Agua para... ¿¿CUÁNTOS??
Hace tiempo que no arremeto contra alguna barbaridad que me salta directamente a los ojos desde el telediario o la prensa. Creo que tiene que ver en gran medida a que casi voy esquivando las noticias, por ser malas en su mayoría, y que no se me atragante el café o la leche (mala), según la hora.
Pero hay cosas que empiezan con un “run-rún”, metiéndose subliminalmente en el subconsciente hasta que terminan subiéndosete piernas arriba y columpiándose en los párpados, que eso suele fastidiar bastante.
Dice la Wikipedia:
“En economía, la especulación es el conjunto de prácticas comerciales tendientes a modificar el precio de mercado de un bien o servicio con el único efecto de obtener un rédito financiero de la operación. Un especulador no busca disfrutar del bien que compra, sino beneficiarse de las fluctuaciones de su precio.”
Te suena, ¿verdad? Desafortunadamente quien más y quien menos ya sabe de qué va el asunto. Compras un terrenito por cuatro duros y lo vendes por una millonada. ¿Qué es zona protegida? ¿Qué son tierras de cultivo? Bah, ¿qué más da? Si todo el mundo sabe que las lechugas se crían en la sección de Verduras del super de la esquina.
Aquí lo que importa es que el “green” crezca sano y fuerte. Al fin y al cabo eso es una zona verde, ¿no? Fíjate si se preocuparán por integrar a la Naturaleza en el paisaje urbano (o ya no sé si viceversa) que nada más en la provincia de Alicante hay proyectados más de 25 campos de Golf. Naturalmente con tanto verde es una lástima que los humanos no estén cerquita para disfrutarlo. Así que nuestras queridas empresas urbanizadoras nos van a solucionar el problema: si Mahoma no va a la montaña… le vendemos un bonito bungalow de los 700.000 que se van a construir.
Y es que claro, el turismo en esta zona decae. Hay que buscar nuevos horizontes para quienes piensan comprar su segunda vivienda en un lugar bonito y soleado, con playa, piscina (y Golf). Las ciudades que antiguamente eran prácticamente segundas residencias se han masificado. Ahora lo de regalar un apartamento en Torrevieja no está bien visto. Más que nada porque nada más poner un pie fuera del coche, ya te han robado el zapato. Sin contar los atascos de la N-332, los problemas de aparcamiento, y que los servicios públicos (lo de la Policía lo dejo para otra ocasión) no dan abasto para tanta gente, contando núcleo urbano y urbanizaciones.
Así que ahora los programas de la tele regalan los apartamentos en Marina D’Or (ciudad de vacaciones). Un mastodonte urbanístico más muerto que vivo, que sin embargo haría que a cualquier alcalde le hiciesen los ojos chirivitas si pudiese colocarlo en su municipio. Y es que el manejo de las arcas municipales es tarea compleja. Así, gracias a la Ley 6/1998 sobre régimen del suelo y valoraciones, se ha permitido transformar suelo no urbanizable en urbanizable con el consiguiente engrosamiento del capital (y de los bolsillos de muchos, me temo). En teoría esta ley pretendía que bajase el precio de los terrenos, que se habían puesto por las nubes, y así facilitar la adquisición a gente con recursos más modestos que los que vienen a comprarse el chalecito para pasar las vacaciones. Pero ya ves, lo que ha provocado en realidad es la destrucción sistemática de los espacios ecológicos y agrícolas. Y total… pa ná. Porque la gente no es tonta y se está desplazando a zonas más tranquilas y menos masificadas.
Y a todo esto, digo yo… ¿dónde narices se va a meter tanta gente? Y lo más importante: ¿de dónde demonios vamos a sacar AGUA PARA TODOS? Si ya con los que somos tenemos problemas de abastecimiento, imagínate con 700.000 viviendas más funcionando. Mas los campos de golf, claro. Como leía en un artículo de la prensa local, que decía que Alicante podría ser al Golf lo que Brasil al fútbol. ¿Tratarán así de justificar la repentina pasión constructora por este deporte?
Mi solidaridad para las víctimas de “Ciudad del Golf”, en Navas del Marqués (Ávila).

Pero hay cosas que empiezan con un “run-rún”, metiéndose subliminalmente en el subconsciente hasta que terminan subiéndosete piernas arriba y columpiándose en los párpados, que eso suele fastidiar bastante.
Dice la Wikipedia:
“En economía, la especulación es el conjunto de prácticas comerciales tendientes a modificar el precio de mercado de un bien o servicio con el único efecto de obtener un rédito financiero de la operación. Un especulador no busca disfrutar del bien que compra, sino beneficiarse de las fluctuaciones de su precio.”
Te suena, ¿verdad? Desafortunadamente quien más y quien menos ya sabe de qué va el asunto. Compras un terrenito por cuatro duros y lo vendes por una millonada. ¿Qué es zona protegida? ¿Qué son tierras de cultivo? Bah, ¿qué más da? Si todo el mundo sabe que las lechugas se crían en la sección de Verduras del super de la esquina.
Aquí lo que importa es que el “green” crezca sano y fuerte. Al fin y al cabo eso es una zona verde, ¿no? Fíjate si se preocuparán por integrar a la Naturaleza en el paisaje urbano (o ya no sé si viceversa) que nada más en la provincia de Alicante hay proyectados más de 25 campos de Golf. Naturalmente con tanto verde es una lástima que los humanos no estén cerquita para disfrutarlo. Así que nuestras queridas empresas urbanizadoras nos van a solucionar el problema: si Mahoma no va a la montaña… le vendemos un bonito bungalow de los 700.000 que se van a construir.
Y es que claro, el turismo en esta zona decae. Hay que buscar nuevos horizontes para quienes piensan comprar su segunda vivienda en un lugar bonito y soleado, con playa, piscina (y Golf). Las ciudades que antiguamente eran prácticamente segundas residencias se han masificado. Ahora lo de regalar un apartamento en Torrevieja no está bien visto. Más que nada porque nada más poner un pie fuera del coche, ya te han robado el zapato. Sin contar los atascos de la N-332, los problemas de aparcamiento, y que los servicios públicos (lo de la Policía lo dejo para otra ocasión) no dan abasto para tanta gente, contando núcleo urbano y urbanizaciones.
Así que ahora los programas de la tele regalan los apartamentos en Marina D’Or (ciudad de vacaciones). Un mastodonte urbanístico más muerto que vivo, que sin embargo haría que a cualquier alcalde le hiciesen los ojos chirivitas si pudiese colocarlo en su municipio. Y es que el manejo de las arcas municipales es tarea compleja. Así, gracias a la Ley 6/1998 sobre régimen del suelo y valoraciones, se ha permitido transformar suelo no urbanizable en urbanizable con el consiguiente engrosamiento del capital (y de los bolsillos de muchos, me temo). En teoría esta ley pretendía que bajase el precio de los terrenos, que se habían puesto por las nubes, y así facilitar la adquisición a gente con recursos más modestos que los que vienen a comprarse el chalecito para pasar las vacaciones. Pero ya ves, lo que ha provocado en realidad es la destrucción sistemática de los espacios ecológicos y agrícolas. Y total… pa ná. Porque la gente no es tonta y se está desplazando a zonas más tranquilas y menos masificadas.
Y a todo esto, digo yo… ¿dónde narices se va a meter tanta gente? Y lo más importante: ¿de dónde demonios vamos a sacar AGUA PARA TODOS? Si ya con los que somos tenemos problemas de abastecimiento, imagínate con 700.000 viviendas más funcionando. Mas los campos de golf, claro. Como leía en un artículo de la prensa local, que decía que Alicante podría ser al Golf lo que Brasil al fútbol. ¿Tratarán así de justificar la repentina pasión constructora por este deporte?
Mi solidaridad para las víctimas de “Ciudad del Golf”, en Navas del Marqués (Ávila).

Comentario:
Una vez Joaquín Luqui le preguntó a Loquillo por qué siempre vestía de negro. Él respondió, aboslutamente digno: estoy de luto por el mundo.
Esta respuesta la hicimos propia muchos de los "negristas" españoles, estos a los que el negro ya nos venía de antes... y en él seguimos.
Yo, desde hace unos meses, voy "de alivio". Desde que alguien se dio cuenta del atentado que se iba acometer, legalmente claro, en un punto tan histórico como colosalmente verde, en las márgenes del Duero, aquí, en mi pueblo. De momento, dicen, tenemos dos años de respiro, antes de que se vuelva a valorar el impacto ecológico en esa zona ( Castillejo; el nombre viene porque ahí tenía el coto de caza particular Felipe II, con la consecuente ubicación de la finca destinada a tal uso, lindante con su residencia en "El Palacio del Bosque").
Aunque la verdad es que todos tenemos la desazonante sensación de que cualquier día lo veremos arder, e inmediatamente después no habrá quien pare a las máquinas, a los parásitos, ni a los golfistas.
Siete campos de golf en un complejo de lujo.
Y no se puede hacer nada...
Esta respuesta la hicimos propia muchos de los "negristas" españoles, estos a los que el negro ya nos venía de antes... y en él seguimos.
Yo, desde hace unos meses, voy "de alivio". Desde que alguien se dio cuenta del atentado que se iba acometer, legalmente claro, en un punto tan histórico como colosalmente verde, en las márgenes del Duero, aquí, en mi pueblo. De momento, dicen, tenemos dos años de respiro, antes de que se vuelva a valorar el impacto ecológico en esa zona ( Castillejo; el nombre viene porque ahí tenía el coto de caza particular Felipe II, con la consecuente ubicación de la finca destinada a tal uso, lindante con su residencia en "El Palacio del Bosque").
Aunque la verdad es que todos tenemos la desazonante sensación de que cualquier día lo veremos arder, e inmediatamente después no habrá quien pare a las máquinas, a los parásitos, ni a los golfistas.
Siete campos de golf en un complejo de lujo.
Y no se puede hacer nada...
Comentario:
Lamentable, ciertamente lamentable. Conozco bien marina D'Or (engendro donde los haya) y es como cuentas. lo triste, lo más triste, es que va a ver cientos de Marinadores por toda España.
Y esta claro que el problema del agua (como de los incendios) es un problema de gestión, no de más o menos lluvias o de imprudencias particulares (en el caso de los incendios).
Pero tranquila, además del apartamento en el campo de golf (o al lado), nos seguirán vendiendo la moto.
Besos mil. Se echan de menos algunas conversaciones...
Y esta claro que el problema del agua (como de los incendios) es un problema de gestión, no de más o menos lluvias o de imprudencias particulares (en el caso de los incendios).
Pero tranquila, además del apartamento en el campo de golf (o al lado), nos seguirán vendiendo la moto.
Besos mil. Se echan de menos algunas conversaciones...





