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El universo sobre mí
Si descubro que mi alfombra vuela... viajas conmigo?
Acerca de
LuLu soy yo, la que escribe. Hace no mucho leí no me acuerdo dónde, que quien escribe nunca es uno mismo, por mucho que te esfuerces en que así sea. Por lo visto te montas un personaje -como he dicho, lo quieras o no- que se parecerá bastante a tí, pero nunca serás tú, las letras lo alejan de tí. Así que LuLu no soy yo, pero pretende parecerseme...
 
Pero cuando quedé con él
no pude mandarle de paseo. Le dije mentiras, que el tipo de relación que llevábamos no me gustaba, eso de vivir en ciudades diferentes, lo de no ser novios pero estar comprometidos, lo de que él fuese otra vez erasmus... Él me dijo que yo le gustaba mucho, que no quería perderme, que yo era especial y bla bla bla... Me dio penita y decidí no dejarle... ;) No fue por pena, fue por mí, porque me gustaba tanto que me dijera esas cosas... Quedamos en tener una relación abierta como yo quería (eso o nada le dije).

Al día siguiente le volví a ver y de repente, así porque sí, estaba mucho más atractivo que nunca y me apetecía achucharle. Tal vez porque me sentí valorada, o quizás por no ser ya exclusivamente mío... no sé.

Ayer estuvimos juntos otra vez, y –con su permiso- le cogí el móvil y me puse a leer los mensajes. Este tipo nunca borra los sms, tenía todos los que había recibido –no enviado, qué pena- desde septiembre. Así me di cuenta de que tenía muchas más amigas que amigos, y que todas las supuestas amigas eran muy cariñosas en los mensajes (no tenía mensajes de “otras” desde que decidimos sernos fieles). De todas formas no me fío un pelo, y creo que me miente, no que me engaña (no por ahora) pero me miente con lo de sus relaciones pasadas, ciertos mensajes no pueden ser de “sólo era amiga”. Lo cierto es que no me importa que ande con otras.

Volvió a salir el tema de la “relación abierta”. Me dijo que si tenía ese tipo de relación conmigo iba a liarse con otras chicas –“no que las buscara, pero que le salen tantas oportunidades, que alguna le apetecerá”- y que puede que con alguna de otras chicas quiera intentar algo más, quedar con ella más veces, y que entonces nuestra relación se acabaría. A mí no me molestó la idea, pero lo estuve pensando, fue cuando me di cuenta de lo absurdo de tener una relación abierta sólo por Popins, especialmente porque él está por otra de Barcelona y no pasará nada nunca (esto no me lo quiero creer, pero es lo lógico y realista).

Toda la tarde estuve pensando en eso y encontré un nuevo motivo por el cual quería una relación abierta: no quiero ser infiel a nadie. Porque si apareciera Popins y él quisiera algo conmigo, yo no me acordaría de Andrea y me liaría con él, así que le sería infiel. Como Andrea ha sido infiel antes, yo no confío en él. Pensando nuevamente en mi futura relación con el hermano de Elsa, si yo fuese infiel, él no confiaría en mí. Así que yo quiero ser fiel para no tener antecedentes. Esto también es estúpido. Siempre he creído que la fidelidad es importante, y que yo soy una persona fiel porque si estoy con un chico es porque le quiero, y si le quiero no tengo la necesidad de ir por ahí con otros. Si tuviera la necesidad de ir por ahí con otros es porque el chico en cuestión no me satisface y le dejaría antes. Pero esto es diferente, porque mi relación con Andrea no es sincera.

Y por qué estoy con él? Se lo estaba explicando a Danae por el Messenger, la culpa de todo es mi carencia afectiva. Mis padres no me han dado el cariño que necesitaba y tal como lo necesitaba, mi madre siempre ha sido muy exigente conmigo. Necesito que me quieran, y me da igual que sea un chico o una chica, pero a los 20 no se puede tener una mejor amiga tal y como yo la quiero (ver caso de Amalia). Creo que es por eso que siempre ando buscando novio y me obsesiono tanto con los chicos.

Anoche le escribí un mensaje a Andrea diciéndole que tenía razón con lo de la fidelidad, que quería lo mismo que él y que lo de la relación abierta no funcionaría. Esta tarde lo hablaremos en persona. Elsa no sabrá que mi relación con él vuelve a cerrarse, así que tampoco lo sabrá Popins en caso de que le interese saberlo. Sería infiel si se me presentase la ocasión de liarme con Popins. Si no es con él, no creo que me apeteciera liarme con cualquier tío sólo porque sí, por guapo que sea.
 
Escrito el domingo pasado:
Ayer por la mañana, como había cobrado por la noche, fui a la Fnac y me di un capricho: me compré un diccionario italiano-español y un libro de italiano para principiantes... Y no es que las cosas con Andrea marchen bien, es que el idioma me encanta y ya he decidido que es a Italia dónde quiero ir de Erasmus dentro de dos años. Para que sea así tengo que estudiar el idioma porque hacen prueba de nivel antes de asignar las becas.

Andrea vino a Valencia y se quedó dos días. Antes de que llegara ordené toda mi habitación y la limpié a fondo, me depilé exhaustivamente, compré leche de vaca, bollería chocolate a la taza, churros y un precioso surtido de ropa interior. Todo fue más o menos bien, fueron dos días tranquilos en los que paseamos por la ciudad, fuimos a cenar con los vecinos, salimos a tomar unas copas por la noche, paseamos por los parques de la ciudad y tuvimos sexo.

Él se lo pasó muy bien, o eso dice, yo también me lo pasé “bien”, pero cuanto más le conozco, menos me gusta... No es que tenga ningún gran defecto, pero no se... Me ha dicho que el miércoles me invita a cenar a su casa, que cocinará para mí, y me presentará a todos sus amigos... Tengo que dejarle antes de que pase eso... no sé qué haré...

Continuo hoy viernes:

Las cosas con Andrea no fueron bien cuando vino porque yo no paraba de compararle con Mattia y siempre salía perdiendo... La verdad es que no es el chico de mis sueños, por no ser, creo que no es ni “mi tipo” (es que hace un par de semanas estuve pensando y creo saber con qué tipo de chico me siento bien, eso para otro post). Le vi un poco machista, un poco homófobo, un poco superficial, un poco pijo, un poco posesivo, un poco celoso, un poco inmaduro emocional, un poco católico, un poco egoísta, un poco inseguro y además estudia Derecho. Pero es guapo ;). Que lo tiene todo el pobre pensareis... pues no, la mayoría de la gente es peor, lo que pasa es que yo detecto defectos enseguida en mis futuribles. Podría ser peor, podríamos omitir los “un poco”, o sustituirlos por “muy”... podría ser además racista, facha, alcohólico, agresivo, inculto, tele-adicto, podría no querer estar conmigo! Eso sí sería un defecto de verdad... Bromeo.

De entre todo lo que pasó aquellos dos días, voy a contar lo más divertido, que hoy estoy contenta (no en exceso pero).

Fuimos a un pub a tomar alguna copa (esto es a que él se tome una o dos cervezas, que yo no tenía pelas y además quería volver pronto a casa). Para divertirme un poco y que él pensara que yo era una tía de lo más enrollada, recurrí a uno de esos viejos trucos que leí en la Cosmos, cuando leía la Cosmos, sobre cómo mejorar tu vida sexual:

- Tú te masturbas, no?
- Qué? –Cara fingida de inocencia católica-
- Venga! Todo el mundo lo hace, tú te masturbas como todos los tíos. En qué piensas cuando lo haces?
- No pienso en nada!
- Sí que piensas! Tendrás fantasías sexuales, como todo el mundo! Cuéntamelas!
- Es que no se, en nada en especial... pues igual recuerdo alguna vez que he follado con una tía y me ha gustado mucho... como una vez en el cuarto de baño de una discoteca, o algo así... –Andrea no habla tan bien el castellano, pero no se cometer las mismas faltas que él- Y las tuyas? –adoro hablar de mí, esperaba esa pregunta, creo que soy un poco narcicista-
- Tengo muchas, pero recurro más a menudo a esa en la que estoy yo follando con dos hombres, uno por delante, el otro por detrás, ya sabes. –Me extendí un poco más, pero ahora me da vergüenza-
- Te gustaría hacerlo con dos hombres? Porque si quieres puedo decírselo a un amigo mío... –nota: los amigos de Andrea están buenísimos-.
- Hombre pues... no se... es sólo una fantasía sexual... una no quiere que se realicen todas sus fantasías sexuales... puede que sólo sean eso, fantasías...
LuLu pensaba en realidad: JODER!!! Qué suerte tenemos!!! Ves pequeña LuLu? Tanto tiempo deseándolo y sólo ahora que decides decirlo en voz alta y sin tapujos lo vas a tener... si es que las cosas hay que pedirlas! Comunicación! Siempre lo he pensado, comunicación es lo que falta hoy en día! Hablando se entiende la gente...

- Entonces quieres o no, porque si quieres dímelo, que eso es fácil de conseguir...
- Bueno... no sé... es que igual te digo que sí pero luego voy y me da miedo y digo que no... y no sé...
- Mira LuLu, si tú quieres lo hacemos, pero después de eso yo ya no quiero saber nada más de ti. Serias capaz de hacer eso estando conmigo? Me parece muy feo. Si tu quieres eso yo no quiero nada de ti.
- Ups


Total, que cuando se fue quedamos en que no éramos novios pero sí algo más que amigos, y que además debíamos sernos fieles el uno al otro. Todas estas normas las puso él. Le propuse tener una relación abierta, porque no me fío un pelo de su “fidelidad” (me baso en historias que él mismo me ha contado) y porque... porque en realidad (cuidado que la suelto) yo quiero estar libre para Popins... Y eso que aunque Elsa me dijo el día que volvimos a Luz después de vacaciones de Navidad, que su hermano le había dicho que estaba enamorado de una piba de Barcelona. Para mí ha sido motivo más que suficiente para apartarlo de mi pensamiento consciente definitivamente, porque en parte quiero a las personas (esto me lo dejó caer la última sicóloga como si tal cosa y llevo meses dándole vueltas al tema) según el grado de cariño que me aportan... así que si Popins no me quiere, yo tampoco voy a quererle. Tal vez porque busque al amor más que a la persona. Yo sé que esto es en parte, que el amor no es lo único que busco y que quiero a muchas personas que no me quieren mucho... Ahí estaba Mattia.

Así que yo tenía decidido cortar con Andrea cuando volviese a mi ciudad y le viese, porque no me aportaba casi nada la relación (“sólo” cariño y amor) y por eso de estar libre para el de barcelona.

Continúo más tarde.
 
Ya es por la noche, Amalia llegó
y yo había dejado de llorar. Le pedí disculpas de nuevo, le dije que lo sentía y tal. Ella no estaba enfadada para nada y para mi sorpresa. Me puse a llorar sin querer y me dijo que no había tenido ninguna importancia, que en todo caso, fue cómico. Me abrazó y estuvo muy bien conmigo. Hemos comido juntas. Por la tarde ha subido Pedro con un póster de Klimt que me dijo tenía por su habitación, me lo ha regalado... así que él tampoco se enfadó nada y yo soy una paranóica, catastrofista, exagerada y alarmista.
 
Hablando de todo un poco
y por si así consigo que se me pase la plorera, contaré que ahora tengo trabajo. A principios de diciembre Amalia y yo nos pasemos por unos cuantos pubs de Luz repartiendo nuestros curriculums para trabajar de camareras. A ella la llamaron enseguida de un pub del barrio y se puso a trabajar los sábados. La semana pasada le dijeron que iba a dejar de trabajar una chica, que si ella podía trabajar los viernes y sábados en el lugar de ella, y yo en el de Amalia. Son dos pubs con los mismos dueños, el pub donde Amalia trabaja ahora los sábados no es el mismo donde trabajo yo, pero están al lado, y como el suyo cierra una hora antes, se viene al mío a tomarse unas copas y luego nos vamos juntas a casa o de fiesta.

El viernes fue la primera vez que trabajé sirviendo copas. Estaba bastante asustada, pero la otra camarera, Raquel, me lo explicó todo muy bien y fue sencillo. Trabajo de once y media a cuatro, pero hasta la una y media o dos no suele llegar casi nadie y estamos de charreta. Hay un grupo de gente que siempre viene y Raquel me ha ido contando las peculiaridades, vida y milagros de cada uno. No sabía que fuese tan interesante el trabajo de camarera! Me dijeron que cobraría 35 euros la noche como mínimo. El viernes llegué a casa con 50 (45 que me pagaron y 5 de propinas), ayer sólo me pagaron 40. Para mí es mucho. Tengo que ahorrar porque este verano queremos irnos, Amalia y yo, a trabajar a Ibiza o Formentera. En principio íbamos a ir a Londres, pero resulta más caro y el curso que viene ella se irá de Erasmus a Alemania y necesita ahorrar. A mí me da igual con tal de no quedarme en casa con mis padres.
 
Son las doce y medía de la mañana,
y Amalia todavía no ha llegado. Me he despertado hace más de dos horas, pero hasta hace media no he podido levantarme de la cama. Estoy preocupada porque Amalia debe de estar enfadada conmigo, y por eso no sube. Estoy celosa, porque desde que llegué a Luz, hace dos semanas, pasa cada vez menos tiempo conmigo y más con Pedro, uno de los vecinos del cuarto con el que se acuesta muy de vez en cuando desde Noche Vieja. Ahora está con él. Han pasado la noche juntos. Suelen hacerlo, normalmente en el piso de él. La semana pasada en mi piso. Me molestó, si me molesta normalmente que ella baje a casa de él en vez de estar conmigo charlando hasta las dos de la madrugada como pasaba antes de vacaciones, más aún me molesta que estén aquí y yo no pueda entrar en su habitación para comentarle cualquier cosa. En realidad sí que entré, porque me apetecía entrar y porque estaba celosa, no celosa porque ella estuviera con un chico, celosa porque ella estaba menos tiempo conmigo. Me acerqué a la puerta y no oí nada, toqué, tardaron un poco en contestar, y finalmente me dijeron que pasara. Estaban recostados sobre la cama, a media luz, pero vestidos y enteros. Les comenté algo y me fui. Él se fue después del desayuno. Lo de que tienen sexo no es algo oficial, aunque todo el mundo lo sabe. Ellos se comportan como si no pasase nada y disimulan delante de mí y del compañero de piso de Pedro.

Anoche volvíamos de trabajar (porque ahora trabajo, luego lo cuento) a las cuatro de la mañana, los tres. Él no había salido de fiesta por quedarse con ella esa noche, era evidente. Subíamos las escaleras, pasamos del cuarto y sin pensar lo que iba a decir solté algo parecido a “Ah no!! A mi casa a follar no!! Iros al cuarto que yo no os quiero oír!!”. No me acuerdo bien, pero no quedó en eso, porque enseguida me di cuenta de lo que había dicho e intenté arreglarlo con un toque “cómico” que ni yo entendí: “es que en el cuarto no hay nadie, y en el quinto estoy yo!! Qué más os da?”. Cuando me contestaron, muy incomodados y algo escandalizados, fue para decirme que sólo iban a por el ron y se bajaban (Pedro), que me callara de una vez (Amalia), que qué mal educada (Pedro), y que me estaba comportando como Elsa (Amalia). Pero yo no cerré la boca, porque me sentía muy mal por lo que había hecho y quería justificarme... dije que estaba borracha y algo más antes de desaparecer rápidamente de escena metiendome en el aseo. Cogieron el ron y se bajaron sin despedirse siquiera.

Me sentí fatal y le telefoneé para disculparme. Me dijeron los dos que no pasaba nada, pero yo sé que no es así, que sí que les molestó, es lógico y normal. Ahora Amalia no volverá a confiar en mí, porque soy una bocazas, como Elsa. Pasará más tiempo con Pedro y no me contará sus cosas. Pedro piensa que soy una mal educada, y tiene razón, ahora con qué cara le miro... Ya es la una, Amalia sigue sin venir. He bajado a la panadería y le he comprado una napolitana de chocolate para desayunar, pero igual se queda a comer en el cuarto. Estoy sola en el quinto. Tiene un examen el martes, debería de haber subido muy pronto para ponerse a estudiar, pero no lo ha hecho. No entiendo cómo pude decir aquello anoche. No lo entiendo. La gente se equivoca. Pero es que aquello no fue un error, aquella era la verdadera yo, mala y egoísta. Temo que se hayan dado cuenta. Todo iba bien, por qué tengo que estropear las cosas?

Estoy llorando, y no sé si por que me siento culpable por lo que hice o simplemente porque estoy celosa, Amalia y Pedro están juntos y yo sola. Por qué las cosas cambian? Por qué nunca siento celos de los mis novios y sí de mis amigas? Si el mundo lo hubiese inventado yo, no existirían los hombres y mucho menos los novios. Me jode, me jode, me jode, que siempre tengan que cuando aparece un chico, mis amigas (y yo también claro) le den prioridad. Por muy amiga que sea de alguien y por muy bien que esté a su lado, nunca podré hacer nada si aparece una persona con polla. Yo soy la única amiga de Amalia, porque se ha ido alejando de todas sus demás amigas para sustituirlas por amigos. Ella dice que ellas eran unas “pavas” y que no se divertía con ellas, que eran diferentes. Yo he conocido a sus amigos y, sinceramente, no entiendo qué puede ver en ellos. No saben más que de coches y fútbol, no leen ni van al cine ni hacen nada más que trabajar entre semana y salir de fiesta viernes y sábados a los mismos lugares con la misma gente. Pero son chicos, y ellos se portan bien con ella, porque ella es chica y quieren tirársela. La llevan en coche de aquí para allá, escuchan sus penas, le pagan las copas... Y cuando se quedó sin novio todos, y cuando digo todos es todos, le tiraron cacho y/o se lanzaron a besarla. Eso es amistad? Pedro no es gran cosa, no comparte con Amalia ni la cuarta parte de las cosas que nosotras, pero él es chico y ella le prefiere. Ella nunca ha estado demasiado tiempo sin novio, a lo sumo un mes entre chico y chico desde los dieciséis años. Le he planteado, cuando empezó con el vecino (dos semanas después de dejar a su ex, con el que estuvo casi dos años) que tal vez sienta una necesidad de tener novio, y que no le importa tanto quién es el chico en cuestión como la relación que va a tener con él.

Los chicos sí son amigos entre sí, y aunque aparezca una tía, la amistad entre ellos es lo primero. Las mujeres somos las primeras machistas. Quiero un mundo sin hombres, quiero un mundo dónde la amistad sea más importante que el sexo y dónde el amor (romántico-pasional) no exista. Pero yo misma no paro de pensar siempre en chicos y deseo tener novio. Tal vez lo que quiera es ser la prioridad absoluta e inamovible de alguien, para no sentirme tan sola.

Ya es la una y media y sigo sola en el piso. Ahora ya no quiero que venga Amalia porque me vería llorando y no sabría qué decirle, no entenderá por qué quiero matar a todos los hombres. En realidad, para qué engañarme, sí quiero que venga, para que me vea llorar y sepa que lo siento, que sé que lo hice mal, y explicarle lo que siento, para ver si ella se apiada de mí y deja de acostarse con el vecino. Esta noche he soñado que era por la mañana y Amalia subía y me decía que Pedro no había querido acostarse con ella por la noche, que sólo habían dormido, y que nunca más tendrían sexo juntos.
 
Experiencias sexuales surrealistas
En el blog de Lucía Etxebarría hacen un concurso de experiencias sexuales surrealistas, esta es la mía. En realidad, surrealista, lo que es surrealista, tampoco lo es, la “experiencia”... pero cualquier excusa es buena cuando no quiero ponerme con el AutoCad...

Perdí la virginidad a los 16 años, con Antonio, un chico con el que estuve dos años y al que no quería, ya hablé aquí de él. Entre no muchas otras virtudes, tenía una polla muy grande y gorda, pero yo no lo sabía... como no había visto más... Era tan grande que me costó meses lograr que entrara. Usaba una talla especial de preservativos porque, lo prometo, los comunes no le entraban, y no sabía que no era lo normal, pensaba que tal vez, los de Durex, hacían los preservativos más chicos para que se les suba el autoestima a los tíos. Me acuerdo que podíamos practicar muy pocas posturas, porque su erección era... potentísima, y se le quedaba durísima allá arriba por mucho mucho tiempo... pero yo no sabía que eso no era lo normal. Antonio nunca bebía, así que tampoco sabía lo que el alcohol hacía con los hombres.

Después de dejarle y estar contentísima con la decisión, vino el siguiente tío. No tenía muchas luces, pero era guapo y se llamaba igual que el único chico del que me he enamorado: Antonio, pero no el mismo Antonio del párrafo de arriba, otro anterior... yo y mis paralelismos... Aquí, en el blog, hablé de un tal Víctor del que me enamoré, efectivamente Víctor no es su nombre real, Víctor y Antonio tenían el mismo nombre, el mismo que este tipo.

La cosa es que un fin de semana nos liamos, y el siguiente se vino a la fiesta que hizo Elsa en su casa. Al final de la noche se vino conmigo a una habitación y nos estuvimos masturbando (porque ninguno teníamos preservativo). Primera sorpresa: mi dedo pulgar tocaba a los de enfrente cuando se la agarraba. Segunda sorpresa: no se corría. Fue el alcohol, pero entonces pensé que yo no le excitaba.

La semana siguiente y la siguiente y la siguiente estuvimos quedando. Era verano y no había nadie en mi casa por las noches, mis padres y mi hermano estaban en el apartamento, así que íbamos allí siempre. La segunda vez, ya con preservativo y penetración, tampoco se corrió. Tercera sorpresa: el tamaño importa. Empecé a preocuparme, supongo que no tanto como él. La tercera, la cuarta y las sucesivas, ni siquiera lograba la erección! Yo lo intenté todo, incluso lo hicimos sin preservativo para ver si le excitaba, pero lo único que conseguí fueron unos hongos que ya quisiera para sí mi kéfir. Él no me gustaba, pero continué quedando con él porque mis amigos me recomendaron que no le dejara hasta que se corriera, porque sino iba a traumatizarse de por vida... él tenía sólo 20 años. Pasó algo más de un mes y de repente dejó de llamarme para quedar, yo, evidentemente, no iba a insistir... Supongo que no soportaba no poder...

Para mí todo aquello fue bastante surrealista, especialmente después de Antonio... es como cuando descubres que los padres no lo saben todo, o que la gente muere. Todavía no he vuelto a encontrar una polla como la de Antonio, sigo buscando, tal vez la de Andrea...
 
Anoche salí con Elsa, Danae y Doraemón.
La noche fue bien, aunque yo no cogí “el punto”, hablo de ese punto de alcohol que suelo coger y con el que soy la persona más feliz del mundo y charlo con todos, y beso a todos y amo mi vida. No fue falta de alcohol, estoy segura, porque bebí más de lo que suele ser más que suficiente, me sentía mareada y todo eso, pero sin “el punto”. Me encontré en el botellón al media ciudad que conocía, y sólo saludé a los que me saludaban a pesar de que yo hiciera como que no les veía... Normalmente voy por ahí buscando a conocidos, aunque lo sean de vista, y me pongo a conversar con ellos.

Supongo que había algo que me impidió estar bien, pudo ser Popins, Andrea o mis padres. Popins, tal vez fue él; o que yo me sentía mal por Noche Vieja; porque había estado hablando con él por el Messenger esa tarde; porque cada día le veo más guapo; o porque estoy deprimida todas las vacaciones y no iba a olvidárseme con un par de vasitos de tinto de verano. Quería que la noche acabara, creo que no deseé que empezara... últimamente no me apetece hacer nada. Es como en “Castillos de cartón” de Almudena Grandes que leí el otro día. Uno de los protas comenta que la gente normal, hace las cosas y luego se va cansando, pero que él, empezaba cansado y, a medida que iba haciendo cosas, se animaba y se “descansaba”. Eso debe de ser depresión, pero a mí me pasa, tal vez no en igual medida, pero por las mañanas nunca quiero despertarme, siempre preferiría quedarme en la cama y no afrontarme a la vida. Luego, cuando me levanto, me animo y disfruto con lo que hago. La gente piensa que soy una chica muy alegre, pero es porque no se despiertan a mi lado por las mañanas ni me oyen llorar en mis muchas noches de insomnio. Eso también me pasa en Luz a pesar de que afirme (y lo sigo haciendo) que allí soy feliz.

Estábamos en un pub bailando y se me ocurrió que la noche pasaría antes si me liaba con algún tío... pasaría antes y además me darían cariño, que lo necesito. Pensé en Andrea... el otro día me dijo por el Messenger que le molestaría si saliese con otros chicos. Yo sé que no tengo nada con él. Pensé en Popins también, eso ya me preocupaba más, porque (atención a la barbaridad que voy a soltar) “la LuLu que a Popins le gustaría” no hace esas cosas... y yo quiero parecerme a esa LuLu. Sin querer me auto convenzo de que acabaremos juntos, y me visualizo embarazada de él, con mis manos en mis riñones, sentándome en el sofá de casa de sus padres. Otras veces me digo que no tiene ni pies ni cabeza, que él está en Barcelona y ya me ha dicho que no puede ser, y además está enamorado de Mary. Y que yo quiero acabar con un médico italiano que tenga una casita en La Toscana, con un patio interior muy grande con una parra debajo de la cual pintaré y comeré la pasta que él me cocine.

Al final acabé liándome con un alemán que no tenía ni papa de castellano, bueno un poco sí sabía, pero de “español” ja ja ja, la palabra “castellano” que yo uso tanto, no la conocía. Tenía novia, y se lo había contado antes a Elsa. Se puso a bailar conmigo, pero bailar pegaditos, asegurándose que yo sabía dónde encontrar su pene... Al rato, cuando ya no era normal que no nos estuviésemos comiendo la boca, me dijo que hablara con Elsa para que me explicara algo... pero fue él quien me explicó en inglés que tenía novia y tal. Le dije un “I don’t mind” de lo más natural, sonrió y me besó. Era guapo, imbécil, pero guapo. Al cambiar de pub se fueron, cogía hoy el avión de vuelta a casa. Era amigo de un erasmus, si hubiese sido él el erasmus no me hubiera liado con él, que seguro que conocería a Andrea.

Acabamos en un after. Danae se lió con uno de los amigos alemanes que no se fue a casa con el resto. Él también tenía novia y pocos remordimientos. Doraemón bailaba con un amigo que encontramos al principio de la noche. Elsa se puso muy borracha, pero mucho mucho. Aparecía y desaparecía, se ponía a bailar con cualquier tío, al que luego me endosaba y me agobiaban, me pisaba, me abrazaba y me baboseaba. Lo de la ley antitabaco la gente se lo pasa por el forro, y me molestaba tanto el humo en los ojos que tuve que salirme con un tipo (uno de los que Elsa conoció y me endosó) que me estaba contando que estaba también agobiado con la gente que le daba golpes, el calor y el humo. Resultó ser un bachiller con tendencias bacalas que vivía en el centro de la ciudad y no sabía quién era Willy Toledo. Cuando entramos dentro me dijeron que eran las seis, saqué como pude a Elsa y me la llevé a casa. Por el camino mis padres llamaron, pero ella, sin querer, les colgó el móvil. Al llegar se metió en la habitación de mi hermano (sin querer) de lo borracha que iba, y se fue al cuarto de baño con un jersey pero sin calcetines, ni pantalones, ni bragas. Afortunadamente mis padres no salieron a recibirnos (que despiertos sí estaban, acababan de telefonear) y no vieron el ciego monumental de la buena de Elsa. Hoy me ha pedido disculpas por no haber controlado más.
 
FELIZ 2006 A TODOS!
Ya encontré un propósito que de verdad quiero cumplir: no conectarme al Messenger. Lo paso mal, no sé si lo he contado alguna vez aquí, tal vez sí, pero es que siempre que me conecto y está Popins o Pablo (lo que es bastante frecuente) acabo deprimida porque no me hablan. Se acabó! Para empezar he eliminado a Popins, que entiende poco de ordenadores y pasarán un par de años antes de que descubra la manera de saber si algún contacto le ha eliminado. Lo sé, lo sé, para eliminar a Popins he tenido que conectarme al Messenger... pero no lo volveré a hacer! A no ser que Andrea me de un toque al móvil, porque ese toque quiere decir “LuLu conéctate que estoy en el chat y quiero decirte lo bonitas que son tus manos, lo mucho que me gusta que me hables de arte y que eres la española más guapa que conozco”, y entonces sí, por supuesto que me conectaré.

Como no tenía ningún plan mejor (ni peor), fui al pueblo de Elsa a pasar la Noche Vieja. Su hermano, Popins, iba a irse a un festival de rock el fin de semana y nosotras a cenar con su familia y luego a salir por su pueblo.

Pausa: con vuestro permiso voy a conectarme al Messenger, PEEEERO, sólo mientras escribo... no es conectarme por conectarme para ver si Popins o Pablo me hablan... es conectarme por si... –se nota que miento?- ... por si alguien tiene algo importante que decirme y no tiene mi número de teléfono. No, no hay nadie que tenga nada que decirme, pero me quedo conectada por si luego entra.

Por la mañana fui con Elsa a visitar a María, una amiga común, ex compañera de arquitectura de ambas. Después fuimos a casa de Elsa a comer, y allí estaba también Popins. Yo pensé, sinceramente, que no iba a estar. Nadie me dijo nada porque Elsa pensaba que a mí su hermano no me interesaba (porque no nos interesa... verdad LuLu?). Fue una situación incómoda. Entré, estaba en la cocina, pero hice como si no le hubiese visto. Al rato se acercó a saludar al salón. Durante la comida y el resto de la tarde, estuvo muy seco conmigo, y supongo que él también podría decir lo mismo de mí. Él y su hermana corrieron la San Silvestre de su pueblo, yo me quedé con los amigos de él durante la carrera. Se quedó entre los primeros, lo hizo a posta, lo sé, para recordarme y confirmarme que era bueno en todo.

Andrea se ha conectado, si ya sabía yo que era buena idea eso de mantenerme conectada!

Al final no iba al festival de rock porque su amigo le falló. Cenó con nosotros. Su madre se encaró de poner las tarjetitas con los nombres y me asignó un sitio en medio de sus dos hijos. A la cena vinieron abuelos, tíos, primos, una novia de, y yo. Estoy convencida de que sus padres me vieron la cara que tenía de ser su nuera, pero yo disimulé. Fui yo la primera persona a la que besó para felicitar el 2006.

Andrea dice que soy la chicA (atención al machismo implícito en el cumplido) “más tecnológica” que conoce, que sé usar el ordenador muy bien y todas esas cosas, ha aclarado después. Inserto los cumplidos para ver si de así, de escribirlos y recordarlos, se hacen realidad y me los creo, o sólo me los creo, a quién le importa el mundo real?

Después de la cena nos fuimos los tres al pueblo, Elsa y yo con sus amigas, él por ahí. Yo estaba de bajón 2006, y lo único que quería es que acabara ya la noche, la semana, el mes y el año. Me sentía fracasada por mi relación con Popins esa tarde. La había cagado, seguro que Elsa le contó lo del italiano, y le dijo que ando con él (lo que no es cierto, sólo es un “rollo”). Seguro que ya se dio cuenta de que soy una cría estúpida e inmadura, y que soy fea, y sosa, y engreída y patosa e inmensamente insuficiente para él, tan mayor, tan guapo, tan simpático, tan humilde, tan fuerte e inmensamente autosuficiente para él.

Andrea ha dicho que él siempre dice mentiras cuando una persona no le gusta o no tiene consideración con ella, pero que conmigo no se puede hacer, yo soy especial. “Especial” ha sido la palabra concreta que ha usado, especial. La verdad es que cada vez me fío menos de este chico, pero ya sabéis que no me interesa demasiado.

“Todo lo que ocurre una vez, puede que no ocurra nunca más. Pero todo lo que ocurre dos veces, ocurrirá ciertamente una tercera”, leí hace poco en El Alquimista, de Paulo Coelho, y me lo he creído, porque hay que creer en algo y yo no tengo Dios. Lo de Popins sucedió dos veces, habrá una tercera.

Hablando de todo un poco, no entiendo por qué Paulo Coelho tiene tanto éxito... no os han parecido machistas muchos de sus libros? En ellos (en general) el mundo es sólo de los hombres, ellos viajan, ellos se comunican con DIOS. Por qué esa obsesión con Dios?

Andrea se ha desconectado, tiene ganas de verme y me manda mil besos... todos para mí, que me hacen falta.

Estuvimos bailando y bebiendo gratis en un pub porque Elsa es amiga de las camareras. No bebí mucho, pero como estoy poco acostumbrada a beber y con los nervios no había cenado apenas, me puse borrachísima, más borracha de lo que me he puesto nunca, bueno, no, tanto como con mi profesor de dibujo no, pero casi. Las amigas de mi amiga iban a su bola, nadie me hacía demasiado caso, pero era tan feliz así, bailando sola y borracha. De vez en cuando salía a la calle, a ver si veía pasar a Popins, así me hice amiga del portero, que resultó ser primo de un viejo amigo.

Le pregunté a Elsa que dónde estaba su hermano, se lo preguntaba cada quince minutos o así, ella pensaba que realmente no me gustaba hasta entonces. Le envié un mensaje a Popins preguntándole dónde estaba. Me contestó y fuimos (de las amigas de Elsa sólo quedó una y María, que vino después de las campanadas) a buscarle. A medida que andábamos se me fue pasando la borrachera, y cuando le vi me dio vergüenza y no me abalancé sobre él cómo pensé cuando estaba borracha, ni siquiera le di besitos en el cuello como hice con su hermana poco antes.

Desde entonces y hasta el final de la noche, para desanimarme más con mi propósito, no paré de oír bromitas acerca de Mary, que si mira la “americana” que se había puesto esa noche (refiriéndose a la chaqueta y a la nacionalidad de su ex, por si alguien no conoce la historia) y cosas por el estilo. En esos momentos yo no sabía a dónde mirar, ni qué hacer, y pensé que tirarle cacho era la peor opción, especialmente delante de sus amigos.

Acabamos en el mismo pub de al principio, pero ahora le tenía ahí. Un primo de ellos, que no había ido a la cena, sería por parte de padre, no paró de tirarme cacho durante la última etapa de la noche. Le hice caso un poquito, para ver si le daba celos, pero le di muchos cortes (al primo), para que quedara claro que no quería nada. Eso me faltaba! liarme con el primo! así sí que no lo iba a arreglar... La gente pensó que le intentaba dar celos a Popins, y Elsa fue y le presentó a la camarera del pub, que estaba buenísima por cierto. El primo se puso a tontear ahora con María y yo, que me sentía ridícula, me metí durante diez minutos en el aseo. Pretendía llamar la atención, hacerme la mira-qué-mal-se-ha-puesto-LuLu-vamos-a-cuidarla. Pero nada, volví con una fingida cara de qué-mal-me-encuentro y no me hicieron caso. Después salí a la calle, y me senté en una silla, esperando que Popins saliera a ver que me pasaba, pero nadie se dio cuenta de que estaba fuera. El portero sí, vino con otro hombre fuertote, recogieron mi silla conmigo encima y me entraron dentro de nuevo porque fuera hacía mucho frío. Otra vez dentro y con cara de no-os-habéis-dado-cuenta-de-lo-mal-que-estoy?. No, no lo habían hecho.

Al rato le pedí a Popins que nos fuéramos a casa, y la cosa pareció moverse. Durante el trayecto había pensado darle un beso de buenas noches en la boca, no quería irme a dormir sin que pasase nada, o sin que él supiera que a mí me gustaba. Pero soy una cobarde. Me acerqué a su habitación, que estaba entornada, y le di las buenas noches. Al rato me volví a acercar, él estaba tumbado en la cama, vestido, pero tumbado en la cama. y le di dos besos de buenas noches, él sonrió. Me fui a mi habitación. A él no se le ocurrió hacerme una visita como yo esperaba. Esta mañana cuando me he ido, él estaba durmiendo todavía.

A medio pulmón

A medio pulmón, hay cosas que te debo
Alguna canción, un corte de pelo, un baño de espuma
y echarte más de menos.

Si vuelvo a nacer, te busco sin duda
Detrás de la luna, del amanecer dónde te desnudas
Donde tengo las de perder.

Me quedaron cien, cositas en el tintero
Sobraba papel, camita de versos, mirada de duda
Pronóstico de cáncer en el cenicero.

Y tú te diste cuenta sin mirar atrás
Que todos mis arterias precisan de aire
Que todas las neuronas que vienen del mar
Gustosamente me conceden su baile
Otra vez el significado ha sido equivocado.

Las cosas que nunca te dije
Son las camareras que aliñan la receta
de la madrugada
Que tu buscabas en mis bolsillos y no había nada
Por lo que enfermo y lo que curo
por lo fumo por lo que encarta
tienen la culpa que entre mi ropa
siempre haya bragas

Que siempre voy a ras de cielo
y me acuesto en el techo de la mañana
Que a fin de cuentas
son por las cosas porqué te fuiste
Por las cosas que nunca te dije.

A medio pulmón, hoy duermo en el suelo
La televisión un cuento de nada,
se me escapa el tiempo
yo sigo tejiendo mi tela de araña

Y ya no habrá más "donde estas que no te veo"
ni muertos de miedo
ni estatuas de sal, ni wisky sin hielo
ni gotas de leche que lleguen al techo.

Tú querías oir cosas que nunca te dije
ni pienso decir están de otra forma en cada silencio
en cada muerte que sustento por ti.

Carlos Chaouen