Aranna XXVII
El templo de la Misericordiosa y Benevolente Diosa Tharwidean resplandecía con la luz del sol. Las mujeres que habían consagrado su vida a esta deidad construyeron el edificio gracias a los donativos de sus fieles, cada vez más numerosos. Era una diosa que había ido ganando adeptos, y había conseguido relegar a un segundo plano –por no decir al olvido- a sus antiguos predecesores, que parecían haberse tomado unas largas vacaciones.
La verdad es que resultaba mucho más cómodo adorar a la Misericordiosa y Benevolente Diosa Tharwidean que al resto de los dioses -que algunos habían comenzado a llamar “paganos”-, pues Ella no exigía grandes sacrificios ni derramamientos de sangre. Al contrario, se conformaba con una sencilla liturgia oficiada por sus sacerdotisas. Incluso se dejaba ver alguna vez que otra envuelta en una blanca aureola y realizaba portentosos juegos de luces en el cielo ante la mirada estupefacta de los presentes. Su culto se había iniciado en las lejanas tierras de Oriente, y sus predicadores se habían encargado de esparcir su mensaje por los cuatro puntos cardinales.
Las Hermanas Azules, como habían dado en llamar las gentes a las monjas y sacerdotisas que honraban a esta diosa dado el color de sus hábitos, eran un ejemplo de entrega a los demás. En las dependencias anexas al blanco templo construido en la zona más moderna del pueblo, las Hermanas daban cobijo a todo aquel que no pudiese valerse por sí mismo. Ancianos, huérfanos, tullidos, enfermos...
Las Guardianas del Templo velaban por la seguridad de la comunidad. Se trataba de una verdadera orden de caballería formada únicamente por mujeres magistralmente adiestradas en el arte de la Guerra. La mayoría de ellas eran niñas abandonadas que no habían mostrado el suficiente espíritu religioso como para consagrarse en cuerpo y alma a su Diosa. Las que no pertenecían al grupo anterior tenían procedencias de lo más variopintas: desde mercenarias conversas hasta hijas de la nobleza. Cuando ingresaban en la Orden de las Guardianas del Templo se despojaban de los lastres que habían arrastrado hasta entonces. Una vez que se ajustaban la túnica azul, sólo les serían reconocidas las distinciones que ellas mismas lograran en el cumplimiento de su deber. Como su posición dentro del templo era puramente laica, tenían libertad para casarse sin que por ello tuviesen que renunciar a su puesto.
Villamarcha había adoptado a esta Diosa de buena gana, convirtiéndose sus habitantes en devotos seguidores de su nueva religión. El culto a los viejos dioses estaba prácticamente extinto. Ya nadie se acordaba de ellos. Las órdenes religiosas que les rendían culto desaparecieron, pues sus miembros ya no sentían la presencia de las deidades que antaño les daban poder para realizar todo tipo de milagros. Todavía quedaban algunos grupos reducidos que seguían adorándoles, pero la creencia general era que los dioses que desde la Creación se habían ocupado del mundo habían desaparecido. Los más osados se atrevían a decir que habían muerto.
A Warin le daba lo mismo. Le gustaba su trabajo, y aquellas gentes se habían portado estupendamente con ella. Había sido abandonada por su madre a las puertas de uno de los templos consagrados a la Misericordiosa y Benevolente Diosa Tharwidean. Las Hermanas Azules la habían criado y se habían encargado de su formación como Guardiana, ya que habría sido una pésima sacerdotisa dado su carácter inquieto y su fuerte temperamento. De pequeña era incapaz de concentrarse en los oficios religiosos a la que la obligaban a asistir. Al final se acababa durmiendo arrullada por los interminables cánticos de la ceremonia. Un pescozón la sacaba bruscamente de su sueño, y las risitas ahogadas de sus compañeras la terminaban de malhumorar.
Recordaba todo esto con una sonrisa mientras hacía guardia frente a los aposentos de Hulla, la Madre Priora, junto con otra compañera. Era casi la hora de comer. Desde la cocina, en el piso de abajo, subía el aroma de los alimentos que estaban preparando. Hulla se encontraba departiendo con el gobernador de Villamarcha. Warin oyó pasos que se acercaban escaleras arriba. Al pronto, tres novicias aparecieron portando bandejas con lo que iba a ser el almuerzo de la Madre Priora y su invitado. El estómago de la guardiana rugió feroz. Su compañera, algo más menuda que ella y con una ondulada melena rubia recogida en la nuca, la miró con los ojos muy abiertos y luego sonrió frotándose su propio estómago.
Las tres muchachas llegaron hasta la puerta de doble hoja y solicitaron permiso para entrar. Warin llamó y seguidamente facilitó la entrada a las novicias. Una vez hubieron depositado los platos en el interior, salieron de la estancia. Warin se extrañó. Normalmente, cuando la Madre Priora almorzaba en sus aposentos, una de las novicias se quedaba para servir la comida y escanciar el vino. Pero habían salido las tres.
“Se debe estar cociendo algo importante ahí dentro” –pensó.
Comentario:
Yo también sueno así a veces cuando estoy en mi punto. JAJAJA!!
pir pir pir... XD
(ck)
pir pir pir... XD
(ck)
Comentario:
El bacalao cociendo en su cazuela suena, de tó la vida oiga usté: "pir-pir".
Ah...! Ya, ya...
Chuuuiiickkk!
Ah...! Ya, ya...
Chuuuiiickkk!
Comentario:
Uy, NiBuenoNiMalo... por tu bien, espero que el hijo del herrero no se entere de lo que has preguntao ;o)
En cuanto a lo del otro lado de la puerta ya lo dice el refrán: "reunión de zorras, perdición de gallinas". Y no digo más, coñe, gue me didaiz de da dengua!! XD
Un bezo ded ddazzdo.
En cuanto a lo del otro lado de la puerta ya lo dice el refrán: "reunión de zorras, perdición de gallinas". Y no digo más, coñe, gue me didaiz de da dengua!! XD
Un bezo ded ddazzdo.
Comentario:
Mi querida Num: El potaje hace "chup-chup" cuando hierve. ¿Cómo suena el bacalao? jijiji...
Ay mi niña, si pudiera te regalaba unas vacaciones alejada de cualquier cosa con asas y de señores con bigote que se rascan salva sea la parte sin pudor alguno.
Un beso del trasto.
Ay mi niña, si pudiera te regalaba unas vacaciones alejada de cualquier cosa con asas y de señores con bigote que se rascan salva sea la parte sin pudor alguno.
Un beso del trasto.
Comentario:
Mmmmmmm!!!!
Una guerrera. ¿Aún está libre?
Jajaja, es broma.
A ver si la curiosidad de Warin sacia también la nuestra.
Un beso.
Una guerrera. ¿Aún está libre?
Jajaja, es broma.
A ver si la curiosidad de Warin sacia también la nuestra.
Un beso.
Comentario:
"Cocer" "frotarse la barriga" "abrir puertas" "levantar tapaderas"... a mi hoy todo me suena a potaje de vigilia y, por ende, a bacalao.
Ea! que no doy pa más.
Bueno, para un besazo sí.
Ea! que no doy pa más.
Bueno, para un besazo sí.





