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EL VIAJE INICIÁTICO
cine con personalidad
Acerca de
Hola!!!! I´m María, estudio cine, me gusta el cine... pero no tengo claro a qué me quiero dedicar. Hasta que lo decida... ¡Hablemos!!
Eres el viajero...
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La cosa va de pares
Cuatro historias, ocho protagonistas, dos países, dos actrices principales con sus dos pares de...
Sí, siento decir eso en el inicio, pero es cierto. Hablo de Manuale d'amore 2, una comedia interpretada por las exuberantes Monica Bellucci y Elsa Pataky y sus respectivas glándulas mamarias ya que es esto lo único que te llama la atención de la película.


La presunta comedia se sitúa en Italia, en nuestros días y cuenta cuatro historias, conectadas a través de un programa radiofónico, sobre el amor. Hasta aquí ni bien ni mal, pero en cuanto ves la primera historia y, sobre todo, su final (algo que se podría definir como un intento fallido de escena de amor que se convierte en una secuencia seudo-porno, mitad Instinto básico, mitad película del Canal 7), sabes que no hay mucho más que ver.


Pero, sin duda alguna, la tercera escena es la que te lleva literalmente a levantarte de la butaca y decidir que tu tiempo es demasiado valioso como para desperdiciarlo de esa manera. En este caso el amor es entre dos hombres que desean venir a España (país que se muestra como un paraíso de las libertades) para casarse. Hasta aquí todo perfecto ya que podríamos interpretar esta historia como una reivindicación del matrimonio gay en Italia y, por lo tanto como una crítica social arriesgada. Pero la constante utilización de chistes fáciles y la creación de dos personajes estereotipados hasta decir basta, hacen que te replantees si existe ese espíritu crítico o por lo contrario nos encontramos con una peli de Pajares y Esteso a la italiana y en el s XXI (lo que es, por otro lado bastante triste).


No puedo contar más, porque me salí de la sala. Tengo que decir que los topicazos de esta historia resultan ofensivos para un espectador que está harto de ver estereotipos de gays ya que parece un paso atrás encubierto en un aparente paso hacia delante. Ni hace gracia, ni cuenta nada nuevo, ni tiene el más mímino aliciente formal... una absoluta pérdida de tiempo.
 
Y, al final, cayeron...
Claro que cayeron, y además del todo. La verdad es que las expectativas no eran muy altas, pero se derrumbaron del techo al suelo igual que el acontecimiento al que hace referencia. Hablo, como algunos igual ya se han imaginado de World Trade Center (es petición popular, no mala leche).


Tengo que comenzar diciendo que no esperaba mucho. A pesar de que la firma de Oliver Stone podría haber supuesto un pequeño aliciente para acudir a ver la susodicha cinta, el argumento y el discurso del film parecían demasiado obvios ya que la cercanía temporal con los acontecimientos no permite muchas maniobras.


Pero entre todo lo imaginable, eligió lo peor. Una película en la que lo único bueno es lo que no se muestra: la caída de las torres. Aunque quizás esto también era de sentido común ya que es imposible, tanto moral como cinematográficamente, reproducir la imagen más vista y trascendente de los últimos años. En primer lugar, hubiera resultado una ofensa para la sociedad americana imitar esa imagen y en segundo lugar no hubiera resultado verosímil ya que, tal y como se demostró el 11 de septiembre, la realidad supera a la ficción.


Pero lamentablemente no encuentro más aspectos positivos que destacar de esta insoportable y lamentable pérdida de tiempo. De hecho, ni si quiera sabría contextualizarla en un género cinematográfico, pero no porque la película sea un punto de inflexión en la historia de la hibridación de géneros, sino porque a mi gusto, el término drama (que es lo que pretende ser) no concuerda con la imagen de Jesucristo haciendo un anuncio encubierto para Bezolla. Y a pesar de todo, hay que agradecer esa secuencia ya que rompe con más de media hora construida a base un penoso esquema de plano/contraplano en el que la previsión de los diálogos sólo es superada por el final de la película.


Lo que podría haber sido un interesante análisis del suceso más importante de las últimas décadas se queda en nada. Ni si quiera se puede leer en la película una visión crítica hacia las posteriores decisiones beligerantes del gobierno norteamericano, ya que aunque existe un personaje que a priori parece caricaturizar el rancio espíritu patriótico de la susodicha nación (como os podréis imaginar me refiero al Marine), esa “caricatura” es contrarrestada por la función actancial que desempeña: es el héroe.


Me hubiera encantado poder plasmar aquí el gran cabreo con el que salí de la sala del Kursaal (porque encima la película se presento en San Sebastián), pero creo que con el paso de los meses se ha diluido. Creo que es imposible obtener algún tipo satisfacción viendo esta película pero aun así hago un llamamiento: si alguien lo sabe, que me lo cuente.
 
Apocalipto, el fin del buen gusto
Hola a todos.
Cómo ya dije en el post anterior he vuelto, pero esta vez voy a ser menos complaciente que en la temporada anterior y vengo dispuesta a dar caña. Por eso empiezo con la segunda peor película que he tenido la posibilidad de ver en esta temporada (la primera fue World Trade Center, que la vi en el Festivakl de cine de San Sebastián y... en fin, no hay palabras).apocalypto


Dado el título del post habréis adivinado que hablo del último film de Gibson. Este que te venden como una película sobre el fin de una de las grandes civilizaciones y bla bla bla... pues no. Es simplemente un pretexto para hacer dos cosas que a Gibson le encantan: poner sangre en la pantalla y justificar la religión católica. Os cuento.


La historia se podría contar en un cortometraje ya que mucho no tiene, pero se dilata hasta dos horas y media por el exceso de acción injustificado en la narración, pero justado en el pensamiento cinematográfico de su director. Conclusión: que vaya a un psicólogo, que eso en un futuro puede degenerar en algún tipo de psicosis asesina.


En cuanto a la puesta en escena es muy espectacular (un buen presupuesto es lo que tiene). Rodada en lengua maya (algo poco pretencioso), Gibson y su equipo nos llevan hasta lo alto de las pirámides mayas con una gran potencia visual que decae en los momentos en los que, desconozco el motivo, la textura de la fotografía cambia hasta algo parecido al documental (no se si con esto quiere catalogar a su película de realista) pero que a mi me recordó a La selva de los famosos versión gore.

Y en cuanto a la justificación de la religión... Primero advierto: quién no haya visto la película y tenga algún interés en pasar un mal rato que no siga leyendo (aunque es bastante obvio lo que va a ocurrir si se conoce un poco la historia de los que ocurrió entre ese continente y esta nuestra patria). En uno de los últimos planos, cuando los ideales familiares del director se han conseguido, aparecen los conquistadores españoles. Simbolizan el fin de una era, no? Eso es lo que a todos nos han enseñado en el cole y parece que su director lo tiene bien aprendido ya que en ese bonito plano, con la Pinta, la Niña y la Santa María de fondo, aparece una barquita en la que justo en el centro del plano hay un cura con un gran crucifijo. ¿Justificación de la masacre que hicieron los conquistadores sobre los pueblos indígenas a través de la violencia previamente mostrada? Yo creo que sí.

Gibson primero hizo la pasión y ahora ha hecho el Apocalipsis en el que la ira de Dios recae sobre los humanos por su mal comportamiento. Habrá que esperar a que nos haga el génesis para completar la trilogía!!
 
HE VUELTO!!!
No creo que nadie se dedique a leer un blog que lleva casi un año inactivo, pero voy a trtar de recuperar la audiencia. Tengo primero que disculparme, pues mi ausencia, o más bien abandono del blog, se ha debido a la colonización sufrida por el spam (espero que ya no se acuerden de mi).
Una vez dicho esto volveré a retomar mis pequeñas críticas sobre el be happypanorama actual, y no tan actual, del mundo del celuloide (que por cierto, según el último informe sobre el calentamiento del planeta, es la industria que más contamina).

Antes también de seguir, me disculpo por el abandono momentaneo del diseño de los post, ya que se me ha olvidado lo poco que sabía y tengo que recuperar mis conocimientos.

En fin, sin más demora vuelve ¡EL VIAJE INICIÁTICO!!!!
 
Demasiadas cosas que decir
Hola a todos!!

Ya sé que prometí volver después de los exámenes, y aunque ha pasado algo más de tiempo, he vuelto (como Almodóvar). El problema es que en estas semanas han pasado demasiadas cosas de las que me gustaría hablar, pero tampoco quiero hacer un post demasiado largo, de esos que nunca se terminan de leer. Así que... estoy en un dilema. Bueno, yo escribo y ya se verá lo que sale.


En primer lugar quiero mostrar mi indignación por la vencedora de los Oscar de este año, Crash. Me contaron que el otro día hacían una parodia en Días de cine en la que se preguntaban ¿porqué si Brockeback ganó director, guión y música y además sus dos actores estaban nominados... Crash ganó a mejor película? Y es que nadie lo entiende ya que no cuenta nada nuevo. Lo único interesante es la forma de contarlo, la narración. Es una película coral de historias entrelazadas; pero cualquiera que haya visto Magnolia sabrá que hay formas mucho mejores de hacerlo. Es una película con un discurso que no añade nada nuevo, en la que la evolución de los personajes es completamente predecible y que, para colmo, tiene algunos tintes melodramáticos bastante omitibles (y si no que alguien me diga que la ciada de la Bullock por las escaleras a cámara lenta y con esa música añade algo a la película o es puro sentimentalismo que va en contra del resto de la película). Nada que ver con dos grandes películas que competían con esta como Brokeback Mountain o Good night and good luck, en las que todos los elementos de guión, puesta en escena e interpretación caminan en la misma dirección.


Bueno, como veréis ya he ido a ver algunas de las películas de la lista. Brokeback, Good night and good luck, Crash, Manderlay… Esta si que me interesa comentarla porque aunque hace casi un mes que la vi, todavía no la ha visto ningún amigo, por lo que no he podido discutir sobre ella. La puesta en escena es como en Dogville, la historia es opuesta, pero ¿el discurso? Es el de Dogville o por el contrario es contrario. ¿Se posiciona frente a la esclavitud Von Trier con la segunda peli de esta trilogía, o por el contrario hace una gran metáfora sobre la especie humana en la que todo se acaba relativizando y por un lado, para conseguir un fin no importan los medios y por otro, el ostentar una posición social conlleva unos determinados roles que se asumen y que facilitan la vida, aunque estos roles sean denigrantes para el ser humano?. No sé. Desde luego que es una película incomoda de ver por su discurso, ya que en un principio el espectador se identifica con la protagonista dada su buena acción, pero que, según van pasando los minutos, ese buen fin se llena de medidas poco democráticas y.. ¿qué pasa entonces?, ¿con quién nos identificamos?, ¿de que lado estamos? Pero por si esto fuera poco... ¿dónde está el espectador al final?. Sin tratar de plantear soluciones maniqueas, ¿quiénes son los “buenos” y quienes los “malos”?...
Como veréis mi post es ambiguo, pero es que no quiero desvelar la película a nadie porque creo que hay que verla.

Bueno, esto se ha alargado demasiado. Espero debate. Un besín a todos y Good night and good luck!