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El unicornio existe
Aunque encuentre obstáculos
Acerca de
...intento siempre avanzar, guardando una pequeña porción de esperanza y de sueños, aprendiendo de caídas, curándome las heridas, respirando, mirando el mar, reposando, escuchando música, buscando mi sonrisa... aquí espero encontrar también la tuya, que escuches y hables si quieres... que esto no sea sólo mi refugio sino el tuyo... La puerta está abierta...
Sindicación
 
Desolado - Pastora
Aquí la letra, preciosa por sí sola por lo que dice. Pero si teneis ocasión (por si no la habeis oido todavía en la radio) es preferible escucharla...

Una vez, solamente una vez,
ya lo ves,
y no fueron mis pies, que fueron mis manos
las que se enredaron una vez,
Solamente una vez
y por más que lo pienso
siempre noto el peso,
volvería a caer,
volvería a saber
que aunque tú me pierdas
yo siempre me encuentro contigo.
Cuando vienes, vas
cuando vas no estás
y yo vivo enganchá a los pasos que das.
Yo no quise correr,
solamente una vez,
me mandaron los pies.

¿Dónde vas, tan solo y tan tarde
que no te acuerdas de nadie
cuándo vas cerrao solito por la calle?
¿Dónde vas, dónde vas?

Una vez, solamente una vez
ya lo ves,
una vez te perdí, una vez te seguí.
Una vez y dos y tres
Una vez me enamoré del lado oscuro,
de lo más chungo,
di tantas vueltas que perdí el rumbo.

¿Dónde vas, tan solo y tan tarde
que no te acuerdas de nadie
cuándo vas cerrao solito por la calle?
¿Dónde vas?
¿Dónde vas, tan sola y tan tarde
que olvidé los detalles
porque voy cerrá solita por la calle?
Solita por la calle, por la calle Desidia
que es donde se pierden las niñas
que van de excursión.

 
Algo de música: Pastora
El nuevo álbum del trío barcelonés saldrá a la venta el 6 de septiembre.


Pastora regresa con su segundo trabajo, 'La vida moderna'

Producido por Carlos Carcamo y mezclado por Jose Luis Crespo, el disco ha sido grabado entre los meses de marzo y junio en Madrid. 'Desolado', 'Perder el tiempo', 'Invasión', 'Archivo de palabras tristes' y 'Día tonto' son cinco canciones que adelantan el álbum 'La vida moderna'. Cinco canciones con letra de Dolo y música de Caïm que no se conforman con aprovechar y exprimir los hallazgos del primer disco del trío.

Hay, efectivamente, temas como 'Archivo de palabras tristes' o 'Día tonto' que enlazan con el anterior trabajo de Pastora tanto en el tratamiento de la música como en el de los textos de Dolo: “Que lento es el coco. Cuando tiene que aprender siempre se queda corto” ('Archivo de palabras tristes').

Sin embargo, en otras canciones, Pastora aparece diferente. Es el caso de "Desolado", un tiempo medio enérgico e intenso, con el piano acústico como pilar de una gran canción. O 'Perder el tiempo' e 'Invasión', con una programación más compleja y rica que la utilizada en su primer álbum.

En estas cinco canciones de 'La vida moderna', Pastora ha ganado en solidez y en complejidad. Son temas con desarrollos largos, menos acústicos, más evolucionados y con mayor riesgo musical. Además, este nuevo trabajo va a ser fiel a la estética que Pastora refleja en sus conciertos, donde la participación de las imágenes creadas por Pauet es decisiva.

En el nuevo álbum, todas las canciones irán acompañadas de imágenes lo que permitirá situar a Pastora en su verdadero lugar: un grupo diferente por su idea de música total, por sus letras, por su acción en directo y por una inquietud artística que escapa de repetir cómodas fórmulas de éxito seguro.

El primer concierto en el que se presentarán las canciones de "La Vida Moderna" será el 1 de Septiembre en El Palau de La Música de Barcelona.


Reconozco que la canción con la que se lanzó este grupo, la que le hizo famoso, Lola, no me gusta demasiado. Pero canciones como Tengo sí me gustaron mucho.
Sólo he escuchado una vez su canción Desolado lanzamiento de su siguiente disco, pero ya me ha atrapado.
Me siento identificada con la letra...


Aquí más información, para quien le guste este grupo:
http://www.lawebdepastora.com/
Web personal de Pastora: http://www.pastora.org/
 
Diez días
Diez días de viaje visitando seis ciudades. Amsterdam ha sido en la que más tiempo hemos estado.
Diez días y la impresión de que no me llevo tanto. Diez días de ver monumentos, plazas, iglesias, edificios, canales. Pero poco más.
Una de mis amigas soñaba con conocer chicos, sobre todo en Amsterdam, ya sabeis la fama: chicos guapos, rubios, altos...
Pero el martes, el día anterior a nuestra marcha, convino que sin hacer vida social eso era imposible. Nos hemos pasado las vacaciones visitando monumentos de una zona a otra de la ciudad y apenas sí hemos ido a algún local a tomar algo.
Un pub inglés en Brujas; un pequeño local con música salsera cerca del hotel donde nos alojábamos en Bruselas y, eso sí fue "algo" diferente, un coffee-shop en Amsterdam (fueron dos, pero valió algo más el Bulldog del martes). En realidad, sin ocasión de conocer gente...

No es ese el viaje que me hubiera gustado. En Lovaina sentí que desearía haber disfrutado sentada en una terraza viendo a la gente alrededor y la que pasaba. Sin importarme no ver algún monumento más. Dejando las horas pasar mientras ves cómo son las personas que te rodean, al menos, cómo disfrutan de su tiempo libre.
Supe, en esa plaza de la fotografía, que prefiero un viaje que me permita disfrutar de la forma de vida que no de todos sus monumentos.
Quizás para el siguiente viaje...
 
Maleta vacía

Dentro de la maleta, aparte de la ropa sucia, llevas siempre todo lo que has visto, los recuerdos (y no me refiero a las típicas compras), lo que ha pasado, lo que se ha hablado, la convivencia, el conocimiento de la otra persona.
Dentro de la maleta he traído lo que me ha gustado y lo que no, mi propia personalidad, un poco conflictiva en ocasiones, mi cansancio.
En la maleta me llevé al viaje también un recuerdo que ya es algo borroso, pero que mantengo por una pura niñería de no querer soltar algo que me da miedo perder.
Y ahora que la he vaciado queda a la espera de que se llene: de nuevos proyectos, de nuevos sueños, de sonrisas y de nuevos recuerdos que puedan sustituir a los viejos.
 
Vuelta

He intentado llorar...
He intentado llorar porque el chico que me invitó a pasar un fin de semana en su apartamento de vacaciones...
llorar porque el chico que, de repente, me besó...
he intentado llorar porque no me ha llamado para saber qué tal la vuelta de mi viaje, después de diez días fuera.
He intentado llorar porque la distancia SÍ es distancia...
Pero soy demasiado fuerte: lo soy porque ya no me hago ilusiones.
Soy fuerte porque ya no creo en un beso ni en las palabras.
Soy fuerte porque he aprendido que la vida sigue...
Y puede que ya haya llorado demasiado y siempre por nada, por esos momentos escasos robados al tiempo, sin oportunidad de dejar huella... la huella sólo la deja la frustración, no las personas...
Hoy no me quedan lágrimas que echar...
Mis manos están vacías.
Necesito mucho más que un beso y palabras para creer... Mucho más...
 
Hoy estoy aquí. Mañana empiezo mi viaje.
Hoy estoy aquí. Con mi vida y mis planes y mis proyectos y mis sueños. Pero yo estoy aquí. Y no hay nadie más. Estoy aquí, con mis amigas, con nadie más.
Y mañana empiezo un viaje de diez días con mis amigas. Viaje preparado por nosotras: reserva del avión y de los hoteles por nuestra cuenta.
Bruselas. Bruselas-Brujas. Dormir en Brujas. Brujas-Gante y quizás algún otro pueblo cerca, quizás Malinas, quizás Lovaina. Quizás veamos el mar. Brujas-Bruselas. Dormir en Bruselas. Bruselas-Amberes y algún otra ciudad, quizás Lieja (creo que ese es el nombre ¿?). Espero encontrar en Bruselas alguna gota que Dama de agua se haya dejado allí.
Después será Bruselas-Amsterdam en tren. Y los últimos cuatro días en Amsterdam: barrio rojo, la casa-museo de Anna Frank, quizás, el día y la noche. Y quizás, quizás, alguna otra ciudad holandesa. (la Haya, Rotterdam...)
Belga, inglés, flamenco, neerlandés. Y, por supuesto, castellano, catalán.
Días para vivir, para empaparse de novedad, de otras calles, de otra gente, de otra forma de vivir. Días para desconectar y alejarme. Días para ser.
Sé que aunque ahora aún piense, no pensaré. Sé que alejada de todo, cualquier cosa se volverá invisible.
Y sé todo lo que me espera a la vuelta: la emoción y la ilusión de lo visto y vivido. La ilusión de empezar de nuevo mi segundo “año” colaborando con Art Solidari, ideas nuevas, superadas las frustraciones y decepciones. La ilusión de empezar, espero, mis clases de bailes de salón.
Y mi vida, claro.
Y mi sonrisa, por supuesto.
Os espero a la vuelta.
Nos vemos a la vuelta.
Y quiero ver sonrisas.
 
Inexplicable


Que pasara un fin de semana en tu lugar de veraneo y que después llegara el silencio.
Que no preguntaras si a mi vuelta todo había ido bien.
Tu voz dormida llamándome después de ver un sms mío.
Volverte a llamar... tu no pregunta de cuándo vuelves o tus no palabras diciéndome a ver si nos vemos pronto...
No saber si cuándo vuelva de mi viaje vas a ser capaz de llamarme.
Que te hayas ido a otro lugar y que desconectes tanto que no te esfuerces en mantener la comunicación conmigo.
Un beso.
Que me digas que has decidido conocerme, pero la distancia pesa mucho.
Que no le des importancia.
Que te haya conocido justo cuando agosto nos separa.
No saber si después tendré oportunidades para seguir viéndote, conociéndote y dejar que me conozcas.

A veces pienso que siempre es lo mismo, una y otra vez la historia se repite y sólo quisiera salir de ese círculo y avanzar...
 
¿Cuándo es el inicio?
La semana pasada, el domingo pasado, en el magazine de la Vanguardia, leí un artículo que me llamó la atención.
Hablaba del inicio de algo... o de su final... de las relaciones y de lo difícil que es acabar con una o saber cuándo es el inicio...
En esas estoy: me pareció curioso leerlo justo cuando yo no sé dónde estoy: ¿al inicio de un camino?
O quizás, sólo ha sido un instante que me dejará de nuevo la huella de la frustración...
No voy a explicar ahora nada de un fin de semana que me pareció inolvidable: creo que fue uno de esos...
Me gustaría que formara parte de los retazos de una historia que desearía que se construyera...
Pero aprendo que cinco encuentros, aunque en ellos haya habido todo un fin de semana, aprendo que cinco encuentros no es indicio de nada... Puede que no sea ni siquiera cimientos de una casa... Puede que se hayan quedado allí... O puede que continuen.
Yo deseo que continuen... Pero ahora sólo es un deseo...
Y la espera. Y el miedo, de nuevo. Y saber que tengo que andar poquito a poco, despacito, con cuidado, midiendo mis pasos.
 
Sigo deseando
y sigo por aquí... Tratando de poner pensamientos en orden. A una semana de mi viaje a Bruselas y Amsterdam... Soñando estar en otro lugar, más cerca de donde vivo...
Deseando calma, un ratito de playa, palabras, más palabras.... otro beso....