logotipo

img_google
En el Ojo del Huracán
Frente borrascoso procedente del Norte. Posibles turbulencias.
Acerca de
Nací en 1984 en un hospital del extrarradio sin las mínimas garantías sanitarias, razón por la cual (creo) fui un niño tonto y algo lento, hasta que, a los nueve años, y mientras repostábamos nuestro Seat Marbella en una gasolinera, le pedí a mi padre que me comprase el disco de Milikito que, entre películas húngaras de rubicundas actrices y sucias bolsas de cubitos de hielo, asomaba timorato en un estante giratorio. Ignoro si fue el azar, o si estaba predestinado a tan elevados propósitos, pero aquellas letras, meditadas y profundas, mensaje subliminal y moraleja incluídas, que rezumaban sabiduría, me abrieron los ojos, y desde entonces, soy un hombre nuevo.
Sindicación
 
Estoy perdidamente enamorado
Hoy me he enamorado locamente. Amor a primera vista, un flechazo, vaya. ¿Y quién podría no enamorarse de ella? Es atractiva, buena persona y, sobre todo, poderosa e influyente. Es Nekane Erauskin, cabeza visible de las Comunistas de las Tierras Exóticas.



De que es atractiva, no hay duda. Un bellezón capaz de embrutecer a todo el Goierri y parte del extranjero. Esos andares apuestos y graciles, de los que el mismísmo Aita Sabino se sentiría tan orgulloso. Incluso da la sensación de que el Normaderm haya surtido efecto en ese adolescente acné que, a forma de perilla, recorría antaño su barbilla, de comisura a comisura labial (los de la cara, claro), mejorando a ojos vista. También parece haber ganado algún kilito desde que es parlamentaria, lo que ha influido decisivamente en la tersura de su tez, en detrimento de su anterior ajadura. ¡Qué cutis! ¡Dios, qué rebuena que está!

De que es buena persona, tampoco cabe la menor duda. Sin lugar a dudas, se trata de una persona comprometida, como muestra la consigna con la que firma todas y cada una de sus intervenciones: "Osasuna eta askatasuna!", es decir, "¡Salud y Libertad!". ¡Qué compromiso, cielo santo! Una mujer que está en contra del SIDA, del cáncer, de la tos ferina, de los cálculos renales y del moquillo. Todo en uno. Sólo le falta estar en contra del terrorismo, pero bueno, no se puede ser perfecto. Aunque ella está cerca, sin duda.

Y por último, la más indudable de las tres premisas: es poderosa e influyente. Como Murdoch, más o menos. Sólo que ella, además, puede decidir los designios de una región durante cuatro años. Parlamentarios de un lado y otro se debatían entre el ser o no ser, en un fratricida duelo político que decidiese cuál es el futuro que nos espera. Y tuvo que ser ella, ataviada con sus elegantes ropajes, en compañía de sus fieles camaradas, y con su habitual actitud serena y humilde quien dictó sentencia: durante los próximos cuatro años, más misas y batzokis, más pintxotortillas y rabas los domingos, más talos y bertsolaris, más libros de texto de la editorial Elkar, más txokos y txikiteros, más ikastolas y perfiles lingüísticos, más teleberris de Julio Ibarra, más bashkosybashkas, más Madrazo con sonrisa de oreja a oreja pensando en la comodidad de su sillón... más de lo mismo, en definitiva.

Eskerrik asko, Nekane, bihotz bihotzez.

Espero que leas esta carta de este tu fiel admirador, y me permitas pasarme algún día, a eso de la medianoche, por Hernani, a tratar de calzarte el zapato de cristal. O mejor aún... unas Chirucas, que te sientan mejor :-)
 
Seis millones de manifestantes contra la obesidad infantil
Seis millones de madrileños (25.000 manifestantes según la Policia Nacional) se han manifestado espontáneamente esta tarde en contra de la obesidad infantil, bajo el lema "Zapatero, matao, prohibe el Bollycao".

La manifestación, que surgió de la urbanización de la Moraleja por un grupo de padres "preocupados por la salud de sus hijos", discurrió por los distritos del norte de Madrid, agrupando a su paso a miles de manifestantes, que al son de consignas como "Trujillo, Montilla, adiós a la Nocilla", "Gabacho Zetapé, no importes más paté" y "Curro Desatinos, no más langostinos", llegaron a sumar una cola de 16 kilómetros, desde la plaza de Castilla a la Puerta del Sol, a través de un sinuoso trazado por las calles de los barrios de Salamanca y Chamberí.

"Estamos hartos de la inadecuada nutrición que este Gobierno fomenta para nuestros hijos. Nos sentimos desprotegidos ante las políticas alimentarias de nuestros gobernantes, que son realmente indignantes", manifestó Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid.
Ángel Acebes, por su parte, se mostró "muy decepcionado por la proliferación de la obesidad infantil durante el primer año de gobierno socialista. Debemos hacernos eco de esta precaria situación".
El Obispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, que también se sumó a la protesta, dijo estar "indignado" y sentirse "traicionado" por el Gobierno, que "está fomentando una generación de obesos y pecadores, que está fomentando la gula en detrimento de la Fé Católica".

La manifestación terminó en la calle Ferraz, donde se arrojaron varias decenas de Tigretones contra las ventanas de la sede del PSOE, manchando de chocolate las fachada, y causando múltiples destrozos en la cristalería.

<< Europa Express >>
 
Rebelión en los Nichos
¿Alguien va a tener la gentileza de sacarme de aquííííííííí? ¡Me cago no demo! ¡Que ya se acerca el gran día! ¡Socorroooooooo! ¡Que alguien me saqueeeeeee!
¿Será posible? Llevo aquí desde Enero del 78, cuando aquel temporal de frío y nieve en los Ancares derivó en la maldita pulmonía que me cavó el hoyo y me enterró, y nunca antes había tenido problema para que me sacasen de paseo cada cuatro años. ¡Fijáos con qué poco me conformo, un paseo cada cuatro años! ¡Pero nada, que parece que esta vez no me quieren sacar a pasear! Con lo bien que me sentaría orearme un poco... es más, en esta ocasión, ni siquiera me han filtrado la papeleta a través de la ranura del ataúd. Y yo que confiaba en que Don Emilio, o alguno de los campesinos que trabajan para él, cumpliría con su obligación y me la pasaría... ¡Ni que estuviera pidiendo una barra de pan con lima dentro! No, señores, no deseo huir de aquí. No entra en mis intenciones incordiar a los vivos, que yo estoy muy a gusto en este habitáculo, no vayáis a pensar lo contrario. ¡Pero mi obligación con las urnas es algo de lo que no puedo evadirme, demonios! ¡Es algo sagrado!
¡Seguro que todo se debe a otra de esas conspiraciones rojo-judeo-masónicas! Si ya me tenían bien advertido: Antonio, no te fíes de estos progres, que cualquier día te van a privar de vot... ¡Eh! ¡Espera! ¡Ábremeeeee! ... ¡Mierda! ¡No me ha oído!... Tanto traerme flores y tanta hostia... además, seguro que son rosas rojas. ¡Con lo que las detesto! En fin... me pregunto quién sería... por la forma de respirar –y es que uno, al pasar los años, termina por conocer a la gente a través de su respiración-, diría que es mi biznieto Adrián. ¡Ah, cómo le irá la vida! Espero que tenga un buen puesto de trabajo, seguro que Don Emilio le reservado algo bueno... aunque solo sea por la fidelidad que tuve con él... ¡Ay, pobre Adrián, que no llegué a conocerte!... ¡Pero qué diablos hago poniéndome sentimental! No es el momento más indicado para estas mariconadas. Bastante maricón hay suelto por ahí... ¡Quién sabe si no le habrán estado tentando a mi Adrián! ¡Cuánto desorden ahí fuera, por Dios! ¡Qué indisciplina!
¿Y el párroco? ¿Tampoco ese va a dignarse en sacarme de aquí para el Domingo? ¡Luego se quejarán de que los progres maltratan a la Iglesia, de la falta de moralidad...! ¡Pues en sus manos está! ¡Que nos saquen! Total, solo es para un par de horas, lo que se tarda en ir al colegio y volver. Seguro que Luis y Renato también están deseando salir, y no paran de gritar que les abran... pero nada, que nos tienen a todos prisioneros. Y en el resto de camposantos, ídem de ídem. Esto es un complot, juego sucio. ¡Así, así, así ganan los rojos!... ¡Qué desvergüenza! ¡Y qué desolación! Cada vez me siento más solo, no oigo a nadie gritar. Parece que os estéis resignando... ¡con lo que hay en juego! ¡Manda carallo! ¿Acaso pensáis dejarle solo, sin nuestro apoyo? ¡Él nos necesita, confía en nosotros! ¿Qué será de él, y qué será de nosotros? Quemarán las Iglesias, y arderemos con ellas. Será nuestro segundo crematorio, las puertas del Averno. ¿Pero es que no os dais cuenta? ¡Es una conspiración de rojos y masones! ¡No podemos permitirlo! ¿Dónde está vuestro orgullo? ¡Levantáos, coño! ¡Levantáos! ¡Nadie nos puede parar! ¡Que pasen los antidisturbios! ¡A ver si se atreven! ¡La calle es nuestra! ¡Las urnas también!
 
El culto al trabajo
Nadie se fia de él. Su pecado es no trabajar, no producir, lo que le convierte automáticamente en alguien sospechoso, no se sabe de qué, pero en cualquier caso, de nada positivo. “No trabaja, luego es un maleante”. El axioma definitivo. ¿Cómo concederle el privilegio de considerarse honrado? Es absurdo, no trabaja, no es honrado.

Y lo triste es que esta pobre argumentación es demasiado común en nuestra enferma sociedad, víctima de un curioso Síndrome de Estocolmo. ¿O acaso alguien osa negar que no vivimos secuestrados? ¿Cómo llamar, sino, a la dependencia que tenemos de la palabra “honrado”? Es, junto a “humilde” y “sencillo”, la quintaesencia del pensamiento actual. ¿Puede uno recibir mayor insulto que el verse negado de dicho adjetivo por los demás?
¿O, dicho de otro modo, puede alguno recibir mayor piropo? El pobre se conforma con ser “pobre pero honrado”. El rico, si es “rico pero honrado”, tanto mejor. Y el que no es rico ni pobre, al menos “honrado” ha de ser, para ser algo.

De este modo, y sabedores que el visado para la honradez pasa por el trabajo, entendiendo “trabajo” como productividad a nivel colectivo, pues terminamos pagando el pasaporte, y así es como funciona la rueda de la productividad. Algunos terminarán disfrutando de su trabajo. Otros lo detestarán, pero no renegarán de ese particular salvoconducto. Y mientras, los que gestionan el molino, encantados de tener tan fiel y dispuesto ejército de siervos haciéndola girar.

Hace tiempo que me propuse no trabajar para nadie. Cuando produzca, que sea para mí mismo. El espíritu de las plantas se apodera de mí, yo también quiero ser autótrofo. No me preocupa levantar sospechas, al fin y al cabo, nunca me ha afectado demasiado el “qué dirán”. Tampoco me preocupa la incertidumbre de no saber cómo materializar esa aspiración, ni me asusta el momento en que descubra lo iluso que he sido. Cuando no era más que un renacuajo, y aún cuando no lo era tanto, soñaba con ser médico o arquitecto. Según todos los que me conocían, estaba predestinado al éxito profesional. Y no creo haber perdido las condiciones que me predestinaban a ello, tal vez si tuviera voluntad, podría ser feliz en este sistema, pero ahora mismo, ese “maravilloso mundo” dista mucho de mis aspiraciones e ilusiones.
Me conformo con bastante menos, si bien, como proyecto de arquitecto que en un día fui, comparto la tesis de que “menos es más”. No aspiro al reconocimiento de nadie, más que el mío propio.

Y dicho esto, punto y aparte.

Esta mañana he recibido una llamada telefónica, a eso de las nueve y media, interrumpiéndome el sueño de forma violenta. Finalmente, comienzo a trabajar el 5 de Julio. Contrato de prácticas, convenio a través de la Universidad, para el verano. Debería considerarme un privilegiado, pues soy el único “agraciado” de mi curso con tan preciado boleto. Aunque no en gran cuantía, son prácticas remuneradas. Con opción de posterior incorporación y todo. Frenos ABS y elevalunas eléctrico.
Sin embargo, he acogido la noticia con indiferencia. No me embarga ninguna ilusión especial, me lo tomo como un mero trámite. ¡Vaya dilema!
Será el escepticismo que últimamente ha aflorado en mí con tanta fuerza. O será el descrédito que me produce la palabra “trabajar”...

No tengo ni idea.



 
Mis padres y yo
Nunca pensé que pudiera pasar por mi cabeza lo que está pasando últimamente. Se trata, más que de un propósito, de una certeza, una certeza que me gustaría no tener.
No es que esté pensando en cometer ningún crimen, nada más lejos de la realidad. O sí, tampoco sé con certeza cómo calificarlo.

El caso es que en los últimos días me viene rondando la cabeza la certeza de que pronto tendré que separarme de mis padres. Quiero decir, emprender la vida por mi cuenta.
No se trata de independizarse porque sí, pues francamente, no me veo viviendo solo y ganándome mi propio sustento. Dicho de otro modo, no me veo trabajando para nadie, pero ese es un tema que abordaré en otra ocasión. Mas al contrario, tengo la certeza de que así ha de ser. Y muy a mi pesar, pues tengo, por fortuna, una familia de la que me siento muy orgulloso y a la que quiero con locura. Y, para qué negarlo, en la que vivo muy cómodo, pese a no ser ricos ni famosos.

Sin embargo, cada vez se van acentuando más las diferencias entre nosotros. Quiero decir, entre mis padres y yo. No me refiero a las típicas diferencias de hijo rebelde que reclama libertad y padres restrictivos que se la niegan, sino a diferencias de formas de ver vida, diferencias de carácter, de inquietudes, de aspiraciones, de ilusiones.

Mi padre es una buena persona, un tipo sociable, agradable, bonachón. Una persona que le conociese por primera vez se llevaría la impresión de que es bien una excelente persona, bien un perfecto idiota. Y de idiota no tiene un pelo, eso lo sé con seguridad, pero entiendo que pueda parecerlo, porque se empeña en parecerlo, lo cual me saca de quicio. Se empeña en parecerlo porque odia discutir, nunca se moja, se evade... no le importa quedar por debajo de los demás si ello le libra de discutir de algo, y yo no tolero tal falta de orgullo de cara a los demás. El mismo orgullo que para mí tengo, lo exijo en las personas que quiero. Yo no paro de reprochárselo, y es esa la razón por la cual chocamos, y por la cual termino convirtiéndolo en blanco de mis iras... y por la cual termino convirtiéndome yo en blanco de las suyas.
Lo cierto es que no le culpo por ello, pues no es de extrañar, teniendo en cuenta el ambiente donde se ha criado, carente de cualquier pensamiento medianamente profundo, y siempre a merced de su madre, de mi abuela, auténtica matriarca de su casa, también superficial, pero a la vez decidida, descarada, autosuficiente... y con tendencia a anular a las personas de su entorno. Y eso es algo que, sin duda, le ha marcado, y que por más que intento hacérselo ver, no lo consigo... o cuando menos, no consigo que lo cambie.

Mi madre es muy diferente a mi padre. Aparte de ser una buena persona con mayúsculas, sacrificada, perfeccionista, desprendida e increíblemente cariñosa, es también una persona muy inteligente y reflexiva que se siente incómoda en conversaciones banales y prefiere tratar las cosas a fondo, pero que, sin embargo, está absolutamente frustrada por no haber podido desarrollar sus capacidades. La época y situación en la que le tocó vivir le impidieron tener los estudios que tanto ansiaba, lo cual le ha llevado a verse inferior delante de los demás, pese a no serlo en absoluto. Ha idealizado todo aquello que no ha podido vivir, y a causa de ello, tiene una visión distorsionada de la realidad, en la que todo es blanco o negro, y difícilmente puede salir de esa autoconvicción, pues si algo he heredado de ella, es la fogosidad a la hora de defender aquello en lo que creo.
Intenta hacer ver que no le afecta, que su verdadera ilusión y orgullo somos nosotros, sus hijos, con lo que, de forma implícita, nos exige cosas que tal vez nosotros consideramos de un modo diferente a ella. Al menos, yo no comparto su visión de las cosas, sus ideales, sus ansias y esperanzas. Pensamos de un modo muy diferente, pese a tener un carácter muy similar. Y eso me desasosiega, y me hace chocar con ella con creciente frecuencia.

Si ahora mismo nos tocase la Lotería y nos marchásemos de viaje, a Praga, a París, a donde fuera, sé con certeza que mi padre se lo gastaría en tomar cafés en terrazas, mientras que mi madre se lo gastaría en que todos comiéramos en restaurante, o en comprar ropa. Ese es el ideal de vida que tienen ellos. No es mejor, ni peor... pero sí totalmente opuesto al mío.

Me cuesta dormir, me cuesta concentrarme en nada. Ahora sé que no eran solo conjeturas, sé que es una realidad. Sé que pronto tendré que separarme de ellos. Pueden ser dos años, pueden ser tres, pero es algo irreversible, o las consecuencias podrían ser mucho peores. Pero, pese a todo, me duele, me duele pensarlo, y sobre todo, me duele estar tan seguro de ello.


 
Instrumentalizados
Últimamente me está empezando a molestar la actitud del PP, que hasta ahora no pasaba de parecerme una entrañable pataleta, pero que poco a poco va convirtiéndose en algo más que eso. Y es que me parece muy peligroso el juego que se trae entre manos, a través de la instrumentalización de las víctimas del terrorismo.

El sábado pudimos ser testigos de una de las manifestaciones más instrumentalizadas de la historia, convocada por la AVT, lamentablemente convertida en esbirro político del PP.
Ha habido quienes han querido hacer ver que era una manifestación contra ETA, sugiriendo a su vez que quienes no estaban con ellos, es que estaban con ETA (¿Se lo habrán creído los de la BBC para publicar esta foto?). Una maniobra de demagogia y cinismo al más alto nivel.

La manifestación NO era contra ETA, de eso se da cuenta cualquiera.
Manifestaciones contra ETA ha habido muchas, no sólo cuando cometían asesinatos, sino también cuando, viernes tras viernes, miembros de Gesto Por La Paz se concentraban en silencio en las plazas de cada pueblo, incluso en el País Vasco, con lo que ello conllevaba. Y con esas manifestaciones hemos estado todos (los demócratas), aunque, como en mi caso, seamos manifiestamente contrarios a las manifestaciones.
Esto no sucede con la manifestación del sábado, que era sin duda una maniobra política, un intento de desgastar al Gobierno, basándose para ello en elucubraciones maliciosas, mentiras, algunas medias verdades y mucha, mucha intoxicación.
Se ha asegurado por activa y por pasiva, y el mismo lema decía que era un "No a la Negociación con ETA", cuando tal circunstancia no se ha producido, y ni siquiera se ha barajado, pues tan solo se ha hablado de "Diálogo" (que no es, ni mucho menos, equivalente a "Negociación"), y en cualquier caso, sólo si se produjese un previo abandono de las armas.
Era, pues, una manifestación sin causa, una gran patraña, en la que la AVT ha actuado de conejillo de indias (o no tanto, teniendo en cuenta la manifiesta orientación política de su presidente) de un partido que, indigesto aún por un resultado electoral que se ganó a pulso pero nunca supo asimilar, quiso darse un baño de masas.
Y me da auténtica lástima que se use su dolor para financiar socialmente a un partido, y lo peor de todo, que ellos mismos no sean conscientes.

No contento con su baño de masas, Mariano Rajoy tuvo el descaro de declarar que ha sido "la mayor manifestación que ha conocido este país desde 1976 fue la de la AVT del sábado pasado". ¿Dónde quedan las manifestaciones contra la Guerra de Iraq, que multiplicaron varias veces la del sábado, y en todas las ciudades españolas? ¿Dónde quedan, señor Rajoy, las millonarias manifestaciones por el secuestro de Ortega Lara, por el asesinato de Miguel Ángel Blanco, y por el de tantas y tantas víctimas de ese terrorismo que tanto dice usted abominar? ¿No se le cae la cara de vergüenza?

Dicho esto, me gustaría hacer un par de consideraciones sobre este tema.

Por una parte, quiero poner de manifiesto la incoherencia (y ya van...) de la que han hecho gala gran parte de los manifestantes, y el partido que la auspició.
Cuando me refiero a esa gran parte de manifestantes, me refiero a los que con más virulencia han atacado al Gobierno y con más virulencia han defendido "de boquilla" a las víctimas y sobre todo, a esta manifestación, que son curiosamente lo más parecido a la ultraderecha fascistoide que existe en este país, y que uno puede encontrarse en diversos lugares de la Red como los foros de Gruporisa o los ultracatólicos Hazteoir, o escuchando la cadena COPE cada mañana.
Y me llama la atención que esta gente, cuyo único objetivo en la manifestación era gritar contra el Gobierno de un partido que definen como "anticatólico", aprovechando para ello el pretexto de que no se negocie con quienes matan (aunque la consigna que más alto vociferaban era "Zapatero, embustero"), como podían haber aprovechado cualquier otro, y que ardorosamente demandaban que "con los que matan, ni una palabra", sean los mismos que aplauden a rabiar y veneran esta "misericordiosa" escena:



Sintomático, ¿no creen?

Por otra parte, voy a exponer mi opinión sobre la política del Gobierno con respecto al tema de ETA.
Digo ante todo que no creo que sea esa la solución. Yo tampoco me fío ni un pelo de ETA ni de Batasuna (en cualquier caso, no me fío menos que del PNV), y dudo que salga bien. Y desde luego, si en mis manos estuviera, elegiría otro camino, directo a atacar la raíz del problema, que no está en las cárceles ni en las mesas de diálogo.
No quiero decir que no haya que detener a los terroristas que sean capturados, faltaría más. Tampoco digo que no haya que dialogar aspectos concretos a fin de llegar a puntos comunes, por supuesto.

Sin embargo, la verdadera solución del problema no reside en los terroristas actuales, sino en los futuros. El objetivo es evitar que esos terroristas capturados sean relevados, evitar el cambio generacional.
Actualmente, no me cabe la menor duda, ETA no tiene ningún problema para realizar dicho relevo. Hay muchos jóvenes que, gracias a una educación académica basada en el odio y la reinvención de la Historia, son capaces de odiar lo suficiente como para estar dispuestos a ello.
Pero... ¿cómo se puede atajar eso?
Pues sólo hay un modo, y es hacer ver a la juventud vasca que ese "enemigo" que llaman España no es ningún ogro, que no es tan siquiera un enemigo. Una tarea harto difícil, sin duda, pues el aparato publicitario del nacionalismo vasco está muy curtido, pero que sería del todo imposible siguiendo las tesis del PP, en las que reina la confrontación por encima de cualquier cosa. Y es que al PP le gusta parecer un ogro, se cree demasiado su papel, y eso ayuda bien poco. Puedo asegurarles que nunca ha habido una mayor camada de futuros batasunos que la que desarrolló su infancia bajo el mandato de Aznar. Si en condiciones "normales" (porque en realidad nunca lo son) aproximadamente una cuarta parte de los jóvenes serán futuros votantes de Batasuna, en esas generaciones el porcentaje, sin duda alguna, se triplica, como mínimo. Y la culpa de esto, como decía, no es sólo del aparato publicitario de el entorno abertzale, pues la política de crispación de Aznar tiene muchísimo que ver.

Es por esta razón por la cual no critico la disposición del Gobierno de Zapatero a dialogar. Soy escéptico, incluso pesimista respecto a la solución por esa vía, pero no me cabe la menor duda de que es beneficioso para mitigar la radicalización de las futuras generaciones,
pues dejarán de ver a España como ese ogro, o en el peor de los casos, les costará mucho más personificarla en el Mal.

Así pues, no me opongo, y creo que cualquiera que anteponga la resolución de esta situación a los intereses partidistas, tampoco lo hará. ¡Ni que nos hubieran hecho estrechar la mano de Josu Ternera mientras le pasamos la mano por el hombro!









 
Quiero matar a Julio Ibarra
Y de buena gana lo haría si me garantizasen inmunidad jurídica.

Para quienes tenéis la suerte de no tener que sufrirlo, os diré que es el presentador y director de "Teleberri", es decir, el Telediario de la ETB (Televisión Vasca), y que es el tipo más sectario e intoxicador que existe en todo el espectro mediático de nuestro país, con permiso de Jiménez Losantos. Pero éste es, además, mala persona.



Su papel consiste en ganarse el cariño y la complicidad de los telespectadores bashkos y bashkas (en muchas casas se le llama "Julito") gracias a su acento y pinta de aldeanote noblote, buenote y sanote, para intoxicar hasta el último extremo, sin dejar por ello de aparentar ser totalmente inofensivo y bienintencionado.

Quien día a día se enfrente a su espacio (des)informativo, verá una sucesión de mensajes subliminales antiespañoles (o antiestatales, ya que "España" es un término tabú), y enaltecedores de la causa nacionalista-victimista, en todas sus versiones.
Especial mención merece la poco disimulada defensa que hace del entorno de ETA. Nunca oirás en su boca la palabra "terrorista", sino "organización". Nunca escucharás en su boca la palabra "atentado", sino "acción". Nunca escucharás en su boca la palabra "huído de la justicia", sino "exiliado". Y así, un largo etcétera.

Su última perla ha sido el enternecedor relato sobre la vida del difunto Jon Idígoras que nos ha brindado hoy. Realmente entrañable. Casi le dan ganas a uno de enamorarse del buenazo de Jon, que tanto sufrió con los cerdos españoles y sus asquerosas leyes juduciales antivascas. Él, tan justo y bondadoso, siempre dispuesto a ayudar a los demás. Él, que nunca hizo daño a nadie.

Díganme si no es enternecedor este párrafo extraído de la página de la ETB:

"Fue un niño travieso, que creció en contacto con la naturaleza hasta llegar en su juventud a una vida urbana de trabajo en una fábrica del sector del metal"


Lo dicho, que gracias a Julio (al final voy a terminar por cogerle cariño yo también) me estoy enamorando de Idígoras... ¿aceptará el nuevo Gobierno la necrofilia como opción sexual?




 
Lo que Kike Santander dice detestar
Sí, sí, lo he visto hace unos minutos con mis propios ojos -previamente frotados y refrotados-, y me fío lo suficiente de mis oídos, así que estoy en disposición de asegurar lo que el próximo director de Operación Triunfo, y a la vez esforzado productor y "cazatalentos" (Bisbal, Enrique Iglesias) musical, dice detestar...


... vamos, que lo ha dicho el tío, y se ha quedado tan ancho...



... y ya advierto que no estoy bajo los efectos de substancia psicotrópica alguna, que va en serio, de verdad de la buena...



... que el pavo este dice detestar...



... (sí, sí, como lo oyen)...



... ¡LA MEDIOCRIDAD!







Lo siento, llevo diez minutos tratando de asimilarlo, pero soy incapaz. "¡Eres muy lento, Patoso!", me dice una voz interior... y me da que va a tener razón...



 
# Ruido #
Recostado sobre mi cama, leyendo o, mejor dicho, pasando las hojas de un viejo libro sin interpretar nada de lo leído, un sonido atormenta mis oídos. Algo semejante a una voz masculina, grave y sonora, se escucha al otro lado de la pared, en la habitación contigua.
Están hablando de mí, sin duda. No consigo escuchar al interlocutor de esa voz masculina, pero por el tono y ritmo con el que se desarrolla la conversación, diría que no es demasiado halagüeña para conmigo.

Hace meses que me persiguen, me temo que ya están aquí.

Me incorporo y, pegando la oreja a la puerta, trato de entender lo que dicen. Intento estéril, la conversación resulta del todo ininteligible. Tan solo puedo advertir que la misma va cobrando fuerza y subiendo de tono.

Se hace una pausa. Permanezco expectante, pero los nervios afloran. Me golpeo contra la arista de la mesa, sangrando del dedo meñique. No obstante, consigo contener el dolor y no emitir ningún sonido. Poco a poco, un incipiente cosquilleo sube por mis piernas, hasta instalarse en el estómago. La conversación se reanuda, la voz es cada vez más fuerte, más agitada.

“Ya no aguanto más”, pienso. “Voy a salir y plantarles cara, sean quienes sean. Voy a abrir la puerta. Que sea lo que Dios quiera, yo no les temo”.

Nada. No hay nadie. La luz está apagada. Únicamente se escucha el crujido de la madera al pisarla, y la lavadora, recién terminada de centrifugar.

*****************************************************************************

Apéndice

Si alguien se anima, me gustaría que siguiérais un poco el juego en este post del foro de la LoKa MaGaZiNe.
Por si alguien no conoce al insigne ídolo adolescente cuya entrevista defiendo, que busque en el buscador de imágenes de Google...