Blogs.ya.com Quitar publicidad
El universo sobre mí
Si descubro que mi alfombra vuela... viajas conmigo?
Acerca de
LuLu soy yo, la que escribe. Hace no mucho leí no me acuerdo dónde, que quien escribe nunca es uno mismo, por mucho que te esfuerces en que así sea. Por lo visto te montas un personaje -como he dicho, lo quieras o no- que se parecerá bastante a tí, pero nunca serás tú, las letras lo alejan de tí. Así que LuLu no soy yo, pero pretende parecerseme...
 
Hoy vuelvo
a querer que se mueran todos los hombres, que nunca hayan existido. El viernes, después de escribir el post, llegó Amalia y estuvimos hablando. No le dije que sentía celos ni nada relacionado con el tema, pero ella intuyó algo y me pidió disculpas por “haber descuidado un poco la relación”. Le dije que no, que qué va... Y no continuamos hablando del tema. De repente me sentí muy bien y entendí que era normal que pasase tiempo con Pedro, que tampoco pasaba tanto y que seguía estando ahí para mí.

Desde entonces hasta anoche estuve bien. Se volvió a ir a dormir a su casa, así que ahora, por la mañana, ella ya no está. Anoche no me podía dormir, pensando en lo sola que estaba en Luz, porque tenía muy pocos amigos y la mayoría se iban el curso que viene. Ahora que Amalia ha encontrado una persona con la que pasar el tiempo, yo debería llenar ese vacío temporal con más gente, pero no conozco a más. Elsa está en Barcelona con su hermanito. No sentía celos desde hacía tantos años... por lo menos cinco o seis, y de repente siento celos hasta de Elsa porque está pasando tiempo con su hermano! Estoy más desequilibrada de lo que pensaba. Al menos esta mañana no lloro.

Como no podía dormirme, telefoneé a Antonio, lo hago desde que empezamos a salir hace más de cuatro años. Su voz me tranquiliza, le oigo hablar y me digo que todo está donde tiene que estar: yo a un lado y él al otro lado de la línea charlando de cualquier cosa durante horas. Pero anoche no me cogió el móvil. Le llamé varias veces. Al final le escribí un mensaje pidiéndole que me llamara, que no podía dormir... y también que si no quería que no, porque tal vez era un poco egoísta por mi parte. Y así lo hizo, no me llamó. Así que llamé a Andrea. Él no es de los de estar dos horas al teléfono como Antonio.. a los cinco minutos ya se estaba despidiendo... Esta noche no me volverá a pasar, esta noche podré dormir, porque viene Andrea y se queda a dormir. Si duermo acompañada no me pasa, nunca tengo insomnio con una persona al lado. Deduzco que todo es miedo a la soledad, deduzco también que si Amalia no anduviese con Pedro, yo no estaría con Andrea.
No