Avance cap. 2 de SUPERMARGOT
Si hubiera querido buscar, hubiera buscado. Y hubiera buscado antes. Y hubiera encontrado antes, mucho antes.
Pero nunca quiso buscar.
Lo asombroso es cómo el cajón la llamó a ella. No abrió ninguno otro ni antes ni después.Lo cual era terrorífico, porque en los demás cajones podía haber cualquier otra cosa.
...
SuperMargot se sentía rara después de su primer asesinato...
Pero nunca quiso buscar.
Lo asombroso es cómo el cajón la llamó a ella. No abrió ninguno otro ni antes ni después.Lo cual era terrorífico, porque en los demás cajones podía haber cualquier otra cosa.
...
SuperMargot se sentía rara después de su primer asesinato...
SOLTAR
Mi mejor amiga siempre dijo que él hubiera dado un brazo por mí. Yo no lo dudo, pero nunca me importó. Cuando tú no estás dispuesto a dar nada por alguien, no te importa qué daría él por ti.
Supongo que se puede decir que fui una joven de moral distraída, nunca me importó demasiado que alguien sintiera algo por mí, porque yo no sentía nada por nadie. Esperaba, deseaba, encontrar a alguien que sí me importara, me agarré con fuerza a eso de un alma pertenece a otra, es cuestión de tiempo encontrarse. Y en ese tiempo que restara para encontrar a esa alma que iba a ser mía, y yo de ella, no estaba dispuesta a aburrirme. Me entretuve conociendo a mucha gente (tampoco creo que decir mucha sea lo correcto, bastante a lo mejor se aproxima más a la realidad) en poco tiempo y de una forma muy superficial, sólo hasta la piel. No es que no quisiera querer, es que sabía que ninguna de esas personas eran mi alma gemela, por eso parecía inútil cualquier proeza de tratar de o dejarse que. Sin embargo la mayoría de esa gente jugaba a lo mismo que yo, tal vez incluso sin ese anhelo de encontrar algo más allá en algún momento. Y digo la mayoría porque hubo alguien que creyó que yo era su alma gemela, pero yo siempre sostuve que no, si no lo habría sabido. Nunca me pregunto qué hará, si estará bien, dónde estará ni si estará vivo. Nunca me pregunto nada porque nunca me importó y me gusta que sea así. Me gusta porque un día encontré a alguien a quién quise de verdad, (error, retiro el “de verdad” se quiere o no se quiere, y yo le quise y punto), alguien que supe que era mi alma y la mía suya, y por eso resultó maravilloso que no me costara nada deshacerme de todos los recuerdos que guardaba en cajas perfectamente etiquetadas de todos esos que nunca me habían importado, recuerdos, etiquetas de cerveza, palabras, pipas, cds, flyers, posavasos, regalos, a veces caros, que guardaba como material para escribir el proyecto en el que desde hacía mucho llevaba pensando, un proyecto de minihistorias, cada una de ellas llamada con el nombre de un color y con el filtro del mismo color del título, una serie de episodios que constituirían una película que al final concluiría con la frase “Cuando te encuentre no te pintaré de ningún color. Serás demasiado importante para algo tan mediocre.”
Y lo encontré, lo que no podía imaginar, para lo que no podía estar preparada es para que sí fuera mi alma y yo la suya, pero que la facilidad casi violenta con la que tiré por el puto retrete esas cajas, esos nombres, esos ratos, esos teléfonos y esas historias de personas, lo que no pude imaginar es que no fuera recíproco. Nada duele más que entregarse y que no se entreguen a ti, miento, nada duele más que encontrarlo, amarlo, entregarse, que se entregue a ti, pero que siga entregado a sus cajas.
La escritora Isabel-Clara Simó decía que cuando alguien muere es una estupidez guardar los objetos por miedo a olvidarse de las personas. Yo añado que es una estupidez no estar preparado para olvidar. La vida es un camino en una sola dirección y no hay nada más patético que no querer soltar lo que ya no nos pertenece. Deja que el recuerdo vaya a la luz, que de ahí no volverá.
Supongo que se puede decir que fui una joven de moral distraída, nunca me importó demasiado que alguien sintiera algo por mí, porque yo no sentía nada por nadie. Esperaba, deseaba, encontrar a alguien que sí me importara, me agarré con fuerza a eso de un alma pertenece a otra, es cuestión de tiempo encontrarse. Y en ese tiempo que restara para encontrar a esa alma que iba a ser mía, y yo de ella, no estaba dispuesta a aburrirme. Me entretuve conociendo a mucha gente (tampoco creo que decir mucha sea lo correcto, bastante a lo mejor se aproxima más a la realidad) en poco tiempo y de una forma muy superficial, sólo hasta la piel. No es que no quisiera querer, es que sabía que ninguna de esas personas eran mi alma gemela, por eso parecía inútil cualquier proeza de tratar de o dejarse que. Sin embargo la mayoría de esa gente jugaba a lo mismo que yo, tal vez incluso sin ese anhelo de encontrar algo más allá en algún momento. Y digo la mayoría porque hubo alguien que creyó que yo era su alma gemela, pero yo siempre sostuve que no, si no lo habría sabido. Nunca me pregunto qué hará, si estará bien, dónde estará ni si estará vivo. Nunca me pregunto nada porque nunca me importó y me gusta que sea así. Me gusta porque un día encontré a alguien a quién quise de verdad, (error, retiro el “de verdad” se quiere o no se quiere, y yo le quise y punto), alguien que supe que era mi alma y la mía suya, y por eso resultó maravilloso que no me costara nada deshacerme de todos los recuerdos que guardaba en cajas perfectamente etiquetadas de todos esos que nunca me habían importado, recuerdos, etiquetas de cerveza, palabras, pipas, cds, flyers, posavasos, regalos, a veces caros, que guardaba como material para escribir el proyecto en el que desde hacía mucho llevaba pensando, un proyecto de minihistorias, cada una de ellas llamada con el nombre de un color y con el filtro del mismo color del título, una serie de episodios que constituirían una película que al final concluiría con la frase “Cuando te encuentre no te pintaré de ningún color. Serás demasiado importante para algo tan mediocre.”
Y lo encontré, lo que no podía imaginar, para lo que no podía estar preparada es para que sí fuera mi alma y yo la suya, pero que la facilidad casi violenta con la que tiré por el puto retrete esas cajas, esos nombres, esos ratos, esos teléfonos y esas historias de personas, lo que no pude imaginar es que no fuera recíproco. Nada duele más que entregarse y que no se entreguen a ti, miento, nada duele más que encontrarlo, amarlo, entregarse, que se entregue a ti, pero que siga entregado a sus cajas.
La escritora Isabel-Clara Simó decía que cuando alguien muere es una estupidez guardar los objetos por miedo a olvidarse de las personas. Yo añado que es una estupidez no estar preparado para olvidar. La vida es un camino en una sola dirección y no hay nada más patético que no querer soltar lo que ya no nos pertenece. Deja que el recuerdo vaya a la luz, que de ahí no volverá.
SUPERMATGOT: Piloto "Margot"
En la vida nos toca ver cosas que no queremos ver, que nos estrujan algún nervio u órgano muy interno y que se quedan atrapadas en nosotros, como una mancha imposible de lavar, cambiándonos, al menos en parte. Nuestros padres practicando sexo, un accidente de tráfico, un cuerpo inerte, que los zapatos que compramos ayer en otra tienda cuesten la mitad, alguien que fue nuestro amando a otra persona, una herida profunda en la pierna de un hermano, un diario de mamá en el que descubres que engañó a papá...
Margot vivía en una casa enorme. Estanterías, cómodas, armarios, aparadores, archivadores, baldas... superpoblaban todas las habitaciones y pasillos de la casa.
Una tarde Margot, sola en casa, esperando la llegada de su marido, oyó una voz, un murmullo, y vio un destello, una chispa relucir en un cajón concreto de una cómoda determinada. Fue como si un hilo invisible la tuviera atada y tirara de ella desde ese cajón, forzándola a acudir al sucio descubrimiento.
Aquello que vio, cambió su vida para siempre. No querría haberlo visto. No debería estar ahí. Hubo fuego, dolor y gente que corrió*. Ya nada volvería a ser como antes.
Ahora era SuperMargot.
*véase RonmaYara
Margot vivía en una casa enorme. Estanterías, cómodas, armarios, aparadores, archivadores, baldas... superpoblaban todas las habitaciones y pasillos de la casa.
Una tarde Margot, sola en casa, esperando la llegada de su marido, oyó una voz, un murmullo, y vio un destello, una chispa relucir en un cajón concreto de una cómoda determinada. Fue como si un hilo invisible la tuviera atada y tirara de ella desde ese cajón, forzándola a acudir al sucio descubrimiento.
Aquello que vio, cambió su vida para siempre. No querría haberlo visto. No debería estar ahí. Hubo fuego, dolor y gente que corrió*. Ya nada volvería a ser como antes.
Ahora era SuperMargot.
*véase RonmaYara
DoWNTiMe

Cajas de mierda
Qué extraño cuando ella no necesita nada más, mucho menos remover entre las cajas. Qué extraño que él sí que remueva, sí que necesite más, cosas diferentes, ajenas a la suma. Qué extraño saber que sí le tocara que ella removiera, pero remueva. Cómo es eso de no hacer lo que no te gustaría que te hicieran...
LA SUERTE DE LAS PUTAS
Todas las putas tiene suerte,
luego las mujeres que tiene suerte son putas,
luego si ves a una mujer con suerte es que es puta
Silogismo
Yo tuve suerte, ahora no
luego las mujeres que tiene suerte son putas,
luego si ves a una mujer con suerte es que es puta
Silogismo
Yo tuve suerte, ahora no
B.E.A., una basura que es necesrio sacar
Cuando uno sabe que le quieres muchísimo, en el argot de la calle, que estás pilladísima, puede excederse con ese poder sobre ti, puede hacerte aguantar cosas que no deberías, a toda esta mierda la llamaremos B.E.A.: Basura por Exceso de Amor.
Ceniza
Miércoles de ceniza tenía que ser.
Ceniza es lo que queda.
Y ahora sólo tengo que buscar un lugar donde caerme muerta.
Y sí que eres capaz.
Pero yo no.
No me aguanto de pie.
Ayer morí.
Descanse en paz.
Ceniza es lo que queda.
Y ahora sólo tengo que buscar un lugar donde caerme muerta.
Y sí que eres capaz.
Pero yo no.
No me aguanto de pie.
Ayer morí.
Descanse en paz.
SEGUNDAS OPORTUNIDADES
A veces, cuando creo tener un deja-vú, pienso que puedo estar viviendo una segunda oportunidad. Que ante una situación lo hice muy mal y se me da una nueva oportunidad para cambiar mi destino.
Así que, debo preguntarme cómo lo haría, para hacerlo de otro modo. ¿Es un juego? ¿Es una paranoia? ¿Es una delirio? O, tal vez, ¿es realidad?
Hasta aquí llega hoy nuestro encuentro con la tercera fase XD
se me vaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Así que, debo preguntarme cómo lo haría, para hacerlo de otro modo. ¿Es un juego? ¿Es una paranoia? ¿Es una delirio? O, tal vez, ¿es realidad?
Hasta aquí llega hoy nuestro encuentro con la tercera fase XD
se me vaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
EL WATER TAMBIÉN ERUCTA
Anoche comprendí la verdadera bendición de las nuevas tecnologías aplicadas a la vida doméstica... Todo está en google, es como una macrointeligencia superior que todo lo contiene: humor, sabiduría... o todo junto sorprendentemente bien empacado en texto como:
http://inquietudes.wordpress.com/2006/06/05/mi-retrete-y-yo/
Texto de Junio de 2006 que aún hoy salva vidas. Sr. Manuel, sólo puedo hacer 2 cosas: darle las gracias y felicitarle por las carcajadas que aun en mi angustiosa situación de atasco wateril propició este texto.
Recomiendo la visita de INQUIETUDES en:
http://inquietudes.wordpress.com/
PD: este tipo de situaciones se llevan mejor contigo, _D_
http://inquietudes.wordpress.com/2006/06/05/mi-retrete-y-yo/
Texto de Junio de 2006 que aún hoy salva vidas. Sr. Manuel, sólo puedo hacer 2 cosas: darle las gracias y felicitarle por las carcajadas que aun en mi angustiosa situación de atasco wateril propició este texto.
Recomiendo la visita de INQUIETUDES en:
http://inquietudes.wordpress.com/
PD: este tipo de situaciones se llevan mejor contigo, _D_





