Asomando los virotes
No sé qué le pasaba al cacharro este últimamente, no me dejaba acceder a mi propia alcayata. Por eso andaba congelado en el último post. De momento vuelvo a la acción.
Es otoño, mi primavera particular. Cuando los demás se ponen mustios yo me despierto. Será porque fue por estas fechas cuando me terminaron de templar el arco, y salí al mundo allá por el Siglo...
La verdad, esta entrada no es más que un "sigo aquí". No tengo en mente a nadie a quien poner las peras al cuarto, ni nada en particular que me haga quejarme como es mi costumbre. Será porque aún me estoy adaptando a los quehaceres rutinarios del nuevo curso y necesito acumular energías, que ahora mismo se me van todas en correr de acá para allá.
De momento, poco más.
Saludos a los que aún se asoman de vez en cuando, y mi cordial bienvenida a los que asomáis la nariz por primera vez.
Comentario:
¡Pardiez!
¡Vive!
(¡Y por mucho tiempo!)
¡Vive!
(¡Y por mucho tiempo!)
Comentario:
Bueno bueno,algo de vidilla se le ve al arco antiguo,ja,ja, a ver si engrasndo la madera y templando la cuerda es capad de hacer un buen disparo.
Me alegro de tu vuelta, compañera.
Un abrazo
Me alegro de tu vuelta, compañera.
Un abrazo





