El Tikitaka
Dos maneras de entender el deporte rey
Acerca de
BILARDETE
bilardete@gmail.com
Amarrategui confeso, sería feliz si todos los partidos acabasen 0-0. MENOTTINTO
menottinto@gmail.com
Amante del fútbol total, prefiere el talento al músculo.
Sindicación
 
Próxima estación: tunear a Pellegrini
Después de tanto tiempo sin making offs, el elegido para tal honor ha sido el bueno de Manuel Pellegrini. ¿Conseguirá el comedido chileno convertirse en Manu Chao, el afamado cantante protesta?. A eso vamos.



Una vez 'visualizada' la transformación, llega la hora de meterse al tajo. Me gusta recortar, me gustas tú. Hay que coger a los Manus originales y recortarles como si fuera Riquelme quien manejara la tijera.



Como ponerle el sombrerito boliviano a Pellegrini -que nos perdonen en Chile, claro- es coser y cantar, ahora llegó el momento de ir fijándonos en pequeños detallitos. ¿Va a aparecer el nuevo Manu Chao con una camiseta cual si fuera de la Real Sociedad? Nooooo. Hay que pintársela, para que lleve los colores fundacionales del Villarreal, o sea, azul y amarillo.

Ah, por cierto, ¿habéis visto algún cantante sin micrófono? Nosotros no, así que ya estamos buscando uno para ponérselo al nuestro. Mucho mejor ahora...



Y como no puede ser que Pellegrini aparezca sin su escudo en el pecho, ahí se lo ponemos como que El Madrigal es su estadio. ¿Qué horas son en Castellónnnn?

Si la Próxima estación del original era la de Esperanza, la esperanza del chileno es librarse de Riquelme. Así que nunca está de más enseñar la distancia que los separa en el mapa mundi chaoísta...

Poco a poco, amigos, esto ya va estando. Con poner unas letras para su nuevo disco, el montaje estará casi, casi terminado.

Y voilá, Manu Pellegrini Chao ya está listo para cantar el we are the champions, versión cumbiera, en la UEFA. ¿Ha sido fácil?

 
Los trucos para que Luis parezca el Hombre Bala
Hacía tiempo que no abríamos las puertas de nuestro laboratorio, pero la avalancha de peticiones que hemos tenido (tres, jeje) merecen una respuesta. Así que vamos a diseccionar el montaje de Luis en la previa del España-Dinamarca.



Después de elegir un fondo acorde con la idea, buscamos una foto de Aragonés en la que no salga cabreao. Vale, eso es imposible. Pues optamos por la que mejor nos venga.



Recortamos su perfil y lo incrustamos en el cuerpo de un verdadero Hombre Bala (es increíble, pero hay gente que se gana así la vida).



Para que no se nos enfade el seleccionador, le ponemos una banderita nacional en el cañón. Y es que estrellarse así queda mucho más patriótico.



Como los detalles son vitales, modificamos el nombre del estadio por el recinto real donde se juega el partido, y cambiamos los colores del hombre-volador por el rojo.



Llegamos a la parte clave del montaje: los lupos de aviador del míster. Se los tomamos prestados al piloto de un caza y se los calzamos a Luis antes de que nos pegue un grito.



Como un estadio no se concibe sin vídeomarcador, cogemos uno que quede bien y le ponemos una imagen insólita, inusual: los jugadores españoles celebrando un gol.



Y para que Villar no diga que no apoyamos a la Selección, le ponemos el escudo correspondiente al traje/pijama de Aragonés. ¡Esto está listo! Ya sólo falta un bocadillo simpático y el logo de "El Tikitaka"

 
Objetivo: convertir a Joaquín en Jamiroquai
Uno de los retos que hemos tenido en lo que va de año ha sido transformar a Joaquín en el cantante Jamiroquai. Y es que la vista queda muy dañada al mirar durante mucho tiempo las coloridas camisas del artista inglés.



Tras buscar una imagen de Joaquín con cara de graciosete (lo más fácil de todo) elegimos el fondo del montaje y nos decantamos por el estadio de Mestalla vacío. ¿Qué habrá hecho Quique para espantar a la gente, sacar 8 defensas?



Recortamos a Jamiroquai y le convertimos en el hombre sin rostro, para poder encajar ahí la sonrisa del futbolista portuense.



Lo siguiente que hacemos es girar la cabeza de Joaquín, le damos el tamaño ideal y le cortamos el cuello (no confundir con lo que estuvo a punto de hacer Lopera cuando se enteró de que quería dejar el Betis).



Ahora nos ponemos con las 'pijaditas' de la imagen, como el escudo de la camisa. Seleccionamos un logo del Valencia, la figurita típica de Jamiroquai y los fusionamos. ¡Qué escudo más chulo! Deberíamos proponerle al presi del equipo que lo cambie por el actual...



Volviendo a la cara de Joaquín, le vendrían de lujo unas gafas fashion. Elegimos el modelo más hortera que vemos, le quitamos las patillas (a Joaquín no, a las gafas) y se las ponemos al futbolista como si fuéramos los de "Caiga quien Caiga". En la versión rosa, claro.



Lo malo de estas gafas es que no dejan pasar la luz, y bastantes problemas tiene ya Joaquín para ver el camino del gol. Así que somos buenos y se las aclaramos. ¡Qué mirada, por cierto!



Para terminar el montaje, necesitamos imitar el estilo de letra de Jamiroquai y darle algo de gracia. ¿Jamiroché? ¿Joaquín el guay? ¡Ya está, Joaquinoquai!. Tuneamos las letras y las colocamos en la imagen con un color chulo y un logo del artista.



Añadimos una referencia al arte de Joaquín (ese que muchos ponen en duda) y el montaje está terminado. Ahora sólo queda que les guste a los tikitakeros, que son muy exigentes...

 
Así hicimos de Rijkaard una inocente azafata
Hola, tikitakeros y tikitakeras. Uno de los montajes que más trabajo nos ha dado fue el de Rijkaard vestido de azafata. Y es que el retraso de Ronaldinho y Márquez tras las vacaciones navideñas fue muy sonado y merecía algo especial.

Después de encontrar una imagen de una jovial 'aeromoza', nos lanzamos a tunearla.



El primer paso fue buscar una foto donde el técnico del Barça saliera sonriendo. No fue algo muy complicado, aunque si se hubiera tratado de Fabio Capello habríamos sufrido de lo lindo. La recortamos y la ponemos en la imagen.


Para que la cosa quede real, ponemos la mano de la azafata por delante de la cara. Además, tiramos de colorante y oscurecemos un poco los brazos. Pobre Frank, cambia más de color que Vieri de equipo...



Lo siguiente que hacemos es borrar la banda amarilla donde pone 'Frágil'. No nos aporta nada al montaje, aunque si hubiera sido algo relacionado con Woodgate tendríamos risas para rato.



Para rematar al entrenador del Barça hacemos un par de pijaditas. Por un lado le colocamos un escudito del equipo, y luego modificamos la acreditación de la azafata poniendo su cara. ¿Acaso no os habíais fijado en ese detalle?



Completado todo lo relacionado con el técnico, pasamos a los culpables de la polémica. Los despistados Dinho y Márquez, que no se han aprendido eso de que hay que estar en el aeropuerto una hora antes de despegar. Elegimos dos fotos que nos vengan bien: el brasileño quejándose y el mexicano con cara de atención. ¡Van a quedar clavadas!



Para que la cosa quede real y parezcan en segundo plano, difuminamos un poco las imágenes y las rotamos lo justo. ¡Qué mirada la de Márquez! Quién fuera Jaidy Mitchel...




Pensamos una gracieta que quede bien y la metemos en un bocadillo (no en los bocadillos que le gustan a Cassano, me refiero a una nube). El texto debe ser corto, que a los internautas les da tanta pereza leer como al citado italiano entrenar.



Para rematar el montaje cambiamos la imagen de los monitores del avión. Recortamos un mapa de España, le colocamos un avioncito y un texto explicativo. Después, acoplamos la imagen al resto de monitores para que no de el cante.



Y esto ya está. Rematamos la imagen con los clásicos muñecos de Bilardete y Menottinto disfrazado de azafatos. Qué monos estamos, ¿no?

 
¿Cómo convertir a Cañizares en un robot?
Después de la buena acogida del primer 'Cómo se hizo' de El Tikitaka (hasta Rijkaard nos ha felicitado por ponerle en el cuerpín de Bill Murray), hemos decidido publicar la segunda edición. El objetivo esta vez no tiene desperdicio: necesitamos poner a Cañizares como '"El hombre bicentenario". Y su lado, cómo no, al otro 'abuelo' del Valencia Amedeo Carboni.



El primer obstáculo que tenemos por delante son los malditos nombres de los actores. ¡Qué fácil sería hacer los montajes sin esas letras! Nos ponemos manos a la obra, quitamos el nombre de Robin Williams e incluimos un "Santiago Cañizares" con un color similar. También borramos el texto de arriba a la izquierda.



Ahora nos adentramos en la parte vital del montaje: incrustar la cara de Cañete y ponerle un color de pelo cachondillo, en plan robot del futuro. Volteamos la imagen para que mire hacia donde nos interesa (si fuera un montaje de El Dioni sería más complicado). Recortamos, ponemos al tamaño ideal y ya está. Optamos por un tono verdecito que le queda monísimo. No descartamos que se tiña así en breve.



Para que el portero del Valencia tenga una mirada más penetrante, le colocamos unas lentillas verdes. ¡Madre mía, si parece un gato!

Dejamos de lado a Cañete y nos centramos en Carboni. Giramos la imagen, recortamos y encajamos. Con un poquito de pulso, cualquiera puede hacerlo...



Para que la imagen no quede muy sosa, y por si alguien aún no sabe que Cañizares es el portero del Valencia (como si no llevara una década), le ponemos el escudito y un número 1. Algo sencillo, pero efectivo.



Eso está casi finiquitado. Nos falta poner un texto simpático, que sea legible, y buscarle un hueco en la imagen.



En circunstancias normales, ahora meteríamos a los muñequitos de Bilardete y Menottinto. Pero como no hay espacio posible, nos conformamos con el logo de El Tikitaka. Dentro de poco, no hará falta escribir el nombre del blog, ya que será una marca tan reconocible como Nike. O no...
 
Así creamos los montajes
Muchos nos habéis preguntado sobre el proceso de creación de las imágenes de El Tikitaka, así que hemos decidido invitaros a las entrañas del proceso de gestación de los montajes.

El primer paso (el más vital de todos) es tener la idea en la cabeza de lo que quieres plasmar. Después de buscar las imágenes en bruto, los paisajes, las caras y eso, es hora de ponerse a trabajar. En este caso, vamos a poner a Rijkaard en el cuerpo de Bill Murray.


Ahora nos toca cortar la foto por donde nos interesa. Como las letras nos estorban, limpiamos la imagen, quitamos los textos y cambiamos "Translation" por "Rotation" en un tipo de letra similar. ¡Esto marcha!




El siguiente paso es recortar el pétreo rostro del entrenador del Barça, ponerlo al tamaño del cuerpo de Bill Murray y darle un toque de color anaranjado, como el del resto de la imagen. Luego le daremos el retoque final...




Una recomendación: intentad que el gesto de la cara coincida con el tema. Es decir, si habláis de algo divertido, evitad la cara de Fabio Capello (la última vez que sonrió fue hace una década).

Lo próximo que tenemos que hacer es algo por lo que Michael Jackson pagó una fortuna: cambiar el color de la piel. Pero en este caso, lo que hacemos es convertir el lechoso tono del actor por uno más oscuro y acorde a la imagen de Rijkaard.

Ahora nos centramos en las aburridas zapatillas de la imagen original. Lo suyo es tunearlas con los colores del Barça, y ponerle un escudito del equipo. Así que a trabajar.


La imagen la tenemos casi terminada, y ahora le llega el turno al texto. Creamos una nube de pensamiento, buscamos un tipo de fuente graciosilla y cuadramos las ideas del holandés.

Es el momento de rematar la imagen, así que recortamos bien la cabeza de Rijkaard y le ponemos el mismo color en el cuello que en la cara. ¡Voilà! ¿Alguien pone en duda que ese cuerpo era antes el de Bill Murray?
Ya sólo queda darle el toque personal tikitakero. Insertamos a Bilardete y Menottinto y les adaptamos al motivo de la imagen. Como todo gira entorno a Japón, pues nos calzamos unos kimonos y nos achatamos los ojos.

¡Prueba superada! El post de hoy ya puede ver la luz.