Solicitando un crédito.
Cuando mi necesidad es inversamente proporcional a mis deseos, comprendo que hay cosas debo recordar y/o situaciones que es mejor no olvidar ...Antes de que el gurú de turno, me suelte el célebre: "te lo dije"


¡Ahora sí!
No sólo porque es un buen momento, ni por el efecto que tengan algunas palabras.
No sólo porque alguna tecla sigue sin funcionar, y algún dispositivo aún no se ha diseñado.
Tal vez por una extraña tendencia masoquista, que me obliga a hacer ciertas cosas.
Tal vez por un sucedáneo de rencor, que no es más que decepción.
Tal vez, por la falta de sentido de la oportunidad.

Puede ser que ciertas cosas sigan sin llenarme, pero el exceso de esas mismas cosas, llegan a agobiarme demasiado.
No sólo porque alguna tecla sigue sin funcionar, y algún dispositivo aún no se ha diseñado.
Tal vez por una extraña tendencia masoquista, que me obliga a hacer ciertas cosas.
Tal vez por un sucedáneo de rencor, que no es más que decepción.
Tal vez, por la falta de sentido de la oportunidad.

Puede ser que ciertas cosas sigan sin llenarme, pero el exceso de esas mismas cosas, llegan a agobiarme demasiado.
“¿A que parezco más joven?”
Hace varios días, asistí a una reunión de las que llamo “homo”, porque o sólo van hombres o sólo van mujeres. En este último caso, la mayoría de las veces a descoser a los tipos, y alguna que otra, a demostrar su presunta (mientras no se demuestre lo contrario) superioridad sobre las otras. Ya sabemos que en este aspecto, los hombres son más fieles…o así me parece.
A mi, realmente no me gustan esas reuniones, y mucho menos si el motivo principal es el reencuentro, donde inevitablemente se acaban mostrando, cual estrato bancario, los movimientos de tu vida, como si hiciera falta la aprobación del resto de la “logia”.
Yo, a pesar de ser tímida, me gusta mucho hablar, incluso de cualquier cosa, pero como creo haber dicho en una ocasión, no tomo un micro, pido atención de todos los presentes, y comienzo a detallar mis asuntos personales, y mucho menos mis actividades íntimas en público ( aunque parezca incoherente cuando lo hago aquí), en plan: “ A mi me gusta que me follen (hagan el amor para los más sensibles) en esta o aquella posición, se la como de esta manera, y en la decimosexta penetración grito y le dijo esto, esto y esto…, y hago tal cosa con su semen” Todo por supuesto, perfectamente pormenorizado.
Pues bien, este tipo de detallados alardes públicos, y no sólo por el “dime de que presumes….”, a mi no me van, no los practico, y a decir verdad, tampoco disfruto mucho siendo oyente. No porque me de vergüenza ajena (que alguna vez ha ocurrido, pero por otras razones), sino porque existe otra persona involucrada, que merece cierto respeto, no creo que eso sea de interés colectivo, y sobretodo porque si deseo que alguien específico sepa como quiero que se comporte en la cama, y como deseo que me haga el sexo oral, ya pueden estar seguros que se lo diré directamente, y le hago un mapa…o un “sigue los puntos(mis lunares) y lo sabrás”, si hace falta.
Bueno el caso es que una a una, cada miembro de la variada fauna presente (espero recordar explicar el porque de la expresión), dio una exposición magistral de la manera de practicar sexo; la mayor del grupo (dice que 45, aunque a mi me parece de 55), nos relató (con lujo de de detalles), como cada noche hacía el amor “muchas veces”, y que eso la mantenía con un cuerpo esplendido (?), un cutis estupendo (:0), y se veía mucho más joven de lo que era(¡!), que el sexo era su mejor cirugía estética. No voy a rebatir sus argumentos, pero si diré que tiene la autoestima altísima (¡que bueno!), porque de otra manera no se como puede aseverar eso en público.

Me limite a escuchar, con los ojos muy abiertos (para que no se notara que mi mente vagaba muy lejos de ahí), y mi expresión de “muerdetelalengua-que a-ti-ni-te-va-ni-te-viene”, debió confundirse con cara de “poco follada”, porque la señora en cuestión ha soltado de golpe y porrazo:
-Hay que tener sexo cada día pa estar joven- y mirándome pregunta.- a ver, que edad tienes tú?
-yo.- volviendo al mundo real.-treinta y …
-Pero si parece que tienes muchos(lease MUCHOS) menos.- observó una de las catedráticas.-
- Claro, ya sabes el secreto…sólo que si hablo mucho, me deshidrato.
No sé si realmente parezco de menos edad, o era sólo una manera de incluirme en su conversación, aunque pensando un poco, si pude haber tenido cara de mal follada ese día.
A mi, realmente no me gustan esas reuniones, y mucho menos si el motivo principal es el reencuentro, donde inevitablemente se acaban mostrando, cual estrato bancario, los movimientos de tu vida, como si hiciera falta la aprobación del resto de la “logia”.
Yo, a pesar de ser tímida, me gusta mucho hablar, incluso de cualquier cosa, pero como creo haber dicho en una ocasión, no tomo un micro, pido atención de todos los presentes, y comienzo a detallar mis asuntos personales, y mucho menos mis actividades íntimas en público ( aunque parezca incoherente cuando lo hago aquí), en plan: “ A mi me gusta que me follen (hagan el amor para los más sensibles) en esta o aquella posición, se la como de esta manera, y en la decimosexta penetración grito y le dijo esto, esto y esto…, y hago tal cosa con su semen” Todo por supuesto, perfectamente pormenorizado.
Pues bien, este tipo de detallados alardes públicos, y no sólo por el “dime de que presumes….”, a mi no me van, no los practico, y a decir verdad, tampoco disfruto mucho siendo oyente. No porque me de vergüenza ajena (que alguna vez ha ocurrido, pero por otras razones), sino porque existe otra persona involucrada, que merece cierto respeto, no creo que eso sea de interés colectivo, y sobretodo porque si deseo que alguien específico sepa como quiero que se comporte en la cama, y como deseo que me haga el sexo oral, ya pueden estar seguros que se lo diré directamente, y le hago un mapa…o un “sigue los puntos(mis lunares) y lo sabrás”, si hace falta.
Bueno el caso es que una a una, cada miembro de la variada fauna presente (espero recordar explicar el porque de la expresión), dio una exposición magistral de la manera de practicar sexo; la mayor del grupo (dice que 45, aunque a mi me parece de 55), nos relató (con lujo de de detalles), como cada noche hacía el amor “muchas veces”, y que eso la mantenía con un cuerpo esplendido (?), un cutis estupendo (:0), y se veía mucho más joven de lo que era(¡!), que el sexo era su mejor cirugía estética. No voy a rebatir sus argumentos, pero si diré que tiene la autoestima altísima (¡que bueno!), porque de otra manera no se como puede aseverar eso en público.

Me limite a escuchar, con los ojos muy abiertos (para que no se notara que mi mente vagaba muy lejos de ahí), y mi expresión de “muerdetelalengua-que a-ti-ni-te-va-ni-te-viene”, debió confundirse con cara de “poco follada”, porque la señora en cuestión ha soltado de golpe y porrazo:
-Hay que tener sexo cada día pa estar joven- y mirándome pregunta.- a ver, que edad tienes tú?
-yo.- volviendo al mundo real.-treinta y …
-Pero si parece que tienes muchos(lease MUCHOS) menos.- observó una de las catedráticas.-
- Claro, ya sabes el secreto…sólo que si hablo mucho, me deshidrato.
No sé si realmente parezco de menos edad, o era sólo una manera de incluirme en su conversación, aunque pensando un poco, si pude haber tenido cara de mal follada ese día.
Caprichos.
A veces suelo ser muy caprichosa. Este es un ejemplo, porque leyendo (y entendiendo de que se trataba) la encuesta musical en el blog de Lukre, me entraron ganas de hacerla, pero me encontré con la necesidad de elegir, el autor (o autores) de las canciones, y así repasé mi vida, de cabo a rabo, deleitándome con cada una de las canciones que, por poco o mucho tiempo fueron parte de la banda sonora de la película. Sin evitarlo y a pesar de tener “varios favoritos”(…), me decanté por Franco (De Vita), quien con sus letras románticas y con contenido social, me acompañó desde mi infancia, en cada momento, malo o bueno y me descubrió a los diez años, que el amor se vivía de distintas maneras, y que aunque no existiera cielo capaz de cubrirlo, no siempre las cosas saldrían bien. Después cuando ese amor se hacía eterno, apareció la infidelidad, con Ricardo (Arjona), seduciéndome con sus poemas al amor y su crítica social. El mismo que en un bar, entre mujerzuelas de esquina y chicas del jet set, me convenció de que el sarcasmo servía para matizar las penas, y que no siempre las cosas saldrían bien. Las letras de hoy, de Franco De vita

1.- ¿Eres hombre o mujer? Rosa o Clavel
¿Y qué hay de malo
si el amor no elige sexo
si el amor es solo un nexo
que los une allí a los dos?
¿Qué más da, hombre o mujer?
¿Qué más da, rosa o clavel?
¿seda o satén?... Es humano.
2.- ¿Qué piensan las personas acerca de ti? Soy como soy.
(Que) Es inútil que me digas lo que tengo que hacer
he pasado por todo en la vida y se muy bien lo que quiero de mi
y no es porque yo no escuche consejos
solo trato de hacer lo que puedo
es mi vida es mi manera de ser, solo soy como soy
he probado en ser feliz y algunas veces lo fui
he jugado al amor y he perdido mas de una vez
he caminado más de lo que imaginas
con la suerte no siempre a mi lado
pero siempre he creído en la vida solo soy como soy
3.- ¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental? Contra viento y sin mareas.
No me preguntes como sucedió
O si será cierto, tal vez no
Sólo se que ahora estoy aquí
Iba mas allá del bien y el mal
No hay cosa que se le pueda comparar
¿Y que puedo hacer si ha sido así?
4.- ¿Describe tu actual relación con tu novio(a) o pretendiente? Vamos al grano.
Por eso te digo que...
Vamos al grano
Sin echarnos de menos
Sin promesas ni mañanas
ni de espera de llamadas...
No sigas por favor
Paso de hacer el amor
Prefiero que sea sólo sexo,
que esto me suena mejor y no daña el corazón
y si te visto no sé, ni cuando ni como fue
5.- ¿Dónde quisieras estar en este momento? Fuera de este mundo.
Y nos dijimos pocas cosas,
justo en lo que nuestras bocas,
quedaban libres para hablar
y volamos, fuera de este mundo
por un rato, me sentí seguro
y libre, como el pensamiento,
como para no volver.
y llegue a pensar que no era de este mundo,
tanto amor no se concibe en un segundo.
6.- ¿Cómo eres respecto al amor? Cálido y frío
A veces no conoce fronteras, y se desboca de mala manera
Y juega como si fuera un niño, con cara de pillo.
al gato y al ratón
Y a veces se me muestra desnudo
Tan frágil y puro
Que equivocarme, lo dudo
7.- Cómo es tu vida ( en estos últimos días): Golpeando en el mismo lugar.
Estoy golpeando en el mismo lugar
justo en el centro de mis sentimientos donde se perdió la razón
y ahí va una y otra vez mas de nuevo desnudo
de espaldas al muro. golpeando en el mismo lugar
y roba mi pensamiento el ultimo momento entre la espada y la pared y cada vez mas fuerte pero que mala suerte golpear en el mismo lugar
8.- Qué pedirías si tuvieras un solo deseo: Esto es América
Que cese la violencia
Que cese la tristeza
Que cese la pobreza
Que cese la dolencia, en una nueva América
Unamos América
9.- Escribe una cita o frase sabia…o lugar común: Esta vez
Esta vez, te juro que esta vez no fallaré, no bastará
lo que pueda decirte con palabras.
Esta vez no cabe duda,
encontré lo que esperaba,
alguien como tú
10.- Ahora despídete: Si quieres decir Adiós.
Si quieres decir adiós
dímelo ahora tal vez será mejor,
si ya no nos queda nada porque luchar
cuando ya nada será igual.

1.- ¿Eres hombre o mujer? Rosa o Clavel
si el amor no elige sexo
si el amor es solo un nexo
que los une allí a los dos?
¿Qué más da, hombre o mujer?
¿Qué más da, rosa o clavel?
¿seda o satén?... Es humano.
2.- ¿Qué piensan las personas acerca de ti? Soy como soy.
he pasado por todo en la vida y se muy bien lo que quiero de mi
y no es porque yo no escuche consejos
solo trato de hacer lo que puedo
es mi vida es mi manera de ser, solo soy como soy
he probado en ser feliz y algunas veces lo fui
he jugado al amor y he perdido mas de una vez
he caminado más de lo que imaginas
con la suerte no siempre a mi lado
pero siempre he creído en la vida solo soy como soy
3.- ¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental? Contra viento y sin mareas.
O si será cierto, tal vez no
Sólo se que ahora estoy aquí
Iba mas allá del bien y el mal
No hay cosa que se le pueda comparar
¿Y que puedo hacer si ha sido así?
4.- ¿Describe tu actual relación con tu novio(a) o pretendiente? Vamos al grano.
Vamos al grano
Sin echarnos de menos
Sin promesas ni mañanas
ni de espera de llamadas...
No sigas por favor
Paso de hacer el amor
Prefiero que sea sólo sexo,
que esto me suena mejor y no daña el corazón
y si te visto no sé, ni cuando ni como fue
5.- ¿Dónde quisieras estar en este momento? Fuera de este mundo.
justo en lo que nuestras bocas,
quedaban libres para hablar
y volamos, fuera de este mundo
por un rato, me sentí seguro
y libre, como el pensamiento,
como para no volver.
y llegue a pensar que no era de este mundo,
tanto amor no se concibe en un segundo.
6.- ¿Cómo eres respecto al amor? Cálido y frío
Y juega como si fuera un niño, con cara de pillo.
al gato y al ratón
Y a veces se me muestra desnudo
Tan frágil y puro
Que equivocarme, lo dudo
7.- Cómo es tu vida ( en estos últimos días): Golpeando en el mismo lugar.
justo en el centro de mis sentimientos donde se perdió la razón
y ahí va una y otra vez mas de nuevo desnudo
de espaldas al muro. golpeando en el mismo lugar
y roba mi pensamiento el ultimo momento entre la espada y la pared y cada vez mas fuerte pero que mala suerte golpear en el mismo lugar
8.- Qué pedirías si tuvieras un solo deseo: Esto es América
Que cese la tristeza
Que cese la pobreza
Que cese la dolencia, en una nueva América
Unamos América
9.- Escribe una cita o frase sabia…o lugar común: Esta vez
lo que pueda decirte con palabras.
Esta vez no cabe duda,
encontré lo que esperaba,
alguien como tú
10.- Ahora despídete: Si quieres decir Adiós.
dímelo ahora tal vez será mejor,
si ya no nos queda nada porque luchar
cuando ya nada será igual.
Cambios psicológicos, o haciendo algunos huecos en la jornada.
El día no podía ser mejor, agotador pero bueno. Y como si de una clase de aeróbicos se tratara, mi cuerpo y mi mente estaban llenos de ánimos, de ganas de darle un mejor final a la jornada. Un pensamiento ocupaba desde el mediodía mi cerebro, y ni el largo baño que precedía mi visita, había logrado disiparlo.
Tu voz y tus frases a través del teléfono, me revelaban que tu cansancio era mayor que el mío. Esperaba que sucediera lo mismo, con la relación entre tus ganas y las mías. De lo contrario tendría que encargarme de cambiar eso. ¿Qué otra cosa podía hacer?
¿Que podía hacer con toda la necesidad que tenía de ti, cuando tu mente y tu cuerpo se entregaban a otras actividades? ¿Cómo evitaba delirar de deseo, mientras te observaba absorto, ante la única luz de esta estancia, a dos metros de mis incontrolables ganas de comerte?
Tu embeleso además de ser un obstáculo, se convirtió en el aliciente del hambre que sentía. Esa sensación que había alimentado todo el día y que sólo contigo podía saciar.
Ahí estaba yo, vestida para ti, deseando disfrutar de cada una de tus caricias húmedas y tibias, queriendo comer cada parte de ti, nutrirme de tus versos y de tus besos.
Confieso, que me daban ganas de gritarte, de exigirte, de imponer mi cuerpo contra tu cara, pero se que hay cosas que me gustan más, y que afortunadamente tu también las prefieres.
En medio del silencio, seguía escuchando el odioso sonido al teclear, cada vez más rápido, más fluido, casi tanto como la excitación que me inundaba, y me hacia acariciar mis pechos y a acercarme hasta ti.
Mis manos se posan en tus hombros, intentando relajar cada uno de tus músculos. Mis labios en tu cuello, y mis pechos buscaban desesperadamente cualquier parte de tu cuerpo. Reaccionas; al fin, sonríes, dices algo, no te entiendo, o no quiero hacerlo, pero detecto pocas ganas de resistirte…pocas como siempre.
Miro tu pantalla, y voy susurrando al oído todas las palabras nada excitantes que te han escrito, mis manos recorren tu cuerpo, y de mi labios empiezan a brotar las frases que no leo, las que quiero que oigas, te describo lentamente cada una de las cosas que me apetecen en ese momentos.
Tus manos se relajan, y ya no presionan nada más que mi cuerpo y mi avidez, intentando asirlo, mientras yo descubro parte de mi cuerpo para ti, y me hago dueña de todo tu campo visual. Trato que las mantengas quietas, por ahora. Dejo que sólo tu lengua juegue conmigo, y que sea tu mirada, la que me acaricia por encima de la falda, por entre mis bragas. Incidiendo directamente en mí deseo. Contando con mis dedos como cómplices, de lo que quieres hacer, y aunque me muero porque a sí sea, no te dejo.

Ya no soy yo, eres tu quien intenta tomar el control, de hecho crees que lo tienes, porque mi postura, mi lengua, mis cabellos enredados en tus dedos, siguiendo y llevado el ritmo de mi boca, y así te lo dicen; pero tus gestos y tus gemidos, me cuentan una historia distinta. Una historia que me gusta tanto como a ti, que disfruto y prolongo, sometiéndome a tu placer y sometiéndote a mi deseo.
Me temo que “tus” resultados me indican, quien no domina la situación, y que sería un error preguntarnos, quien lo ha disfrutado más, pero lo que es cierto, es que desde ese día, no he vuelto a ver la mesa de mi estudio, de la misma manera.
Tu voz y tus frases a través del teléfono, me revelaban que tu cansancio era mayor que el mío. Esperaba que sucediera lo mismo, con la relación entre tus ganas y las mías. De lo contrario tendría que encargarme de cambiar eso. ¿Qué otra cosa podía hacer?
¿Que podía hacer con toda la necesidad que tenía de ti, cuando tu mente y tu cuerpo se entregaban a otras actividades? ¿Cómo evitaba delirar de deseo, mientras te observaba absorto, ante la única luz de esta estancia, a dos metros de mis incontrolables ganas de comerte?
Tu embeleso además de ser un obstáculo, se convirtió en el aliciente del hambre que sentía. Esa sensación que había alimentado todo el día y que sólo contigo podía saciar.
Ahí estaba yo, vestida para ti, deseando disfrutar de cada una de tus caricias húmedas y tibias, queriendo comer cada parte de ti, nutrirme de tus versos y de tus besos.
Confieso, que me daban ganas de gritarte, de exigirte, de imponer mi cuerpo contra tu cara, pero se que hay cosas que me gustan más, y que afortunadamente tu también las prefieres.
En medio del silencio, seguía escuchando el odioso sonido al teclear, cada vez más rápido, más fluido, casi tanto como la excitación que me inundaba, y me hacia acariciar mis pechos y a acercarme hasta ti.
Mis manos se posan en tus hombros, intentando relajar cada uno de tus músculos. Mis labios en tu cuello, y mis pechos buscaban desesperadamente cualquier parte de tu cuerpo. Reaccionas; al fin, sonríes, dices algo, no te entiendo, o no quiero hacerlo, pero detecto pocas ganas de resistirte…pocas como siempre.
Miro tu pantalla, y voy susurrando al oído todas las palabras nada excitantes que te han escrito, mis manos recorren tu cuerpo, y de mi labios empiezan a brotar las frases que no leo, las que quiero que oigas, te describo lentamente cada una de las cosas que me apetecen en ese momentos.
Tus manos se relajan, y ya no presionan nada más que mi cuerpo y mi avidez, intentando asirlo, mientras yo descubro parte de mi cuerpo para ti, y me hago dueña de todo tu campo visual. Trato que las mantengas quietas, por ahora. Dejo que sólo tu lengua juegue conmigo, y que sea tu mirada, la que me acaricia por encima de la falda, por entre mis bragas. Incidiendo directamente en mí deseo. Contando con mis dedos como cómplices, de lo que quieres hacer, y aunque me muero porque a sí sea, no te dejo.

Ya no soy yo, eres tu quien intenta tomar el control, de hecho crees que lo tienes, porque mi postura, mi lengua, mis cabellos enredados en tus dedos, siguiendo y llevado el ritmo de mi boca, y así te lo dicen; pero tus gestos y tus gemidos, me cuentan una historia distinta. Una historia que me gusta tanto como a ti, que disfruto y prolongo, sometiéndome a tu placer y sometiéndote a mi deseo.
Me temo que “tus” resultados me indican, quien no domina la situación, y que sería un error preguntarnos, quien lo ha disfrutado más, pero lo que es cierto, es que desde ese día, no he vuelto a ver la mesa de mi estudio, de la misma manera.
Dejadez
A veces hay que esperar demasiado para poder hacer ciertas cosas...otras es nuestra (mía y sólo mía)propia dejadez la que nos impide hacerlo, o sólo esperamos una "ligera ayuda"... que quizás no llegue.
¡Por las segundas partes!

PD. Si, la foto no viene a cuento, pero me gustó como inicio.
¡Por las segundas partes!

PD. Si, la foto no viene a cuento, pero me gustó como inicio.





