logotipo

img_google

Pulsa F5 para ver el efecto

El unicornio existe
Aunque encuentre obstáculos
Acerca de
...intento siempre avanzar, guardando una pequeña porción de esperanza y de sueños, aprendiendo de caídas, curándome las heridas, respirando, mirando el mar, reposando, escuchando música, buscando mi sonrisa... aquí espero encontrar también la tuya, que escuches y hables si quieres... que esto no sea sólo mi refugio sino el tuyo... La puerta está abierta...
Sindicación
 
Noche


Puede que sólo por vivir noches cómo la que me regaló ayer, por su compañía y por su confianza, por la tranquilidad de estar un rato en su casa sin verse forzado a nada, por su cercanía y por el pasear cogidos de la mano...
Sólo por disfrutar de momentos así, puede que valga la pena.
Al menos, mientras esto dure, en este tiempo somos también dos corazones solitarios acompañándose.
 
Magia

Ayub Ogada: Kenya
http://www.ptwmusic.com/bios/ayub.htm">

En eso consiste el sonido de un instrumento, de una voz, de los timbales o quizá djembe... La magia consiste en sentir cómo la música se cuela por los poros de tu piel, penetra hasta tu alma y se queda ahí para siempre.
Eso es lo que pasó ayer: en uno de los múltiples conciertos programados en Barcelona en el festival de músicas del mundo (http://www1.lacaixa.es:8090/webflc/wac0acti.nsf/WURL/ACT20040145_cat?OpenDocument), la primera vez que me he dejado llevar por mi impulso y he decidido ir a ver algo deseable pero a lo que nunca me había decidido.
Por curioso que parezca, no hace mucho me compré un CD de música africana. Y ayer, acudí a un concierto de un músico africano y su grupo, una fusión de estilo, porque hubo algún momento que supe que quizá ahí estaba el origen del jazz.
Y percusión. Y ganas de levantarme de la butaca y bailar, a pesar del carácter excesivamente elitista y excesivamente culto que tuve la impresión que impregnaba el "tarannà", como decimos por aquí, de la mayoría de los asistentes.
Sí, ayer creo que supe lo que era magia y lo que era viajar a otro lugar o no tener conciencia de donde se estaba: sólo dejarse llevar, sólo sentir la música. Porque se trata de eso: de sentir, de acariciar, de dejar que entre por los poros de tu piel y llegue hasta tu alma.
Magia es música.
 
Pasos
Que a veces crees que ya vas suelto por la vida, pero resulta que no.
Que te puede parecer fácil saltar a la pista, intentar seguir el ritmo, moverte y creer que vas a tu aire.
Pero no. Nada es tan fácil.
Y para tener libertad, a veces hay que marcarse el camino y seguir unos pasos.
Y luego, cuando hayas aprendido, tras el esfuerzo, será entonces cuando goces de libertad.
Quizás la vida sea algo parecido a un baile o a clases de baile: hay que aprender pasito a paso; si te equivocas, aprendes, rectifiques y vuelves al paso. Así hasta que ya te sabes todo lo marcado.
Luego, es cuestión tuya.
O quizás la vida no sea tan simple como eso.
Y no todo es drama. Ni frustraciones. Ni fracasos.
Que también hay risas. Y cosas nuevas.
Ah, aquí donde me veis, nadie de los que me conocen (menos mis amigas, claro) se puede creer que yo bailo, que bailo bien, que bailo muy bien y que he empezado mis clases de bailes caribeños.
Lo básico son unos primeros pasos: y aquí me veis, con ganas de diversión, con mi CD sonando a ritmo de batuca y mis pies, mi cintura, mis hombros, mi cuerpo entero delirando en una danza frenética y sin fin.

Estoy no hay quién lo pare.
Aunque bailar en una disco no es lo mismo que aprenderte los pasos.
Pero es divertido.
 
UNICO

Dicen que un ejercicio para empezar a escribir o practicar la escritura es imitar. Aunque casi siempre es un acto inconsciente. En este caso, este relato es sólo la continuación de una novela que en su momento y hace años me subyugó. No voy a decir cuál: será un buen ejercicio de adivinanzas. Puede que no llegue al nivel de la novela, pero yo imaginé un final para una historia llena de olores y sensualidad.

Me has dicho que me vaya, que no me quieres ver más. Te vas con otra y me dices que cuando vuelvas de tu viaje no tengo que seguir aquí, en este piso que ha sido para mí cárcel y refugio para ti. Quieres el piso para la otra, la que supe desde el primer día en que te vi con ella que era mi sustituta, mi rival, aunque intenté negármelo tratando a la vez de alejarla de ti. Supe que ella, más que nadie, más que tú mismo, era la que ponía en peligro mi vida. Porque tú eres mi vida y yo no existo: sólo existo en ti, tú eres yo.
Te crees mi carcelero y me liberas, cuando sólo yo puedo hacerlo, cuándo sólo yo me he encerrado en esta prisión. Crees que tienes las llaves y soy yo quién las guarda. Y sabrás que no me has soltado tú, que no me has echado tú, que yo he sido la que ha decidido irse de aquí, de todo y de ti, porque sin ti yo ya no vivo.

Me has dicho que me vaya para siempre y yo obedezco. Siempre obedezco. Siempre te he obedecido por tu amor, por conseguir lo que creía era tu amor y por no perderlo. Pese a saberme utilizada por ti, humillada por ti, abandonada por ti, he hecho lo que has querido, porque esperaba esa pequeña recompensa de tu cuerpo que nunca llegó a satisfacer el ansia de mi amor. De mi amor verdadero que no has notado ni te ha atraído hacia mí.
Tú dirás que yo misma he provocado tu desamor. También yo lo pienso; lo he pensado muchas veces martirizándome continuamente, sin descanso. Sin embargo no sé qué me atormenta más: si haberte alejado de mí al no quedar saciada ni siquiera medianamente de lo que tú me dabas o conocer que nunca conseguirías alcanzarme, que mi meta estaba demasiado alta y lejana.

Veo tu rostro en esta hoja donde escribo lo que nunca me he atrevido a decirte a la cara. Pienso en ti, porque tú guías mi vida como cuando al conocernos guiabas el grupo de viaje en el que iba yo. Nunca te hablé de mis sentimientos; contigo las palabras eran necias, sólo importaba el presente, satisfacer mi amor con miradas, con caricias, con besos y con sexo.
No era eso lo único que necesitaba, no era eso lo que pedía mi amor; era algo que no sé definir exactamente. Pero ni aunque escribiera cien mil cartas tratando de explicarlo, no lo entenderías. Porque no me has amado nunca, no sabes lo que es el sacrificio o lo que es dejar de ser persona propia para convertirse en el amado. Tú sólo eres un comerciante, no sé por qué no me he dado cuenta hasta ahora. Viste un objeto nuevo y desconocido, yo, que te atrajo no sé por qué. ¿Quizás me amaste alguna vez? ¿O fue mi pasión la que te llamó a gritos y te dejaste llevar sólo por satisfacer al cuerpo? No lo sé y no vale la pena preguntártelo porque nunca me responderías. O tal vez sí y yo te creería ciegamente, pero dudando en el fondo de mi corazón de tu verdad.
Y una vez probado ese objeto y sacado todo su jugo para ti, lo compraste y lo pusiste en el escaparate para que lo vieran todos. Y yo me dejé mirar y probar aquí, en Estambul, sin saber lo que hacía como una tonta, sin sospechar la realidad, pero sin negarme a tus mandatos.

Por hacerte favores, por procurar tu paz y libertad sólo te pedía amor. Al final sólo me hubiera bastado una mirada tuya, de esos profundos ojos negros que parecían envolverme toda y que se han clavado en mi corazón para siempre. Sólo una mirada porque dejé tu sonrisa por imposible y perdida. ¿Y hacer el amor? ¿Para qué? Si yo te pedía más, en silencio, de lo que tú estabas dispuesto a dar.
Gocé con tu cuerpo, cada minuto, cada segundo. No sé si tu miembro era más importante que todo tú, pero creo que no. Me aprendí de memoria cada rincón, cada curva, cada línea, cada hueco. Tengo el sabor de tu piel y el olor que me vuelve loca dentro de mí, formando parte de mí como mi propia piel y de lo que no podría desprenderme sin hacerme daño. Ahora mismo, si cierro los ojos, y si no los cierro también (aunque en realidad es durante todo el día y toda la noche) te veo aquí conmigo, desnudo con tus imperfecciones que yo convierto en un todo perfecto. Te veo y te recorro por delante, por detrás, por abajo, por arriba, por ambos lados. Tan claro como te veo respirando lentamente, relajadamente, y no sería capaz de dibujarte tal cual eres.
Si fuera una buena pintora, sabría hacerlo sin verte. No, no lo haría porque no quiero una copia, sólo te quiero a ti, porque eres único. Tu mismo nombre me lo dijo y es verdad. Tú eres el único para mí y siempre lo serás.

Hago el amor contigo antes de acabar con todo. Te beso la boca, la nariz, los ojos, el pelo, tu barbilla, el cuello, el pecho y voy bajando recorriendo con mi boca, con mis labios cada milímetro de tu cuerpo, y saboreándolo, aspirando su olor que me embriaga hasta hacerme perder la razón. Lo haría mil veces contigo y otras más. Siempre estaría acoplada a ti sin dejar de hacerlo hasta sentirme saciada, si es que sería capaz de conseguirlo, porque yo necesito más. Necesito lo que tú no me das y yo sólo deseo de ti. Por eso te has ido, te has alejado de mí. Por eso has decidido que ya era hora de sustituirme. Porque hay otra que no te pide nada, que te complace sin que tengas que hacer esfuerzos y que no busca más cuando tú no estás dispuesto a dar.

Me has dicho que me vaya y me voy, pero no como tú quieres. Si yo me fuera, me alejara de ti, me fuera a España, mi país, no sería yo, no viviría en mí. Por eso sólo hay una solución para todo, Sin ti yo no existo, así que me voy para siempre. Si no estoy contigo, no puedo estar en ningún otro lugar. No hay posibilidad de rehacer mi vida porque mi amor te pertenece y no me lo puedes devolver, aunque no lo sabes. No puedo volver a empezar porque no tengo identidad propia, porque mi identidad eres tú. Así que me voy, que es lo que quieres, pero de la única forma que puedo y he de hacerlo. Aunque mi amor seguirá flotando y viviendo en ti, sin tú saberlo ni notarlo. Sólo moriré totalmente cuando lo hagas tú.
 
Sábado mañana
Supongo que sigo intentando guardar el equilibrio. Que espero y deseo en silencio y entre risas. E intento guardar el equilibrio, aunque aún es pronto para hacerlo dentro de mi alma. Y tengo miedo. Entre otras cosas, también tengo miedo. Y lucho por tener fuerzas, por no dejarme vencer, por volver al mensaje positivo... pero la resaca de anoche es intensa...

Visita a un congreso curioso: http://www.salonsingles.net/
Dedicado, en principio, a gente sin pareja de todas las edades. Agencias matrimoniales, clubs sociales, agencias de viaje especializadas en personas que viajan solas... Las posibilidades y la concepción de que una persona sin pareja no es menos persona ni está menos realizada por eso. Un mundo abierto. Bueno, básicamente, abundaban las agencias matrimoniales y los clubs de amistad. A mí lo que realmente me interesó son los viajes para personas sin pareja: algo para escapadas de fin de semana o para las próximas vacaciones de verano.

Yo quiero empezar a vivir de forma un poco diferente. Quiero pensar en lo que me gusta a mí y no dejarme llevar por lo que le gusta a los demás. Quiero ser dueña de mi tiempo libre. Quiero conocer gente diferente... Quizás, mis clases de bailes caribeños me sirva para eso. Quizás disfrutar de una soledad de la que me he negado a disfrutar en estos tres años... quizás por haberme pasado muchos años sin amigos...
Que tengo que pensar en mí, lo sé. Que llevo semanas sabiendo que algo no va bien. Que la resaca que me dejó la noche me ha hecho pensar y me hace pensar y me seguirá haciendo pensar...
 
Resaca


Después de un sábado demasiado intenso.... Estás muy seria, me dijiste cuando me llevabas a casa, después de dejar a mi amiga. Excusar un 'estoy cansada', es la mejor forma de no hablar, de no expresar los miles de sentimientos que llevo dentro, de no enfadarme contigo, de no reprocharte nada, me lo has dicho siempre, buscas una amistad, en mí sólo buscas eso...
Pero es que hay algo más, hay otras cosas...
Resaca de sentimientos, miles, que se acumulan y se sobreponen.
Celos. Rabia. Dolor. Tu mano en mi cintura mientras me comentas quien de mis amigas te ha impresionado más. Punzadas. Tu mano en mi cintura, me llevas hacia ti para hablarme, mi cuerpo rozando el tuyo pero tú sólo hablas como amigo.
Palabras.
Me ves bailar y no me dejas. No dejas de hablarme. Provocas o insinuas. O simplemente bromeas: ¿aguantas sin parar en todo?. ¿en todo?... ¿en la cama, quizás?...
Me llevas lejos de mis amigas, para hablarme de ellas, mientras ellas piensan que entre tú y yo puede que haya algo más que amistad. Pero no es así. Y yo me muero cada vez que te acercas a mi, cada vez que con mis labios mientras te hablo al oído, cerca, para que escuhes rozo tu oreja.
Y tu mano en mi cintura. Y al irnos, salir del local, de repente, me coges la mano, de nuevo, vuelves a cogerme la mano. Y yo no sé qué pensar. Y tus palabras que revuelven de nuevo dudas, tus palabras que son dardos porque me sitúan en una realidad de la que quiero huir, tus palabras: 'tus amigas pasan de ti'. Y yo sé que hay algo que falla en algún lado, que voy pensando que quiero hacer mi vida y no quiero depender de nadie, que quiero conocer gente nueva y que quiero conocer gente que piense diferente, distintas, que no me juzguen, que no me critiquen, que quiero complicidad y quiero miras abiertas.
Todo eso y la sensación de que estoy sola. Porque ni a ti ni a ellas os puedo hablar de esto. No puedo explicarte que mi seriedad fue por estar enfadada y porque miles de sentimientos me revolvían por dentro y no tengo derecho a reprocharte nada. Tú has sido sincero y me tratas simplemente como una amiga.

Y yo, me siento sola, con ganas de explicar todo esto a alguien que pueda escucharme y que me deje que llore en su hombro y que me de el abrazo que ahora necesito....