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Camino de servidumbre.
Reflexiones.
Acerca de
El viejo principio, el que no trabaje no comerá ha sido reemplazado por uno nuevo: El que no obedezca no comerá. L.Trotsky 1937.
Sindicación
 
Creando "La verdad"
Cuaderno de bitácora:

Cuaderno de bitácora:

Tras mucho tiempo de dejadez, que no de olvido, a la hora de escribir en este rincón, hoy sin ningún motivo especial vuelvo a dejar constancia que sigue igual de vivo que siempre. Voy a terminar la serie de capítulos que quedaban pendientes de publicar, y hoy le tocaba el turno al capitulo XI “El final de la verdad”. Releerlo sigue siendo igual de revelador que en el momento que lo estudié e igual de actual que cuando Hayek lo escribió.
Aunque no haya dejado aquí constancia de todo lo que ha pasado en estos meses en el Reino de España, muchos y muy importantes han sido los acontecimientos que hemos vivido. No los voy a repasar ahora, pero si quiero llamar la atención sobre dos puntos, la insistencia en la implantación de la asignatura de “Educación para la ciudadanía” y el obligado cambio de capitán, que no de rumbo, en el Imperio Mediático PRISA. El por que, creo que se entenderá perfectamente:

Capítulo XI: El final de la verdad.

Rasgo común a todos los regímenes totalitarios es el continuo intento de sus gobiernos porque los individuos piensen como la autoridad desea. Se trata de que las personas no solo se sometan a los fines comunes sino que los hagan suyos. Y en este sentido es clave la propaganda. Cuando se poseen todas las posibles fuentes de información, la capacidad de moldear e influir en las mentes de las gentes es casi completa. A lo que se une, que la propaganda totalitaria en su lucha por la destrucción de la moral social, aniquilará la verdad.

La toma de decisiones por parte de la autoridad sin la existencia de ningún tipo de código y bajo una total arbitrariedad, le obligan, si efectivamente quiere hacer que todos los individuos comulguen con él, a justificar sus decisiones elaborando argumentos, teorías y relaciones de causalidad que irán formando parte de la doctrina del Gobierno, y que consciente o inconscientemente darán lugar a la creación de un “mito” .

La mejor forma de conseguir que las gentes acepten “los nuevos valores”, es convencerles de que estos han sido los que han tenido siempre, solo que no se habían percatado de ello anteriormente. Se pretende reorientar la devoción de los viejos dioses a los nuevos, y para ello la perversión del lenguaje, “usar viejas palabras pero cambiando su significado”, es un instrumento fundamental. En este sentido la palabra “libertad” es quizá la más pervertida, pero no la única, véase el caso de la “justicia y la ley”, “derecho e igualdad”.....

Y a todo esto se une la necesidad de silenciar a la minoría que no caiga en las redes de la propaganda y la tergiversación del lenguaje, o simplemente tenga una cierta inclinación crítica. Por tanto quedará prohibida toda expresión crítica o de duda, que cuestione al plan, ya que en ausencia de un código moral, el plan toma naturaleza de sagrado.

Todo al servicio de la causa y del adoctrinamiento: las escuelas y la prensa, el cine y la radio Quedando prohibido todo aquello que siembre la duda acerca del sistema. La ocultación a la ciudadanía será la constante, tanto de su realidad como la de las alternativas que se den en otros lugares, e impedir así la comparación.

Pero la manipulación no queda únicamente restringida a los ámbitos expuestos, quedan igualmente presas de ella todas las ciencias, y en especial disciplinas como la Historia, el Derecho o la Economía, que pasan a ser una mera fábrica de mitos. Y se aborrece todo aquello que no tenga un propósito social consciente . Las ciencias dejarán de estar al servicio de la búsqueda de la verdad, para quedar sometidas a la justificación del régimen.
No