Regreso
Ya estoy en casa. Mañana volveré a lo de siempre, pero hoy aún ando refugiada en mis últimas 24 horas libres.
No voy a contar qué he hecho durante mis vacaciones porque no tienen nada de excepcional, al menos para alguien que no sea yo. Viajé donde quería viajar, visité a quien quería visitar aunque me costó soportar el peso del cielo sobre mi cabeza. Y esto no es metafórico, que una granizada de las que hacen historia casi me hizo perder el tren. Debí imaginar a qué me exponía cuando bromeaba sobre el asunto. Los hados son vengativos, aunque no sé qué narices les habré hecho yo…
El caso es que ya estoy de vuelta. Las plantas están marchitas, se nota en sus hojas la violencia del hielo. Ya no hay flores, y la terraza parece un cementerio de tiestos inútiles.
La maleta sigue en mi habitación con la boca abierta y el estómago vacío. Se resiste a entrar en el armario. Cuesta horrores abrir las puertas que se quejan sobre sus rieles. Devolver todo a su sitio esta vez me produce enojo cuando en ocasiones anteriores deshacer el equipaje me suponía el alivio de regresar a mi casa, a mi cama, a mis cosas y a la rutina que me adormece con el sonido de su perfecto engranaje.
Necesito tiempo para rehacer mis sueños.

No voy a contar qué he hecho durante mis vacaciones porque no tienen nada de excepcional, al menos para alguien que no sea yo. Viajé donde quería viajar, visité a quien quería visitar aunque me costó soportar el peso del cielo sobre mi cabeza. Y esto no es metafórico, que una granizada de las que hacen historia casi me hizo perder el tren. Debí imaginar a qué me exponía cuando bromeaba sobre el asunto. Los hados son vengativos, aunque no sé qué narices les habré hecho yo…
El caso es que ya estoy de vuelta. Las plantas están marchitas, se nota en sus hojas la violencia del hielo. Ya no hay flores, y la terraza parece un cementerio de tiestos inútiles.
La maleta sigue en mi habitación con la boca abierta y el estómago vacío. Se resiste a entrar en el armario. Cuesta horrores abrir las puertas que se quejan sobre sus rieles. Devolver todo a su sitio esta vez me produce enojo cuando en ocasiones anteriores deshacer el equipaje me suponía el alivio de regresar a mi casa, a mi cama, a mis cosas y a la rutina que me adormece con el sonido de su perfecto engranaje.
Necesito tiempo para rehacer mis sueños.

Comentario:
El despertar siempre es duro, Kampanilla. Lo importante es no renunciar a soñar por muchas veces que despertemos.
Un saludo y gracias por tu comentario.
Un saludo y gracias por tu comentario.
Comentario:
Los sueños florecen en corazones felices. Cuando un corazon llora es pq el sueño ya no sigue ahí.
Comentario:
Sí que es verdad, pero en hacerlas tardo yo dos segundos. JAJAJA!! No te preocupes. Una capita de barniz y como nueva.
Un besote, mi querida Num.
Un besote, mi querida Num.
Comentario:
"Deja entrar en tu alma una brisa que avente las dudas y alivie tu mal. Que la pena se muera de risa,
cuando un sueño muere, es porque se ha hecho real".
( "Hoy te toca ser feliz", Mago de Oz )
Desfacer maletas es más difícil que desfacer entuertos. O ganas. Y que bajar y subir telones.
La ilusión es eso: Tú. Lo más costoso y más valioso para tí. No te me deshagas.
Bienvenida.
Un besazo.
cuando un sueño muere, es porque se ha hecho real".
( "Hoy te toca ser feliz", Mago de Oz )
Desfacer maletas es más difícil que desfacer entuertos. O ganas. Y que bajar y subir telones.
La ilusión es eso: Tú. Lo más costoso y más valioso para tí. No te me deshagas.
Bienvenida.
Un besazo.
Comentario:
Es un alivio pensar que hay corazones que todavía florecen, aún con una primavera tan calamitosa como yo.
Gracias por tu comentario, NiBuenoNiMalo. No sabes el bien que me ha hecho.
Un beso del trasto.
Gracias por tu comentario, NiBuenoNiMalo. No sabes el bien que me ha hecho.
Un beso del trasto.
Comentario:
Aquí hemos estado esperando tu regreso. No lamentes el estado de tu terraza, así han quedado nuestros corazones hasta tu vuelta, y con ella volverán a florecer.
Además ya lo dijo el poeta:
"Solitario triste y mudo,
háyase éste cementerio.
sus habitantes no lloran,
que felices son los muertos"
Un beso Trasto.
Además ya lo dijo el poeta:
"Solitario triste y mudo,
háyase éste cementerio.
sus habitantes no lloran,
que felices son los muertos"
Un beso Trasto.





