Saló
1975. Pier Paolo Pasolini muere asesinado por una brutal paliza en la localidad de Ostia, cerca de Roma, por causas que a día de hoy todavía se discuten. Acababa de terminar de rodar su última película, Saló o los 120 días de Sodoma.
Hay diferentes versiones sobre el porqué de la muerte del cineasta.
Lo que está claro es la animadversión que despertaba hacía algunos de los sectores más tradicionalistas y conservadores de la sociedad, debido a la dura crítica que suponían sus películas.
Yo quiero hablar precisamente de esta última película que, para algunos, es la causa de la muerte del director. Saló o los 120 días de Sodoma es un drama basado en uno de los relatos del Marqués de Sade y situado en la Italia fascista. Es un relato que trata de explicar el pensamiento fascista que causó la Segunda Guerra Mundial pero de una forma ligeramente diferente. En Saló no hay ni tanques ni barricadas. No hay desembarco de Normandía ni batalla de París. Lo único que hay es una casa en la que cuatro perturbados fascistas abusan de todas las formas posibles de 18 muchachos a los que secuestran para hacer realidad todas sus fantasías sexuales.
Es un relato duro, explícito e incomodo de ver. Pero es por encima de todo una película que te hace reflexionar sobre la condición humana, un film capaz de poner lo peor del hombre en la pantalla. Saló se divide en cuatro partes. La primera se corresponde a una pequeña ,
introducción en la que el espectador se pone en situación frente a lo que va a suceder en el resto de la película. Después tres círculos completan la obra. Cada uno de estos círculos se corresponde con un paso más en la degeneración humana, cada una de estas partes es peor que la anterior, simbolizando así que tal y como decía Hobbes "el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente".
Saló es una película que hay que ver. Es preferible verla solo para poder empatizar más con los personajes y sentir con ellos la soledad a la que están expuestos en medio de esa barbarie, pero igualmente hay que verla. Eso sí, si me permitís un consejo, vedla con el estómago vacío.
Hay diferentes versiones sobre el porqué de la muerte del cineasta.
Lo que está claro es la animadversión que despertaba hacía algunos de los sectores más tradicionalistas y conservadores de la sociedad, debido a la dura crítica que suponían sus películas.Yo quiero hablar precisamente de esta última película que, para algunos, es la causa de la muerte del director. Saló o los 120 días de Sodoma es un drama basado en uno de los relatos del Marqués de Sade y situado en la Italia fascista. Es un relato que trata de explicar el pensamiento fascista que causó la Segunda Guerra Mundial pero de una forma ligeramente diferente. En Saló no hay ni tanques ni barricadas. No hay desembarco de Normandía ni batalla de París. Lo único que hay es una casa en la que cuatro perturbados fascistas abusan de todas las formas posibles de 18 muchachos a los que secuestran para hacer realidad todas sus fantasías sexuales.
Es un relato duro, explícito e incomodo de ver. Pero es por encima de todo una película que te hace reflexionar sobre la condición humana, un film capaz de poner lo peor del hombre en la pantalla. Saló se divide en cuatro partes. La primera se corresponde a una pequeña ,
introducción en la que el espectador se pone en situación frente a lo que va a suceder en el resto de la película. Después tres círculos completan la obra. Cada uno de estos círculos se corresponde con un paso más en la degeneración humana, cada una de estas partes es peor que la anterior, simbolizando así que tal y como decía Hobbes "el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente". Saló es una película que hay que ver. Es preferible verla solo para poder empatizar más con los personajes y sentir con ellos la soledad a la que están expuestos en medio de esa barbarie, pero igualmente hay que verla. Eso sí, si me permitís un consejo, vedla con el estómago vacío.
Lagrimas de dolor
En días como hoy ni el cine es un vehículo de escape. Guadalajara arde. Mi tierra arde. El Alto Tajo, uno de los lugares que más quiero, se consume entre las llamas de la imprudencia. ¿Porqué la gente se cree dueña del mundo?. ¿ Porqué todo el mundo piensa que el campo es suyo y que por lo tanto puede hacer lo que le dé la gana?
Basta ya. Si queremos destruirnos a nosotros mismos, hagámoslo, pero la naturaleza no tiene la culpa. Más de 8000 hectáreas quemadas, 11 muertos y 3 desaparecidos del retén de Cogolludo y 4 pueblos desalojados por una barbacoa. ¿Son realmente tan importantes las pancetas y los chorizos como para arriesgarnos a algo así? Sinceramente, creo que no.
Es difícil seguir hablando ante la ascensión del infierno al paraíso. Igual si esto ocurre es porque el paraíso está lleno de demonios.
Basta ya. Si queremos destruirnos a nosotros mismos, hagámoslo, pero la naturaleza no tiene la culpa. Más de 8000 hectáreas quemadas, 11 muertos y 3 desaparecidos del retén de Cogolludo y 4 pueblos desalojados por una barbacoa. ¿Son realmente tan importantes las pancetas y los chorizos como para arriesgarnos a algo así? Sinceramente, creo que no.
Es difícil seguir hablando ante la ascensión del infierno al paraíso. Igual si esto ocurre es porque el paraíso está lleno de demonios.
Un año Burtoniano 

Sí, sí, sí.... todavía estoy emocionada por la noticia... En primer lugar tengo que darte las gracias Colin Mck por tu comentario del post anterior en el que me has descubierto la próxima peli de Burton!!!
Hoy, día del preestreno de Charlie y la fábrica de chocolate en EEUU, porque recordemos que en España no se estrena hasta el 12 de agosto (ya queda menos!!!),
he descubierto que este otoño va a ser menos traumático y gris, ya que el 28 de Octubre llega a nuestros cines The Corpse Bride, una nueva película de animación al estilo Pesadilla en la que Danny Elfman vuelve a dar el Do de pecho y Jhonny Deep le da la voz al protagonista masculino.
El largo de animación es una historia de amor. Trasladando de nuevo al espectador a ese escenario oscuro y misterioso que tanto le gusta a Burton, relata una historia situada en un pueblecito europeo en plena época Victoriana en la que Víctor (Jhonny Deep) se enamora de una Corpse Bride (novia cadáver) que aspira a salir de la tierra de los muertos, donde ha vivido siempre, y disfrutar una nueva "vida" en el mundo de los vivos.
En la web existen varios trailers. En la página oficial hay uno y en este
enlace podéis ver otro. Si pincháis veréis que la película tiene una pinta excelente, a caballo entre Pesadilla antes de navidad y Eduardo manostijeras
Si queréis más datos sobre esta nueva peli, os recomiendo dos páginas, el Tim Burton´s Collective y el Tim Burton´s Town
Hoy, día del preestreno de Charlie y la fábrica de chocolate en EEUU, porque recordemos que en España no se estrena hasta el 12 de agosto (ya queda menos!!!),
he descubierto que este otoño va a ser menos traumático y gris, ya que el 28 de Octubre llega a nuestros cines The Corpse Bride, una nueva película de animación al estilo Pesadilla en la que Danny Elfman vuelve a dar el Do de pecho y Jhonny Deep le da la voz al protagonista masculino. El largo de animación es una historia de amor. Trasladando de nuevo al espectador a ese escenario oscuro y misterioso que tanto le gusta a Burton, relata una historia situada en un pueblecito europeo en plena época Victoriana en la que Víctor (Jhonny Deep) se enamora de una Corpse Bride (novia cadáver) que aspira a salir de la tierra de los muertos, donde ha vivido siempre, y disfrutar una nueva "vida" en el mundo de los vivos.
En la web existen varios trailers. En la página oficial hay uno y en este
enlace podéis ver otro. Si pincháis veréis que la película tiene una pinta excelente, a caballo entre Pesadilla antes de navidad y Eduardo manostijerasSi queréis más datos sobre esta nueva peli, os recomiendo dos páginas, el Tim Burton´s Collective y el Tim Burton´s Town
Reflexiones nocturnas
Perdón por el abandono veraniego; pero es que, tras los exámenes, necesitaba desconectar un poco de todo. Aunque, como podéis suponer, mi forma de desconectar está muy relacionada con sentarme en el sillón a ver una buena peli. La gracia reside en que entre mis particularidades, prefiero que la peli no me resulte desconocida; osea, que lo que me gusta es volver a ver algo que sé a priori que me va a gustar.
Bueno, pues eso es lo que he hecho esta dos ultimas tardes. Ayer la elegida fue Big Fish y hoy la elegida ha sido Dogville. Ya sé que ambas ya han tenido un pequeño hueco en el blog, pero en este caso no me apetece hablar de ellas como obras fílmicas, sino como grandes reflexiones sobre la sociedad actual.
Son dos películas que contrastan; es más, me atrevería a decir que en la forma son antagónicas. El mundo de Burton es colorista, fantástico, incluso recargado. El de Trier es todo lo contrario: frío, oscuro, deshumanizado, Beckettiano, distante. Con el Pez Gordo todo nos parece fácil, todo fluye como ese gran río que conduce la película. Mientras con el pueblo de los perros todo es mucho más arisco como las montañas que lo rodean.
Pero, al fin y al cabo, ambos son dos cuentos, dos fábulas que nos retratan a la perfección la condición humana desde dos perspectivas diferentes. En una la vida real se abandona y desvanece eligiendo el sendero de la fantasía y la imaginación, que es el único capaz de convertir lo miserable en portentoso y lo mediocre en destacable. En la otra la crudeza de la situación hace que sus propias víctimas olviden sus sueños y sus principios en un afán de supervivencia darwiniano.
Pero en ambas, como en los cuentos, al final nada es lo que parece: los lobos pasan a ser ovejas y la mentira es la mayor verdad.
El mundo no es como es, es tal y como lo percibimos, con nuestros deseos, anhelos, sueños, miedos, frustraciones y desgracias. Esas variables impredecibles lo convierten en un mundo mágico y real al mismo tiempo; en un mundo en el que todo se relativiza y las verdades absolutas no existen y en el que los principios y pilares más sólidos de la vida se pueden convertir en arena con un giro del destino.
Bueno, pues eso es lo que he hecho esta dos ultimas tardes. Ayer la elegida fue Big Fish y hoy la elegida ha sido Dogville. Ya sé que ambas ya han tenido un pequeño hueco en el blog, pero en este caso no me apetece hablar de ellas como obras fílmicas, sino como grandes reflexiones sobre la sociedad actual.

Son dos películas que contrastan; es más, me atrevería a decir que en la forma son antagónicas. El mundo de Burton es colorista, fantástico, incluso recargado. El de Trier es todo lo contrario: frío, oscuro, deshumanizado, Beckettiano, distante. Con el Pez Gordo todo nos parece fácil, todo fluye como ese gran río que conduce la película. Mientras con el pueblo de los perros todo es mucho más arisco como las montañas que lo rodean.
Pero, al fin y al cabo, ambos son dos cuentos, dos fábulas que nos retratan a la perfección la condición humana desde dos perspectivas diferentes. En una la vida real se abandona y desvanece eligiendo el sendero de la fantasía y la imaginación, que es el único capaz de convertir lo miserable en portentoso y lo mediocre en destacable. En la otra la crudeza de la situación hace que sus propias víctimas olviden sus sueños y sus principios en un afán de supervivencia darwiniano.
Pero en ambas, como en los cuentos, al final nada es lo que parece: los lobos pasan a ser ovejas y la mentira es la mayor verdad.El mundo no es como es, es tal y como lo percibimos, con nuestros deseos, anhelos, sueños, miedos, frustraciones y desgracias. Esas variables impredecibles lo convierten en un mundo mágico y real al mismo tiempo; en un mundo en el que todo se relativiza y las verdades absolutas no existen y en el que los principios y pilares más sólidos de la vida se pueden convertir en arena con un giro del destino.
Maratón de los cuentos
Festival de Ortigueira
FESCIGU
Danzas sin fronteras
Osos Amorosos
Genialidades
No_todo_es_tan_fácil
Dream with me 2001
Si_yo_tuviera_tu_edad
Rastreando
Desarraigo