SUIN-FLOU
Alguno habrá que aún se ande preguntando qué significa esto de SUIN-FLOU que propuse en el post anterior.
Bien. Si ese caso fuera cierto, siento comunicarles que difícilmente sepan lo que quiere decir, ya que ni yo mismo sabría explicarlo. No obstante, espero que comprendan que esto no se trata de ninguna estratagema para tenerlos entretenidos ni pendientes de un servidor, nada más lejos.
Resulta que utilicé semejante engendro palabrístico para definir una especie de estado en el que me hallo y aún no consigo comprender. Paso a relatarles.
Treinta y dos otoños me contemplan – asustados creo -, mi musa me acompaña desde hace catorce, hay gente que me quiere, coche, hipoteca, paredes, no un ordenador, sino dos, pocos AMIGOS – con mayúsculas bien grandes – pero muy selectos, padres, hermanos, un trabajo o dos o tres a veces, lunas que me cobijan, tejados que asaltar furtivamente, tabaco, alguna moneda, sexo del buen amor, sexo del buen deseo, sexo sin más – nunca suficiente -, pasiones, luchas, enemigos por los que mantenerme despierto sin perder el sueño, canciones mías, de otros – las más y mejores -, tardes libres, aficiones, vicios, cosas por aprender, libros por leer, un hijo en ciernes – ya lo amo -, lascosasbuenasdelavida, lasmalas, ellas, ellos, bostezos, flores, un buen trozo de condimento para tabaco, un radiador, luz, gafas para el sol, sol para las gafas, recetas, ventanas, caminos por delante, por detrás, muchas risas, muchísimas, café y cafetera, cojines, calzado, criterio, cordura, locura, in sensatez, in madurez, in consciencia, pecados, virtudes y defectos, planes, excusas, sofá, facturas, miedos, más de mil mentiras y cientos de cosas que siempre quise tener alguna vez.
De todo ello, lo que más pesa en mi alma es un hueco que siempre tuve. Es un hueco formado por la ausencia de algo que aún no sé que es. Probablemente sea yo mismo y la necesidad de encontrarme y conocerme.
No puedo explicarlo. Así como tampoco puedo – ni creo que pueda nadie – explicar con certeza lo que es el swing de los golfistas o el flow de los raperos.
A ese hueco, mi SUIN-FLOU, dedico éstas líneas. Para que si le da por leerme sepa que lo espero con los brazos abiertos.
P.D.- Marklar, te debo un puzzle. Prometido.
Bien. Si ese caso fuera cierto, siento comunicarles que difícilmente sepan lo que quiere decir, ya que ni yo mismo sabría explicarlo. No obstante, espero que comprendan que esto no se trata de ninguna estratagema para tenerlos entretenidos ni pendientes de un servidor, nada más lejos.
Resulta que utilicé semejante engendro palabrístico para definir una especie de estado en el que me hallo y aún no consigo comprender. Paso a relatarles.
Treinta y dos otoños me contemplan – asustados creo -, mi musa me acompaña desde hace catorce, hay gente que me quiere, coche, hipoteca, paredes, no un ordenador, sino dos, pocos AMIGOS – con mayúsculas bien grandes – pero muy selectos, padres, hermanos, un trabajo o dos o tres a veces, lunas que me cobijan, tejados que asaltar furtivamente, tabaco, alguna moneda, sexo del buen amor, sexo del buen deseo, sexo sin más – nunca suficiente -, pasiones, luchas, enemigos por los que mantenerme despierto sin perder el sueño, canciones mías, de otros – las más y mejores -, tardes libres, aficiones, vicios, cosas por aprender, libros por leer, un hijo en ciernes – ya lo amo -, lascosasbuenasdelavida, lasmalas, ellas, ellos, bostezos, flores, un buen trozo de condimento para tabaco, un radiador, luz, gafas para el sol, sol para las gafas, recetas, ventanas, caminos por delante, por detrás, muchas risas, muchísimas, café y cafetera, cojines, calzado, criterio, cordura, locura, in sensatez, in madurez, in consciencia, pecados, virtudes y defectos, planes, excusas, sofá, facturas, miedos, más de mil mentiras y cientos de cosas que siempre quise tener alguna vez.
De todo ello, lo que más pesa en mi alma es un hueco que siempre tuve. Es un hueco formado por la ausencia de algo que aún no sé que es. Probablemente sea yo mismo y la necesidad de encontrarme y conocerme.
No puedo explicarlo. Así como tampoco puedo – ni creo que pueda nadie – explicar con certeza lo que es el swing de los golfistas o el flow de los raperos.
A ese hueco, mi SUIN-FLOU, dedico éstas líneas. Para que si le da por leerme sepa que lo espero con los brazos abiertos.
P.D.- Marklar, te debo un puzzle. Prometido.
Frío
Vuelvo al teclado.
No merezco esas visitas y esas palabras a mi ausencia, pero aquí estoy.
La ropa se alarga, los ombligos recuperan su timidez y se esconden hasta nuevo aviso, el sol empieza a preparar equipaje deseando sus merecidas vacaciones, vuelven los marcianos a copar los shares y demás monsergas de caja tonta, mi piel empieza a mimetizarse para volver a confundirse con el tono del baño, las resacas se hacen más esporádicas, los relojes vuelven a sus muñecas, cierra la heladería, los jefes se nos hacen de nuevo el pan duro de cada día, las paredes se nos alían para huir del aire que una vez nos salvó de la temperatura interexterior, el mar descansa y, a ratos, regurgita el plástico que le mal regalaron, los bikinis llenan de nuevo los altillos, el fondo del trastero se prepara para el reposo de los indispensables y engorrosos utensilios de acampadas varias, mi pene se entristece porque ellas vuelven a cubrir sus encantos, el hueco de los helados se llena de pizzas y comida congelo-italiana-en-cuatro-minutos, le he perdido el rastro al neceser y empiezo a descartar la idea de ir por última vez - este año - a la playa a ponerme en bolas.
Se muere el verano.
Y pese a todo, aún nos quedan fuerzas y esperanzas de que el invierno se nos haga cortito en el alma aunque las nieves lleguen hasta mayo.
Regreso, arrópenme, les necesito.

P.D.- Refugiémonos de la Tormenta... y de Bruno, que espera serles más constante. Les sugiero, elijan, para el próximo... ¿Qué prefieren? ¿PUZZLE o SUIN-FLOU?
No merezco esas visitas y esas palabras a mi ausencia, pero aquí estoy.
La ropa se alarga, los ombligos recuperan su timidez y se esconden hasta nuevo aviso, el sol empieza a preparar equipaje deseando sus merecidas vacaciones, vuelven los marcianos a copar los shares y demás monsergas de caja tonta, mi piel empieza a mimetizarse para volver a confundirse con el tono del baño, las resacas se hacen más esporádicas, los relojes vuelven a sus muñecas, cierra la heladería, los jefes se nos hacen de nuevo el pan duro de cada día, las paredes se nos alían para huir del aire que una vez nos salvó de la temperatura interexterior, el mar descansa y, a ratos, regurgita el plástico que le mal regalaron, los bikinis llenan de nuevo los altillos, el fondo del trastero se prepara para el reposo de los indispensables y engorrosos utensilios de acampadas varias, mi pene se entristece porque ellas vuelven a cubrir sus encantos, el hueco de los helados se llena de pizzas y comida congelo-italiana-en-cuatro-minutos, le he perdido el rastro al neceser y empiezo a descartar la idea de ir por última vez - este año - a la playa a ponerme en bolas.
Se muere el verano.
Y pese a todo, aún nos quedan fuerzas y esperanzas de que el invierno se nos haga cortito en el alma aunque las nieves lleguen hasta mayo.
Regreso, arrópenme, les necesito.

P.D.- Refugiémonos de la Tormenta... y de Bruno, que espera serles más constante. Les sugiero, elijan, para el próximo... ¿Qué prefieren? ¿PUZZLE o SUIN-FLOU?





