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El universo sobre mí
Si descubro que mi alfombra vuela... viajas conmigo?
Acerca de
LuLu soy yo, la que escribe. Hace no mucho leí no me acuerdo dónde, que quien escribe nunca es uno mismo, por mucho que te esfuerces en que así sea. Por lo visto te montas un personaje -como he dicho, lo quieras o no- que se parecerá bastante a tí, pero nunca serás tú, las letras lo alejan de tí. Así que LuLu no soy yo, pero pretende parecerseme...
 
Por qué me encuentro mal
Volvía ayer en el tren de las 16.20 con mi compañera de piso Amalia. He tenido mucha suerte al encontrarla a ella, porque, creo, de habernos conocido de cualquier otra manera, hubiésemos sido amigas igualmente, buenas amigas. Ahora creo que es algo así como mi mejor amiga. Compartimos tantas cosas! Vivimos juntas y eso nos obliga a pasar mucho tiempo la una con la otra. Pasamos los jueves, viernes y sábados que nos quedamos en Luz (dos de cada tres o tres de cada cuatro) juntas, por las noches vemos juntas un DVD, vamos juntas a tomar algo o salimos de marcha. Yo le aprecio mucho, ella a mí no lo sé, porque tal vez sólo sea porque compartimos piso, y ella, por culpa de su novio, que es ansioso (lee el capítulo del nuevo libro de Lucía Etxebarría que se puede descargar de su página web), tampoco tienes muchas más amigas en la ciudad. La cosa es que entre ella que la tengo en casa (también está la otra compi, Blanca, con la que nos llevamos muy bien también, pero compartimos menos experiencias y formas de pensar -se considera racista y facha-), Azucena en la uni y Elsa a dos calles, estoy genial en Luz, esto me lo habrás oido decir y lo volverás a hacer. Luego también conozco a más gente en la uni, está Rosa que va conmigo a proyectos, y Lola. Además tengo a Andrés, un pesao de cojones, pero que es muy buena gente y me deja DVDs de arquitectura y apuntes; Agustín y Benito que también van con nosotros en proyectos y me echan un cable y me animan cuando el profesor me dice que hasta que no me matricule "no existo"... y es que todavía estoy esperando a que me den las convalidaciones para matricularme de las asignaturas de segundo. Si no te nombro a nadie más es porque no lo hay.

Resumiendo, que soy feliz en mi nuevo micromundo. Ayer se lo iba contando a Amalia en el tren del que te he empezado hablando al comenzar el correo. Me han asignado ya un sicólogo los de ASISA, dos horas en vez de medio año como tardaron la otra vez... Vaya, como avanza la Sanidad (la privada)! Le contaba que ahora tengo sicólogo, pero ya no tengo problemas que contarle... que a ver qué coño me inventaba yo! Porque a mi lo de los sicólogos me va mucho, ya lo sabes, no me gustaría que duraran temporadas, me gustaría tener uno de continuo... a ver si convenzo a este, total, él va cobrando... Ir a las diferentes sicólogas me ha ayudado a madurar muchos aspectos de mi vida. Había pensado que le hablaría de mi fobia a las agujas, o de los problemas que tengo con mi madre, aunque como ahora ya no la veo...

Los problemas vuelven cuando yo vuelvo a mi ciudad. Tampoco yo me lo explico, la ansiedad que me entra, el miedo, las ganas de llorar, la tristeza. No vuelvo casi nunca, pero hace muy poco que me fui. Oficialmente no he dejado aquí ningún problema, no? Al fin y al cabo, Mattia se ha ido a Italia, y en Pablo casi ya no pienso, y todo el resto de gente son personas a las que llamo “amigos” o “conocidos con los que me llevo bien y me alegro de ver”, no? Y no me siento de aquí, me siento más de allí, aunque si lo pienso fríamente... no soy nada de allí...

Allí tengo a Amalia, allí tengo con quien hacerlo todo, allí estoy con gente charlando hasta la una de la madrugada entre semana, me siento siempre acompañada y feliz en casa (eras tú quien decía que le felicidad no se alcanzaba de continuo?). Es posible que encuentre aquel quinto sin ascensor destartalado más “hogar” que en casa de mis padres? Cuando aquí estoy conectada al Messenger hasta las tantas preocupada por si Pablo me habla o no me habla, allí estoy charlando con Amalia y Blanca, y en él es en lo último que pienso. Aunque me vaya a mi habitación a pintar estoy acompañada, porque viene Blanca a hablarme o a estudiar conmigo (dice que le relaja el sonido del lapiz o del pincel), o Amalia a criticar a su novio, o viene de visita Elsa a contarnos su última discusión con su respectivo o su último viaje a Salamanca. Ya no estoy obsesionada con ningún chico, estoy algo obsesionada con encontrar novio, eso sí, pero es que no me gusta ninguno, y es la primera vez en toda mi vida yo creo que me siento así... Estoy olvidándome de Pablo sin sustituirlo por ningún chico. Ha sido un proceso lento, verdad? Siempre me olvido de Mattia, en él pensé la semana pasada o la anterior y estuve llorando un poco con Elsa. Aquí, si me entraban ganas de llorar, me encerraba en mi cuarto para que nadie me viera, y luego te escribía contándotelo, aquí voy al salón y se lo suelto a Blanca, y luego voy a casa de Elsa y le lloro a ella (con la que hay más confianza) hasta quedarme seca. Y se me pasa, y no vuelvo a pensar en Mattia, como máximo me vuelvo a cagar (con ganas, muchas ganas) en la madre que le parió, porque abro mi correo y no tengo ningún e-mail suyo desde hace mes y medio, y eso que le llamé por teléfono (el día de la plorera) para felicitarle su cumpleaños.

Ayer llamé a María, para ver si quedábamos y charlábamos un rato, y me estuvo contando lo genial que estaba ahora en la carrera, que le gustaba tanto la arquitectura... que la asignatura de proyectos es genial y que en su (mi ex) escuela era todo más libre y más artístico que en el resto (incluyendo la mía de ahora) porque a ellos les enseñaban a pensar, que para aprender a hacer cosas reales ya tendrán tiempo cuando trabajen... Y que no dormía de tanto trabajo que tenía que hacer... Me sentí muy mal, porque tal vez yo debería haberme quedado, porque arquitectura aquí es más difícil pero se supone que se aprende más y luego serán mejores arquitectos, y tendrán más y mejor trabajo que yo. Es que yo no hago casi nada, me exigen muy poquito en Luz. Yo trabajo todo lo que debería, me va muy bien en todas las asignaturas en serio, pero piden tan poco...

Me quiero ir a Luz, no sé de qué huyo, pero quiero huir. Estoy en el Messenger, ni Pablo ni Popins me han hablado, y sí que estaban a pesar de lo de “ausente” (lo sé por el amsn). Yo sí que le he hablado a Popins, y no puedo mal pensar porque seguro que no lo ha hecho por no querer hablarme, cómo iba él a hacer algo así! Con lo bueno que és! (nótese la ironía). Voy a prohibirme entrar al Messenger (después de hoy ;)).

Fue divertido el otro día, estaba con Amalia jugando a las cartas, a uno de esos juegos que haces para saber a qué chico gustar, o con cual saldrás... Esos juegos que haces cuando tienes doce años, pero a los veinte. Consistía en asignar a cada rey de la baraja, un chico que te gusta. Llegó Elsa, y mientras estaba haciéndomelo va y suela:
-No estarà mon germà (entre els reis), veritat? (No estará mi hermano (entre los reyes), verdad?)
-No... clar que no Elsa, per supost que no... si no m’agrada.... (No... claro que no Elsa, por supuesto que no... si no me gusta...)

Y claro, Amalia empezó a reirse... Así y todo creo que Elsa no lo pilló.
 
Comentario:
Jo...no sabes cuanto me alegra, saber que estas bien, y que disfrutas de la universidad, de tus amigos,de todo Lulu, es lo que te hacia falta y te lo merecias ya!

Un bikiño muy fuerte y disfruta de tu fin de semana con muchas ganas!biko azul

p.d. dentro de algunos meses volveré a camboar de residencia...y ahora a la que le tiemblan las piernas es a mi! ;)
No