Medio llena, siempre medio llena.
A lo largo de los años, la vida, nos ha puesto en mil y un aprietos.
Nos ha regalado alegrías, nos ha robado personas, nos ha racionado las oportunidades, nos ha vendido esperanzas, nos ha matado de ganas, nos ha permitido reír, nos ha obligado a llorar, nos ha quitado amigos, nos ha dado enemigos, nos ha hecho más fuertes por fuera y más débiles por dentro, nos ha traído el amor con cláusulas, nos ha enviado al destierro, nos ha tentado, nos ha prometido, nos hizo pensar, nos ha acomplejado, nos ha asustado, nos ha golpeado, nos ha inhibido, nos ha manipulado, nos ha perseguido, nos ha corrompido, nos ha contaminado, nos ha entusiasmado, nos ha ilusionado, nos ha envilecido, nos ha traicionado, etc.
Con todo, hemos seguido adelante y, personalmente, he salvado los escollos porque sigo siendo de los que ven la botella medio llena.
Soy optimista por naturaleza, de vocación, por convicción y aunque - a ratos - me emputezco y maldigo a los cuatro rincones del planeta y me irrito y odio y grito e insulto y arremeto y violento y escupo y me enfado, siempre he tenido clara mi condición de peleón.
Ahora, miro a R. - mi musa -, a mi lado, dormida, su boca entreabierta y pienso. Nada de lo que me pasó, me pasa o pueda pasarme, tendrá la más mínima importancia al lado de lo que esa perra vida que comentaba ha decidido otorgarme.
Soy feliz.
Está ahí, acurrucado/a, tranquilo/a, latiendo, cómodo/a, esperando, haciendo que envidie a R. por sentirlo/a tan de cerca y poder mimarlo/a y cuidarlo/a desde el principio. Todavía no lo sabe - o quizás si - pero ya lo/a quiero.
Siento que he ganado. Que nada interrumpa este instante de meses de espera. Quiero saborearlo, paladearlo bien. Nunca una espera fue tan placentera.
Y ahora, queda seguir peleando, pero con otras miras, con otros fines, no para uno. Con la única intención de que algún día, cuando uno falte y deje de gritar y maldecir y luchar, mi hijo/a, al recordarme, pueda decir satisfecho/a...
Mi padre, una buena persona.
P.D.- Quería compartirlo con vosotros que me leéis. Gracias.

Nos ha regalado alegrías, nos ha robado personas, nos ha racionado las oportunidades, nos ha vendido esperanzas, nos ha matado de ganas, nos ha permitido reír, nos ha obligado a llorar, nos ha quitado amigos, nos ha dado enemigos, nos ha hecho más fuertes por fuera y más débiles por dentro, nos ha traído el amor con cláusulas, nos ha enviado al destierro, nos ha tentado, nos ha prometido, nos hizo pensar, nos ha acomplejado, nos ha asustado, nos ha golpeado, nos ha inhibido, nos ha manipulado, nos ha perseguido, nos ha corrompido, nos ha contaminado, nos ha entusiasmado, nos ha ilusionado, nos ha envilecido, nos ha traicionado, etc.
Con todo, hemos seguido adelante y, personalmente, he salvado los escollos porque sigo siendo de los que ven la botella medio llena.
Soy optimista por naturaleza, de vocación, por convicción y aunque - a ratos - me emputezco y maldigo a los cuatro rincones del planeta y me irrito y odio y grito e insulto y arremeto y violento y escupo y me enfado, siempre he tenido clara mi condición de peleón.
Ahora, miro a R. - mi musa -, a mi lado, dormida, su boca entreabierta y pienso. Nada de lo que me pasó, me pasa o pueda pasarme, tendrá la más mínima importancia al lado de lo que esa perra vida que comentaba ha decidido otorgarme.
Soy feliz.
Está ahí, acurrucado/a, tranquilo/a, latiendo, cómodo/a, esperando, haciendo que envidie a R. por sentirlo/a tan de cerca y poder mimarlo/a y cuidarlo/a desde el principio. Todavía no lo sabe - o quizás si - pero ya lo/a quiero.
Siento que he ganado. Que nada interrumpa este instante de meses de espera. Quiero saborearlo, paladearlo bien. Nunca una espera fue tan placentera.
Y ahora, queda seguir peleando, pero con otras miras, con otros fines, no para uno. Con la única intención de que algún día, cuando uno falte y deje de gritar y maldecir y luchar, mi hijo/a, al recordarme, pueda decir satisfecho/a...
Mi padre, una buena persona.
P.D.- Quería compartirlo con vosotros que me leéis. Gracias.

Comentario:
Comentario:
Ese gesto te honra, amigo Marklar, venga esa botella, punla junto a la mía y bebamos. Bebamos por nosotros y por los que están por venir.
Salud!
Salud!
Comentario:
Hola Bruno, me gustó vivistarte y te linkeé. Voy a rondear por acá, si?
Podés visitarme en El Club de la Serpiente.
besos,
Lül@.
Podés visitarme en El Club de la Serpiente.
besos,
Lül@.
Comentario:
En serio? como me alegro, seguro k todo saldra de madre, si kieres para el/la k esta por venir, te paso un cuarto de mi botella, yo tengo gente y ganas para recuperar ese vacio y asi vendra con un pan bajo el brazo.
Comentario:
Enhorabuena Bruno! Un hijo/a te cambia la vida, pero es lo más bonito de este mundo (por experiencia). Lucha por el/ella y por vosotros. Mucha suerte en los meses de espera y en la llegada! Y avisa cuando sepas si niño o niña...por curiosidad.
Besos para los 3
Besos para los 3
Comentario:
Yo también soy optimista por naturaleza, y mi botella está casi siempre (decir siempre sería mentir) medio llena. Son pequeñas cosas que me ocurren a diario (o... bueno... como mínimo, semanalmente) las que me hacen sentir feliz. Despertar junto a "mi adorado tormento" es una de ellas también.





