, sobre todo si tenemos en cuenta el acelerado ritmo de crecimiento que se espera tenga la demanda en los próximos años y que el periodo de maduración de los proyectos, en el caso de la construcción de plantas nucleares, nunca es menor de 5 años. Es el momento de medir los riesgos y adoptar decisiones.
El veinte aniversario del desastre de Chernobil ha reabierto en Europa el debate sobre la energía nuclear. Tras la catástrofe en la ciudad ucraniana, con los ecologistas en pie de guerra y el miedo generalizado a que un hecho de esas características se repitiera, creció el número de opositores de esta energía, que había estado tan de moda en los setenta. Ahora, sin embargo, la situación ha cambiado mucho. Europa está dividida, y prueba de ello son las posiciones tan diversas que mantienen los tres países más influyentes del continente: mientras Francia está entusiasmada, Gran Bretaña está indecisa y Alemania es absolutamente contraria.
No obstante, en los últimos tiempos, se ha levantado una ofensiva internacional a favor de la energía nuclear. Ven en ella la única forma de lograr hacer frente al cambio climático y al encarecimiento del petróleo. Muchos de los ecologistas que encabezaron la lucha contra la energía nuclear hace dos décadas han hecho pública su “reconversión”. El último caso es el del ya “ex ecologista” Patrick Moore, uno de los dos fundadores de Greenpeace, que ha explicado la razón de ese cambio de postura en un artículo en el Washington Post. Todo esto ha hecho que muchos se empiecen a replantear su postura acerca de la conveniencia de construir nuevas centrales.España, como ocurre a menudo, sigue su propio camino. El presidente Rodríguez Zapatero en su investidura se manifestó contrario a la energía nuclear y ahora que se reabre la polémica y que expertos que han investigado recientemente el tema han publicado nuevas conclusiones, el Gobierno Español se ha cerrado en banda y se niega a cambiar su postura.
El presidente del Gobierno ya ha anunciado que, aunque este año habrá una revisión del Plan Energético Nacional y nuevos planes de promoción de las energías alternativas y de mayor eficiencia energética, el Ejecutivo mantendrá sus compromisos sobre la energía nuclear, descartando por completo la construcción de reactores. Lo único que se debate en la mesa de diálogo constituida en el Congreso de los Diputados es cómo y cuándo van a cerrarse las actuales centrales nucleares.
En una sociedad como la española, donde el consumo eléctrico se ha duplicado desde 1990 y que además sufre, por su ineficiencia, una excesiva dependencia del exterior en materia energética, no se pueden descartar a la ligera las conclusiones de nuevas investigaciones sobre energía.
Las energías renovables serían la alternativa ideal, pero lo cierto es que a día de hoy no constituyen una solución ni a corto ni a medio plazo y la cuestión apremia. Hay que garantizar que en el futuro España entera siga estando abastecida de energía eléctrica. Es por esto que el Gobierno debe abrirse a nuevas posturas; debe llevar a cabo un análisis y evaluación de las nuevas investigaciones y a partir de ahí tomar decisiones. Pero esto tiene que hacerse lo antes posible, sobre todo si tenemos en cuenta el acelerado ritmo de crecimiento que se espera tenga la demanda en los próximos años y que el periodo de maduración de los proyectos, en el caso de la construcción de plantas nucleares, nunca es menor de 5 años. Es el momento de medir los riesgos y adoptar decisiones.




