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El universo sobre mí
Si descubro que mi alfombra vuela... viajas conmigo?
Acerca de
LuLu soy yo, la que escribe. Hace no mucho leí no me acuerdo dónde, que quien escribe nunca es uno mismo, por mucho que te esfuerces en que así sea. Por lo visto te montas un personaje -como he dicho, lo quieras o no- que se parecerá bastante a tí, pero nunca serás tú, las letras lo alejan de tí. Así que LuLu no soy yo, pero pretende parecerseme...
 
Sobre la prostitución, los chicos y las chicas.
Hace un par de meses me contaron una historia que me impactó mucho en su momento:

Sucedió en un pueblo de la provincia. Se tenía por costumbre que las mujeres se reunieran los sábados por la noche a hacer magdalenas, repostería en general, en casa de una de ellas. Mientras tanto, sus maridos, todos juntitos se iban de putas. Las mujeres ya estaban mayores y claro, habían perdido atractivo. Esto pasaba absolútamente todos los sábados a excepción del sábado santo, cuando todos ellos salían en las procesiones de Semana Santa... Las mujeres sabían todo esto, por supuesto, incluso les preparaban a sus queridos esposos una pequeña maletita con muda limpia (a ver si iban a pensar las señoritas aquellas que sus maridos eran unos guarros! faltaría más!).

Un sábado, uno como otro cualquiera, una de ellas estaba más contenta de lo normal, no paraba de reírse, estaba feliz. Le preguntaron qué le pasaba, pero no quiso explicarse. Esa noche, cuando todas se fueron de su casa, ella quedó despierta, esperando a su marido. Él apareció ya de madrugada y vio a su mujer en la puerta de su casa esperándole. Ella tenía un vaso en la mano, que él supuso de leche. A medida que él se iba acercando con su coche, ella iba bebiendo del baso. De repente ella cayó al suelo, no era un vaso de leche, contenía salfumán. Le llevaron al hospital y murió en un par de días. Se había suicidado delante de su esposo, a modo de venganza.

Su hijo dijo más tarde que ella siempre había hecho lo que a su padre le había dado la gana, y que la forma de morir había sido lo único que ella había elegido.



Fue verídico, sucedió de verdad, y quién me la contó la ha llevado al teatro, puede que algún día la veais representar. Como os he dicho esta historia me impactó mucho, porque en mi pequeño mundo compuesto por mi familia y mis amigos, el tema de la prostitución no tenía cabida. Yo sabía que existía, pero no me imaginaba qué clase de gente contrataba a estas señoras, creía que eran viejos verdes, camioneros... pero siempre gente sin esposa. Y mi mundo era más feliz creyendo eso.

Hace dos días estuve hablando con el novio de una amiga sobre el tema, y me contó que era de lo más normal, que casi todos sus amigos se iban regularmente de putas. Por lo visto es muy frecuente que también gente joven se vaya con los colegas un sábado por la noche a un puticlub. Por lo visto es allí dónde acaban la mayoría de cenas de empresa. Por lo visto todo el mundo lo sabía menos yo.
Tuve que preguntarle a Mattia si realmente era tan frecuente, si en Italia también pasaba o era sólo en mi país... tal vez es algo mundial y no existe ninguna parte del mundo donde refugiarse. Decepcionantemente en Italia también hay bastante mercado de sexo. Me dijo que sus amigos nunca hacían eso, pero que sí había conocido a gente que le hablaba de la puta que se tiró anoche, y que en general, entre los chicos, no era nada malo, aún teniendo esposa. Está claro que añadió que él jamás lo haría pero... también en una ocasión me dijo que si estuviese borracho y se le presentase una buena ocasión, como las tentaciones son las tentaciones, tal vez me sería infiel, sin querer por supuesto, porque estaba borracho y eso justificaba sus actos. Luego me habló de los motivos por los que no lo haría, y me nombró las enfermedades que le podían transmitir, y el hecho de saber que se han acostado con tantos tíos. Sólo sexo. Sólo es sexo. Sexo no implica amor. Amor no implica sexo. Follar con otra no significa que no te quiera. Pagar por follar le da más morbo al asunto. Si pagas puedes ser cómo tú quieras en la cama, puedes pedir lo que te dé la gana, lo estás pagando, y sin complicaciones, sin compromiso, porque a esa tía no la volverás a ver nunca. LuLu, tú imagínate a un montón de tíos que se te acercan y quieren follar contigo, y tú eliges con quién quieres hacerlo. Mattia, pero eso ya pasa todas las noches que salgo, contigo o sin ti, y yo siempre te elijo a ti, y en mi caso no tendría que pagar.

No me gusta hacer diferencias chico-chica. Me parece muy feo generalizar. Pido perdón si en algún momento he hablado de "lo que piensan los hombres", "lo que sienten las mujeres". Pero es que creo que en temas como éste la educación desigual que hemos recibido se hace tan evidente... De repente me he sentido tan alejada de la realidad, tan discriminada por ser mujer. Me vienen a la cabeza frases cómo "es que los hombres tienen más necesidades sexuales que las mujeres", "es que las mujeres no necesitais el sexo", "la bruja que me ha quitado al novio", "es normal, el pobre tiene que deahogarse", "es que si su mujer no le da lo que quiere en la cama, tiene que ir fuera a buscarlo, la culpa es de ella", y un largo etcétera.



Yo estoy convencida de que las mujeres tenemos el mismo deseo sexual que los hombres, que no todas las mujeres tienen el mismo, igual que no todos los hombres tienen el mismo. Estoy convencida de que si muchas mujeres sienten poco o nulo deseo sexual, es porque les han educado para que crean que el sexo es malo, la masturbación es mala. Casi todas mis amigas no se han masturbado nunca solas, muchas de ellas no han tenido su primer orgasmo, las que sí, fue con su novio mucho después de empezar a mantener relaciones. Los chicos que conozco se masturban cada dos días o cada día desde antes de los trece años, y por supuesto, llegan al orgasmo cada vez que mantienen una relación sexual. No pienso que sea cuestión de biología, en serio, a las mujeres se les educa para que crean en el amor verdadero, en un único hombre para toda su vida, en su príncipe azul, el que el destino les tenía preparadas. Los cuentos de los chicos no hablan de príncipes, sino de héroes, que siempre se llevan a la chica, pero no a cualquiera, a la más guapa, y no siempre es la misma.

Vivo en una sociedad católica, pero mi familia es atea, yo también lo soy. Así que nunca me han dicho directamente que el sexo es malo, que sólo se han de tener relaciones para tener hijos, que sólo se debe coitear con un hombre, etc. Pero así y todo es algo que intuyes, porque aunque no te lo digan en la iglesia ni en clase de religión te expliquen que María era tan buena porque ni siquiera folló para tener a su hijo, eso es algo que aprendes de forma indirecta de cualquier lado. Y a los veinte años descubres que todo es una gran mentira, que la gente es hipócrita, que todo es una farsa, descubres qué es eso de la doble moral, que los cuentos no son ciertos, que el mundo no es lo que te han explicado, que todo lo que has aprendido de la vida no sirve para nada, que todo apesta y que ojalá hubieses nacido hombre.

Si yo hubiese nacido hombre todo hubiese sido mucho más fácil. Recuerdo que en mi último curso de bachiller había se formó un grupo de chicos, entre los que se encontraba Pablo, que me gustaba mucho. Yo deseaba formar parte del grupo, salir con ellos de fiesta, acompañarles a su viaje a Ibiza, compartir pizzas y películas... pero no me dejaron, no me dejaron porque yo era tía, porque una chica les cortaba el rollo, porque conmigo no podían hacer las payasadas que querían hacer, porque yo no les dejaría ligar... y mil estupideces más. Alguna vez he pensado que envidio mucho a Pablo porque él si tiene los amigos que yo no pude tener, y por eso le deseo, quiero poseer su vida al poseerle a él.

Si yo hubiese nacido hombre mi madre no me exigiría tanto esfuerzo en la carrera. A un hombre le basta con ser bueno en su trabajo, una mujer, además, ha de demostrar que lo es. Si yo hubiese nacido hombre no sufriría tanto con las relaciones sentimentales, no me habrían creado la necesidad de tener un acompañante.
Pero nací chica, y hasta hace poco estaba muy contenta. Recuerdo a la LuLu de ocho años que pensaba que era genial ser chica, porque los príncipes van a los castillos a rescatarlas. Recuerdo cuando alguien me dijo que era genial que las chicas no dieran nunca el primer paso en las relaciones sentimentales, porque así sólo tenían que esperar a que un chico las eligiese... yo quiero ser quién elija, yo quiero ser quién seduzca. Y cuando lo hago la gente no lo ve del todo bien.

Mi amiga María (que es muy religiosa) me dice que a los chicos no les gustan las mujeres como yo (lo dice con otras palabras, pero el mensaje que transmite es ese), que ellos prefieren a otras que sean más "tranquilitas", que no les agobien ni les vayan detrás, que no sean tan "payasas" y que no llamen tanto la atención como yo. Que ellos prefieren a algo más parecido a lo que es ella, que ellos prefieren a una mosquita muerta que no les moleste demasiado, que no les exija nada. Ella cree que los hombres son más inteligentes que las chicas por lo general, dice que conoce a muchos hombres muy inteligentes y a ninguna mujer tanto. Ve mal que en un matrimonio la mujer sea más inteligente que el hombre. Y se enfada si le digo que es machista, si le riño porque haga comentarios tipo "como mujer que soy debo saber encender el fogón" mientras intenta encender el fuego en mi casa. Seguro que si su marido alguna vez le pone los cuernos pensará que la mala es la otra, no su querido y susceptible esposo.
El problema no es que los hombres sean machistas, es que las mujeres también lo somos, y así es imposible.

Respecto a la prostitución quiero aclarar que no estoy en contra de las "putas", y disculpad el término, ni de la prostitución en sí. En realidad no tengo una opinión todavía respecto a eso, pero en principio si una mujer se quiere prostituir, no lo veo como algo malo si está bien regulado. El problema surge con las mafias y todas esas mujeres que se traen engañadas, pensando que van a tener trabajo y luego las obligan a prostituirse. Eso lo veo fatal, por supuesto. Y tampoco veo mal que un hombre contrate a una mujer para mantener relaciones, pero si lo hace teniendo esposa y con la excusa de que él es hombre y tiene necesidades que su pareja no puede cubrir... Lo cierto es que no he tenido tiempo de crearme una postura clara respecto a todo esto que para mí es tan nuevo.
 
Discurso a los jóvenes
Ayer sucedió algo maravilloso, se hizo un homenaje a Ángel González en mi ciudad, y para ello vinieron Almudena Grandes, Luis García Montero y Joaquín Sabina!!! En realidad, de Luis García Montero no sabía ni que existía (disculpad), pero Almudena, Joaquín y Ángel me gustan muchísimo.
Los tres hablaron de Ángel Gonzalez, que les acompañaba, por lo visto son todos muy amigos y se conocen desde hace mucho tiempo. Luis leyó un relato a modo de biografía, Almu (qué confianzas...) leyó un cuento que le había escrito al poeta, y Joaquín unos poemas que escribió para él. Todos hablaron de su poesía y de la relación que mantienen con él.
¿Sabiais que sufrió de tuberculosis durante dos o tres años? Gracias a eso se aficionó a la lectura y a la poesía, ya que no podía salir y tener una vida normal. Gracias a la enfermedad se convirtió en poeta! Eso me recordó a Gaudí, quien sufrió una enfermedad de niño por la cual no podía salir mucho a la calle, ni relacionarse con los demás niños, así que estudiaba, se aficionó por la naturaleza, etc. Quién sabe, tal vez él tampoco hubiese llegado nunca a ser el arquitecto que es sino fuese por su enfermedad.
Al finalizar esto Ángel González estuvo leyendo poemas suyos. Uno de los que más me gustaron es "Discurso a los jóvenes", que os he copiado a continuación. Antes de leerlo comentó que, en la época del franquismo, él consideraba a la iglesia, el ejército y la oligarquía, así que habló de ellos de forma muy irónica (la ironía era la única manera de decir lo que querías decir sin que te censurasen). Sucedió que este poema en concreto no fue censurado, cosa rara, porque muchos otros poemas menos "agresivos" sí que lo fueron. Dijo que no sabe si fue porque el censor era del otro bando o porque era más tonto que los demás. Ahí va el poema:

De vosotros,
los jóvenes,
espero
no menos cosas grandes que las que realizaron
vuestros antepasados.
Os entrego una herencia grandiosa:
sostenedla.
Amparad ese río
de sangre,
sujetad con segura
mano
el tronco de caballos
viejísimos,
pero aún poderosos,
que arrastran con pujanza
el fardo de los siglos
pasados.
Nosotros somos estos
que aquí estamos reunidos,
y los demás no importan.

Tú, Piedra,
hijo de Pedro, nieto
de Piedra
y biznieto de Pedro,
esfuérzate
para ser siempre piedra mientras vivas,
para ser Pedro Petrificado Piedra Blanca,
para no tolerar el movimiento
para asfixiar en moldes apretados
todo lo que respira o que palpita.

A ti,
mi leal amigo,
compañero de armas,
escudero,
sostén de nuestra gloria,
joven alférez de mis escuadrones
de arcángeles vestidos de aceituna,
sé que no es necesario amonestarte:
con seguir siendo fuego y hierro,
basta.
Fuego para quemar lo que florece.
Hierro para aplastar lo que se alza.

Y finalmente,
tú, dueño
del oro y de la tierra
poderoso impulsor de nuestra vida,
no nos faltes jamás.
Sé generoso
con aquellos a los que necesitas,
pero guarda,
expulsa de tu reino,
mantenlos más allá de tus fronteras,
déjalos que se mueran,
si es preciso,
a los que sueñan,
a los que no buscan
más que luz y verdad,
a los que deberían ser humildes
y a veces no lo son, así es la vida.
Si alguno de vosotros
pensase
yo le diría: no pienses.

Pero no es necesario.
Seguid así,
hijos míos,
y yo os prometo
paz y patria feliz,
orden, silencio.
Ángel González

Al final estuvieron firmando autógrafos. Todo el mundo fue directo a Joaquín Sabina, y yo, que sabía lo que iba a pasar, ataqué a Almudena Grandes, que me gusta más. Había traido "Malena es un nombre de tango", en una edición muy bonita del Círculo de Lectores. Me lo firmó y enseguida se fue al servicio (era la menos "popular" por lo visto y a la que menos atacaba la gente). Al rato volvió, yo quería decirle algo que le resultara ingenioso, interesante, algo por lo cual me recordara, algo que diera pie a una conversación... pero no se me ocurrió nada, me imponía demasiado esa mujer... Así que le pedí una foto. La cámara no era mía, han de enviarmela, igual la cuelgo. Pasó un rato más, Sabina me firmó un CD (la foto aquí debajo), Ángel González lo hizo en un papel (no tengo nada suyo), y de Luis García Montero pasé. Al final volví a Almu (la tenía ahí!! quería estar cerca de ella) y le pedí que me firmara en otra hoja para mi madre. Debió de pensar que era una idiota, primero una dedicatoria, al cabo de diez minutos una foto, otros diez y otro autógrafo... y es que no sabía qué hacer para decirle lo mucho que le admiraba. Ahí acabó todo. Todavía no se me ha ocurrido que cosa le hubiese podido contar a Almudena. ¿Qué le hubieseis dicho vosotros? ¿Y a Sabina? ¿Y a Ángel? ¿Y a Luis?
 
Pasta a la Carbonara
Aprovechando que tengo un novio italiano, he decidio aprender a cocinar (bien) la pasta. He aprendido que significa "al dente", lo importante que es la sal, y que la pasta a la carbonara NO lleva nata (digo la auténtica carbonara). Aunque soy vegetariana y no la tomo, creo que sería interesante para el resto del mundo saber cómo sin nata la pasta carbonara, así que compartiré mis nuevos conocimientos culinarios:
CÓMO COCINAR SPAGUETTI (o macarrones o lo que quieras) A LA CARBONARA:

Ingredientes:

(Por orden de aparición)

Agua (para hervir la pasta, esto era evidente)
Sal (porque el agua SIEMPRE lleva sal, y si es gorda, mejor, por el yodo)
Aceite (para freir)
Bacon (cantidades... a ojo)
Cebolla
Huevos (uno por persona que vaya a comer)
Queso rayado en polvo
Pimienta

"Instrucciones":
Pones a hervir mucha agua con bastante sal, digo bastante porque luego siempre te quedas corto, y está prohibido totalmente echarle sal después (una vez hecha la pasta).
Mientras tanto pones en otro fogón una sartén donde freirás el bacon y la cebolla, los dos cortados a tacos. Para que la cebolla no se queme Mattia siempre añade al aceite un poco de agua, le queda más tierna.
A continuación el agua empieza a hervir (claro) y echas la pasta. Mientras hierven los spaguetti y se fríe la cebolla con el bacon, coges los huevos (recuerdo: uno por persona) y los bates con un tenedor, como para hacer una tortilla. Cuando están batidos añades queso en polvo, la cantidad... también a ojo, porque supongo que "bastante" no te dice mucho. Ah! y un poquito de pimienta.
Para situarnos: estamos en la cocina (cocinando, guau!!!) y tenemos tres cosas de las que debemos estar pendientes:
1.- La pasta hirviendo.
2.- La cebolla y el bacon friéndose.
3.- Un principio de tortilla francesa con queso.

La cebolla y el bacon deberían de estar listas al mismo tiempo que la pasta, pero esto nunca pasa, siempre tarda más la pasta. Para hacer "como que no ha pasado" justo cuando la pasta acabe, calentamos un poquito el bacon y la cebolla. Después escurrimos la pasta (no demasiado) y la volvemos a volcar sobre la olla. Muy rápidamente le tiramos encima el principio de tortilla con queso, el bacon, la cebolla y el aceita con el que se estaban friendo. (Es decir, unimos 1 con 2 y con 3).
Encendemos el fuego (si es que lo hemos apagado para hervir la pasta) y removemos todo eso hasta que el huevo se "haga". Debe de existir un término para definir eso, pero como no lo conozco os intento expliar: el huevo pasa a estado "tortillesco disgregado", se queda como una masa blanca cubriendolo todo, como queda la nata. Se remueve todo durante uno o dos minutos, tarda poco, porque la pasta y el aceite, al estar calientes, ayudan. La foto os ayudará a saber a qué se debe de parecer:
 
Pablo
Desde los quince años estuve enamorada* de Víctor, incluso saliendo con Antonio (al que nunca quise de verdad y sin embargo me costó dos años lograr dejarle). Pasó un año, pasaron dos, y al tercer año me di cuenta de que ya no me importaba nada, ni él ni su vida. Pero creí que, cómo Antonio era tan buen novio -me quería tanto, se portaba tan bien conmigo-, el único motivo que creía poder encontrar para salir de la relación, era otro chico. Así que enseguida me busqué otro que sustituyera a Víctor: Pablo. Todo esto fue inconscientemente, tiempo después, analizando los porqués de mi vida, entendí lo que sucedió.

Pablo era un chico muy normalito que iba conmigo a clase en bachiller. Nunca me había fijado en él, pero un día descubrí que le gustaba Friends, La Oreja de Van Gogh y que existía. Increíblemente esas tres cosas me bastaron para empezar a pensar que era un tipo que valía la pena, y es que la estupidez no conoce límites. Me fui acercando más a él poco a poco (y mucho a mucho también). Desde entonces (Mayo 2003) hasta ahora, dos años, no he parado de hacer tonterías, por culpa de las dos teorías creadas cuando la época de Víctor (hace dos posts).

Decidí que esta vez no podía perder a Pablo, que haría todo lo posible por conseguirle, todo; porque si yo le quería, él también me querría... y de esta forma le envié e-mails “por error” en los que le contaba a otro amigo que Pablo me gustaba, le enviaba miradas “desafiantes” en medio de clase, me cree identidades falsas en Internet para chatear con él y así poder saber más de él (hasta cuatro veces); y una vez dejé a Antonio le declaré mi amor (él ya lo sabía todo), lo hice quinientas veces: por el Messenger, en e-mails, en mensajes, en persona. Intenté alejarme, acercarme, olvidarle, hacerme amiga suya, hacerme amiga de sus amigos, decirle que ya no me importaba, luego que sí... Metí la pata tantas veces, hice tanto el ridículo, me humillé hasta tal punto... pero me daba igual, porque esta vez no podía dejar escapar al segundo chico del que me había enamorado, porque tal vez no hubiese una tercera (no la ha habido).

Era Octubre, las dos de la madrugada. Yo estaba conectada al Messenger haciendo nada, él también estaba conectado, pero no me hablaba. No tenía más personas conectadas, probablemente él tampoco, pero no me hablaba. Hacía una semana que una amiga mía se había creado una cuenta nueva para chatear con él y conocerle, se llamaba Amaia. A ella sí le hablará, pensé, y entré como si fuera Amaia. Tampoco me habló, pero yo a él sí, y antes de pasar veinte minutos él ya sabía que era yo, se enfadó y me desagregó. Estuve llorando hasta las cuatro, porque “ahora sí que nunca me querrá”, y le escribí el siguiente e-mail (enfermo):

Que lo siento, solo eso, ya se que me he pasado que... ya se todo lo que tienes que decirme. Lo siento. No lo volveré a hacer, ni eso ni ninguna de mis gilipolleces, ya se que piensas que soy estupidísima, también yo se que lo soy. Y... bien... míralo por el lado bueno, a mí me alegraría que alguien hiciera tanto y tantas veces el ridículo de semejante forma por mí... significa al menos que le importas a alguien tanto como para humillarse de semejante manera. Así es como yo lo veo, pero entiendo que tú no lo veas ni parecido, entiendo que te enfades, estás en tu derecho, lo comprendo, en serio, pero intenta comprenderme a mi también... si alguna quieres a alguien tanto... si llegas a querer tanto, te parecerá poco lo que he hecho (y no estoy hablando solo de lo de esta noche, sino del último año y medio). Si decides no hablarme, lo aceptaré, enfádate si deseas, no te "portes bien" conmigo porque te de pena o algo semejante, ni te portes mal sólo para ver si así te odio y/o te olvido... cada uno se expresa como quiere, o como buenamente puede, pero hagas lo que hagas lo que yo sienta depende de mí, poco o nada es lo que puedes hacer. Lo siento. Lo siento de nuevo, o tal vez no, pero te prometo que no volverá a pasar jamás, nunca. No intento darte pena (aunque esto sea tan patético), no espero respuesta alguna, por no esperar no espero ni que me saludes. Era solo para pedirte disculpas, para que sepas que ya está, que se acabó, que dejo de estorbar, y que no me odies aunque decidas no hablarme. Ódiame si quieres. Mejor será que acabe que empiezo a desvariar (más).
LuLu


Después de esto ya no le volví a “molestar”, él sintió algo de pena, y volvió a hablarme un par de veces más. Yo no es que me haya olvidado por él, ahora le odio y le quiero a partes iguales, también le envidio, le deseo, me gusta, siento celos de cada amigo que tiene (y es que conmigo no tiene una conversación decente desde hace año y medio). Sé que Mattia es mucho mejor que él en todos los aspectos, sé que Pablo es muy inmaduro, que tiene poca autoestima y siempre intenta ser aceptado y caer bien a todo el mundo, que es un vago, que no es atractivo físicamente, que es tímido, introvertido y no tiene iniciativa; sé que tiene mil defectos, pero también que no le he podido conseguir.

La semana pasada me pidió unos apuntes de clase, le dije que se pasara por mi casa el sábado para recogerlos. Ese fin de semana vinieron dos compañeras para hacer un trabajo en grupo, se quedaron a dormir (mis trabajos son muy largos). Vino el novio de una de ellas (María, de María he de hablaros... otro día) a hacernos la visita. Entre él y yo preparamos mi habitación para cuando Pablo llegara... Estaba ordenada pero desordenada, en un equilibrio perfecto; cada cosa estaba en un lugar exacto y estudiado, pero parecía que era casualidad, dejadez; mostré lo que quise mostrar, oculté lo que quise ocultar; repartí los apuntes que le tenía que dejar por mi casa, de forma que yo tuviera que buscarlos y así él pasar más tiempo en mi casa. Les pedí a mis amigas y al novio que le dieran conversación. Llegó Pablo. En mi habitación casi no estuvimos, enseguida le llevé donde los demás (a la hora de la verdad me asusto), se sentó y estuvo una media hora. El novio de mi amiga se portó muy bien, y no sé de qué forma acabó yéndose a cenar a su casa, para ver el fútbol o algo así... Llegó a las doce con información sobre las chicas que le gustaban, aficiones que tenía y cosas por el estilo... No quería, pero me puse a llorar, porque al describir la chica ideal de Pablo, me veía reflejada, pero sabía que él no, que él pensaba que yo era cómo no era, que era una pesada, una novia muy agobiante, una pesada, una cotilla, una egoísta, una payasa... me lo ha dicho, es objetivo, no estoy suponiendo lo que él supone de mí.

Sé que Pablo no es el hombre de mi vida, pero el hecho de no haberle conseguido... de que nunca me haya dado una oportunidad... fantaseo pensando que un día “triunfe” en la vida, sea como sea, siendo feliz o... no sé, sólo que llegue el día en el que se de cuenta de que yo valgo... que me valore, aunque sólo sea un poco, un poquito... me he sentido tan poca cosa cada vez que me ha rechazado... Ya sé que debo aceptar que no me quiera, que no va a quererme todo el mundo que yo desee que lo haga, y que lo de mi primera teoría no se sostiene, y sé que soy una caprichosa... si lo sé, lo sé.

*”enamorada” se puede sustituir por “obsesionada” en todo el post y los que siguen.
 
De todo lo visible y lo invisible

"En cualquier caso, Ruth sabía que (...) Sabía que era depresiva, que entraba y salía de las crisis de ansiedad como quien lo hace de los bares, que su equilibrio mental era bastante inestable, que de equilibrio tenía poco o nada, que era impulsiva, que tenía un carácter melancólico, que no acababa de sentirse a gusto en ningún lado... (...) Si era aquello enfermedad o simple rasgo de personalidad, si era muy creativa, imaginativa en exceso o sencillamente maníaco-depresiva. (...) Aquel dolor agudo y constante, aquella ansiedad que no podía dejar de sentir, se derivaba de su índole de ser diferente, pues Ruth siempre supo, o más bien sintió, que era distinta (...)"

"Presidía la cama una lámina enmarcada, la reproducción de un cuadro antiguo: una mujer pelirroja dormía –o parecía hacerlo- flotando desnuda sobre el mar, acunada por unos serafines gordezuelos, criaturas asexuadas con alitas, cuyos cuerpos de bebés contrastaban de forma grotesca con la expresión adulta, casi lasciva, de sus rostros. La mujer era pelirroja, de cabellos larguísimos que le llegaban casi a las rodillas, piel muy blanca, piernas nacaradas y amplias caderas. Se parecía mucho a Ruth; de hecho, si no se hubiese tratado de una reproducción y si a Juan no le hubiese resultado el cuadro tan familiar como para identificarlo como una obra de arte conocida, hubiese creído que se trataba de su retrato. Probablemente el parecido sería la razón principal por la que Ruth tendría un aspecto similar desnuda y después, tras echar un vistazo a la pelirroja (tanta promesa de carne palpitando bajo el terciopelo verde), se dijo que sí, que lo más probable era que la pelirroja pintada y la pelirroja real fueran idénticas. "

De todo lo visible y lo invisible. Lucía Etxebarría
 
Idiota y enamorada

A los 15 años salí con un chico del que yo estaba profundamente enamorada... le tenía muy (muy pero que muy muy) idealizado desde hacía meses y no sé cómo acabó saliendo conmigo-sí lo sé, pero es otra historia-.
Para LuLu (la de 15 años) aquello era lo mejor que le había pasado nunca, tan sorprendida y emocionada estaba que enunció dos grandes teorías que a día de hoy siguen vigentes en su cabecita:

1ª teoría: EL AMOR ES PERFECTO: si a ella le gusta un chico, al chico le tiene que gustar ella. Explicación: lógicamente si una persona encuentra cosas que le gusten en otra y cree que juntos podrían "funcionar", la otra persona debe de ver también esas cosas. (Cuánto daño ha hecho Disney...)
Sólo esa teoría justificaría que el chico en cuestión (Víctor) se hubiese fijado en LuLu; además és una teoría bastante tranquilizadora:
-"Cuando el amor de mi vida llegue, nos daremos cuenta ambos".
-"Si me gusta un chico, también yo le gustaré a él".
-"La vida es sencilla y lógica".
La segunda teoría, que no es exactamente una teoría, apareció bastante después de que Víctor me dejara, que fue a las tres semanas. Durante la relación, estaba tan fascinada con todo que no quería estropearlo de ninguna manera, así que decidí no hablar mucho. No hablaba por si se daba cuenta del error de salir conmigo, por si descubría que yo era mucho más idiota de lo que él debía suponer que yo era (él era tan ideal y yo tan pava). Él era bastante egocéntrico y parecía que no le importase que yo no habriese la boca, así tenía más protagonismo, y yo escuchándole era feliz, él era tan divertido... Pero un día, ya convencida de mi primera teoría, decidí opinar, decirle que no me gustaban los recreativos, que no me gustaban las discotecas ni el bacalao, y que Torrente ofendía mi dignidad. No lo dije así de forma tan directa, claro, se lo insinué, porque yo sólo pretendía que cambiasen algunos hábitos en nuestra relación, no cambiarle a él. Pero a él le bastó eso para montarse un monólogo que duró dos horas (monólogo porque yo, vista su reacción, decidí volver a cerrar la boquita). Empezó suave, diciendo que ya se había dado cuenta de que esas cosas no me gustaban, continuó un poco más fuerte, enumerandome las cinco cosas que él buscaba en una relación, luego que si una de ellas era el sexo, y que él sabía que el sexo no iba a poder encontrarlo conmigo*....
STOP Repasemos: yo tenía 15 años, estaba loca por él, enamorada; si él me llega a ofrecer drogas, me las hubiese tomado; si me hubiese dicho que lo dejara todo por irme con él a la India, lo hubiese hecho; y claro, si me hubiese pedido sexo, se lo hubiese dado. Podría haber hecho conmigo lo que le hubiese dado la puta gana. Yo era idiota y estaba enamorada. Pero no se dio cuenta, cómo no hablaba, tampoco expresaba mis sentimientos hacia él.
.... Al final acabó diciéndome que me dejaba por miedo a que yo le dejara más adelante, cuando lleváramos un mes o algo más (que a los 15 años es bastante) porque ya había tenido muchas relaciones fracasadas y no quería pasarlo mal otra vez... Y yo dije: vale. Un "vale" que a él le debió sonar a "no me importas" y que a mí me sonó a "guau!! he estado tres semanas saliendo con Víctor!!! qué afortunada soy". Y es que yo estaba muy feliz por todo lo que había pasado, y el que él me dejara era lógico, porque él era mucho mejor que yo, todo había sido un grave error (a pesar de mi 1ª teoría).
Pasó el tiempo y fui dándome cuenta de cuan estúpida había sido: si le hubiese dicho que quería follar con él, tal vez no me hubiese dejado. Efectivamente, yo seguía siendo igual de estúpida, pero es que una madura muy poco a poco y a base de hostias. También pensé que debí haber luchado por él: el amor de mi vida. Y apareció mi segunda "teoría"/"rayada mental"/"norma para el resto de mi vida":

2ª teoría-norma: HAY QUE LUCHAR HASTA EL FINAL, SOY CAPAZ DE CUALQUIER COSA porque sino pierdes el tren, te arrepientes, etc. Y desde entonces se me quitó toda la vergüenza y la timidez y decidí comerme el mundo.
Para recuperarle intenté de todo, quise volver a llamar la atención de mil formas diferentes, hasta me tinté el pelo de fucsia... y no volvió conmigo, nunca. Pero esa estúpida seudo-relación de unos días marcó mi "visión del mundo". Todo esto venía a cuento por algo que pasó el sábado, pero eso será en otro post.
 
"La cosa más fea que he hecho nunca"
El otro día me preguntó Mattia por “la cosa más fea que había hecho nunca”. Le conté lo que os voy a contar ahora. Lo cierto es que estuvo bastante mal, fue moralmente incorrecto pero yo... no me arrepiento mucho (ni poco).

Hacia el final del curso pasado me dijo un profesor de la carrera de quedar este verano para que le enseñara dibujos que debía ir haciendo para aprobar en Septiembre, a modo de tutoría a mitad de verano. Su asignatura es bastante difícil, aprobar en Septiembre del primer año es algo bastante excepcional, la gente suele repetir una o dos veces. La cosa es que me llamó al móvil un día de julio para decirme que si quedábamos esa tarde a las seis, le dije que sí. Y ahí me teneis a las seis y media (porque se retrasó) esperando, de repente le veo llegar con su Audi TT negro(oh oh oh=>vaya idiota), me abre la puerta y me dice que suba. Aparcó el coche y fuimos a una cafetería a tomar algo mientras le enseñaba los dibujos. No se por qué motivo empezó a pedir alcohol, bueno, sí lo sé, pretendía que me "soltara". Pidió un par de Martinis, luego un par de licores, luego un par de chupitos, un par de, otro par de... os juro que nunca había bebido tanto como esa tarde. Entre (y durante) copa y copa estuvimos charlando y jugando a los chinos (ya sabeis, el juego ese en el que te escondes en la mano 1, 2 ó 3 monedas, el otro igual y teneis que acertar en número total de monedas que suman las dos manos). Quien perdía la partida (eran rápidas) tenía que pasar una de esas pruebas de "atrevimiento", tipo ir y decirle algo al calvo, darle un beso a aquella, etc. A mí me tocó pedirle el número de teléfono a la camarera, pobre mujer, evidentemente no me lo dio. Quien ganaba podía elegir hacer una pregunta personal al otro. Me hizo preguntas del estilo "con cuantos chicos te has acostado?", "cuál es tu mayor fantasía sexual?" , "cómo te gustan los hombres?". A la pregunta de con cuántos chicos me había acostado respondí que sólo con uno, y entonces él me explicó su teoría de las dos clases de personas: las que sólo se han acostado con uno o dos, y las que lo han hecho con más de diez. Me sentó como una patado su teoría, porque aunque yo solo me había acostado con un tío me consideraba más bien de las del segundo grupo, lo que pasa es que no me había dado tiempo a más. Y todo esto, borracha como iba, se lo expliqué inmediatamente, para que le quedara claro. Él no tenía esposa, ni hijos ni nada, es un vividor, un juergista, que, por lo normal de como me trataba, debía de hacer esto (lo de quedar con alumnas) bastante a menudo. Total, que (podría contar más pero aburriría) se hicieron las diez y le dije que me tenía que ir, él habló de invitarme a cenar al nosequé restaurante pijísimo dónde tenían muy buen marisco, pero imaginaos, con lo borracha que iba sólo tenía ganas de bosar. Le dije que no, que tenía que cenar en casa, pero que otro día, cuando él quisiera, me invitaba a cenar; peeero, le advertí, iba a tenerlo difícil porque soy vegetariana. Eso no le supuso ningún problema, conocía un sitio con una foundí de queso riquísima... Y quedamos para principios de septiembre antes del examen, para que le enseñara más dibujos. Por esas fechas iba a hacer una tutoría para que fueran a mostrarle lo que habían trabajado en verano los alumnos, pero me pidió que no fuera, para dejar de verle como a un profesor y empezar a verle como a un amigo.. asaltacunas! Me llevó a casa (no creo que hubiese tenido fuerzas ni equilibrio suficiente como para llegar a la parada del bus) y por el camino me dijo cosas muy bonitas, que si era una persona muy especial, que si le encantaba mi compañía, que bla bla bla, tirarme los trastos un rato, camelarme. Le gustaría mucho, comentó, que le escribiera algún mensaje al móvil para lo de la cena ( en plan prueba en caso de denuncia o algo así supuse). Se lo escribí, le dije que le había hecho unos dibujos chulísimos y que tendría que aprobarme, y le recordé que también debía invitarme a cenar. Su respuesta: "las dos cosas sucedarán, y si me guardas el secreto, me hacen mucha ilusión ambas".

Sabiais que no se puede tomar alcohol cuando se toman antibioticos? Yo no lo supe hasta la segunda vez que quedé con él, pero creedme, no se me olvidará. Quedamos mediante mensajes para vernos un lunes a las cinco de la tarde, yo ese dia estaba flojucha y mareada desde que me levante, no se que me pasaba...
Lo que pasó esa tarde es demasiado largo como para contarlo bien, además no lo tengo estructurado en la memoria, son como pequeños flashes de momentos, no es algo lineal. Él tonteaba conmigo, yo le seguía un el juego, no demasiado, pero sí un poco, yo buscaba el aprobado. Nunca pensé que se atreviera a nada, porque es cierto que la primera vez se insinuó bastante, y las preguntas que me hacia no eran nada apropiadas, pero seguía siendo mi profesor, y un hombre mayor, de unos cuarenta y tantos, maduro (eso se asocia a la edad sin querer) y responsable. En el fondo pensaba que nunca se atrevería a nada, o como mínimo mientras fuera su alumna. La cosa es que iba en serio, lo de las insinuaciones y tal, él estaba dispuesto a llegar hasta donde yo le dejara.
Me volvió a emborrachar, con esta afirmación le echo la culpa a él y me quedo tan fresca, él sólo pidió la bebida, yo la bebí. Me forzó un poco a que lo hiciera, no me puso una pistola en la sien claro, pero me presionó, y yo bebí. Empezamos con las preguntas picaronas, con las apuestas.... y apostó olerme el cuello, y ganó, y me comió la sal del tequila de un lametazo de mi mano, y no se, un montón de cosas más, de insinuaciones, de indirectas y sobretodo de directas... Nada más llegar le enseñé mis dibujos, apenas los vio me dijo: pero si te voy a aprobar igual! Los dejo encima de la mesa bocabajo y ahí se quedaron toda la tarde. Fui un par de veces al servicio, no me podía ni tener en pie, tuve que ir agarrada de la barra, fueron los antibióticos, la otra vez bebí más o menos igual y como mínimo me tenía en pie. Al final de la tarde (las nueve y media de la noche) nos fuimos y no se cómo fue pero se supone que yo había ganado un masaje jugando a los chinos y me lo dio dentro del coche, en el parking, antes de irnos. Fue asqueroso: me tapó los ojos una mano y me inclinó la cabeza hacia atrás mientras con la otra me acariciaba los labios, la parte superior de los pechos (no se como explicarte, no me acarició los pechos, entre ellos y mi cuello, esa zona), las orejas -porque me pregunto por mis tres partes mas erógenas y le conté (borracha, siempre tenedlo presente) que una de ellas eran las orejas-... yo no le dejaba, claro, a ver, si le llego a dejar me folla ahí mismo, estuvo a punto de besarme, pero le aparte, yo le quitaba las manos de mi boca, de mi cara, de todo lo que no fuera mi espalda, pero él insistía, hubo un momento que estuvo a punto de besarme, ahí ya me enfadé. Me dio mucho miedo la verdad, hasta entonces yo pensé que tenia la situación controlada, pero se me fue de las manos. Sólo de imaginármelo cachondo perdido tocándome... iug. Nos fuimos, me llevó a casa, yo estaba enfadada, él lo sabía. Paró el coche pero no quiso que bajara inmediatamente, me estuvo preguntando que si íbamos a volver a quedar, que si sólo buscaba el aprobado, que qué tal me había parecido la tarde, que si le gustaba beber conmigo... me costó irme.
No pude dormir casi, entre el cargo de conciencia, otra cápsula de antibióticos que me tomé (porque no supe hasta la mañana siguiente que me subió tanto por medicarme)... me desperté a la mañana siguiente bosando, bebí porque tenia mucha sed, pero lo poté todo de nuevo. No podía quedarme en casa en ese estado, mis padres pensarían que estaba enferma por no comer (piensan que e hice vegetariana para adelgazar, no es cierto). Eso o me llevaban al médico y era peor, les diría que lo que yo tenía era una borrachera flipante que me duraba desde la tarde anterior (y ellos creían que había estado estudiando en la biblioteca)... Subí al autobús y a mitad del trayecto tuve que bajarme porque empecé a potar, poté dentro del bus, solo era saliva, jugos estomacales, no llevaba ya nada en el cuerpo. Me paseé y volví a subir en el siguiente, figúrate como me sentía de mal, tanto física como síquicamente aquel día. Llegue y estaba Tomás, un compañero de la carrera. Tomás se pilló un pedo de impresión en la última fiesta que fuimos juntos, así que le pedí consejo, debió de flipar al verme borracha un martes por la mañana, pero no me ayudó en absoluto. Estuve fatal toda la mañana, a medio día parecía que se me había pasado y volví a casa. Ya estuve algo mejor.
Al final me aprobó, claro. No he vuelto a saber nada de él. Afortunadamente no me lo he cruzado nunca por la facultad. No es que me haya generado ningún trauma, pero es algo que llevaba dentro, y me apetecía contarlo.
 
NO ESTOY PREÑADA!!!!!!
Y yo que ya sentía crecer algo dentro de mi y ... Tengo un amigo que está estudiando enfermería y tiene que hacer prácticas en el hospital, así que me cogió un test de embarazo que tienen por ahí y me lo hizo en su casa. Fue bastante rápido, unas gotitas de orina por aquí y una línea de color rojo por allí indicando que NO, NO CRECE NADA DENTRO DE MÍ!!!
 
El nuevo compañero de piso de Mattia y mi regla ausente
Hoy he conocido al nuevo compañero de piso de Mattia, Lorenzo. También es italiano. Es uno de esos pocos chicos sin ningún complejo a la hora de hablar de sus sentimientos, una persona segura de sí misma, humana. Me ha estado contando su historia de amor:
Estuvo aquí de Erasmus hace dos cursos, y conoció a una chica argentina de la que se debió de enamorar locamente, porque han continuado con la relación hasta el día de hoy. Él ha pasado los últimos dos años en Italia, acabando su carrera. Se veían una semana cada dos o tres meses de media. Ella le decía que no importaban las dificultades, que él la completaba, él a ella que no podía vivir así, en la distancia. Apenas dos o tres semanas atrás él acabó la carrera, y se vino directamente a Alicante. Según él, no ha venido exclusivamente por ella, dice que no le gustaba su país y quería vivir fuera. En caso de no haber estado saliendo con ella, se hubiese ido a un país anglosajón a aprender inglés, o a Madrid o Barcelona que son más grandes y tiene más posibilidades de encontrar trabajo. Bien, pues, ha llegado sin nada (sin trabajo, sin papeles, sólo con ella) y ayer ella le dejó. Por lo visto sus padres acababan de volver a Argentina y ella no estaba "emocionalmente estable", y no sabía si quería volver o no a su país...
Me he quedado de piedra cuando me lo ha contado, qué gran putada!! Imaginaos, el pobrecillo enamorado perdido, después de dos años de relación a distancia, viene a España sin nada para estar con ella, y a la semana de llegar va y le deja!! Espero que vuelvan juntos, tal vez es algo de un par de días, con lo simpático y guapo que és...
Os imaginais que Mattia hiciera lo mismo? Sería todavía más fácil: él el curso que viene acaba la carrera y podría hacer el proyecto aquí al siguiente. Luego podría coger yo una beca Erasmus e irme a Italia, luego acabaría en España la carrera y después de eso podríamos ir dónde quisieramos. A mi no me molestaría nada irme a vivir a la Toscana por ejemplo... ;-). Me encanta soñar.

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Llevaba un año tomándome la píldora anticonceptiva (me la recetó el dermatólogo para el acné). Acabé hace un mes con ella. El sábado tenía que haberme venido la regla. Me imagino que es normal que se retrase después de un año habiendo sido "regulada", pero así y todo estoy empezando a asustarme: y si estoy embarazada??? Y es que hace un par de semanas, cuando fue a quitarse el preservativo, vimos que estaba impregnado por fuera de algo blanco, sospechosamente parecido al semen... Pero pensamos, y estabamos convencidos, de que era flujo mío, porque tenía (y creo que sigo teniendo) hongos; pero eso es otra historia -para no dormir-. Por si acaso comprobamos que no tuviera ningún roto, y creo que no lo había, pero estoy nerviosa. Y claro, con los nervios y todo se me alteran las hormonas y tal vez no me viene mi querida menstruación por eso. Creo que mañana mismo me compro un test de embarazo y me quedo tranquila de una vez, son muy caros?
 
Con las ganas que tenía de bronca...
Pasó el sábado, pasó el domingo. El lunes por fin se fueron las dos amigas italianas de Mattia que habían venido a pasar una semana. Yo tenía claro que cuando llegase LA CONVERSACIÓN tendríamos que romper, porque él es de esos tipos que prefieren no complicarse demasiado la vida (y yo lo hacía). Había puesto incluso banda sonora a nuestra "rotura"(¿rotura?):

You're too far to bring you across
Too high to see below
Just hanging on your daily dose
And you never needed anyone
But they're rolling papers for your grass
How can you give what you don't have?

You keep on aiming for the top
And quit before you sweat a drop
Feed your empty brain with your hydroponic pot
You start out playing with yourself
You get more fun within your shell
Nice to meet you but I gotta go my way

Chorus:
I leave again
Cuz I've been waiting in vain
But you're so in love with yourself
If I say my heart is sore
Sounds like a cheap metaphor
So I won't repeat it no more

I'd rather eat my soup with a fork
Or drive a cab to New York
Cuz to talk to you is harder work
So what's the point of wasting all my words
If it's just the same or even worse
Than reading poems to a horse

You keep on aiming for the top
And quit before you sweat a drop
Feed your empty brain with your hydroponic pot
I bet you'll find someone like you
Cuz there's a foot for every shoe
I wish you luck but I've got other things to do.
Shakira

El lunes era el día. Vino a mi casa, y estuvimos hablando de tonterías. Al final me decidí y le dije todo lo que le tenía que decir (todo, lo prometo) peeero... se lo dije llorando. Tenía planeada una gran bronca, una discusión histórica, de esas que después cuentas a todo el mundo (exagerando, of course) y la gente hasta te aplaude. Sin embargo las cosas no fueron así. Yo creo que lo de discutir se lleva o no se lleva en la sangre, y yo no lo llevo, está claro... Todo fue muy bastante normal, me abrazó, se excusó y disculpó por cada acto "egoísta" que yo le fui nombrando, y acabé dándome cuenta de que no tenían tanta importancia... Y desde entonces (ayer) hasta ahora está mucho más cariñoso y amable. Y yo me alegro.
 
No me arrepiento de nada
Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.
Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la "niña buena", la "mujer decente"
la Gioconda irreprochable.
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.
En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
-en horas de oficina-
y rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.
No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.
Gioconda Belli
 
Zonas verdes
Suele pasar que los ayuntamientos se olvidan de la principal finalidad de las construcciones: gozar de lo que la naturaleza puede ofrecer al tiempo que nos protegen de los agentes nocivos de esta. Así se dejan de proyectar zonas verdes (parques, jardines) que no son tan rentables económicamente. Esto es solamente a corto plazo, por supuesto, el coste ecológico es inmensamente mayor, pero no será la industria constructora quien lo pague, lo pagamos todos. Uno de los grandes problemas de nuestra sociedad, desde mi punto de vista, es aquello de mal de muchos... Lo que es de todos, lo gratuito, no se valora, ¿somos todos tontos? Tal vez si cobráramos por el aire fresco o por un paseo en bicicleta esto cambiaría.

En mi opinión habría que intentar solucionar el problema desde la educación, concienciar a la gente desde la infancia, inculcarle una nueva escala de valores, etc. El urbanismo, como ente organizador a gran escala, ha de procurar cierta calidad de vida para que los niveles inferiores gocen de ésta. Es necesario contar con leyes que velen por el bien común. Estas normas ya existen hoy día, sin embargo, en mi opinión, son insuficientes y poco flexibles (aunque parezca una contrariedad).

Necesitamos mayor número de zonas verdes de los que podamos gozar todos. Poco a poco se está perdiendo la costumbre de disfrutar de la ciudad: la gente ya no sale a pasear, a verla, ya no se reúne en sus plazas; el contacto humano con las nuevas tecnologías se está trasladando desde las zonas comunes hasta la esfera privada. Vivimos tan aceleradamente que las plazas y de más espacios públicos han pasado a ser solamente zonas de paso. El urbanismo puede colaborar a detener este proceso, pero precisará de ayuda.
Cuando sales a la calle con un perro o con un niño pequeño, la gente se para a hablarte, siente la necesidad de sociabilizarse, buscan excusas: qué niño más mono, qué edad tiene, ¿es macho o hembra?...

Sobre el planteamiento urbanístico se asentarán las demás actuaciones arquitectónicas, de tal forma que una vez establecido este, si deseamos modificarlo, deberemos cambiar también todas las construcciones, lo que resultaría demasiado costoso. Ahí radica lo caro que puede llegar a resultar (y no sólo en el terreno económico) un planteamiento inadecuado. Alvar Aalto comentaba que “lo más caro es el aire fresco, porque no es solamente una cuestión de ventilación, sino también urbanística. El aire fresco para los seres humanos cuesta hectáreas de suelo, buenos jardines, bosques, tráfico y praderas.”
 
Infidelidades
Aquello que le dije a Mattia de que no pretendía cambiarle (que era egoísta, pero que como en dos meses se va, pues que no iba a exigirle nada) se lo ha tomado al pie de la letra el muy cabrón! Lo está usando en mi contra! Le he dicho que no me había preguntado qué tal me había ido en la agencia de au-pair, y me ha contestado: "ma... tú ya sabes cómo soy!". Flipo, pero no pienso: no quiero dañar mi frágil autoestima.

Esta noche le he visto, la sensación que he tenido ha sido muy desagradable: como si no fuera ya nada para él, como si estuviese fuera de su vida totalmente. Siempre soy yo quien se amolda a sus planes, él tiene su vida y yo le sigo, podría prescindir perfectamente de mi, yo no de él. No me gusta esa dependencia que he creado. Pero es que ahora yo empiezo con los exámenes y con los trabajos de la carrera, y él, que está de Erasmus (y eso equivale a VACACIONES) no para de ir de aquí para allá, sale de marcha casi a diario, tiene cenas, miles de fiestas, etc. Y claro, cuando yo encuentro un huequecito en mi tiempo se lo dedico a él, pero él siempre tiene otros planes... ufff Hemos ido al piso de un amigo suyo a cenar, había muchísima gente, y casi todos hablaban en italiano. Normalmente soy una persona muy sociable y me pongo a hablar con cualquiera de lo que sea, pero hoy estaba triste (después de la sensación de aquí no pinto nada) y sólo me apetecía volver a casa a seguir leyendo el blog de La Miss (gran descubrimiento). Así que les he dicho que me encontraba mal, un poquito enferma y tal, y he huido.

Y lo peor no ha sido el "ma... tú ya sabes cómo soy!", no, en absoluto, lo peor fue cuando le pregunté acerca de la infidelidad y me contestó que ya había sido infiel una vez (no conmigo), que se arrepentía pero no sabía si lo volvería a hacer o no, porque las tentaciones son las tentaciones... Luego me preguntó a mí (porque a veces sí se da cuenta de que existo) que si sería infiel.

No lo sé. A él le dije que no, porque tengo una cierta tendencia a pensar más en mi pareja que en mi misma (tendencia que con mis otras parejas nunca me había preocupado porque ellas pensaban más en mí que en ellas y así quedaba todo bien compensadito) así que jamás sería infiel. Nunca lo he sido. Con mi ex tuve alguna oportunidad, pero eso de la infidelidad lo veía una falta de respeto tan grande hacía la otra persona... Pensando pensado he llegado a la conclusión de que soy TONTA. Por una parte nunca le puse los cuernos a Antonio porque él me quería muchísimo, muchísimo más que yo (que vale, le tenía cariño, pero no le amaba -qué complicado es buscar palabras que se acerquen a lo que quieres decir-), así que le respeté. Sin embargo a Mattia, que sí que le quiero (cada vez menos, debe de ser que voy en función del amor que me den) creo que le sería infiel, porque él probablemente lo sea, porque si no lo és es porque no le ha salido una buena oportunidad (la tentación de la que habla) y porque me gustaría sentir que alguien me desea y aquello de estar haciendo algo incorrecto a escondidas.
Estoy cansandome de los hombres, me gustaría probar una relación con mujeres, pero eso sí que me asusta.

PD. Lo bueno es cojonudo y lo malo un coñazo, para que veais lo sexista que puede llegar a ser el lenguaje.
 
Me voy a Irlanda!!!
Este verano, para largarme de casa (y para perfeccionar el inglés) me voy a Irlanda de Au-pair, que para las que no tenemos pelas y no queremos que nos exploten demasiado, es la mejor opción. Consiste en estar viviendo con una familia, es su casa, con comida, habitación, etc. y a cambio tienes que cuidar durante unas cinco horas al día a los hijos y ayudar un poco con las tareas domésticas. También me dan 75€ a la semana de dinero de bolsillo (para mi es mucho, creo que mi bolsillo nunca a tenido tantos euros juntos a la vez).
Contacté con una agencia y ya me han conseguido familia, esta mañana he acabado de tramitarlo todo. Ya veremos qué tal. Me da un poco de miedo no saber qué coño hacer con los críos, ser poco responsable y que alguno tenga un accidente, etc. Y es que he dicho que tenía experiencia con los críos desde los 15 años, pero lo cierto es que sólo he hecho de niñera en un par de ocasiones... No debe de ser tan difícil, verdad?
Son una pareja relativamente joven, él es médico (oh oh oh) y ella ama de casa. Tiene tres nenes: dos niños de 7 y 6 años y una niña de 4 (ohhh). Me han enviado una foto desde Irlanda (y me han pedido que la devuelva, os lo podeis creer?) son muy bonitos, parecen hasta buenos y todo ;-).
 
Nombres "asexuados"
Imagina que estás chateando, conociendo a gente, y conoces a alguien, os presentáis. Una de las primeras preguntas es cómo te llamas, de dónde eres, qué edad tienes. Si tú le dices que te llamas María, lo primero que piensa es que eres una chica. El nombre es algo que usamos todos los días, en cualquier ocasión, la gente lo necesita para referirse a nosotros, a modo de identificación, etc. El nombre propio es extremadamente importante, y una cosa tan trascendental divide a la sociedad en dos mitades: hombres y mujeres. En mi opinión ya hay suficientes diferencias -que no deberían de existir- entre ellos. Imagino a una pareja de futuros papás esperando saber el sexo de su bebé para ponerle un nombre u otro, comprarle la ropa de rosa o de azul... Cuando un profesor corrige un examen no puede ser del todo imparcial, o cuando uno recibe un vitae vitae (además de por la foto, el nombre ya le dice el sexo. Me duele que en todos los formularios te pregunten por tu sexo, hasta en el DNI. Estamos muy acostumbrados a estos, y pensareis que es solo una de mis rayadas, que no tiene ni pies ni cabeza, pero dejad que me exprese, porque a mi, como mujer que se siente sexualmente MUY discriminada, me duele.
He pensado (y estoy de campaña propagandística) poner a mis hijos nombres asexuados, que puedan ser tanto de chica como de chico, como Zoe, Tais, Zeus, Andrea...) Meditad sobre esto para vuestros hij@s, sería bonito un futuro con nombres asexuados... Cuanto menos diga el nombre sobre nosotros, más libres seremos, más posibilidad de elegir, cada cual que se defina (y redefina) como quiera (y cuantas veces quiera).
 
Madame Bovary
Argumento (por si no lo conocieseis, que no lo sé):

“Esta sensacional novela tiene un argumento que, a primera vista, no parece nada del otro mundo. Comienza por contarnos la historia de un joven que estudia medicina, aunque no le gusta demasiado. Se casa, un poco por darle gusto a su madre, con una mujer de dinero, pero al poco tiempo hace una visita a domicilio y conoce a una joven maravillosa de la que se enamora inmediatamente.

Por suerte, su esposa se muere y entonces el médico, Carlos, se casa con Emma. El hombre es una persona apacible, que hace bien, aunque sin demasiado entusiasmo, su trabajo y que como ama locamente a su mujer, está dispuesto a hacer lo que ella desee. Y ella al principio está contenta, pero poco a poco se dispara su fantasía romántica, esa de la que todas las mujeres tenemos en mayor o menor medida, y entonces empieza a dudar de la felicidad de su situación. Su imaginación la lleva a desear imposibles románticos y a tomar decisiones arriesgadas.

Más que inventar un personaje, Flaubert describe a alguien a quien conoce bien. Él mismo lo afirmaba cuando criticaban su novela; decía que lo que irritaba a las mujeres acerca de su obra era que se encontraban retratadas en Emma y eso las asustaba. Sin embargo, aunque sabe perfectamente como es la mujer, parece que habla de ella desde afuera. No la describe tan bien como si fuera ella misma. Tal vez esto sea un reflejo de lo poco que nos conocemos a nosotros mismos.

Acaso toda mujer casada se haya hecho alguna vez las mismas preguntas que se hacía Emma: ¿por qué me case?, ¿por qué me casé con este hombre y no con otro?, ¿cómo me hubiera ido en la vida si me hubiera casado con este otro?

La descripción del marido también se ajusta a realidades; el hombre va feliz por la vida, haciendo su trabajo y sin darse cuenta de las fantasías de su mujer. Tal vez por eso hay muchos hombres que dicen no entender a las mujeres. Y en efecto, hay algunas mujeres que se molestan con el marido por cosas, para ellos tan poco importantes, como olvidar una fecha o, simplemente, por no estar acorde con las fantasías de ellas en determinado momento.

Sin embargo, Emma Bovary es la volubilidad llevada a su máxima expresión. Sus relaciones con otros hombres no son reales. Ella inventa a los otros como quisiera que fuesen, y sólo cuando se da cuenta de la realidad los deja, o la dejan a ella. Las relaciones de Madame Bovary con otros hombres transcurren en forma por demás lógica. Las actitudes de ellos son las esperadas para cualquier hombre en sus condiciones. Nunca sorprende nada de lo que sucede en la relación.

Ella cada vez exige más. Quiere tenerlo todo. No le importa nada excepto ella misma. Llega a convertirse en la persona más egoísta del mundo. Ni siquiera le preocupa su hijita.

No podía terminar el relato de otra manera. No es de esos finales sorprendentes. Toda la historia nos lleva irremediablemente a ese final.”


Si quereis busca más en internet, está lleno de páginas sobre la novela. La cosa es que la tal Madame Bovary se dio cuenta de lo aburrida que era su vida matrimonial, y se echó amantes (porque
no existía el divorcio, y no iba a resignarse a la mierda de vida que tenía), pero tardó poco en darse cuenta de que su relación con ellos no difería demasiado de la que mantenía con su marido... Así que como la vida, la mires como la mires, es igual de odiosa, pues se suicida.
No creo que haga falta aclarar que yo me he sentido muy identificada con la mujer... que he identificado a Antonio (mi ex) con su marido, a su amante con Mattia...
Creo que cada vez hay más Madames Bovary en el mundo. Creemos que la vida, el amor, ha de ser de una cierta forma (tal como nos enseñan los libros, las pelis, la tele), y es duro darse cuenta de qué va todo esto de vivir en realidad, y nos planteamos si vale la pena. No se a vosotros, pero a mi la vida me resulta dura, y eso que pertenezco a una clase acomodada, vivo en un país rico, tengo una familia y amigos que me quieren, etc. No pienso en el suicidio, por supuesto, pero le he
perdido el miedo a la muerte, cuando tenga que venir que venga, no voy a lamentar si mi vida fue muy corta (tampoco si fue muy larga).
 
Sobre mi novio italiano
No sé si el amor existe o no existe, pero me encantan las historias de amor, quiero creer en el amor.
Conocí a Mattia en una biblioteca de mi ciudad. Dos días antes una amiga me había dicho que lo que a mí me convenía era un novio Erasmus (la beca Erasmus es aquella que te concede tu universidad para irte un año a otro país Europeo a estudiar) que se fuera pronto y no me agobiara. Todo esto porque mantuve durante dos años una relación demasiado dependiente y claustrofóbica. Yo le hice caso, y aquel día decidí sentarme enfrente de un chico bastante mono con melenita y un diccionario italiano-español en la mesa. Después de las miraditas y las estúpidas risitas cuando se le cayó el refresco, me dijo de tomarnos un descanso juntos. Nos conocimos, nos intercambiamos los números de teléfono, volvimos a quedar un par de veces más para ir a estudiar (era época de exámenes) y al final se decidió a invitarme a comer a su casa; en menos de una semana ya estabamos en la cama. Empezamos a salir y entre unas cosas y otras ya han pasado tres meses.
A la semana de estar saliendo con él le escribí a un amigo:
Mattia es fantástico, inteligente, divertido, solidario, le gustan los niños, es cariñoso, me quiere, es monitor de Scouts, está intentando prorrogar la beca Erasmus para quedarse hasta fin de curso, quiere hacer aquí el proyecto de fin de carrera, su casa está chulísima, es sensible, buena persona, maduro, no es tacaño, me hace reir, piensa que soy perfecta para él... y mil cosas más que no sé decirte, pero vamos, que es genial. Claro que también tiene defectos, como el de que se corra demasiado rápido! Todavía no me ha dado tiempo a mi de llegar! Y tiene la polla torcida! Jose dice que la de Antonio (mi ex) era demasiado perfecta, pero que normalmente están torcidas. La tuya está torcida cuando está erecta? Y creo que se tuerce hacia el lado menos apropiado, hacia abajo. No se, es extraño.
Lo cierto es que he tardado demasiado en darme cuenta de que hay más defectos que el de la polla (al final eso no fue uno) y menos virtudes que las señaladas. Resulta que me lo he pasado muy bien con él estos tres meses, saliendo por ahí, viviendo la ciudad, "quemando la noche", de fiesta en fiesta, etc. Pero no es oro todo lo que reluce. A Mattia le importo más bien poco, y puede repetirme mil veces el mismo te quiero que no me va a convencer de lo contrario. Y ya sé que es lógico, que él se irá en Julio y la relación se terminará, y que yo lo sé desde el principio, y si he planeado una vida junto a él es mi problema:

no hay que esperar milagros
porque tampoco los pedías
cuando hiciste el amor

no debiste hacer planes
tú no decides el futuro
cuando se trata de dos


Mecano (Ay, qué pesado)

La cosa es que me divierto mucho con él, cuando no está (se fue dos semanas a Italia en vacaciones y algún fin de semana) me siento extremadamente sola (lo mio son los extremos, yo nunca esto bien o mal, estoy muy bien o muy mal), aburrida, desdichada, infeliz y deprimida. Ya sé que no debo de depender tanto emocionalmente de él, y ahora más, que sé que es bastante egocéntrico e independiente, pero no puedo. Voy de feminista por la vida y en realidad necesito del reconocimiento de los hombres para ser feliz, qué estúpida soy. Pero si Mattia me dejara ahora no tendría apenas con quién salir de fiesta (normalmente vamos con sus amigos Erasmus, a los míos no les gusta mucho eso de la marcha), con quién follar, no tendría mi semanita de vacaciones en Italia que hemos planeado... y volvería a pensar en Víctor de nuevo, porque no puedo estar sin un tío en la cabeza. Esto último no sé si es sexista o no. Llevo un cacao con esto del feminismo...
Todo esto viene a santo de que anoche, cuando nos vimos, me puse a llorar porque me encontraba mal (lo de siempre: acabo de cumplir 20 años y soy una inestable emocional, una inmadura, un cría, todavía no he logrado adaptarme al mundo, la vida no es lo que yo esperaba, se me han roto los esquemas -a los 23 debía de tener mi primer hijo según los cálculos realizados a mis 11 años-, qué coño voy a hacer con mi vida si no se lo que quiero, etc). Había decidido no salir, porque estaba cansada (el sábado salimos hasta tarde celebrando mi cumpleaños y había dormido poco). Esa noche mis padres no dormían en casa, así que podíamos hacerlo juntos (sólo lo hemos hecho dos veces, y se suponía que a él le encantaba). Me dijo que mejor no, porque si yo iba a levantarme pronto para estudiar, y él iba a llegar tarde... y es que, efectivamente, a él le daba igual que yo estuviera llorando porque LA VIDA no me gustaba, le daba igual, si fijo que esa noche no me iba a suicidar; le daba igual que pudieramos dormir juntos (eso es nuevo: cuando no podíamos siempre estaba con lo de "a ver cuando engañas a tus padres y te vienes aquí una noche"). Y le daba igual porque lo primero era salir de fiesta y divertirse, aunque esta semana haya salido tooodos los días, y si digo todos es todos, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábado.
Y LuLu, que es estúpida, no le pidió que se fuera con él a casa, no se lo pidió porque pensó que cada uno es libre de hacer lo que quiera, y que si él no sentía que quería estar con ella esa noche, pues que mejor que no estuviera, porque que lo hiciera por obligación era peor... y peor peor era que Mattia dijera que le dejaba, que no le apetecía meterse en movidas durante su Erasmus, que sólo estaba mejor. Así que se calló la boquita y se fue a casa a continuar llorando solita en la camita, y si lloraba era por culpa suya, no de él, porque cada uno es responsable de lo que siente, que nadie es capaz de hacer daño (psicológico, se entiende) a otra persona, es la otra persona quien se lo provoca solita.
Pero hoy ha decidido explicarselo, no sin antes advertirle a su estimado novio, que no quería que él se enfadase, que ella entendía que sólo quedaban dos meses de relación y que nadie iba a intentar cambiar a nadie, que simplemente quería comentar lo que opinaba de que anoche él se fuera de fiesta. Después de ella hablar, él no ha contestado nada, se ha limitado a quedarse callado, los dos se han callado, durante diez o quince minutos, hasta que LuLu, haciéndole el favor de su vida, ha cambiado de tema.
 
Monólogo

En Junio me presento a un concurso de monólogos en mi ciudad. La verdad es que jamás he hecho ninguno, tampoco he interpretado nunca, pero este curso, he participado en un curso de teatro, y nos han hecho escribir e interpretar uno. El profesor nos ha recomendado que nos presentemos al certámen, aunque solo sea para sentir la sensación de actuar delante de un público. Lo cierto es que tengo mucho miedo, y es que hacer un monólogo de humor no es lo mismo que interpretar cualquier obra, porque aquí se espera una reacción del público (la risa), y si no la obtienes sabes que algo va mal... y además estás sólo ante el peligro!!! Pero me he prometido hacerlo, será una experiencia excepcional, y quién sabe, tal vez le coja el gustillo al asunto. Y si detrás de mi careto hay una gran monologista y no lo se? Para que no hagamos demasiado el ridículo, el profesor se ha ofrecido a dirigir nuestros monólogos de forma desinteresada. Los monólogos han de ser propios, os copio el mío a ver qué os parece, si teneis críticas (constructivas por favor) expresadlas, eso me ayudará. Lo leí en clase y pareció que les gustaba ;)!!! El personaje que interpreto es el de una presentadora de la televisión que pretende hacer publicidad sobre las TCAP (Técnicas del Cagador de Aseos Públicos):

TCAP

Grandes decisiones que marcan, de forma decisiva-definitiva tu existencia, que dividen a la sociedad en dos grandes grupos, por ejemplo:

ser del Barça o del Madrid,

tomar Coca-Cola o Pepsi,

Cola-Cao o Nesquik,

ver “Aquí no hay quién viva” o “Los Serrano”,

defecar o no defecar en los aseos públicos, esa es la cuestión.

Yo soy de las que evacuan, y los que no lo hacéis pensareis “¡ala! ¡qué cerda!” Pero no no no, y los que lo hacemos lo sabemos: existen sofisticadas técnicas para que uno pueda defecar de forma más o menos higiénica:

las TCAP

(Técnicas del Cagador de Aseos Públicos).

Analicemos la situación: tú estás a puntito a puntito a puntito de descomer, corres al primer servicio público que encuentras y entras. Después de la tostada con mantequilla, éste es el lugar dónde más claramente se manifiesta la Ley de Murphy:

Si hay papel => la cadena no va,

Si va la caena => está todo el vater meado

Y si está todo el vater meado ... es porque no hay papel.

En nuestro caso está todo hecho una porquería (que es lo más habitual) peeero tú eres conocedor de las TCAP y las repasas mentalmente:

Podrías coger papel (mucho) para usarlo como capa intermedia (protectora e higienizadora) entre el WC y tu trasero, peeero

oh oh oh no hay papel (Ley de Murphy) y

oh oh oh tampoco llevas clínex en el bolso, pooorque

oh oh oh tú nunca llevas bolso.

Bien pues, ante esta situación, mantienes la calma (ommm) y sigues pensando. Concluyes que la única solución que te queda es:

la LEVITACIÓN

Famosa por ser la más recurrida de las técnicas de entre las TCAP. Consiste en situar tu pompis sobre el retrete sin tocarlo, como si “leviaras” ;), así. Cuidado que coger la postura puede parecer fácil, pero cagar así... requiere destreza y práctica, pero se logra.

Inconvenientes: En esta situación la hez cae desde una altura mayor a la que han calculado los diseñadores de WCs, y al caer, salpica, esto es ciencia. Si hubiese papel, tú echas un montón dentro para que absorba el agua, pero, como hemos dicho, no hay (ni clínex en el bolso, ni bolso), así que no queda otra que aplicar

el CANGURO*

*¡Atención! el canguro funciona sólo y exclusivamente, repito: sólo y exclusivamente con heces consistentes, muy importante a tener en cuenta. Si no es el caso................................. es el caso.

Entonces tú estás levitando y empiezas a expulsar el excremento. Como buen conocedor de tu cuerpo sabes cuando la mierda-con-perdón, acaba de salir, y justo en ese momento, mientras está cayendo, justo justo en ese momento exacto, aplicas el canguro, y das un saltito hacia delante.

Y ya está: sencillo, seguro y limpio si sale bien. Bueno limpio-limpio no es... porque recordemos que no hay papel (ni clínex en el bolso, ni bolso). En esa situación tan comprometida tu desconfías de ti misma, y necesitas volver a comprobar en cada uno de los retretes contiguos que realmente, no hay papel en ninguno de ellos. Y así, con los pantalones en los pies y todavía inclinado (para no propiciar un esparcimiento del residuo) esperas a que se vaya la demás gente.

Esperas.

Sigues esperando.

Esperas un poco más porque acaba de entrar alguien.

Esperas.

Y en ese último momento, cuando ya te ibas a subir los pantalones porque el excremento ya esta seco, entonces te quedas solo. Asomas la cabeza (por si hubiese alguien allí esperandote para reírse de ti) y te paseas de retrete en retrete comprobando por segunda vez que, efectivamente, no hay papel.

Desesperada, nerviosa, asustada, histérica, y dejándote llevar por la situación, decides tomar una decisión drástica: SACRIFICAR TUS BRAGAS, que, cómo no (Ley de Murphy) son TANGA, un bonito y nuevo TANGA. Y te cagas en la PUTA MADRE DE MURPHY, DEL BOLSO Y DEL CLÍNEX QUE NO LLEVA DENTRO.

 
Veinte años y un día
Hoy cumplo 20 años y un día. Voy a intentar justificar la existencia de este blog.
Soy de esas personas que se expresan mejor por escrito que oralmente, sin expresarme del todo bien de ninguna de las dos formas. Además, lo de escribir, para mí, llega a ser una necesidad, siempre (desde que aprendí a hacerlo) he escrito sobre mi vida en alguna parte: primero fueron diarios, luego cartas, más tarde e-mails, y ahora esto. Soy de esas personas que necesitan una justificación para todo (aunque sea un "y por qué no?): escribir un diario me parecía algo sin demasiada utilidad porque solo lo leería yo, así que empecé con la correspondencia, primero tradicional y desde hace unos cinco años electrónica. Estoy abandonando la costumbre de los e-mails porque el chico con el que lo hacía no me suele contestar con demasiada frecuencia y aquello más que correspondencia parece un largo monólogo. Me daba la impresión de estar abusando del pobre chaval, porque le escribía para desahogarme, que él lo leyera o no, era lo de menos.
Esto de los blogs de repente se ha puesto muy de moda, hay montones de blogs para leer, muchísima gente que intenta expresarse, tener un sitio, ser alguien. Hay tantos lectores de blogs como escritores? Me imagino un grupo de gente (escritores), y me imagino cómo son, qué piensan, etc. Después pongo al lado otro grupo de gente que deben de ser lectores, y se me ocurre que deben de ser los escritores de antes y, sí, puede que alguien más a quien eso de escribir (por muy anónimo que sea esto) le de miedo. Miedo. Miedo. Yo lo tengo.

El título del blog, como sabreis, hace referencia a una canción de Amaral (creo que es su último single, puede ser?). Me siento bastante identificada: el rollo de las velas (mi cumpleaños reciente), el buscar alguien que comprenda que estoy sola en medio de un montón de gente vía internet, el querer sentir el universo sobre mí... no se, lo cierto es que el título y tal lo he pensado bastante rápido, pero creo que venía a cuento con mi estado de ánimo actual. No quiero que sea un blog triste, tampoco será la alegría de la fiesta... "I'm doing my best."