DE ABANDONOS Y CIGÜEÑAS
Ha pasado mucho tiempo desde que este teclado me dejara de querer, algo debí hacerle, no lo dudo.
Hoy, entré en la habitación y me guiñó un ojo, sonreí y me acerqué para quererlo un poco. Al poco rato ya deslizaba mis yemas sobre sus teclas sintiendo el calido impulso de su retroceso, en un fidbac de inerte sensación de gustito.
Me ha dejado un rato para que cuente, grite, cante, silve, proclame, declame, recite, susurre, confiese cosas que pasaron durante todo este tiempo sin relacionarnos como antaño.
Ha habido llantos, penas, risas, prisas, calmas, males, bienes, cambios, rutinas, soledades, empeños, desamparos, compañías, sustos, sueños, movimientos, quietud, vidas, muertes, orgasmos, besos, palmas, cantos, secretos y desidias que han significado todo y nada en este camino de seismesesmalcontados.
Aún así, nada, NADA, nada de NADA pesa en mi día a día, noche a noche, sístole a diástole tanto como para que logre distraerme - involuntaria o voluntariamente - lo suficiente de la mejor de las suertes que quiso la luna poner en mi camino.
Mi hijo.
Va por tí estas líneas hermano, aún no lo sabes, pero hasta cuando me mirabas sin verme, ya habías logrado haceete un hueco en mi pecho tan grande como para que todo lo demás haya tenido que empequeñecer lo suficiente como para pasar inadvertido.
Te quiero.
P.D.- A los que siguen con la esperanza de volver a verme y de vez en cuando aumentan el contador de visitas... tantos besos como pese la paciencia que me tuvieron.
Hoy, entré en la habitación y me guiñó un ojo, sonreí y me acerqué para quererlo un poco. Al poco rato ya deslizaba mis yemas sobre sus teclas sintiendo el calido impulso de su retroceso, en un fidbac de inerte sensación de gustito.
Me ha dejado un rato para que cuente, grite, cante, silve, proclame, declame, recite, susurre, confiese cosas que pasaron durante todo este tiempo sin relacionarnos como antaño.
Ha habido llantos, penas, risas, prisas, calmas, males, bienes, cambios, rutinas, soledades, empeños, desamparos, compañías, sustos, sueños, movimientos, quietud, vidas, muertes, orgasmos, besos, palmas, cantos, secretos y desidias que han significado todo y nada en este camino de seismesesmalcontados.
Aún así, nada, NADA, nada de NADA pesa en mi día a día, noche a noche, sístole a diástole tanto como para que logre distraerme - involuntaria o voluntariamente - lo suficiente de la mejor de las suertes que quiso la luna poner en mi camino.
Mi hijo.
Va por tí estas líneas hermano, aún no lo sabes, pero hasta cuando me mirabas sin verme, ya habías logrado haceete un hueco en mi pecho tan grande como para que todo lo demás haya tenido que empequeñecer lo suficiente como para pasar inadvertido.
Te quiero.
P.D.- A los que siguen con la esperanza de volver a verme y de vez en cuando aumentan el contador de visitas... tantos besos como pese la paciencia que me tuvieron.





