<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/"><title><![CDATA[Camino de servidumbre.]]></title><link rel="http://blogs.ya.com/en-libertad/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/en-libertad/atom.xml"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated><entry><title><![CDATA[El orden internacional.]]></title><link rel="Camino de servidumbre." type="text/html" href="http://blogs.ya.com/en-libertad/atom.xml" title="Camino de servidumbre."/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[El orden internacional.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(El-Gambito)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/en-libertad/c_29.htm"><![CDATA[Cuaderno de bitácora:<br/><br/><b>Capítulo XV: Las perspectivas de un orden internacional.</b><br/><br/>  &#9;Si el siglo XIX es reconocido por todos como aquel en el que el comercio internacional y las relaciones internacionales alcanzaron un nivel sin parangón hasta entonces en la historia, gracias fundamentalmente al liberalismo, no es de extrañar que este aspecto fuera el primero en sufrir las consecuencias, en la lucha contra el liberalismo, de las tesis de los planificadores. Claro ejemplo de esto, es la necesidad que tiene el dictador de aislar a las gentes de las influencias e ideas de otros pueblos que pusieran en duda su autoridad.<br/><br/>&#9;Pero no solo se ven afectados los contactos y relaciones internacionales, sino que la paz queda bajo seria amenaza. por las fricciones que surgirían entre estos Estados (ya que en sus manos estarían todos los recursos) en las relaciones económicas, en sustitución de las relaciones entre individuos, sin el sometimiento a ningún orden y siendo estos mismos jueces de su propia conducta. Las rivalidades económicas entre Estados armados, que se justifican así mismos si consideran necesaria el enfrentamiento bélico, es un conflicto armado a la espera de estallar.<br/><br/>&#9;Los defensores de la planificación que han llegado a ser conscientes de este hecho, han llevado el argumento de la planificación un paso más allá, con la pretensión de superar esos posibles conflictos, y han planteado una planificación económica internacional. Pero ignoran que este hecho solo vendría a agravar todos los aspectos negativos que de la planificación nacional se han ido exponiendo, tales como el conflicto con la libertad, mayor dificultad para la elaboración de esos planes, conflictos de intereses ya no solo entre clases trabajadoras sino entre pueblos o la mayor necesidad de recurrir a la fuerza y a la coacción.<br/><br/>&#9;Basta con que existiera una autoridad económica internacional que se centrará exclusivamente en un campo particular, sin someterse a ningún poder político superior, para encontrarnos bajo la opresión del más tiránico de los poderes. Sirva de ejemplo de esto, una autoridad superior que regulará todo el transporte aéreo mundial sin necesidad de tener que rendir cuentas a nadie. Es indudable que por más que muchos se empeñen en articular falsos argumentos técnicos en su favor, o exponer causas solidarias o de razón humanitaria, se conformaría un poder sin posibilidad alguna de dominar que dejaría a los individuos a su merced . <br/><br/>&#9;Por tanto, se puede rescatar lo ya expuesto en capítulos anteriores sobre las normas formales  y la Supremacía de la Ley, como igualmente válido para el buen funcionamiento de las relaciones internacionales y el progreso de los pueblos. Propone Hayek, que lo realmente necesario no son autoridades económicas superiores, sino un poder político superior que mantenga a raya los intereses económicos,  sin estar mezclado en ellos, y que sea capaz, sin inmiscuirse en las decisiones de los pueblos, de impedir actuaciones que dañen a otros. Queda claramente recogido en el siguiente párrafo, la idea de Hayek sobre esta cuestión:<br/><br/>&#9;“Los poderes que se deben ceder a una autoridad internacional no son las nuevas facultades asumidas por los Estados en tiempos recientes, sino aquel mínimo de poderes sin el cual es imposible mantener relaciones pacífica, es decir, esencialmente los poderes del Estado de laissez-faire ultraliberal.”<br/><br/>&#9;Aboga por tanto, por el principio federativo como aquel que permite a los pueblos, si agraviar su independencia, la consecución de un orden internacional . “ Una autoridad internacional que limite eficazmente los poderes del Estado sobre el individuos será una de las mayores garantías de la paz. La Supremacía del Derecho internacional tiene que llegar a ser la salvaguarda tanto contra la tiranía del Estado sobre el individuo como contra la tiranía del nuevo superestado sobre las comunidades nacionales.”<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Valores y libertad]]></title><link rel="Camino de servidumbre." type="text/html" href="http://blogs.ya.com/en-libertad/atom.xml" title="Camino de servidumbre."/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Valores y libertad]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(El-Gambito)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/en-libertad/c_28.htm"><![CDATA[<br/>Cuaderno de bitácora:<br/><br/><b>Capítulo XIV: Condiciones materiales y fines ideales.</b><br/>&#9; <br/>&#9;Si bien es cierto que el complejo funcionamiento de las fuerzas impersonales del mercado se escapa a la comprensión de cualquier mente humana en contraposición al gran avance que el hombre ha alcanzado en materia de conocimiento de leyes naturales, que le han permitido en gran medida dominar las fuerzas de la Naturaleza, no lo es menos, que de intentar dominar las leyes de la sociedad, se estaría emprendiendo el camino hacia el totalitarismo. Y aquellos que ignoran este hecho, son los mismos “que no han comprendido hasta que punto la mera conservación de todo lo que hemos logrado depende de la coordinación de los esfuerzos individuales mediante fuerzas impersonales.”<br/><br/>&#9;La libertad individual, como se expone a lo largo de todos los capítulos anteriores, es incompatible con la supremacía de un solo objetivo, salvo casos excepcionales como el hacer frente a desastres temporales como puede ser la guerra, en cuyo caso, la perdida de libertad queda justificada con el fin de poder asegurarla en el futuro una vez superada la desgracia. <br/><br/>&#9;Salvo esas contadas excepciones ningún objetivo singular debe convertirse en preferencia absoluta, por muy importante que nos parezca, como puede ser el paro. Es cierto que problemas de tanta importancia como este deben ser un objetivo claro a resolver, pero nunca deberá dominar hasta el punto de excluir a otros; es decir evitar caer en el empeño que reflejan frases como “a cualquier precio” o “tiene que hacerse a toda costa”.<br/><br/>&#9;Los defensores del colectivismo suelen argumentar que el sistema de libertades pone en peligro altos valores, sin embargo nada en la experiencia indica que este camino hacia el colectivismo haya elevado los patrones morales, sino incluso más bien todo lo contrario. Olvidan principalmente que “la moral es necesariamente un fenómeno de conducta individual” y que solo existe en la medida que el hombre es libre en su toma de decisiones y opta por el sacrificio de un beneficio personal a favor del acatamiento de una normal moral.    <br/><br/>&#9;Según Hayek el avance del colectivismo lleva al pueblo británico en estos años a desestimar valores, tales como la iniciativa individual, confianza en si mismo, consideración del prójimo y tolerancia hacia lo diferente, etc., que han sido su seña de identidad  en tiempos pasados. Gran Bretaña ha perdido la fe en sus valores específicos, acentuándose este fenómeno por la idolatría de los intelectuales de izquierda británicos hacia todo lo extranjero, pareciendo no existir nada bueno en la tradición e instituciones inglesas. Ante tal panorama la propaganda británica de los valores hacia los enemigos y especialmente Alemania no puede ser cuanto menos que muy débil y de esta forma difícilmente se les podrá intentar persuadir.<br/><br/>&#9;Para alcanzar la victoria en la guerra de la ideología es requisito indispensable la fe en los valores defendidos que nos conduzcan a la libertad de las gentes bajo una mentalidad tolerante e independiente.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Sembrando la semilla de los totalitarismos.]]></title><link rel="Camino de servidumbre." type="text/html" href="http://blogs.ya.com/en-libertad/atom.xml" title="Camino de servidumbre."/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Sembrando la semilla de los totalitarismos.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(El-Gambito)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/en-libertad/c_27.htm"><![CDATA[<br/>Cuaderno de bitácora:<br/><br/><b>Capítulo XIII: Los totalitarios en nuestro seno.</b><br/><br/>&#9;Se plantea Hayek en este capítulo los rasgos comunes que surgen en su tierra de acogida, Inglaterra, con los de la Alemania de veinte o treinta años antes de desatarse el nacionalsocialismo, así como las ya citadas semejanzas en criterios económicos de izquierdas y derechas con su oposición al liberalismo, la creciente veneración del Estado, la atracción por el Poder, y el entusiasmo organizador. Se trata por tanto de la expresión del temor de que la sociedad inglesa del momento, casi más avergonzada que orgullosa de su tradición liberal, pueda derivar en una suerte similar a la alemana.<br/><br/>&#9;Gran parte de la producción intelectual inglesa del momento presenta rasgos similares a las que allanaron el camino para la implantación del totalitarismo en Alemania. Ejemplo de esto puede ser la obra de E.H. Carr , confeso adicto a la “Escuela Histórica”, presentado como lo pudiera hacer el propio Marx la senda de un camino inevitable.<br/><br/>&#9;Otro rasgo que caracterizó la evolución intelectual alemana en los anteriores cien años, y que se apreciaban en la Inglaterra del momento, es la influencia por parte de los hombres de ciencia en favor de una organización “científica” de la sociedad, despreciando todo aquello que no sigue una organización consciente de acuerdo con el modelo científico, en el que son fundamentales las inteligencias superiores. Ejemplo de la extensión de estas ideas en Inglaterra puede ser obra del Dr. C. H. Waddington .<br/><br/>&#9;Por último, apuntar el peligro que puede suponer hacia el camino totalitario, el intento de la creación de una sociedad corporativa por parte de los organizadores capitalistas de monopolios, a los que el Estado no tardaría en colocar bajo su dominio. Esta senda que no tiene porque ser inevitable es gran parte fruto de la propia propaganda de la izquierda  en contra de la competencia. <br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[El germen socialista del nazismo.]]></title><link rel="Camino de servidumbre." type="text/html" href="http://blogs.ya.com/en-libertad/atom.xml" title="Camino de servidumbre."/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[El germen socialista del nazismo.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(El-Gambito)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/en-libertad/c_26.htm"><![CDATA[<br/>Cuaderno de bitácora:<br/><br/><b>Capítulo XII: Las raíces socialistas del nazismo. </b><br/><br/>Es habitual caer en el error de considerar que el nacionalsocialismo es un mero movimiento contra razón que carece de un trasfondo intelectual, y esta ignorancia lleva a perder la perspectiva de la gran magnitud del problema de sus doctrinas, ya que en la evolución de su ideología ha dejado su impronta en no pocos pensadores e influyendo más allá de las fronteras alemanas. <br/><br/>&#9;Y en su conformación serán determinantes los movimientos anticapitalistas tanto de derechas como de izquierdas, que terminan destruyendo cualquier atisbo de sociedad liberal. Y la conexión desde el principio entre nacionalismo y socialismo en Alemania, queda más que patente  al observar como entre los antecesores del nacionalsocialismo se encontraban reconocidos socialistas como Fichte, Rodbertus , Lassalle. Marxistas fueron Sombart o Johann Plenge, y en su obra se ensalzan posicionamientos que quedaron asumidos por el nacionalsocialismo y que son en si mismos precursores del nuevo orden de Hitler. <br/><br/>&#9;En esa misma línea aportaciones, como las de Wilhelm Ostwald, Walter Rathenau, Friedrich Naumann o Paul Lensch, presentan al socialismo y la organización como el estadio superior que Alemania, como nación “elegida”, ya ha alcanzado y por tanto la coloca muy encima del resto y especialmente de  Inglaterra y su defensa del individualismo, que por ende es el enemigo. Queda por tanto todo reducido a; un modelo de organización: el socialismo, un pueblo elegido: el alemán.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Creando "La verdad"]]></title><link rel="Camino de servidumbre." type="text/html" href="http://blogs.ya.com/en-libertad/atom.xml" title="Camino de servidumbre."/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Creando "La verdad"]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(El-Gambito)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/en-libertad/c_25.htm"><![CDATA[Cuaderno de bitácora:<br/><br/>Cuaderno de bitácora:<br/><br/>Tras mucho tiempo de dejadez, que no de olvido, a la hora de escribir en este rincón, hoy sin ningún motivo especial vuelvo a dejar constancia que sigue igual de vivo que siempre. Voy a terminar la serie de capítulos que quedaban pendientes de publicar, y hoy le tocaba el turno al capitulo XI “El final de la verdad”. Releerlo sigue siendo igual de revelador que en el momento que lo estudié e igual de actual que cuando Hayek lo escribió.<br/> Aunque no haya dejado aquí constancia de todo lo que ha pasado en estos meses en el Reino de España, muchos y muy importantes han sido los acontecimientos que hemos vivido. No los voy a repasar ahora, pero si quiero llamar la atención sobre dos puntos, la insistencia en la implantación de la asignatura  de “Educación para la ciudadanía” y el obligado cambio de capitán, que no de rumbo, en el Imperio Mediático PRISA. El por que, creo que se entenderá perfectamente:  <br/><br/><b>Capítulo XI: El final de la verdad.</b><br/><br/>&#9;Rasgo común a todos los regímenes totalitarios es el continuo intento de sus gobiernos porque los individuos piensen como la autoridad desea. Se trata de que las personas no solo se sometan a los fines comunes sino que los hagan suyos. Y en este sentido es clave la propaganda. Cuando se poseen todas las posibles fuentes de información, la capacidad de moldear e influir en las mentes de las gentes es casi completa. A lo que se une, que la propaganda totalitaria en su lucha por la destrucción de la moral social, aniquilará la verdad.<br/><br/>&#9; La toma de decisiones por parte de la autoridad sin la existencia de ningún tipo de código y bajo una total arbitrariedad, le obligan, si efectivamente quiere hacer que todos los individuos comulguen con él, a justificar sus decisiones elaborando argumentos, teorías y relaciones de causalidad que irán formando parte de la doctrina del Gobierno, y que consciente o inconscientemente darán lugar a la creación de un “mito” . <br/>&#9; <br/>&#9;La mejor forma de conseguir que las gentes acepten “los nuevos valores”, es convencerles de que estos han sido los que han tenido siempre, solo que no se habían percatado de ello anteriormente. Se pretende reorientar la devoción de los viejos dioses a los nuevos, y para ello la perversión del lenguaje, “usar viejas palabras pero cambiando su significado”, es un instrumento fundamental. En este sentido la palabra “libertad” es quizá la más pervertida, pero no la única, véase el caso de la “justicia y la ley”, “derecho e igualdad”..... <br/><br/>&#9;Y a todo esto se une la necesidad de silenciar a la minoría que no caiga en las redes de la propaganda y la tergiversación del lenguaje, o simplemente tenga una cierta inclinación crítica. Por tanto quedará prohibida toda expresión crítica o de duda, que cuestione al plan, ya que en ausencia de un código moral, el plan toma naturaleza de sagrado. <br/><br/>&#9;Todo al servicio de la causa y del adoctrinamiento: las escuelas y la prensa, el cine y la radio Quedando prohibido todo aquello que siembre la duda acerca del sistema. La ocultación a la ciudadanía será la constante, tanto de su realidad como la de las alternativas que se den en otros lugares, e impedir así la comparación. <br/><br/>&#9;Pero la manipulación no queda únicamente restringida a los ámbitos expuestos, quedan igualmente presas de ella todas las ciencias, y en especial disciplinas como la Historia, el Derecho o la Economía, que pasan a ser una mera fábrica de mitos. Y se aborrece todo aquello que no tenga un propósito social consciente . Las ciencias dejarán de estar al servicio de la búsqueda de la verdad, para quedar sometidas a la justificación del régimen.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Un año de blog]]></title><link rel="Camino de servidumbre." type="text/html" href="http://blogs.ya.com/en-libertad/atom.xml" title="Camino de servidumbre."/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Un año de blog]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(El-Gambito)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/en-libertad/c_24.htm"><![CDATA[<b></b><br/><br/>Cuaderno de bitácora:<br/><br/>En estos días se cumple un año de las primeras letras en este nuestro blog. Mucho ha llovido desde entonces pero algunas cosas no han cambiado tanto. <br/><br/>Diferentes acontecimientos se han prestado  a ser comentados aquí, como la "trampa" etarra, el estatuto de Cataluña, la crisis de gobierno, la investigación del 11 M, pero por falta de tiempo ha sido imposible. Pero esto no quita que la reflexión, tanto personal como en charlas y coloquios con el "Consejo de Sabios" haya estado ausente y que no vaya a ser plasmada aquí en cuanto las obligaciones apremiantes lo permitan.<br/><br/>Espero seguir aquí, con vosotros amigos, el año próximo defendiendo la libertad.<br/><br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[El camino de los peores hacia el poder totalitario.]]></title><link rel="Camino de servidumbre." type="text/html" href="http://blogs.ya.com/en-libertad/atom.xml" title="Camino de servidumbre."/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[El camino de los peores hacia el poder totalitario.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(El-Gambito)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/en-libertad/c_23.htm"><![CDATA[<br/>Cuaderno de bitácora:<br/><br/><b>Capítulo X: Por qué los peores se ponen a la cabeza.</b><br/><br/>&#9;Otra falsa creencia de los defensores del totalitarismo es que los regímenes anteriores de este tipo fueron negativos no en sí mismo, sino que lo fueron como causa de que los que llegaron a la cúspide de la organización eran criminales. Se presenta así al totalitarismo como un instrumento que puede estar al servicio tanto del bien como del mal en función del dictador. Lo peligroso no sería por tanto el sistema sino en manos de quién está.<br/><br/>&#9;Pero existen fuertes razones para no dejarse llevar por estos planteamientos sobre la accidentalidad de los peores rasgos de los sistemas totalitarios. Si analizamos el estadio justo anterior a la implantación del totalitarismo encontramos una situación de demanda de acción al Gobierno que las mayorías parlamentarias ineficientes son incapaces de asumir. En este contexto aquel que tenga una “posición sólida e inspire confianza” estará en condiciones de hacerse con el poder. Se organizan partidos bajo líneas militares con el apoyo incondicional de grupos minoritarios que se someten a la disciplina autoritaria que posteriormente se extenderá a toda la sociedad.<br/><br/>&#9;Existen tres razones para encontrar en estos grupos no precisamente a los mejores, sino a los peores de la sociedad:<br/><br/>1)&#9;La consideración de que a mayor educación e inteligencia es más probable la divergencia en gustos y opiniones (se amplían los puntos de vista) y por tanto más difícil es implantar una jerarquía de valores. Por tanto para conseguir uniformidad en los puntos de vista habrá que descender a niveles intelectuales y morales más bajos. (Siendo este grupo el más amplio en cuanto a valores compartidos, que no el mayoritario en la sociedad). Serán por tanto los que constituirán la “masa”.<br/><br/>2)&#9;Por otro lado, y dada la insuficiencia en número del primer grupo, el dictador reclutará también para su causa a todos aquellos dóciles y crédulos que carecen de convicciones propias, mediante la simple repetición continuada del sistema de valores confeccionado.<br/><br/>3)&#9;Por último, y haciendo referencia a la naturaleza humana, tendríamos la reflexión acerca de la mayor facilidad de acuerdo para los programas negativos, odios al enemigo, envidia a los mejores, etc. Diferenciar claramente el “ellos” del “nosotros” para sembrar el odio y la lucha contra lo ajeno. Estrategia seguida por aquellos que más allá del apoyo a una política buscan la fe ciega de ingentes masas. “El enemigo”, como lo fue el Judío en la Alemania Nazi, o el Kulak (campesino rico) en la Unión Soviética (siendo ambos casos un fiel reflejo del odio hacia el capitalismo), es una pieza fundamental para el dirigente totalitario. <br/><br/><br/>Pero si además tenemos presente las realidades de los regímenes planificadores, así como las aportaciones de teóricos socialistas, como los Webbs y otros primeros fabianos, es innegable que los “planificadores” son en su mayoría nacionalistas militantes e imperialistas. (Como se demuestra con el desprecio de estos hacia los Estados pequeños, en la línea que ya Marx y Engels expresaron por ejemplo sobre checos o polacos.). Realidad que choca con el propugnado internacionalismo de la teoría. <br/><br/>Mientras que autores individualistas como Lord Acton o Jacob Burckhardt, o socialistas contemporáneos de Hayek, como Berttrand Russel, que han heredado la tradición liberal, tienen siempre al Poder como objeto de sus críticas; los colectivistas lo tienen como una meta. Y en el afán de desproveer de poder a los individuos particulares, se conforma un poder mucho mayor en manos del organismo planificador, poder que supera con mucho cualquier otro que se pudiera tener bajo el régimen liberal. Descentralizar por tanto, es reducir la cuantía absoluta del poder, con lo que el sistema de competencia es el que reduce al mínimo, por esa descentralización, el poder del hombre sobre el hombre.<br/><br/>Si se admite que la persona es tan solo un medio al servicio de los intereses supremos de la sociedad o la nación, se destruye toda posibilidad de disentimiento, se desprecia la felicidad del individuo y su vida. No habrá preceptos morales generales, ya que un acto, que en una sociedad libre es calificado malo, responda al fin que responda,  en una totalitaria será calificado como tal según responda a los intereses de la entidad superior. De esta forma, el dirigente supremo estará vacío de convicciones morales propias y actuará siendo capaces de cualquier cosa.<br/><br/>Por tanto, aquellas personas justas y buenas que se pudiera desear estuviesen al frente de la magna misión, no encontrarán satisfacción en un sistema que prima únicamente el gusto del poder por el poder, y dejarán así el camino libre a los crueles y faltos de escrúpulos.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Sobre la libertad y la seguridad.]]></title><link rel="Camino de servidumbre." type="text/html" href="http://blogs.ya.com/en-libertad/atom.xml" title="Camino de servidumbre."/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Sobre la libertad y la seguridad.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(El-Gambito)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/en-libertad/c_22.htm"><![CDATA[<br/>Cuaderno de bitácora:<br/><br/><b>Capítulo IX: Seguridad y Libertad.</b><br/><br/>&#9;Cuando se habla de libertad efectiva es habitual condicionar esta tanto a la “libertad económica” como a la seguridad económica. Pero sobre esta última es necesaria la matización y realizar distinciones, ya que de otro modo la propia seguridad será amenaza para la propia libertad.<br/><br/>&#9;Distingue Hayek dos clases de seguridad: la limitada y la absoluta. La primera de ellas sería la legítimamente deseada y alcanzable por todos y por tanto no es un privilegio. La segunda, en un sociedad libre, no se puede lograr por todos y solo se puede otorgar como privilegio a casos muy concretos como a los jueces como garante de su independencia.<br/><br/>La seguridad limitada será aquella que permite una certidumbre acerca del sustento mínimo parar las personas, mientas la absoluta sería asegurar un determinado nivel de vida concreto para una persona o grupo en comparación con otro.(La limitada será un complemento al mercado; la absoluta la eliminación de este.)<br/><br/>La seguridad limitada no está reñida con la sociedad moderna libre. El nivel de riqueza alcanzado permite cubrir  para todos un mínimo de alimentos, vestido, albergue; y nada impide tampoco al Estado ser garante de seguridad para los ciudadanos frente a la incertidumbre presente por posibles adversidades de la vida como por ejemplo la enfermedad, los accidentes o las catástrofes naturales. <br/><br/>La seguridad absoluta vuelve a ser en definitiva un tipo de demanda de remuneración justa bajo criterios subjetivos y no del esfuerzo o resultados para la sociedad. Y de aceptarse conlleva importantes consecuencias. La certidumbre de ingresos total no puede alcanzarse sino se suprime la libertad de decisión sobre la ocupación. Y si la certidumbre de ingresos se otorga a un solo grupo, este pasa a disfrutar un privilegio obteniendo una remuneración que por asegurada no tiene que responder ni a su esfuerzo ni a la utilidad para los demás miembros de la sociedad. De esta manera disfrutan de un privilegio a costa de los demás y así la seguridad del resto disminuye. No sería extraño por tanto que los que no disfruten de esas garantías comiencen a reivindicarlas; y de ir consiguiéndolas harían aumentar nuevamente las diferencias entre los privilegiados y los que carecen de estas prebendas que verían disminuir su seguridad.<br/><br/>“Si se garantiza a alguien un trozo fijo de la distribución de una tarta de tamaño variable, la proporción correspondiente al resto tiene que fluctuar proporcionalmente más que la tarta entera.”<br/><br/>Si la remuneración deja de tener relación con la utilidad efectiva, esta remuneración responderá a la opinión de la autoridad que arbitrariamente puede remunerar el mismo trabajo realizado por dos individuos cualesquiera de manera distinta ; en definitiva quedar manos del favor de la autoridad y eliminar la libertad. Y sin perder de vista además, la transformación que se provoca en la sociedad respecto a la consideración de las actividades que están impregnadas de riesgo económico, como es sin duda la actividad empresarial, que quedan menospreciadas. Con lo que no sería sorprendente la preferencia de la juventud por la posición segura a sueldo frente al riesgo empresarial.<br/><br/>Un ejemplo de la victoria del ideal de seguridad frente a la libertad es Alemania, donde ya una gran parte del pueblo se consideraba funcionario y no independiente. Si se alcanza una situación en la cual la posición social se consigue casi exclusivamente siendo un sirviente a sueldo del Estado, y es menospreciada cualquier otra posible actividad que no garantice los ingresos o no permita entrar en la jerarquía estatal, la preferencia por la libertad perderá inevitablemente terreno frente a la seguridad, ya que la alternativa a la seguridad será la precariedad. Es decir, se elevaría enormemente el precio de la libertad.<br/><br/>El estado debe proporcionar la seguridad de los ciudadanos frente a las grandes privaciones e incertidumbres no asumibles por las persona pero su acción nunca puede destruir la libertad individual ni obstruir la competencia en el mercado.<br/><br/>Un mínimo de seguridad es incuestionablemente necesaria para el mantenimiento de la libertad, para que el riesgo de la libertad no sea mayor al que cualquiera de nosotros sería capaz de asumir, pero no debe caerse en el error de colocar la seguridad por encima de la libertad.    <br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Bajo el designio de un poder arbitrario.]]></title><link rel="Camino de servidumbre." type="text/html" href="http://blogs.ya.com/en-libertad/atom.xml" title="Camino de servidumbre."/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Bajo el designio de un poder arbitrario.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(El-Gambito)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/en-libertad/c_21.htm"><![CDATA[<br/>Cuaderno de bitácora:<br/><br/><b>Capítulo VIII: ¿Quién a quién?</b><br/><br/>&#9;Una de las objeciones que suelen esgrimirse contra la competencia es decir que esta es ciega (atributo que hay que recordar que tradicionalmente se considera positivo para la justicia). Pero si esto es así, es como decir que ni se puede saber de antemano quién obtendrá fortuna o desgracia, ni que esta se dé conforme a la opinión de alguien. Nuestro resultado vendrá determinado por nuestra capacidad y la suerte. Los resultados no obedecerán a la idea de justicia de alguien y por tanto nos están sometidos a su voluntad. <br/><br/>&#9;Es cierto que en un régimen de competencia, el pobre, por el hecho de serlo, tiene más restringida sus oportunidades pero esto no le resta libertad. Un hombre que herede una propiedad tendrá mayor posibilidad de enriquecerse que un pobre, pero el sistema de libertades es el único donde este último puede por si solo, y no por favores de poderosos,  alcanzar esa riqueza sin que además nadie pueda impedírselo.<br/><br/>&#9;En este análisis la diferencia de oportunidades viene dada por la propiedad privada o la herencia que puede recibir un individuo; lo que ha llevado a la mayor parte de socialistas a plantear que su ideal de justicia se alcanzaría con la abolición de las rentas privadas procedentes de la propiedad. Pero esta postura olvida que de otorgarse toda la propiedad de los medios de producción al Estado, las decisiones de este estarían determinando todas las rentas. Se crea así un poder que no existe en las sociedades con régimen de competencia. Cuando la propiedad estar dividida entre muchos poseedores nadie tiene el poder para determinar esas rentas .<br/><br/>&#9;El sistema de propiedad privada es garantía de libertad tanto para el que posee propiedades como para el que no, porque se evita así el que alguien tenga poder completo sobre las personas.<br/><br/>&#9;Por otro lado, en relación a la percepción de injusticias, que se dan en los dos sistemas (aunque bajo las tesis planificadoras se piense lo contrario), la reacción de las gentes es distinta cuando asocia estas a fuerzas impersonales, que cuando las asocia al designio de alguien. Las personas no asumen igual “lo que le puede ocurrir a cualquiera” que lo que es fruto de la decisión de la autoridad. En definitiva, bajo la planificación los individuos sabrían que las desigualdades no responden a un mecanismo impersonal sino al antojo de la autoridad, con lo que sus empeños se dirigirán especialmente a ganar el favor de esta.<br/><br/>&#9;En el momento que el Estado asume la planificación no habrá cuestión social o económica que no sea política, en el sentido de depender de la persona que ostente el poder, su ideología, etc. Esto nos lleva al título de este capítulo, ¿Quién a quién?, frase atribuida a Lenin, que pone de manifiesto una cuestión central ¿quién planifica a quién?. En definitiva, identificar a aquel llamado a decidir sobre los demás, que no puede ser otro que el poder supremo.<br/><br/>&#9;La planificación exigirá la creación de una opinión común sobre los valores esenciales, que según los padres del socialismo se conseguirían a través de la educación. Pero la realidad ha demostrado que el conocimiento no tiene porque crear nuevos valores éticos y no se tienen porque compartir los mismos preceptos morales por el hecho de ser más ilustrado. De ahí la necesidad por parte de los socialistas de crear instrumentos de adoctrinamiento. (Nazis y fascistas apenas tuvieron que inventar nada en este sentido ya que los socialistas los pusieron en marcha con anterioridad). “No fueron los fascistas, sino los socialistas, quienes comenzaron a reunir a los niños desde su más tierna edad en organizaciones políticas, para asegurarse que crecieran como buenos proletarios”,  o en organizar deportes, clubs para evitar la “contaminación” de otras opiniones.<br/><br/>&#9;Respecto a la relación fascismo y nazismo con los partidos socialistas, se puede plantear en términos de que los primeros son fruto de los últimos por la forzosa lucha entre grupos sociales rivales. El socialismo prima al obrero industrial frente a otros seguidores de la causa , que al ver empeorar su posición relativa encuentran “refugio en estas nuevas facciones”. Todos tienen en común el odio al capitalismo y el deseo de que sea el Estado el que asigne a cada persona su posición en la sociedad, pero se diferencian en la idea de ordenación de los diferentes grupos o clases. (Mismos métodos pero al servicio de clases diferentes.) <br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Intervencionismo, merma de libertad.]]></title><link rel="Camino de servidumbre." type="text/html" href="http://blogs.ya.com/en-libertad/atom.xml" title="Camino de servidumbre."/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Intervencionismo, merma de libertad.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(El-Gambito)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/en-libertad/c_20.htm"><![CDATA[<br/>Cuaderno de bitácora:<br/><br/><b>Capítulo VII: La intervención económica y el totalitarismo.</b><br/><br/>&#9;La mayoría de los planificadores que han considerado en serio la planificación práctica asumen directamente que esta tiene que ser llevada a cabo por un grupo de peritos comandados por un general en jefe que no puede estar condicionado por la democracia. Y plantean que esta autoridad se dedicará únicamente a cuestiones económicas quedando espacio para la democracia en las de carácter político. <br/><br/>La planificación nos libraría de las cuestiones menores y nos permitiría dedicarnos a las cosas realmente importantes. Se cae con esto en el error de concebir lo económico como algo separado del resto de dimensiones de la vida. Los fines últimos de las personas nunca son económicos. No hay “móvil económico” sino factores económicos que condicionan decisiones para alcanzar fines.      <br/><br/>&#9; El afán por el dinero no es por este como tal, sino por el disfrute de los bienes que con él se pueden obtener. Al ser el dinero símbolo de las restricciones de la relativa pobreza de los individuos, ha llegado a ser odiado por muchos. Pero el dinero es más bien un instrumento de libertad, ya que permite un amplio campo de elección del que disfrutan también los pobres, que no existiría con un remuneración como la propuesta por muchos socialistas con la que se cubrirían directamente las necesidades del individuo, ya que al preceptor se le estaría minando la posibilidad de elegir.   <br/><br/>&#9;En referencia a las cuestiones menores de las que nos libraría la planificación, hay que recordar que es en una economía de mercado donde las perdidas o ganancias solo suponen un consideración de menor importancia entre los deseos posibles porque estas afectan tan solo “al margen” de nuestras necesidades, quedando lo realmente importante, los valores fundamentales de la vida, nunca afectados por esa posible perdida o ganancia económica. Esto lleva a muchas personas a creer que la planificación, que solo afectara a los intereses económicos, no interferiría en lo fundamental de sus vidas. El error de esta apreciación se debe a que no ven que esa poca importancia de las cuestiones económicas que les afectan y que se da en la economía de mercado se debe a que las personas tienen libertad; son ellas las que deciden lo que es o no importante y en que medida.<br/><br/>&#9;La planificación económica no afectaría únicamente a las marginales sino a todos los medios que sirven a nuestros fines. El planificador estaría decidiendo sobre la importancia relativa de las diferentes necesidades y sometiendo a control la vida de los individuos. Una autoridad que dirigiera todo el sistema económico sería el más poderoso monopolista quedando las personas a su merced, tanto respecto a la clase de producción, como a su cantidad, como discriminando a alguien.  &#9;  <br/><br/>&#9;Este análisis se ha hecho desde una concepción del individuo como consumidor; pero la conclusión es la misma, sino más acusada cuando se hace desde el lado de la producción. Si, como parece innegable, para la mayoría de las personas su trabajo es una parte fundamental de la vida, tanto desde el número de horas que a ello dedicamos, como por las relaciones personales que alrededor de este se fraguan o como el condicionamiento a la hora de elegir donde vivimos, etc, parece claro que la libertad para la elección en relación al trabajo es fundamental para nuestra felicidad, incluso más que lo analizado anteriormente. Cierto es que no hay libertad absoluta al no disponer de opciones en números muy elevados, pero lo fundamental es que la opción este presente , que no estemos atados ni antes de tomarla, ni una vez concretada la elección.<br/> <br/>&#9;Nada de esto presupone que en el presente se esté en una situación ideal, que de hecho no es tal, y es aquí donde el Estado puede proporcionar una ayuda importante para la mejora de esa movilidad mediante la difusión del conocimiento; papel que no puede estar más alejado del propugnado por los planificadores , que aunque mantiene que bajo esa planificación se mantendrá la “la libre elección de empleo”, esta desaparecerá por la propia naturaleza del sistema que obliga a ajustarse a los patrones que se imponen.<br/><br/>&#9;Otro error común es confundir al sistema económico como el causante de la necesidad de elección, y no distinguir que esa necesidad es consecuencia natural de la existencia de un problema económico. Es decir la elección es inherente al problema económico y el sistema económico lo que determina es como hacer frente a esa elección. ( Realizar o no esa elección no hace que desaparezca el problema).<br/><br/>&#9;Se han utilizado argumento a favor del socialismo que ignoran esta realidad, pero incluso muchos economistas socialistas se han rendido a la evidencia de que la planificación no es capaz de producir más que el sistema de competencia, con lo que no se obtendría la plenitud que haría desaparecer la elección; y han optado por hacer hincapié en la labor redistributiva que se podría desempeñar con la planificación. “Pero queda por averiguar si el precio que habríamos de pagar por la realización del ideal de justicia de alguien no traería más opresión y descontento que el que jamás causó el tan calumniado libre juego de las fuerzas económicas”.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry></feed>
