Cumbre Iberoamericana: tocata (de narices) y fuga.
Boquiabierta y estupefacta me he quedado esta noche al ver las noticias.
Estaban en plena clausura de la XVII Cumbre Iberoamericana todos los jefes de estado pertenecientes a estos países. Y va el polémico y pintoresco (conste que echo mano de los eufemismos) Hugo Chávez y se pone a decir que Aznar tuvo que ver en la urdimbre de un golpe de estado contra él, y comenzó a llamarle fascista (cosa que entiendo perfectamente). Pero se le calentó el morro, como dicen en mi pueblo, y siguió diciéndole lindezas tales como que los fascistas no son seres humanos, que son peores que las serpientes y no sé cuántas cosas más por el estilo.
Entonces intervino Zapatero y le dijo que, a pesar de no estar precisamente de acuerdo con la política de Aznar, exigía respeto puesto que fue un presidente elegido democráticamente, lo cual arrancó una ovación por parte de los allí presentes. Y que no se podía usar la libertad de expresión como excusa para insultos y descalificaciones. Y Chávez dale perico al torno, interrumpiendo constantemente. Lo que decía me lo perdí, porque le cortaron el micrófono al no estar en su turno.
Total, que como no paraba de interrumpir, al rey Juan Carlos se le hincharon las narices y le dijo: - ¿¡Por qué no te callas ya!?
¡Oh, escena memorable!: Rubicundo el rostro del monarca y mano extendida con gesto de “vas a llevar pam pam en el culete”.
Luego, el presidente de Nicaragua protestó porque le habían concedido menos minutos de intervención que al presidente español, y se apuntó al carro diciendo que él también quería libertad de expresión como la que defendía Zapatero, y también empezó a meterse con el embajador de España por no sé qué movidas.
Y ahí fue cuando a Juan Carlos se le terminaron de hinchar las regias narices… y se piró, dejando al presidente desfaciendo el entuerto, que para eso están los súbditos.
Lamentable incidente precisamente en una Cumbre que pretende hermanar a los países iberoamericanos y justo antes de firmar un tratado sobre la cohesión social. Menos mal que ahí están los del PP, para poner su nota de humor. Pero como no se renueven, lo de “la culpa es de ZP” va a terminar perdiendo la chispa.
Y digo yo: ¿el Chávez éste no podría dedicarse definitivamente al mundo del espectáculo y las variedades?
En fin… cosas veredes.

* La cara de Evo Morales, al fondo a la izquierda, es inapreciable. Vamos... que no tiene precio, quiero decir.
Estaban en plena clausura de la XVII Cumbre Iberoamericana todos los jefes de estado pertenecientes a estos países. Y va el polémico y pintoresco (conste que echo mano de los eufemismos) Hugo Chávez y se pone a decir que Aznar tuvo que ver en la urdimbre de un golpe de estado contra él, y comenzó a llamarle fascista (cosa que entiendo perfectamente). Pero se le calentó el morro, como dicen en mi pueblo, y siguió diciéndole lindezas tales como que los fascistas no son seres humanos, que son peores que las serpientes y no sé cuántas cosas más por el estilo.
Entonces intervino Zapatero y le dijo que, a pesar de no estar precisamente de acuerdo con la política de Aznar, exigía respeto puesto que fue un presidente elegido democráticamente, lo cual arrancó una ovación por parte de los allí presentes. Y que no se podía usar la libertad de expresión como excusa para insultos y descalificaciones. Y Chávez dale perico al torno, interrumpiendo constantemente. Lo que decía me lo perdí, porque le cortaron el micrófono al no estar en su turno.
Total, que como no paraba de interrumpir, al rey Juan Carlos se le hincharon las narices y le dijo: - ¿¡Por qué no te callas ya!?
¡Oh, escena memorable!: Rubicundo el rostro del monarca y mano extendida con gesto de “vas a llevar pam pam en el culete”.
Luego, el presidente de Nicaragua protestó porque le habían concedido menos minutos de intervención que al presidente español, y se apuntó al carro diciendo que él también quería libertad de expresión como la que defendía Zapatero, y también empezó a meterse con el embajador de España por no sé qué movidas.
Y ahí fue cuando a Juan Carlos se le terminaron de hinchar las regias narices… y se piró, dejando al presidente desfaciendo el entuerto, que para eso están los súbditos.
Lamentable incidente precisamente en una Cumbre que pretende hermanar a los países iberoamericanos y justo antes de firmar un tratado sobre la cohesión social. Menos mal que ahí están los del PP, para poner su nota de humor. Pero como no se renueven, lo de “la culpa es de ZP” va a terminar perdiendo la chispa.
Y digo yo: ¿el Chávez éste no podría dedicarse definitivamente al mundo del espectáculo y las variedades?
En fin… cosas veredes.

* La cara de Evo Morales, al fondo a la izquierda, es inapreciable. Vamos... que no tiene precio, quiero decir.





