Perdón por tardar tanto en seguir con esta aventura cibernética. Es que el verano.... pues eso, que es verano!
Ya sé que prometí comentar esta película tras su estreno; pero es que hasta hoy no me he podido sentar gustosamente ante la pantalla de mi ordenador para escribir estas líneas.
La verdad es que todo lo que pueda decir de esta peli es poco, ya que la he disfrutado
increíblemente durante todo el mes de agosto, desde que la vi el sábado del estreno,(Willy Wonka, Willy Wonka!!!)
Es difícil hablar de Charlie and the chocolate factory sin caer en tópicos referentes al estilo de su creador. La verdad es que si miramos la película desde el punto de vista de un teórico de la comunicación y desde un punto de vista filosófico-histórico... (que pedante soy, ehh!!!) que no, que es broma!, me niego a analizar esta peli como si estuviera en un examen, aunque no voy a poder evitar citar la utilización del pastiche para homenajear al gran Stanley Kubrick (porque supongo que todo el mundo se dio cuenta del HOMENAJE a 2001, Una odisea en el espacio).
De nuevo Burton nos presenta un cuento de niños que sólo se puede
entender del todo desde una perspectiva adulta. Una película llena de gags cómicos que critican lo peor de la sociedad actual parodiados de forma muy sutil a través de lo que, irónicamente, la sociedad tiende a catalogar de inocente: los niños. Déspotas, envidiosos, creídos, avariciosos, trepas... hay que reconocer las futuras generaciones no salen muy bien paradas; aunque claro las pasadas tampoco ya que al fin y al cabo, cada uno recoge lo que siembra...
Charlie y la fábrica de chocolate es, por encima de todo, una película sensorial. Se ve, se oye, se saborea y casi se puede tocar, ya que la plasticidad de su puesta en escena consigue que cerrando los ojos, te puedas teletransportar al interior de la fábrica como si hubieras utilizado la extraña maquinita reductora, y puedas ser uno más de los afortunados personajes con la chocolatina premiada.
Y que decir de las piezas musicales!!!! Je, je... os tengo que decir que mis amigos me odian porque llevo todo el mes cantando: Willy Wonka, Willy Wonka!!!, jejeje....¡¡Por cierto!!, si quereis disfrutar de la BSO original en internet pinchad aquí
...
Además, si el chocolate es el sustitutivo del sexo... a quien queréis engañar, todo el mundo está desando volver a verla!!!!
Ya sé que prometí comentar esta película tras su estreno; pero es que hasta hoy no me he podido sentar gustosamente ante la pantalla de mi ordenador para escribir estas líneas.
La verdad es que todo lo que pueda decir de esta peli es poco, ya que la he disfrutado
increíblemente durante todo el mes de agosto, desde que la vi el sábado del estreno,(Willy Wonka, Willy Wonka!!!)Es difícil hablar de Charlie and the chocolate factory sin caer en tópicos referentes al estilo de su creador. La verdad es que si miramos la película desde el punto de vista de un teórico de la comunicación y desde un punto de vista filosófico-histórico... (que pedante soy, ehh!!!) que no, que es broma!, me niego a analizar esta peli como si estuviera en un examen, aunque no voy a poder evitar citar la utilización del pastiche para homenajear al gran Stanley Kubrick (porque supongo que todo el mundo se dio cuenta del HOMENAJE a 2001, Una odisea en el espacio).
De nuevo Burton nos presenta un cuento de niños que sólo se puede
entender del todo desde una perspectiva adulta. Una película llena de gags cómicos que critican lo peor de la sociedad actual parodiados de forma muy sutil a través de lo que, irónicamente, la sociedad tiende a catalogar de inocente: los niños. Déspotas, envidiosos, creídos, avariciosos, trepas... hay que reconocer las futuras generaciones no salen muy bien paradas; aunque claro las pasadas tampoco ya que al fin y al cabo, cada uno recoge lo que siembra...Charlie y la fábrica de chocolate es, por encima de todo, una película sensorial. Se ve, se oye, se saborea y casi se puede tocar, ya que la plasticidad de su puesta en escena consigue que cerrando los ojos, te puedas teletransportar al interior de la fábrica como si hubieras utilizado la extraña maquinita reductora, y puedas ser uno más de los afortunados personajes con la chocolatina premiada.
Y que decir de las piezas musicales!!!! Je, je... os tengo que decir que mis amigos me odian porque llevo todo el mes cantando: Willy Wonka, Willy Wonka!!!, jejeje....¡¡Por cierto!!, si quereis disfrutar de la BSO original en internet pinchad aquí
... Además, si el chocolate es el sustitutivo del sexo... a quien queréis engañar, todo el mundo está desando volver a verla!!!!






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