PIENSO...
Me he sentido un poco enfermo estos últimos días y tal vez se deba a una suerte de cansancio extremo que tengo desde hace algunos años. No he podido reponer mis energías y mi cuerpo me reclama enfermándose y sintiéndose mal. Algún día tendré que decidir si sigo haciendo el millón de cosas que hago o si me detengo a descansar, asunto que jamás he aprendido. Digito en mi ordenador estas palabras y hago recuerdos del tiempo en que escribía con una pluma estilográfica y en un cuaderno que era toda mi vida. ¿Qué le pasó al mundo? ¿Se puede envejecer contento y no triste de ver como están las cosas? Uno de los grandes mandatarios del mundo le quita el dinero de su jubilación a los viejos y tiene como excusa, para hacer eso, el aumento del presupuesto para la defensa de la Nación. ¿Por qué la humanidad permite eso? Levanto mis ojos del teclado y veo un enorme espejo donde hay una imagen de mi persona que no conozco. ¿Qué me pasó? Por suerte ahora puedo pensar y compartir mis inquietudes contigo y me parece increíble que venga de un mundo en el que se mataba a la gente porque tenía un pensamiento que pensar. Algo bueno, entonces, hay pero igual me siento enfermo y solo.