<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[El unicornio existe]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Aunque encuentre obstáculos]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[Definitivamente...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/c_85.htm]]></link><description><![CDATA[Me cambio de blog: <a target="_blank" href="http://elunicornioexiste.blogsome.com">el unicornio seguirá </a>existiendo allí.]]></description><author><![CDATA[Unasul]]></author></item><item><title><![CDATA[Nuevo año]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/c_84.htm]]></link><description><![CDATA[Cuando vuelva a aparecer (he desaparecido momentaneamente), ya estaremos en el 2006.<br/>Mis mejores deseos y sueños para todos.<br/>Que siempre se tienen que empezar etapas, y el fin de las vacaciones de verano, nuestro cumpleaños (a mí ya me queda menos) y un nuevo años siempre deben darnos fuerzas para continuar y seguir soñando y seguir adelante.<br/>Acabo el año de la mejor forma, en una misma semana he dado rienda suelta a una de mis aficiones favoritas y mi pasión: ir al teatro. Y sabiendo que vuelvo a tener ganas de escribir y que me estoy metiendo poco a poco y de lleno en las que dejé abandonadas hace tiempo. Que quizás, este año, cumpla la ilusión de presentar alguna para ver si resulta que soy buena y puedo verla en un escenario... Parece el cuento de la lechera, pero si uno va con los pies en el suelo y paso a paso, bien firme y segura, y no se para y lucha, todo puede ser realidad.<br/>Al menos, es bonito soñarlo, ¿no?<br/>Acabo el año también, con mi familia, con toda la que tengo, que es poquita, pero es mucha.<br/>Empezaré el año con mis amigas y con los amigos nuevos que se han añadido al grupo.<br/>Acabo y empiezo con ilusión, sabiendo que soy fuerte, que sigo siendo fuerte y que estoy aquí.<br/>Como todos vosotros.<br/>Besos. Y feliz año.<br/>]]></description><author><![CDATA[Unasul]]></author></item><item><title><![CDATA[Una va buscando sueños...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/c_83.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/files/suenos.jpg" alt="" border="0" width="380" height="285"/><br/><br/>... Una va buscando sueños. Los sueños olvidados. Los sueños perdidos y eternamente recordados. Sueños viejos. Y sueños nuevos.<br/><br/>Pero, al despertar, se escapan. O esa voz te dice que lograrlos no es tan fácil como cuando dormías... Te miras en el espejo, a tu espejo. Sólo ves tu pasado. Los sueños perdidos. Todo lo que no has vivido. Los fracasos, las frustraciones... Tus lágrimas. Tu soledad. Los recuerdos. Los amigos anclados. Los sentimientos y emociones que añoras... Las risas, las confidencias, las miradas... Los silencios... El sonido lejano de otros mundos: aquéllos que dejaste atrás. <br/>Y ves al conejo blanco al otro lado. Lo ves, mirando el reloj oscilando delante de ti, corre desesperadamente, porque llega tarde. Siempre llega tarde... Se detiene ante ti y sonríe. Se ríe... Los años perdidos... Añoras eso porque te parece tarde. Y el conejo blanco vuelve a correr, tiene demasiada prisa, está impaciente, siempre cree en el fondo que no llegará...<br/><br/>Te recuestas en la cama, cierras los ojos...Es bonito volar. Es bonito ser. Pero el sueño, ¡cuesta tanto hacerlo realidad! Lo intentas, buscando ese sueño, esos sueños.<br/><br/>Sólo el tiempo, el real, el que pasa deprisa y a veces tan lento, el que vivimos, te ofrece la imagen real de ese sueño. El futuro que será presente y, posiblemente, te da más sueño.<br/>Volar, soñar, ser lo que quieras, cómo quieras, cuándo quieras. ¡Es tan fácil!<br/>Vivir, a veces, parece acercarse a la palabra imposible.<br/>Despiertas y de nuevo estás frente al espejo.Te miras. Al otro lado, el conejo blanco te muestra tu reloj, parece amenazarte, observas su movimiento como el de un péndulo, observas cómo sus manecillas se mueven sin cesar, como cada paso hacia delante parece alejarte cada vez más de la vida, de tus sueños, de tus anhelos, deseos, esperanzas... Pero sonríes. Llegarás.<br/><br/>Y una va buscando sueños...<br/><br/><i>Y caminando por el <a target="_blank" href="http://joaquin-sabina.lyrics-songs.com/lyrics/132257/">boulevar de los sueños rotos</a>.</i>]]></description><author><![CDATA[Unasul]]></author></item><item><title><![CDATA[FELIZ NAVIDAD]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/c_82.htm]]></link><description><![CDATA[<i>Que es lo que hay en estas fechas, a pesar de todo. Desde aquí, mi felicitación navideña. <br/>A veces, cuesta recordar que hay que tener esperanza y que hay que creer y luchar por los sueños. Creo que más allá de otros significados, Navidad siempre significará esperanza. No dejes de creer que algo es posible, no dejes de luchar por conseguir lo que quieres, no te hundas, sonríe y busca tu presente.</i><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/files/NAVIDAD.jpg" alt="" border="0" width="258" height="348"/><br/><br/>Busca en el cielo tu estrella<br/>Síguela donde quiera que te lleve...<br/>y busca cualquier momento,<br/>cualquier excusa para empezar de nuevo...<br/>o para seguir haciendo el camino...<br/><br/><br/>Tras el sonido de una campana. <br/>A los pies de un árbol. En un pesebre. <br/><img src="http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/files/arbol_01.gif" alt="" border="0" width="143" height="109"/><br/><br/>Encuentras tu regalo: <br/><br/><FONT size=4><colour font="#339900">ESPERANZA.</font><br/>]]></description><author><![CDATA[Unasul]]></author></item><item><title><![CDATA[No hay voz.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/c_81.htm]]></link><description><![CDATA[<i>He establecido este paréntesis porque lo creía necesario. No quiero herir sensibilidades, pero es una realidad que existe. No quiero aguar la fiesta a nadie: Ante todo, considero que hay que vivir cada uno su propia vida, pero pensar en uno mismo o luchar por por ser feliz y conseguir los sueños, no significa mirar a otro lado, ignorar o no darle importancia.</i><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/files/mendiga.jpg" alt="" border="0" width="350" height="232"/><br/><br/>Esto sólo es un miserable susuro que, al menos, permanecerá aquí mientras continúe con este blog. Después de los <a target="_blank" href="http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=5&idioma=CAS&idnoticia_PK=267019&idseccio_PK=12&h=051220">hechos terribles</a> de los que tuvimos noticia a principios de semana, hecho que indigna al menos internamente, veía mi post navideño como algo vacío y demasiado repentino.<br/>Es la realidad que golpeó salvajemente, en forma de violencia, en forma de falta de valores, en forma de miseria, de abandono y soledad, de enajenación y dejadez. En forma de indiferencia, también. <br/>Porque todos caminamos por calles donde los mendigos muestran su mano pidiendo dinero. Volvemos de una noche de juerga y vemos en un cajero o a la entrada del metro cerrado o en los bancos de los parques y los vemos durmiendo. El miércoles, al volver de la fiesta de Navidad del casal donde colaboro, dentro del metro había dos discutiendo cuál era el mejor camino de hacer trasbordo. Me pareció divertida tal discusión. <br/>Pero nadie sabe quién se esconde o qué historias se esconden tras esas capas de ropa, mugre, abandono, soledad y, quizás locura. Nadie piensa, nadie recuerda que alguna vez, esas personas quizá nacieron en una familia normal, y hubo amor y mimos, a pesar de estrecheces. O que ni siquieran pueden vivir dignamente porque su precario trabajo a penas les da para sobrevivir diariamente.<br/>Nadie piensa. Y a pesar de la indignación, el horror, y la crueldad: nadie clama. Nadie sale a la calle a manifestarse por la muerte de una pobre indigente sin voz. No hay voces, ni caceloradas, ni pancartas...<br/>No más violencia. No más muerte. No más falta de valores. No más <a target="_blank" href="http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=6&idioma=CAS&idnoticia_PK=267870&idseccio_PK=472&h=051223">falta de valores</a> y respeto por la vida de los demás.<br/>]]></description><author><![CDATA[Unasul]]></author></item><item><title><![CDATA[Solas - Carmen Alborch]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/c_79.htm]]></link><description><![CDATA[<i>Un libro de cabecera. Un libro a tener siempre presente en la mente, una vez lo lees, junto a unos pocos más. O, al menos, su idea fundamental y que se expresa al final de la sipnosis que aquí incluyo: vivir sola no es estar sola. Un libro que había estado en mi mente y que saqué de la biblioteca (aunque sé que lo acabaré comprando) para ver si me convencía que mi reciente fracaso, que mi <a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/200508.htm#33">estado de ánimo</a> se podría superar rápidamente. Una primera parte de Historia y una segunda del presente así lo confirman. Fue el intento de buscar consuelo. Lo fue. Y es una lectura imprescindible para conocer y para crecer. Sobre todo, para crecer. Que, a veces, los libros son más que entretenimientos. Y que los libros siempre deberían estar dispuestos a enseñarnos algo. Pues eso: un libro para crecer como mujer y como persona.</i><br/><img src="http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/files/un20infierno20de20mujeres20solas.jpg" alt="" border="0" width="380" height="360"/><br/><br/>"Las mujeres solas no nos conformamos. Vivimos acompañadas mientras nos sentimos queridas, mientras se mantiene el deseo, mientras perduran la complicidad y el respeto. Pero cuando <a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/200510.htm#62">no existe</a> sincronización con nuestra pareja, preferimos estar solas sin resignarnos al desamor. En cualquier caso, no somos militantes de la soledad."<br/><br/>Con estas palabras abre Carmen Alborch su libro sobre la soledad, sobre la plenitud y los sinsabores de una <a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/200512.htm#77">experiencia</a> casi siempre positiva. Desde su vivencia, pero sin olvidar que formamos parte de una cultura y de una historia particular, nos habla de los profundos cambios que han sufrido las mujeres educadas para ser, sobre todo, esposas y madres; de la lucha por salir del anonimato doméstico hacia las esferas públicas; de la buena salud del feminismo y sus protagonistas; del sueño de la equidad; del valor inigualable de la amistad entre mujeres; del dilema de la maternidad; de las relaciones contingentes como alternativa al matrimonio y de la sexualidad de las mujeres solas.<br/>(Una obra diferente que se ha convertido en un gran éxito dentro y fuera de nuestras fronteras. Una obra audaz que rompe estereotipos y que concluye que vivir sola no es estar sola.)<br/>]]></description><author><![CDATA[Unasul]]></author></item><item><title><![CDATA[Pongamos que hablamos de...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/c_78.htm]]></link><description><![CDATA[<i>Nada como me alivien desde un post de uno de mis blogs favoritos, <b>La manzana prohibida</b> que <a target="_blank" href="http://secomeconpiel.com/?m=200512">Sabina también existe</a>, que sigue vivo, afortunadamente, que sigue siendo capaz de emocionar y de hablar de historias reales cómo las que vivimos cada día, reflejando nuestros sentimientos, haciendo que estos surjan a flor de piel... No hace mucho, ya apostillé al final de uno de mis posts, que en ciertos momentos me iba por los tejados cómo un gato sin dueño... Hace unos meses, puede que fuera el año pasado, escribí este relato en homenaje a alguien a quién admiro. No recuerdo cuándo lo descubrí, seguramente fue gracias a su pirata cojo y a su pacto entre caballeros y desde entonces lo he seguido. Con sus pros y sus contras, yo siempre defenderé a este poeta nacido del pueblo de mi madre, capaz de hacerte amar Madrid, primo del nano (que es nostre) y situándonos <a target="_blank" href="http://www.joaquinsabina.net/2005/11/05/corre-dijo-la-tortuga/">al otro lado del espejo</a>. Nos sobran los motivos...</i><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/files/bombinSabina.gif" alt="" border="0" width="143" height="73"/><br/><br/>Pues que quiere que le diga... Que si, que ya lo sé, que es una canalla, pero estoy loquita por sus huesos...<br/>No sé cuanto tiempo hace que lo conozco... Puede que poco, puede que mucho. Aunque vivo sin él no sé vivir sin él. ¿Se entiende? <br/>Es difícil, pero la vida lo es. La mía, mucho, la suya aún más.<br/>Siempre llega aquí de noche o de madrugada... Siempre cierra el bar o lo abre. Antes de irse de juerga o después de una noche de borrachera y mujeres.<br/>Que sí, que ya lo sé: es un mujeriego. Que sí, que también: no está enamorado. No, lo ha estado muchas veces, pero de mí no lo está. Pero, ¿quién manda en el corazón? <br/>Pero sí soy su amiga, su única amiga. Me lo dice muchas veces: a pesar de que eres mujer, te considero mi amiga.<br/>Con su voz ronca, rota por el tabaco y las malas noches, que para él no son malas, pero para su cuerpo y su alma posiblemente sí lo son. <br/>Nunca van juntas la palabra mujer y la palabra amiga.<br/><br/>Pues eso: que me llamo Soledad y que nunca me falta su compañía. Que en sus noches de soledad, hastío, abandono soy yo quien le calienta la cama. Y nunca piensa en mí. Pero cada noche o cada madrugada siempre se deja caer por aquí. Y se sienta en la barra, cerquita de mí, sin querer nunca volver a su calle de la melancolía, allí donde siempre ha parecido vivir... donde no habita el olvido porque deja una huella en su colchón y en las paredes de su casa. ¡Ay! que sé que se enfrenta a sí mismo, que frente al espejo o frente a mí, llora y se reprocha y se lamenta, pero siempre acaba siendo él. Y que yo lo único que siento es nostalgia por añorar lo que nunca jamás ha sucedido ni sucederá. <br/>A veces, en mis tardes libres, lo he visto paseando por las calles de su amado Madrid, de mi viejo y gastado Madrid mientras yo siempre me encuentro en el bulevar de los sueños rotos. Sabiendo que para mí no hay noches de boda, pero para él tampoco, no crea. Que es demasiado libre y demasiado independiente, en el fondo, aunque se lamente siempre de que le robaron su mes de abril... No, no piensa en mí, siempre viene y me explica sus historias, somos distintos pero, en el fondo, tan iguales... A mí hace años que también me robaron el mes de abril y como ya no creo que exista no me preocupo... Pero, ¿y qué? yo sigo haciendo y diciendo lo que quiero, que para eso esta boca es mía. Y que nadie se meta, porque mi vida es mía y sólo le pertenece a él, aunque no quiera, aunque no haga nada, aunque esté siempre lejos de mí a pesar de venir todas las noches y quedarse aquí, en la barra, tan cerca de mí.<br/>Que será canalla y será trasnochador y mujeriego y solitario... sí, pero es un hombre y yo una mujer. Y no hacen falta palabras. <br/><br/><br/><i>Que nunca te roben el mes de abril<br/>que si lo han hecho<br/>que nunca más te lo vuelvan a robar.<br/>Múdate de calle, espera el siguiente tranvía<br/>y cógelo.<br/>No le pidas a la soledad más amistad de la que debe darte.<br/>Y aunque te enfrentes a ti mismo, nunca seas demasiado duro.<br/>Pero sigue, aunque sea de vez en cuando, tus consejos.</i><br/>]]></description><author><![CDATA[Unasul]]></author></item><item><title><![CDATA[La metáfora del tren como vida]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/c_77.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/files/trendemadrugada.jpg" alt="" border="0" width="337" height="373"/><br/><br/>Si lo pienso bien... mi vida transcurre como un viaje en tren. A veces, alguien sube a mi vagón y me acompaña un trecho; otras, yo me bajo y doy un vistazo demasiado rápido por un paraje desconocido.<br/><br/>Y vuelvo a subir al tren con la sensación de no haber visto nada en realidad, muchas cosas, muy intensas, no parar de un lado a otro.. pero sin captar la esencia, sin descubrir secretos, sin acercarme demasiado a quién habita, sintiendo que sólo he visto fachada, los monumentos, lo que se ve a simple vista... y sentándome de nuevo, mientras el tren vuelve a ponerse en marcha y me alejo de la escena llena de preguntas y de deseos que apago, deseos de quedarme más tiempo en ese lugar que ya se va alejando de mi vista y, pronto, sólo será pasado.<br/><br/>Subo al tren y en mi vagón casi siempre aparecen mis amigas y de vez en cuando, ahora mismo como sombras, los chicos que hemos empezado a conocer. Pero hay días en que, como hoy, hasta ellas se desvanecen. Y yo sigo aquí, mirando por la ventana un paisaje en penumbra que no sé cómo dibujar y pintar.<br/>Encima del asiento los libros que leo a sorbos ("La reina del sur" y "Solas"). Encima de la mesa, los papeles que he sacado del cajón con historias empezadas y no acabadas (relato, alguna novela, una obra de teatro: personajes solitarios enfrentados a situaciones diferentes). Como esas despedidas que llegan con el silencio, sin decir adiós, simplemente callan las voces, ya no suenan los teléfonos, ya nadie te escribe... y tú te dispones en tu tiempo de soledad a mirar por la ventana ese paisaje en penumbras...]]></description><author><![CDATA[Unasul]]></author></item><item><title><![CDATA[I will survive]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/c_76.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/files/jumping_woman.jpg"align=left alt="" border="0" width="150" height="225"/>  Primero fue el grito. Y luego saltó a la pista. Se convirtió ante los ojos de todos. Se convertía siempre ante los ojos de quienes lo conocían. La persona tímida y tranquila era un torbellino en la pista, moviéndose al ritmo de la música, sin mirar a nadie, disfrutando y riéndose, divertida, bailando con sus amigas y sin fijarse en algunos ojos que la miraban llenos de deseo pero sin atreverse a acercarse. Esa música fue como el pistoletazo de salida hacia una noche más, otra noche en la discoteca, en la que empezaba a bailar y ya no podía parar.<br/>Toda la noche bailando, sintiendo que la música penetraba en su alma y la exorcizaba de demonios, la devolvía a la vida y a la diversión, a la sonrisa que a veces se ocultaba durante semanas, al olvido y a la paz.<br/>Sólo tenía que sonar la música y ante ella: sobrevivía.<br/>]]></description><author><![CDATA[Unasul]]></author></item><item><title><![CDATA[¿Sabes una cosa, Penélope?]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/c_75.htm]]></link><description><![CDATA[<i>Esto es un rescate... Y algo que creé en algunos de esos momentos en que sentí que dependía demasiado de unos sentimientos... de unos sentimientos hacia alguien que en realidad apenas había tenido cabida en mi realidad... No quiero ser la Penélope de Ulises, ni quiero ser la Penélope de Serrat. Quiero seguir adelante y dejar el lastre, aunque siempre duele perder la costumbre. Pero hay vida, siempre hay vida. Después de estas palabras que escribí, pensé que era un buen punto de partida para una creación... aún está pendiente,  aún tendría que perfilar esa creación... </i><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/elunicornioexiste/files/pd41.jpg"align=left alt="" border="0" width="144" height="271"/> ¿Sabes una cosa, Penélope? Por mucho que mires hacia el mar, por mucho que te quedes ahí sentada, por mucho que llores, que ruegues, clames, por muchos silencios… él no volverá. No volverá. O puede que sí, pero ¿cuándo? Deja ya de pensar en él: él no piensa en ti, eso es seguro. Vivirá su vida, la vive lejos, sin ti, con otras. Y tú, deberías dejar de mirar a ese horizonte imposible y vente conmigo. Vámonos y divertámonos. Hay otros hombres ahí, ¿sabes? y están para nosotras. Y nadie, absolutamente nadie merece que tú y yo lloremos. <br/>Si tuviera un hijo y muriera, lloraría. Pero, ¿por un hombre?... Lo hice durante mucho tiempo, durante años, pero un día no quise llorar más. Y me levanté y empecé a vivir cada día, luchando por cerrar heridas y por olvidarme de todas las falsas historias que siempre me inculcaron de pequeña. <br/><br/>Nosotras podemos vivir solas. Y podemos ser felices solas. Yo aprendo eso cada día. Con un hombre, no era feliz, no estaba bien. Sí, puede que haya alguien que sí nos trate bien. Pero, para cuidarnos no necesitamos a nadie. Nos tenemos que cuidar nosotras solas, ¿quién lo va a hacer mejor?<br/><br/>Así que Penélope, deja de mirar ese mar, que tu Ulises no va a volver. Tu Ulises no va a aparecer. Y si aparece, después de tanto tiempo, si pasan años… ¿qué derechos puede tener sobre ti? <br/><br/>¿Te vienes? La noche es joven y nosotras tenemos mucho que vivir todavía.<br/>]]></description><author><![CDATA[Unasul]]></author></item></channel></rss>
