Dolor
Hace tiempo que no escribo nada. Supongo que te habrás dado cuenta que voy tirando de historia, aprovechándome de la buena de Aranna y de otras cosillas que encuentro por ahí. Vamos, que no me mato. Pero es que... ¿qué voy a contar? Y de lo que cuente... ¿habrá algo que pueda interesarte?
Me duele un pie. Mi esguince se rebela con la humedad, el muy ****** no quiere que me olvide de él. Hay otras cosas que me duelen. La cabeza, de vez en cuando. No sé si por una gripe incipiente o por lo que me la caliento, que también puede ser. Calentarse la cabeza está bien si es con un gorro de lana, pero yo no tengo. Aquí no hace frío como para eso, y encima te miran raro. Me gustan los gorros, pero me da vergüenza ponérmelos sin excusa.
También me duele el pulgar de la mano derecha. Hace casi tres meses cerré la puerta de un coche y se me olvidó el dedo dentro. El pobre sigue de luto. Da un poco de grima, pero ya va teniendo mejor pinta.
¿Y qué más cosas me duelen? A ver...
Ah sí, me duelen los golpes que me dan sin manos. Me duele la garganta cuando lloro. Me duele el corazón cuando late y nadie lo escucha, pero la culpa es mía. Me inquieta oírlo, y me horroriza pensar que alguien más pueda escucharlo. Y se queja así, con dolor.
El dolor es necesario, avisa cuando algo no va bien. Sin él iríamos por la vida sin sufrimiento, pero a saber con cuántos miembros de menos. El dolor nos hace cuidarnos de lo que nos hace mal, y su recuerdo nos aleja de lo que nos hizo daño una vez.
¿Por qué me duele estar lejos entonces?
No entiendo nada. Prefiero ser un trasto.

Me duele un pie. Mi esguince se rebela con la humedad, el muy ****** no quiere que me olvide de él. Hay otras cosas que me duelen. La cabeza, de vez en cuando. No sé si por una gripe incipiente o por lo que me la caliento, que también puede ser. Calentarse la cabeza está bien si es con un gorro de lana, pero yo no tengo. Aquí no hace frío como para eso, y encima te miran raro. Me gustan los gorros, pero me da vergüenza ponérmelos sin excusa.
También me duele el pulgar de la mano derecha. Hace casi tres meses cerré la puerta de un coche y se me olvidó el dedo dentro. El pobre sigue de luto. Da un poco de grima, pero ya va teniendo mejor pinta.
¿Y qué más cosas me duelen? A ver...
Ah sí, me duelen los golpes que me dan sin manos. Me duele la garganta cuando lloro. Me duele el corazón cuando late y nadie lo escucha, pero la culpa es mía. Me inquieta oírlo, y me horroriza pensar que alguien más pueda escucharlo. Y se queja así, con dolor.
El dolor es necesario, avisa cuando algo no va bien. Sin él iríamos por la vida sin sufrimiento, pero a saber con cuántos miembros de menos. El dolor nos hace cuidarnos de lo que nos hace mal, y su recuerdo nos aleja de lo que nos hizo daño una vez.
¿Por qué me duele estar lejos entonces?
No entiendo nada. Prefiero ser un trasto.

Comentario:
Lo haces muy bien, no cambies.
Un abrazo
Un abrazo
Comentario:
Me parece, realmente, un blog genial. Me encanta como escribes.
Comentario:
Puedo yo también elegir ser objeto y prescindir del cansino músculo? pues me lo pido!
Un besito, Balles
Un besito, Balles
Comentario:
No creo que debas alejarte de lo que una vez te hizo daño sino vivir la vida tal y como viene, a veces de cara y otras de culo, como los niños que no tienen prisa por nacer o que quieren expresar su opinion sobre el mundo desde el principio.
Por lo demás los golpes que no vienen dados con las manos son los que mas duelen y no lo digo porque los pies atizen mas fuerte sino porque el corazón aparte de un musculo de los cansinos, de los de no parar, tambien es una esponja que absorbe todo lo que le llega, tanto lo bueno como lo malo y lo malo tiene la insana costumbre de quedarse a verlas venir.
Tengo un oido al que le gusta escuchar a corazones...cosas de los organos...asi es que cuando quieras los juntamos.
Un ABrazo de tu posadero favorito
Por lo demás los golpes que no vienen dados con las manos son los que mas duelen y no lo digo porque los pies atizen mas fuerte sino porque el corazón aparte de un musculo de los cansinos, de los de no parar, tambien es una esponja que absorbe todo lo que le llega, tanto lo bueno como lo malo y lo malo tiene la insana costumbre de quedarse a verlas venir.
Tengo un oido al que le gusta escuchar a corazones...cosas de los organos...asi es que cuando quieras los juntamos.
Un ABrazo de tu posadero favorito
Comentario:
Hoy me dejas sin palabras trastico. Sin quererlo he oído el crujido de tu madera y de tus cuerdas, el sonido de un corazón con latidos de llanto, y lo he oído como el caer de una bandeja de metal a plomo contra el suelo. Y me ha dolido tu dolor, pero ¿Ves? a veces el dolor no te aleja sino que te acerca. A mí me ha acercado a tí para darte ánimos, devolviéndote una parte de los que tu me has mandado en otras muchas ocasiones. ¡No!, no eres un trasto aunque lo pretendas. Y además, todo esto, a pesar de que me has dejado sin palabras.
Un beso.
Un beso.





