Aranna XXI
Aranna cruzó el umbral del pequeño negocio de Smyer Retales seguida de Neithan. Estaba muy enfadada con él por lo que había hecho, así que no le dirigió la palabra hasta que salieron del pueblo.
Cuando tomaron el camino hacia las afueras, Aranna le espetó:
- ¿Desde cuándo te interesa la moda, señor buen gusto? ¡Me pregunto por qué no me hiciste pedir un vulgar saco de arpillera en lugar de este delicado tejido! –gritó situando el fardo de tela negra ante las narices -metafóricamente hablando- del ente, que por otra parte parecía disfrutar con todo aquello.
- ¡Me decepcionas, Aranna! -transmitió Neithan burlonamente a la mente de la chica-. ¿En serio pretendías abusar de la generosidad de aquel hombre? ¡Qué vergüenza! ¡Y a costa de herir a la pobre criatura, tan débil e indefensa...!
Aranna se paró en seco.
¿Qué era lo que había hecho?
Todo aquello había sucedido de una forma tan extraña que todavía dudaba si realmente había sido ella la artífice de tan vergonzosas acciones. Miró la tela que llevaba bajo el brazo y luego a Neithan, intentando hallar una explicación que la exculpara.
Se tapó la boca, horrorizada.
- La verdad es que los humanos nunca dejaréis de sorprenderme -reflexionó el Príncipe Desterrado-. Querías una tela, ¿no? ¡Pues ya la tienes! Al fin y al cabo no ha muerto nadie.
- ¿Pero es que no te das cuenta de lo que he hecho? -preguntó Aranna con los ojos arrasados de lágrimas y agitando el cuerpo el delito.
- ¿Qué? Al mocoso no le ha pasado nada y los padres te adoran, circunstancia que habría cambiado desfavorablemente para ti si hubiese permitido que te llevases lo que tú querías.
Aranna estaba desbordada por sus sentimientos. Hundida por la vergüenza siguió caminando, despreciándose a sí misma. Curiosamente en su interior ardía un diminuto rescoldo de satisfacción por haber quebrantado las reglas que le habían impuesto desde niña, y Neithan lo sabía. Había utilizado aquel atisbo de rebeldía para instarla a conseguir lo que anhelaba.
“Un ligero soplo y el ascua resucitará y reavivará las llamas extinguidas”.
Estaban llegando a la casa. Aranna había mantenido su silencio desde la última conversación, pero había algo que la desazonaba.
- Neithan, dime una cosa.
La sombra esperó.
- ¿Por qué te empeñaste en que me llevase el algodón negro?
El Oscuro se estremeció ligeramente, como si descargase su peso de una pierna a otra.
- Bueno, es muy sencillo de explicar. Si vamos a salir este sábado, me niego a ser el acompañante de un enorme farolillo de color púrpura.
Comentario:
Tranquilo... sólo era un instante de confusión. Espero no haber perdido nada ;o)
Por cierto, Aranna es más humana de lo que parece El día que se suelte...
Num, no tengo ni idea de para qué podría servir esa frase. Mejor la dejamos libre, que me hace ilu que sea patrimonio de la Humanidad. JAJAJA!!! Yo también me acordé mucho de ti, me habría gustado reír contigo después de los cuentos. Un besazo, micaniwapa.
Y otro pa ti, NBNM, que ya se me olvidaba. Este coco mío...
Por cierto, Aranna es más humana de lo que parece El día que se suelte...
Num, no tengo ni idea de para qué podría servir esa frase. Mejor la dejamos libre, que me hace ilu que sea patrimonio de la Humanidad. JAJAJA!!! Yo también me acordé mucho de ti, me habría gustado reír contigo después de los cuentos. Un besazo, micaniwapa.
Y otro pa ti, NBNM, que ya se me olvidaba. Este coco mío...
Comentario:
Pero que me dices mujer, que soy incapaz de descifrarte...
Con lo sencillo que yo soy.
Con lo sencillo que yo soy.
Comentario:
¡¡¡Ahaha!!!
Piensa mal y acertarás, así que Aranna tubo que ver en lo del mocoso. Si es que a éstos humanos, la magia se les va un poquito de las manos.
Pero en fin, ¡que caray! a veces las normas están para saltárselas... Y lo que mas me gusta de Aranna es la parte humana, jijiji
Piensa mal y acertarás, así que Aranna tubo que ver en lo del mocoso. Si es que a éstos humanos, la magia se les va un poquito de las manos.
Pero en fin, ¡que caray! a veces las normas están para saltárselas... Y lo que mas me gusta de Aranna es la parte humana, jijiji
Comentario:
“Un ligero soplo y el ascua resucitará y reavivará las llamas extinguidas”.
Deberías registrar eso, Trasto.
Te echaba de menos.
Gracias.
Besazo.
( Que se las apañe para dejar al agorero en casa, mientras pilla una bolinga del 45 y... )
Deberías registrar eso, Trasto.
Te echaba de menos.
Gracias.
Besazo.
( Que se las apañe para dejar al agorero en casa, mientras pilla una bolinga del 45 y... )





