Aranna XXX
Hulla, la Madre Priora del Templo de la Misericordiosa... etc., no tardó en averiguarlo. Se hallaba meditando en sus aposentos con la cabeza colgando hacia la izquierda y un hilillo de baba viscosa en la comisura de sus labios cuando llamaron suavemente a la puerta. Estaba expresamente prohibido molestarla en ese momento de recogimiento y comunicación directa con la Diosa, a no ser en casos de extrema urgencia. De hecho tuvieron que llamar repetidas veces antes de que Hulla saliera de su abstracción con un peculiar resoplido.
- Mñadelantem... –farfulló.
Las dos mensajeras aparecieron en la habitación. La Madre Priora luchaba por ponerse en pie aferrándose al reclinatorio donde había estado “orando”. Cuando llegaron frente a ella hicieron una profunda reverencia rodilla en tierra. Ella les dio su bendición y acto seguido preguntó por el motivo de aquella irrupción tan precipitada.
- Traemos un mensaje de la Suma Sacerdotisa –dijo una de ellas, entregándole un pergamino enrollado y lacrado.
La anciana lo agarró con una mano temblorosa y se acercó a una lámpara para poder leer el mensaje. A medida que iba descifrando las líneas su rostro iba pasando del blanco al rojo, al púrpura, y finalmente al amarillo verdoso. Las dos guardianas permanecían arrodilladas en actitud de respeto y se preguntaban si se habría olvidado de ellas.
Finalmente el rostro de la Madre Priora optó por un tono cerúleo bastante acorde con la gravedad del asunto.
- Retiraos –ordenó a las guardianas. Seguidamente se dirigió a una figura que esperaba discretamente junto al marco de la puerta-. Tú, muchacha, ve a buscar a la hermana Vahnene y dile que quiero verla inmediatamente.
Cuando se quedó sola, Hulla volvió a leer el pergamino. Debería partir a primera hora de la mañana si quería llegar a tiempo a la reunión. Sus múltiples achaques parecían haberse acentuado nada más conocer la noticia, pero el hecho de ver a la Suma Sacerdotisa la llenaba de fuerza. Aquella era una oportunidad única para ponerla al tanto de su labor evangelizadora. Quizá la trasladaran a la capital como recompensa. Así podría dedicarse a la contemplación y dejar la vida activa. Tardaría semanas –quizá un mes- en llegar a la Capital de la Fe, pero merecería la pena.
- Mñadelantem... –farfulló.
Las dos mensajeras aparecieron en la habitación. La Madre Priora luchaba por ponerse en pie aferrándose al reclinatorio donde había estado “orando”. Cuando llegaron frente a ella hicieron una profunda reverencia rodilla en tierra. Ella les dio su bendición y acto seguido preguntó por el motivo de aquella irrupción tan precipitada.
- Traemos un mensaje de la Suma Sacerdotisa –dijo una de ellas, entregándole un pergamino enrollado y lacrado.
La anciana lo agarró con una mano temblorosa y se acercó a una lámpara para poder leer el mensaje. A medida que iba descifrando las líneas su rostro iba pasando del blanco al rojo, al púrpura, y finalmente al amarillo verdoso. Las dos guardianas permanecían arrodilladas en actitud de respeto y se preguntaban si se habría olvidado de ellas.
Finalmente el rostro de la Madre Priora optó por un tono cerúleo bastante acorde con la gravedad del asunto.
- Retiraos –ordenó a las guardianas. Seguidamente se dirigió a una figura que esperaba discretamente junto al marco de la puerta-. Tú, muchacha, ve a buscar a la hermana Vahnene y dile que quiero verla inmediatamente.
Cuando se quedó sola, Hulla volvió a leer el pergamino. Debería partir a primera hora de la mañana si quería llegar a tiempo a la reunión. Sus múltiples achaques parecían haberse acentuado nada más conocer la noticia, pero el hecho de ver a la Suma Sacerdotisa la llenaba de fuerza. Aquella era una oportunidad única para ponerla al tanto de su labor evangelizadora. Quizá la trasladaran a la capital como recompensa. Así podría dedicarse a la contemplación y dejar la vida activa. Tardaría semanas –quizá un mes- en llegar a la Capital de la Fe, pero merecería la pena.
Comentario:
¡¡Os adoro!! No me ha hecho falta poner comillas. XD
Besos pa los dos. MUA!
Besos pa los dos. MUA!
Comentario:
¡Como sois!
Que hay cosas que requieren de una total abstracción.
{O
Que hay cosas que requieren de una total abstracción.
{O
Comentario:
Dejar la vida activa...hum... "Mñadelantem...".
Ngué...
Cosas...
Besazo, Trasto.
Ngué...
Cosas...
Besazo, Trasto.





