CRITICANDO A MR FREUD

INCONSCIENTES
Aunque no tengo ningún motivo patriótico (como alguno) para ver ese género que llaman "cine español", fui a ver la película "Inconscientes".
Esto lo digo en primer lugar porque para algunos ver forzosamente cine español es sinónimo de defensa de la cultura local. Claro que para mi es indiferente ver cine español que tailandés y en mi mente no hay ningún género que sea "cine español". Ese género de "cine español" es una especie de historieta de neoprogres de izquierdilla, en fin, que no me enrollo y que el cine no tiene patria, ¿estamos?.
Bien. En mi familia, compuesta por cuatro sujetos bien diferenciados, ir a ver una película todos en amor y compañía es una tarea bien dificil. No como con mi señora, que es una maravilla y vemos de todo. Mi hermano se va centrando y ya se va animando a ver películas variadas, mi padre domina mucho de cine clásico pero lo que es el cine actual... no arriesga. Y de mi madre está todo por decir, le tiene más miedo a una sala de cine que al hombre del saco. Y a mi ya me habeis leido. Así que entre cuatro sujetos de esta guisa, consensuar una película es tarea dificil y , al final, consensuamos esta película de "Inconscientes".
Ahí estábamos, en un cine abarrotado, dispuestos a ver esta película de Joaquín Oristrell, recreada a principios de siglo y que cuenta como una mujer (Leonor Watling), inicia la búsqueda de su marido (Alex Brendemul, o como se escriba), un psiquiatra al que tras ir a un seminario de Freud en Austria se le ha ido la pelota desorbitadamente. Esto lo hace con ayuda de su cuñado (Luis Tosar), otro psiquiatra pero más tradicional.
Así que tenemos una búsqueda de un marido con el psicoanalisis de fondo y una pequeña lección de las teorías de Freud para profanos en la materia. A mi lado en el cine había una chica que debía ser psicóloga porque cada vez que entraban en conversaciones "técnicas", a la mujer le daban ataques de risa. Todo el cine en silencio y ella subiéndose por las paredes, casi con un orgasmo histérico. Bien por ella, cada cual se divierte a su manera.
Total, que a veces con gracia y otras veces con cierto enredo innecesario y lento, nos cuentan la búsqueda de Leonor Watling en una trama que va desvelándose y a su vez descubriéndonos estas teorías del amigo Freud, tratando una por una y, de paso, hablando de los sentimientos y reflejando determinados "personajes tipo" con determinados carácteres (ejemplo: "el sobrao", que es Juango Puigcorbe, que hace un papelón, el padre de Leonor Watling, un soberbio de narices).
Pues eso, que a mi personalmente me ha parecido una película interesante y hecha con muy buenas maneras, sin más.
En mi opinión, un 6





