La
historia de Tristán tiene su origen en las leyendas celtas sobre la corte del rey Arturo y, a lo largo de la historia, se ha ido transmitiendo bien de lugar en lugar gracias al trabajo de los trovadores o bien por la adaptación que han hecho de este cantar de gesta varios autores. La adaptación más famosa la hizo Richard Wagner en su ópera llamada
Tristan und Isolde en 1865.
La acción tiene lugar en tres reinos: Cornualles (Inglaterra), Bretaña (Francia) e Irlanda durante la Edad Media. La historia comienza así...

stos reinos se encontraban en contínuos enfrentamientos bélicos debído a derechos de sangre y por reyes deseosos de ganar más posesiones para sus reinos. Pero había un guerrero que luchaba para vengar la muerte de sus padres. Por ello logró matar al heredero del
rey de Irlanda.
Este joven guerrero era
Tristán y daba la casualidad de que era el sobrino del
rey Mark de Cornualles. Un día, este rey llegó a la conclusión de que ya era hora de sentar la cabeza y decidió casarse, pero no con cualquiera. Para demostrar su poder decidó casarse con la hija de su enemigo (el rey de Irlanda) llamada
Isolda la rubia.
El rey Mark decidió mandar a
Trístan a por
Isolda para desposarse con ella, sabiendo la fidelidad con la que se caracterizaba su sobrino. Sin embargo, por el camino tuvo lugar un contratiempo...
Isolda no era capaz de doblegarse ante nadie y menos ante los asesinos de su estirpe. Así que, con ayuda de una hechicera preparó
dos pociones: una que le provocaría la muerte y otra que la rendiría sin fuerzas a su destino...por el camino debería tomar la decisión: morir valientemente o vivir obligada a querer a un asesino.
Durante ese viaje, Isolda decidió morir pero como no podía perdonar al rey Mark, pensó en provocarle un doble dolor matando igualmente a su sobrino. Bueno pues, por casualidades de la vida, Isolda se
confundió de poción ofreciéndole a Tristán el
filtro de amor...y estos dos jóvenes se enamoraron por el camino.
A partir de aquí, la vida fue muy dura para Isolda y Tristán: Ella fue acusada de adulterio y encerrada en sus aposentos y Tristán fue desterrado de las tierras de Cornualles para siempre.
Tristán realizó numerosas proezas en nombre de Isolda hasta que un día fue mortalmente herido. Recibió la ayuda de sus amigos de Bretaña y fue curado por la hija de uno de los nobles, ésta se llamaba
Isolda de las blancas manos. Al poco tiempo, consideró la posibilidad de casarse con ella para poder olvidar a su amada Isolda de Cornualles...pero se equivocó pues el filtro de amor era muy poderoso...
Pasó el tiempo, y Tristán era infeliz. Un día en una batalla fue nuevamente herido y en su lecho de muerte ordenó a su fiel servidor (Kurvenal) que trajera de vuelta a su amada Isolda de la que no se había olvidado ni un solo momento desde aquella lejana noche en que tomara junto a ella la poción de su perdición.
Esta era la señal: si el barco que traía de vuelta Kurvenal tenía las velas negras significaría que
Isolda la rubia habría desestimado las suplicas de su amado de volver a verla por última vez. Por el contrario, si el barco portaba velas blancas sería una señal de esperanza para el moribundoTristán...
Todos los días este guerrero intentaba otear el horizonte en busca de una embarcación que le diese la vida o...que se la quitase. Apenas le quedaban fuerzas para tenerse en pie.
Un día, le informaron de que llegaba un barco proveniente de Cornualles y eso le devolvió un soplo de vida al pobre guerrero. A duras penas se desplazó hasta la orilla del mar acompañado de
Isolda de las blancas manos. Cansado le preguntó -
mi vista está nublada, ¿podrías decirme de que color son las velas del barco?. En seguida Isolda de las blancas manos, celosa por no poder poseerle (en cuerpo si pero no en alma), respondío -
Mi señor Tristán, la vela que yo veo es más negra que la noche...En ese preciso instante, Tristán sintió desfallecer..ya todo estaba perdido, para qué continuar con este dolor y la brecha de su alma. Así que decidió quitarse la vida con su espada. Abandonó sus ansias de vivir y se rindió ante la muerte desconociendo la verdad.
Y la verdad era que Isolda la rubia sí que se dirigía a Bretaña (las velas eran blancas) pero cuando pisó este suelo supo que ya todo estaba perdido. El hechizo que los había unido infelizmente en la vida, también iba a unirlos en la muerte. Por ello, se quitó la vida junto al cadáver de Tristán.
Tiempo después, los conocidos de Tristán recogieron los dos cuerpos y
los enterraron juntos en algún lugar de Irlanda para que, por lo menos en la muerte, El rey de Cornualles no pudiera separarlos jamás.(...) y el mismo día murieron por amor, el por ella y ella por elFragmento del libro Tristan e Isolda de
Joseph BedierUn saludo y buenas noches.
F.do La Dama de Shalott
-Otras versiones:
Tristán e Isolda-Wikipedia:
ópera de esta leyenda-La pelicula que dicen que van ha hacer:
Tristan and Isolda (2005)-Artículo :
Tristán, de la pasión a la muerte