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El Sótano de Arriba
Un lugar donde se mezclan la cara y la cruz de mi mismo, conviviendo en una constante y despiadada armonía.
Intención
A ratos, me asusto y me escondo del mundo en un lugar donde nadie puede encontrarme.
Sindicación
 
TIC, TAC, TIC, TAC, TIC...
"El tiempo pasa inexorablemente..." al menos eso afirmaba un viejo juego de ordenador de esos que llamaban "conversacionales" cuando jugar con televisordesalonytecladodegoma tenía su encanto.

Los viejos del lugar afirman que "el tiempo no pasa, que los que pasamos somos nosotros". Nunca he tenido pelotas para entender esa frase. Quicir... la entiendo pero me parece una chorrada como un piano. Un piano de esos de escuela religiosa, madera noble, grande, aparatoso y desafinado donde los haya, con monjita -de esas de paquete de magdalenas y sobaos varios- en ristre y grandes éxitos de melodías insufribles y pegadizas sin parangón.

No obstante, me hallo en una especie de vacio temporal y la rutina se ha venido a vivir conmigo hasta el punto de no darme cuenta de que, efectivamente, el tiempo pasa hasta que no subo al sótano y miro las fechas. Ufffff... soy un desalmado. No cuido nada de este sitio.

Hoy me ha hecho venir - retornar - un amigo. Uno de esos que te cuenta donde guarda sus desvaríos y te sorprendes leyendo y comprobando lo que ya sabías, que es un tio grande hasta cuando esta solo. Cosa harto rara, por lo general, añado sin que me tiemble el pulso.

No todos pueden decir lo mismo.

Dejo su pista... para deleite y disfrute de cuantos se cerquen por estos arrecifes.

www.cogiendosoles.blogspot.com

Un abrazo, tocayo.

Apúntame en la lista para eso de ir a bajarle los humos a los de "la línea recta way of life".
 
Pelea Jacta Est!
Contractura. Malestar general en el alma. Rabia contenida. Mañanita venidera de jefes y compañeros accidentales que no apetece.

Entrelíneas demasiado trasnochados y poco pulidos. Me aburren.

Tengo las pelotas frías, no son horas para rondar los rincones de naufragios propios ni ajenos y cada vez estoy más convencido de mi capacidad para parecer un irresponsable, aún siéndolo, cada vez con más eficacia. Debería dormir y no hacer trabajar en balde al despertador de dentro de un rato.

He venido. Quise adornar este lugar con algo brillante pero mis musas no han querido quererme. Hace mucho que no las cuido. No las merezco.

Tengo un flaco personaje cuasi sexagenario soplándome al oído que el seguirá comiendo mal que nos pese. Qué cabrón. Qué alivio. Qué luto.

Me voy a la cama con el deseo de que, en un alarde de generosidad, la providencia me despierte en el pellejo de un Tyler Durden digno de la mejor empresa de demoliciones.

Que ustedes lo duerman bien y ojalá no se crucen mañana conmigo. tampoco lo merecen.



Mil perdones a los que busquen consuelo en un día como hoy. No hay. Hoy no hay. Aquí no.
 
RE...QUIEN??
En realidad no se bien por donde empezar, ya que casi seguro que, lo haga por donde lo haga, voy a acabar cagándola.

De todos modos, al toro.

No se si será por mi acusada manía de andar sacando los pies del tiesto, andar a contrarriente y nadar en contramano o por mi tendencia genéticovital a rebelarme contra ciertas dosis de aborregamiento-mental-voluntario-por-aquello-de-ir-a-la-moda-a-toda-costa, lo que me hace no poder soportar este silencio sin romperlo para decir algo que no puedo evitar.

Así lo siento -de sentimiento no de pena-.

Sin ánimo de ofender a nadie ni de herir susceptibilidades de barra de bar, conste que no veo lógico, ni loable y mucho menos plausible, el hecho de que millones de personas sientan plena lástima y una especial congoja por la muerte de personas que no conocieron y que además de haber vivido en una insultante opulencia, nunca hicieron lo suficiente como para evitar más dolor y penurias a los que siempre tuvieron la deferencia de admirarles y tenerlos como referente -entre los que no me incluyo, por supuesto-.

Siento tristeza por la pérdida del hombre -curioso, pero me simpatizaba en el fondo- pero jamás podré sentir pena por lo que representaba.

He dicho.

De todos modos y sin prisas, ya nos veremos y me cuentas.
 
Sean listos por una vez y PRESTEN ATENCIÓN
Al margen de cuanto me hizo llegar a este rincón a desangrarme -a ratos- hoy tengo la necesidad de contarles algo y darles la oportunidad de sus vidas.

Si, les hablo a ustedes, pomposos señores propietarios, copropietarios, dueños, gerentes, directores, jefes de personal, ejecutivos y demás fauna, responsables directos del desarrollo y potenciación de sus empresas relacionadas con el mundo de la creatividad-bien-entendida.

Les traigo la noticia de una orfandad accidental y no deseada, como casi todas.

En un luigar de la capital del reino -vivalarepública- espera -por pocas horas, así que dense prisa- el que -a buen seguro- no es más -ni menos- que uno de los mejores talentos que ha parido madre a la hora de desarrollar su trabajo de creativo.

Así que si saben lo que se hacen y se jactan de su buen hacer a la hora de cazar talentos, háganse un favor y visiten a mi buen amigo y gran profesional, Wolffo.

Quizás tengan suerte y no se les hayan adelantado y puedan ofrecerle algo que no le haga dudar a la hora de incorporarse a sus filas. No se arrepentiran.

De nada, señores. Me la deben, que lo sepan.



A ti hermano, es lo menos que podía hacer.

Más besos.
 
DE ABANDONOS Y CIGÜEÑAS
Ha pasado mucho tiempo desde que este teclado me dejara de querer, algo debí hacerle, no lo dudo.

Hoy, entré en la habitación y me guiñó un ojo, sonreí y me acerqué para quererlo un poco. Al poco rato ya deslizaba mis yemas sobre sus teclas sintiendo el calido impulso de su retroceso, en un fidbac de inerte sensación de gustito.

Me ha dejado un rato para que cuente, grite, cante, silve, proclame, declame, recite, susurre, confiese cosas que pasaron durante todo este tiempo sin relacionarnos como antaño.

Ha habido llantos, penas, risas, prisas, calmas, males, bienes, cambios, rutinas, soledades, empeños, desamparos, compañías, sustos, sueños, movimientos, quietud, vidas, muertes, orgasmos, besos, palmas, cantos, secretos y desidias que han significado todo y nada en este camino de seismesesmalcontados.

Aún así, nada, NADA, nada de NADA pesa en mi día a día, noche a noche, sístole a diástole tanto como para que logre distraerme - involuntaria o voluntariamente - lo suficiente de la mejor de las suertes que quiso la luna poner en mi camino.

Mi hijo.

Va por tí estas líneas hermano, aún no lo sabes, pero hasta cuando me mirabas sin verme, ya habías logrado haceete un hueco en mi pecho tan grande como para que todo lo demás haya tenido que empequeñecer lo suficiente como para pasar inadvertido.

Te quiero.

P.D.- A los que siguen con la esperanza de volver a verme y de vez en cuando aumentan el contador de visitas... tantos besos como pese la paciencia que me tuvieron.
 
SUIN-FLOU
Alguno habrá que aún se ande preguntando qué significa esto de SUIN-FLOU que propuse en el post anterior.

Bien. Si ese caso fuera cierto, siento comunicarles que difícilmente sepan lo que quiere decir, ya que ni yo mismo sabría explicarlo. No obstante, espero que comprendan que esto no se trata de ninguna estratagema para tenerlos entretenidos ni pendientes de un servidor, nada más lejos.

Resulta que utilicé semejante engendro palabrístico para definir una especie de estado en el que me hallo y aún no consigo comprender. Paso a relatarles.

Treinta y dos otoños me contemplan – asustados creo -, mi musa me acompaña desde hace catorce, hay gente que me quiere, coche, hipoteca, paredes, no un ordenador, sino dos, pocos AMIGOS – con mayúsculas bien grandes – pero muy selectos, padres, hermanos, un trabajo o dos o tres a veces, lunas que me cobijan, tejados que asaltar furtivamente, tabaco, alguna moneda, sexo del buen amor, sexo del buen deseo, sexo sin más – nunca suficiente -, pasiones, luchas, enemigos por los que mantenerme despierto sin perder el sueño, canciones mías, de otros – las más y mejores -, tardes libres, aficiones, vicios, cosas por aprender, libros por leer, un hijo en ciernes – ya lo amo -, lascosasbuenasdelavida, lasmalas, ellas, ellos, bostezos, flores, un buen trozo de condimento para tabaco, un radiador, luz, gafas para el sol, sol para las gafas, recetas, ventanas, caminos por delante, por detrás, muchas risas, muchísimas, café y cafetera, cojines, calzado, criterio, cordura, locura, in sensatez, in madurez, in consciencia, pecados, virtudes y defectos, planes, excusas, sofá, facturas, miedos, más de mil mentiras y cientos de cosas que siempre quise tener alguna vez.

De todo ello, lo que más pesa en mi alma es un hueco que siempre tuve. Es un hueco formado por la ausencia de algo que aún no sé que es. Probablemente sea yo mismo y la necesidad de encontrarme y conocerme.

No puedo explicarlo. Así como tampoco puedo – ni creo que pueda nadie – explicar con certeza lo que es el swing de los golfistas o el flow de los raperos.

A ese hueco, mi SUIN-FLOU, dedico éstas líneas. Para que si le da por leerme sepa que lo espero con los brazos abiertos.



P.D.- Marklar, te debo un puzzle. Prometido.
 
Frío
Vuelvo al teclado.

No merezco esas visitas y esas palabras a mi ausencia, pero aquí estoy.

La ropa se alarga, los ombligos recuperan su timidez y se esconden hasta nuevo aviso, el sol empieza a preparar equipaje deseando sus merecidas vacaciones, vuelven los marcianos a copar los shares y demás monsergas de caja tonta, mi piel empieza a mimetizarse para volver a confundirse con el tono del baño, las resacas se hacen más esporádicas, los relojes vuelven a sus muñecas, cierra la heladería, los jefes se nos hacen de nuevo el pan duro de cada día, las paredes se nos alían para huir del aire que una vez nos salvó de la temperatura interexterior, el mar descansa y, a ratos, regurgita el plástico que le mal regalaron, los bikinis llenan de nuevo los altillos, el fondo del trastero se prepara para el reposo de los indispensables y engorrosos utensilios de acampadas varias, mi pene se entristece porque ellas vuelven a cubrir sus encantos, el hueco de los helados se llena de pizzas y comida congelo-italiana-en-cuatro-minutos, le he perdido el rastro al neceser y empiezo a descartar la idea de ir por última vez - este año - a la playa a ponerme en bolas.

Se muere el verano.

Y pese a todo, aún nos quedan fuerzas y esperanzas de que el invierno se nos haga cortito en el alma aunque las nieves lleguen hasta mayo.

Regreso, arrópenme, les necesito.




P.D.- Refugiémonos de la Tormenta... y de Bruno, que espera serles más constante. Les sugiero, elijan, para el próximo... ¿Qué prefieren? ¿PUZZLE o SUIN-FLOU?
 
Preso de uno
Voy abriendo los ojos poco a poco... Aún no puedo moverme. Mis brazos pesan demasiado y mis piernas parecen lo bastante lejos como para preocuparme ahora por ellas.

Pasado un eterno momento, consigo que mis brazos y manos recuperen la movilidad acostumbrada. Incluso no he tenido que hacer demasiado caso a las piernas, de un modo instintivo me han puesto de pie y me han llevado hasta ese muro de color marfil de textura pegajosa.

Fuera, da la sensación de que hay ruido, ajetreo, risas, llantos, furia, violencia, amor, ternura, guerras, penas, abundancia, carencias, lunas, soles, el rojo, una sombrita, el calor, esas caderas, niños, ceniza, humo, edificios, alegría, odio, tristeza, paz, gente, cosas...

Retrocedo unos pasos y acelero en carrera contra el muro. El golpe es tremendo, caigo. Nuevamente retrocedo y, ahora con más brío y decisión, golpeo esa superficie blanca. Después de varios intentos comienza a ceder, puedo oler el exterior y ver la luz filtrarse por la pequeña fisura recién hecha. Un último golpe rompe el muro, de un grosor considerable y más blando cuanto más hacia afuera.

Por fin libre. La luz es realmente cegadora, pero la satisfacción de respirar aire no estanco eclipsa el dolor de los ojos. Tras unos minutos recupero toda la consciencia, me sacudo, me miro, me gusto y me digo...

- ¿qué coño has hecho, "fratello"?

Y me contesto...

- Olvidarte. Dejarte a un lado por un sinfín de pensares serios y formales. Responsabilidades, le llaman. No lo tomes como algo personal, fue sin querer.

- Pues vaya putada - me digo.

- Si, lo es, casi te pierdo, esta vez casi te pierdo, pero tu, afortunadamente y como siempre, vuelves sin darte por vencido. Gracias, empezaba a aburrirme sin ti.

Sonrío, me guiño un ojo y añado...

-¿Si? Pues agárrate que vamos. Volvemos a los tejados...



Dedicado a todos los que aún sin daros señales de vida seguisteis viniendo a mi sótano, vuestro sótano. Demasiado tiempo sin veros, demasiadas telarañas. Gracias, no os merezco. A los nuevos, saludos, ya iremos tramando juntos.
 
Semana in albis

Semana llena de trabajo mal pagado, mal mirado, desagradecido, maldito, ruín.

Semana con tintes de desastre mental que ha hecho la cuesta arriba más pronunciada, si cabe, para mi inspiración.

Semana coronada con otra de esas odiosas celebraciones - si, éste es mi año para ellas - justo en la víspera de unas bonitas, a la par que inservibles, Elecciones al Parlamento Europeo en la que también, para más inri, me ha tocado participar y padecer desde la misma mesa urna en ristre.

No he tenido ni tiempo, ni ganas, para pasar por este rincón donde sentirme un "yobienacompañado" - gracias a todos - ni tampoco he creido oportuno que tuviérais que ser leidos por unos ojos llenos de desgana y una cabeza "enotraparte". No os lo merecéis.

Por un lado he perdido la frescura de vuestras letras, por otro he ganado cantidad de renglones nuevos que me harán pasar un buen rato urgando en vuestras tripas.

Aún no estoy repuesto del todo, sigo cansado. No obstante, mi espíritu está tranquilo, contento y animado. Mi cabeza a punto de terminar de defragmentar y mis ojos ansiosos por veros de nuevo.

Mi vida continúa con el aliciente de la visita al médico de mi musa R. y la posibilidad de saber si lo que cuidaremos y amaremos para el resto de nuestra existencia será hembra o varón.

En cualquier caso, BIENVENIDO/A seas.
 
S.O.S ¡Amenaza!
Las informaciones que habían llegado hasta la sala de control parecían ciertas. El enemigo había conseguido burlar las defensas, estaba dentro.

Rápidamente, todos los dispositivos de seguridad fueron alertados y los movimientos de tropas y personal de apoyo y extinción fueron constantes durante los 90 días siguientes. Nadie comprobó ni contrastó la información recibida, no hacía falta, estaba claro, seríamos presa fácil y casi no importaba lo que hiciéramos, no nos salvaríamos.



Los días fueron pasando y las maniobras se sucedieron con rapidez. El servicio de inteligencia se volvió loco tratando de contener la amenaza que ahora se cernía sobre nosotros. Fueron muchas las bajas por depresión y demasiadas las que cayeron presa de los nervios al entender el ataque como el definitivo.

Todo éste cúmulo de circunstancias mantuvo muy ocupado al personal de las altas esferas y las órdenes a los escalafones inferiores dejaron de llegar. Todo empezó a complicarse. El sistema estaba fallando, había problemas en casi todos los sectores y el enemigo, aún sin dejarse ver, ya causaba estragos entre nuestras filas.

El desespero y la desolación se podían cortar en el aire. Nadie decía nada, pero todos sabíamos lo que, sin remedio, llegaría. Era el final.

Todo estaba desierto. La falta de esperanza reinaba en todas partes en las que aún se podía ver un poco de vida. Solo los imprescindibles para mantener, a duras penas, el sistema funcionando se habían quedado para, seguramente, morir.

Finalmente, cuando todo parecía perdido, se organizó un equipo que haría una visita rutinaria que confirmaría la presencia enemiga en nuestro propio núcleo de la ciudad. Necesitábamos saberlo a ciencia cierta.

El equipo volvió pronto. Satisfecho. Al parecer todo había sido una mala lectura del sistema de inteligencia que, inexplicablemente y sin fundamento, había informado erróneamente de la presencia enemiga provocando el caos del sistema.

Todos sonreímos cuando miramos a nuestro alrededor y comprobamos cuanta desesperación y frustración por un simple rumor.

Miramos fijamente, durante unos segundos el interruptor que habíamos apagado hacía unos días por mal funcionamiento.

[ON] [OFF]

Lo pulsamos de nuevo y respiramos al fin cuando todo comenzó a funcionar con normalidad. Había bastado una buena noticia para que volviesen a rodar los mecanismos necesarios para la vida.

Volvíamos a estar tranquilos, la amenaza se había marchado. Es más, nunca estuvo más que en la mesa del servicio de inteligencia. Una falsa alarma inventada por alguien que hizo una lectura precipitada de un falso rumor. Casi nos cuesta la existencia.

Aprendimos.


P.D.- Permítanme la licencia de relatarles, a modo de cuento de ciencia ficción, esta dolencia mía que se llama hipocondría y que me la ha jugado en éstos últimos meses. Hechas las pruebas oportunas puedo, al fin, descojonarme sobre lo idiota que puedo llegar a ser y darle la razón a los que desde el principio me dijeron que solo estaba en mi cabeza.

Póngome las orejas de burro y desde aquí les mando a todos un tranquilizador saludo y un beso.
 
BASTA
Hoy quiero gritar algo que muchos dicen pero no piensan. Yo sí. No soy el único y me consta.

Es aburrido, tedioso, insulso, penoso, lamentable, estúpido, soez, deleznable, abrumador, irritante, triste, descorazonador, repugnante, terrible, odioso, brutal y ridículo ver como algunos se empeñan en seguir estableciendo los cánones de belleza a seguir.

En el caso del hombre, ahora se han empeñado en llamar al "Conan" de toda la vida "metrosexual". Engendro de palabro que no pienso pronunciar en voz alta jamás. Este punto, se lo dejo a las mujeres para que lo comenten como consideren.

Para la mujer, ni te cuento. Se han empeñado en hacernos creer que una mujer debe tener un cuerpo sin formas, lo más andrógino posible. Debe de estar operada hasta el infinito y más allá. Su ropa debe estar muy ceñida y mostrar hasta el límite. Las cremas son muy importantes para la conservación del "producto", por no hablar de pinturas y maquillajes en general.

BASTA.

Coño, basta ya.

Yo amo a las mujeres. A todas. Altas, bajas, rubias, morenas. Nunca me importó, cuando miro a muna mujer, si pesa poco o pesa demasiado. Era bonito mirarlas cuando su cuerpo era grácil y andrógino sin estar sujeto a ninguna moda y también cuando esos kilos de más le daban ese aspecto tan apetecible.

En fin. Dejen de joder con moralinas y estereotipos de anuncio de "gente guapa" con coches caros y apartamentos imposibles.

Adoro a la gente, como es, con sus pecas, vellos, manchas, excesos y defectos. No la cambien, no nos conviertan en clones de una moda absurda.

Y a ustedes, sean como son. Sobretodo vosotras, mis musas.
 
La pena y las alas (mías ambas)

Fin de semana de celebración familiar, sí, otra vez, - malditas comuniones -.

De regreso a casa, la tele del salón vacía de contenido interesante, se dirigió a mi y me tentó de nuevo para que fuese al videoclub a rescatar algo que la hiciese sentir mejor. Lo hice.

Los títulos fueron varios y sus nombres lo de menos. Solo se que con dos de los tres que han pasado por mi pantalla, entre viernes y domingo, he llorado.

No era una pena casual, ni una pena cliché, ni siquiera una pena al uso. Tampoco era una pena de niño, ni una pena de viejo. No se pareció en ningún momento a una pena de amor. Ninguna chica se quedó sin chico ni viceversa.

Era una pena a traición. De las penas que se esconden en nuestras tripas y vienen a todas partes. Y no se pierden ningunos de nuestros cafés, ni nuestros libros, ni nuestras ventanas mojadas de lluvia, ni nuestras salidas furtivas, ni nuestras despedidas, ni nuestros caprichos, ni nuestros enfados ni alegrías.

Solo está ahí todo el tiempo.

Solemos padecerlas los que llevamos heridas en el alma. Heridas de esas que no cicatrizan y que solo pueden producirse por anhelo, deseo, añoranza y cualquier otro sentir que genere ansiedad.

Como dijo aquél, "No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedió"... y ahí estaba mi pena.

Mi pena salió de mi pecho, avisó a los ojos para que lo enturbiaran todo un poco y a mi boca para que se curvase hacia abajo por sus extremos. Después se volvió, me miró a la cara y me dijo:

- Hola de nuevo, “fratello”. Solo he venido a decirte - más bien, a recordarte - que por voluntad propia ya no tienes alas. Una pena, te quedaban tan bien y eran tan útiles. En fin, eso es todo, nos vemos en otro momento perfecto. Hasta otra.
Y se fue.

Más tarde, al verme desconsolado, bajó la conciencia y me dijo al oído:

- Tranquilo, está equivocada si cree que no tiene remedio. Si lo deseas todo puede volver a ser como antes. Esto es como montar en bici. Perdimos la bici, pero siempre recordaremos como se vuela. Así que quiérelo, deséalo y tus alas volverán a estar en su sitio.

Me besó la frente y se fue.

Me sentí mejor. Brillaba la luna y tenía toda la noche por delante.

Cogedme... si podéis.

 
Tramando mudanza

He observado que la mayoría de los "blogeros" que conozco, los fines de semana son los días que menos usamos internet. Si a eso le sumo, que estoy en un momento en que o bien se me ha secado la inspiración o, por el contrario, soy demasiado autocrítico con lo que escribo y no lo publico. El resultado es que solamente voy a poner este post para contaros algo que estoy tramando.

He adquirido un dominio en internet para desvincular mi blog de los lugares que nos acogen gratuitamente - principalmente por que he detectado que no funcionan muy bien - y espero poder tener pronto un lugar propio donde expresarnos como buenamente consideremos.

Se que esta noticia quizás no os sea de interés, pero la pongo para que sepáis que estais todos invitados a mi nuevo huequito en la red en cuanto lo tenga preparado.

Advierto, que soy un patán y no tengo ni idea de programar una web - si, los tengo cuadrados, ¿qué pasa? - pero mi empeño lo irá consiguiendo poco a poco.

Espero no tardar demasiado y, lo dicho, están todos invitados.

Saludos.
 
Medio llena, siempre medio llena.
A lo largo de los años, la vida, nos ha puesto en mil y un aprietos.

Nos ha regalado alegrías, nos ha robado personas, nos ha racionado las oportunidades, nos ha vendido esperanzas, nos ha matado de ganas, nos ha permitido reír, nos ha obligado a llorar, nos ha quitado amigos, nos ha dado enemigos, nos ha hecho más fuertes por fuera y más débiles por dentro, nos ha traído el amor con cláusulas, nos ha enviado al destierro, nos ha tentado, nos ha prometido, nos hizo pensar, nos ha acomplejado, nos ha asustado, nos ha golpeado, nos ha inhibido, nos ha manipulado, nos ha perseguido, nos ha corrompido, nos ha contaminado, nos ha entusiasmado, nos ha ilusionado, nos ha envilecido, nos ha traicionado, etc.

Con todo, hemos seguido adelante y, personalmente, he salvado los escollos porque sigo siendo de los que ven la botella medio llena.

Soy optimista por naturaleza, de vocación, por convicción y aunque - a ratos - me emputezco y maldigo a los cuatro rincones del planeta y me irrito y odio y grito e insulto y arremeto y violento y escupo y me enfado, siempre he tenido clara mi condición de peleón.

Ahora, miro a R. - mi musa -, a mi lado, dormida, su boca entreabierta y pienso. Nada de lo que me pasó, me pasa o pueda pasarme, tendrá la más mínima importancia al lado de lo que esa perra vida que comentaba ha decidido otorgarme.

Soy feliz.

Está ahí, acurrucado/a, tranquilo/a, latiendo, cómodo/a, esperando, haciendo que envidie a R. por sentirlo/a tan de cerca y poder mimarlo/a y cuidarlo/a desde el principio. Todavía no lo sabe - o quizás si - pero ya lo/a quiero.

Siento que he ganado. Que nada interrumpa este instante de meses de espera. Quiero saborearlo, paladearlo bien. Nunca una espera fue tan placentera.

Y ahora, queda seguir peleando, pero con otras miras, con otros fines, no para uno. Con la única intención de que algún día, cuando uno falte y deje de gritar y maldecir y luchar, mi hijo/a, al recordarme, pueda decir satisfecho/a...

Mi padre, una buena persona.

P.D.- Quería compartirlo con vosotros que me leéis. Gracias.

 
Viernes & Sábado
Gente a mi alrededor. Un traje, incluso corbata. El reloj de pulsera de "las ocasiones especiales" me está matando. La familia, esa que hace tiempo que no ves, sentada en la misma mesa y en otras adyacentes en un salón preparado para la celebración. Gafas de sol.

Que alguien me de algo para el estómago. Para la cabeza no creo que haya nada que lo arregle más que tumbarme en mi cama y dormir. Dormir, qué bien suena.

[Flash-Back]

Ventanilla del coche, sentado atrás, mis mejores amigos en el mismo vehículo. Hay que mear. Viene un colombiano - si, de los de Colombia - uno de mis amigos lo saluda. Calle empedrada de adoquines con puerta de bar al fondo, poco animado, alguien nos recibe, nos sentamos, más copas. Risas, recuerdos, añoranzas, más copas, tabaco, algún famoso, gente mirando, visita al baño, otra copa, tabaco, presentaciones - creo que no le caigo bien -, alguna cadera que admirar, más gente, una guitarra sola, otra copa - ahora pido yo -, te quiero tronco - al de al lado -, "oye, ¿y éste?, ha salido un momento", tabaco - creo que fumo demasiado -, mejor otra copa "ahora pido yo", es guapa la camarera - es argentina -, visita al baño, la guitarra no está sola, gente hablando - no me interesa -, risas, muchas risas, vuelven los recuerdos - los buenos -, más copas, esto lo cierran "vayamos a otro sitio, está aquí al lado", otra copa, tabaco - me he quedado sin papel, mierda -, "¿alguien ha visto al colombiano?", me da igual, me voy. Fumando, eso si.

[Fin Flash-back]

Mensaje al móvil:

"Tranquilo, solo era para hacer un escrutinio de tu resaca del día de ayer. Ja, ja, ya hablamos"

[BORRAR MENSAJE]

Qué cabrón. [Sonrisa]

A ver si se acaba de una puta vez la celebración, tengo ganas de llegar a casa. Me molesta tanto ruido, no tengo hambre y al que encienda un cigarro le rebano el pescuezo.

No se si es debido a mi falta de costumbre o a que me pasé bebiendo. Tampoco sé si debo empezar a acostumbrarme. En fin. Ya veremos la próxima.


 
Bienaventurados los locos...
Hace ya unos días que no escribo, pero curiosamente tengo ganas todos los días. Ando por la calle y me asaltan temas a la cabeza con la intención de ser traídos a este lugar. Cuando mis obligaciones me lo permiten me pongo, pero no puedo. Me he observado y no puedo. No me sale.

Es curioso, pero todo lo que me gusta hacer prefiero hacerlo de noche. Leer, fumar, pensar, escribir, ir al cine, etc.

Me resulta mucho más acogedor el oscuro manto de la noche y la cálida luz de la luna que el brillante y optimista sol y su luz, chivata de defectos y miserias de los que solemos mirarnos para adentro.

La noche abre sus puertas y un enjambre de desheredados, oportunistas, patanes, solteros febriles, fugados, noctámbulos voluntarios, reinonas, solitarios, buitres de barra de bar, camareros de turnos recién terminados, pseudo gogós de piercings imposibles que hacen del ombligo un santuario, divorciadas en busca de divorciados afines, policías venidos a menos, chachas de pueblo deslumbradas por las luces de la ciudad, putas, traficantes, adictos, socios eventuales de "cogorza pre-bronca con la señora", camiones de la basura recién traídos de la ciudad de mi leído paisano puagh, desquiciados, travestís, anacrónicos, trasnochadores, aspirantes a vampiro de medio pelo, frustrados, alcohólicos anónimos, taxistas con ojeras, dependientes de gasolineras con complejo de pez, quinceañeras huidizas del brazo de algún portero de discoteca, strippers, adúlteros, yo y algunos de vosotros, o todos.

Luego pasa, como un tren de mercancías, arrollándolo todo.

Llegan las primeras luces del día y todo se desmorona, dando paso al penoso espectáculo del sol mostrando cicatrices y llagas en las almas de los que, pese a todo, seguimos enamorados de la luna.

Bienaventurados los locos por que ellos heredarán la luna.

 
A mi musa
No hay nada más feo que un fin de semana de trabajo.

A mi me ha tocado éste. Ya lo dice el refrán, "Si a los 35 no eres rico, ¡arre, borrico!", y creo que me va a tocar arrear. Una pena. Con la fe que mi madre había puesto en mi. Qué se le va a hacer.

De todos modos estoy contento. Por raro que parezca y pese a todo el trabajo y la falta de tiempo y el desajuste horario y el quebradero de cabeza y el estar - cuando se está - como ausente y el llegar tarde y desear que los minutos del findesemanadetrabajo terminen, ha habido algo que ha merecido la pena.

Sí, lo ha habido. Ha habido sexo, sexo del bueno, del sincero, del lujurioso, del amable, del espontáneo - para mi, el mejor - del que se hace con cariño, con las tripas, con ganas, a deshoras, con ella, con mi musa, mi bella musa.

La echaba de menos. Pero vino y se quedó, aquí, cerquita, conmigo. Reclamó su huequito en mi pecho y me hizo suyo.

A lo mejor no lo sabe, pero la AMO.

Ahora, solo, mientras miro al techo y veo como el humo de mi cigarrillo se estrella contra la blanca escayola y se dispersa para hacerse imperceptible a la vista, hasta que un día repare en lo urgente de volver a pintar. Ahora, es cuando más la echo de menos.

Y como sigo siendo aquel hombre de rituales y soy tan iluso como para creer que las circunstancias y el entorno marcan los momentos, aquí me tienen, rendido y exhausto, anhelando que llegue de nuevo la ocasión en que tenga otro findesemanadetrabajo. Por aquello de ver si la historia se repite y puedo descansar abrazado a mi musa.

Aunque, como dijo aquél... "Al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver", y me consta que es cierto.

Éste que mientras añora, escribe, y es de natural peleón, sigue en sus trece.

 
SOLEDAD, madre de todos
Hay a quien le da por pasarse jornadas enteras en el gimnasio, otros se dedican a ver la tele, algunos leen, otros estudian, muchos alternan, también los hay que pasean, que tocan algún instrumento y todos ellos tienen en común la cantidad de horas que le dedican a su ocupación.

Yo, seguramente por pereza, desgana, falta de voluntad o similar, no hago nada de eso.

Pero si hay una cosa que hago con dedicación, de manera voluntaria y concienzuda. Pensar.

Pienso con mis carencias y capacidades - más o menos limitadas -pero siempre pienso.

Y hoy, viendo la red, la cantidad enorme de foros, weblogs, páginas personales, chats, comunidades, "webcindarios" y demás lugares virtuales dedicados y hechos por y para los usuarios, me ha llevado a reflexionar sobre algo de lo que estoy absolutamente convencido.

Aunque tengamos pareja, amigos, novios, novias, compañeros, vecinos, conocidos, colegas, jefes, hijos, familias, padres, madres, hermanos e incluso enemigos, en el fondo todos estamos SOLOS.

Una soledad propiciada por el hecho de que no nos sintamos libres para ser nosotros mismos a tiempo completo. Una soledad que necesariamente se agarra al anonimato para dejar respirar al sujeto que la padece.

Es ella pues - la soledad - la madre de todos los weblogs, de los foros, chats, etc. Porque ahí es cuando podemos ejercer de "nuestracaraocultadelaluna" para completarnos como personas y dejar de ser solo la mitad de uno.

Después de todo, nunca me he sentido más libre que cuando estoy solo.

¿Vosotros si?

P.D.- Hoy, mi soledad ha conocido a la soledad de Kaperusita Negra, creo que son soledades muy afines. Ya veremos. Besos, Kaperusita.
 
SEXUAL
Abro el paquete, [MARCA DE TABACO], de venta en estancos.

Para algunos es algo muy "chic" - en estos tiempos que corren - fumar tabaco de liar en vez de la socorrida cajetilla de 19 o 20 unidades perfectamente alineadas y envasadas, que suele consumir la mayoría. Para otros, simplemente es cosa de garrulos ir haciéndose los cigarrillos por allende los bares y demás antros susceptibles de ser visitados y/o frecuentados por un tipo como yo.

Para mi, hombre de rituales donde los haya, es solo otra manera más de disfrutar concienzudamente de lo que uno hace. Es mi pequeño momento de relax y humo.

A éstas horas, a uno se le olvida lo complicado de la existencia y se da a la fuga buscando arrecifes donde encallar la balsa para dejarse mecer por lo que venga bien. Ya sople de levante, de poniente, sea húmedo/a, seco/a, largo/a, delgado/a, gordo/a, pequeño/a, claro/a, oscuro/a, terriblemente bello/a o delicadamente horrendo/a.

Cuando se izan las velas en noches como esta, no se hace con la intención de llegar lejos, sino con el ánimo de naufragar cuanto antes y bajar a los infiernos a codearse con Pedro Botero y su inestimable cuadrilla de encantadores súcubos.

Es entonces, cuando uno se halla en medio de todo, el momento que elige la conciencia para dejarse caer, con el cruel propósito de hacernos poner los pies en el suelo y apercibirnos de que nos miran extrañados, ojos como los nuestros que no ven lo que nosotros..

Ahí, sin tapujos, sin inhibiciones, sin coraza, sin ropa, sin moralinas ni preconceptos, sin pensar, solo sintiendo, disfrutando y dando rienda suelta a lo que realmente se lleva dentro sin preocuparnos de lo que pudiera parecerle a otros. Es ahí cuando la conciencia nos la juega y nos hace dudar entre lo que deseamos y lo que deberíamos aparentar.

Un día, senté a mi conciencia - que no a mi pareja - delante de mi y se lo dejé muy claro. Si te quieres quedar a vivir conmigo tienes que aprender y asumir lo que soy. O eso, o me iré para siempre.

Desde entonces todo ha ido como la seda.

Puedo ser lo que siempre quise. Pendenciero, golfo, ladrón, trovador, lunático, truhán, loco, tahúr, visceral, humano, borracho. Lo que quiera, a ella - a mi conciencia - ya no le importa, es más, lo disfruta conmigo y sabe, tan bien como yo, que de todos los "malvivires" que eligiese para mi, el que menos me perdonarían-tolerarían sería el concerniente a mis preferencias sexuales.

Ellos me llamarían bisexual. Yo, prefiero llamarme SEXUAL a secas.

Si, lo soy, lo soy y me gusta, ¿qué pasa?

Desde entonces, mi conciencia y yo dormimos a pierna suelta. Donde haga falta.

 
Si lo pillo...
¿Alguien se ha fijado la cara de idiota que se le queda a uno cuando le roban en sus propias narices?

Hoy me ha tocado a mi. Me han robado una nimiedad, pero era mi nimiedad y me gustaba donde estaba.

Prometo venganza.

Basta por hoy, aún tengo las tripas suficientemente revueltas por el suceso como para ponerme a escribir sobre ello.

Voy a dejar esto y a procurarme un placentero y evasivo rato de sexo compartido que calme mi mala leche.

Espero tener suerte y encontrar partenaire. Si me toca evadirme a solas creo que mi saco de malas pulgas va a colmarse de nuevo y empezaré el martes como si fuera lunes. Las semanas con dos lunes no son recomendables para la salud mental del individuo.

Acercamiento, frotamiento, orgasmo y a soñar con la cabeza del hijoputa colgada de un palo.

Buen final para un lunes más, que contribuye a que sienta odio por mi triste vida de numerario de un sistema en el que solo los sobrados de dinero pueden olvidarse del día de la semana en el que viven.