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En el Ojo del Huracán
Frente borrascoso procedente del Norte. Posibles turbulencias.
Acerca de
Nací en 1984 en un hospital del extrarradio sin las mínimas garantías sanitarias, razón por la cual (creo) fui un niño tonto y algo lento, hasta que, a los nueve años, y mientras repostábamos nuestro Seat Marbella en una gasolinera, le pedí a mi padre que me comprase el disco de Milikito que, entre películas húngaras de rubicundas actrices y sucias bolsas de cubitos de hielo, asomaba timorato en un estante giratorio. Ignoro si fue el azar, o si estaba predestinado a tan elevados propósitos, pero aquellas letras, meditadas y profundas, mensaje subliminal y moraleja incluídas, que rezumaban sabiduría, me abrieron los ojos, y desde entonces, soy un hombre nuevo.
Sindicación
 
Como el espetec
Son una sub-raza muy común en cualquier pueblo, especialmente en las regiones españolas de corte tradicionalista. Me refiero a esas familias "famosas", "importantes": las "del pueblo, de toda la vida".

Es posible que para alguien que viva en una ciudad, esto le suene a swahili normalizado, pero cualquiera que viva en un pueblo de pequeño o mediano tamaño de cualquiera de estas regiones, sabrá a lo que me refiero.

Suelen tener apellidos muy arraigados en la localidad (toponímicos locales, por regla general), y eso les confiere automáticamente un halo de superioridad de cara a los demás. O eso suelen pensarse ellos.
Tienen sus propios bares, sus propios centros de reunión, sus clubes privados de ocio...
¿Que uno tiene una empresa? Allí trabajan tíos y sobrinos, yernos y cuñados. Tampoco suele ser raro que, aprovechándose de esa condición de ser "del pueblo, de toda la vida", ocupen varios puestos en el ayuntamiento (y es que, generalmente, el alcalde será del partido al que voten ellos... por algo hablo de regiones de corte tradicionalista), con lo cual el tío se encarga del censo, el sobrino de la tesorería, los yernos de la Policía Municipal, y los cuñados del reparto de comisiones.
Por supuesto, la Iglesia tampoco es ajena a esta "celebridad"...

Esta tarde, paseando por el monte con mi familia, nos hemos encontrado con la Matriarca de una de estas familias "importantes" de mi pueblo.
Cuando le ha preguntado a mi madre, con esa malsana curiosidad de conocer la ascendencia y estirpe de cada uno de sus convecinos, por quiénes son sus padres, y mi madre le ha respondido, entre otras descripciones, que son gallegos, el comentario (totalmente inconsciente, eso sí) que ha salido de su boca ha sido el siguiente:

-Bueno, no pasa nada.

¡Coño! ¡Pues claro que no pasa! ¿Desde cuándo se valora a las personas en base a su procedencia? ¿Son menos mis abuelos que tú, por el mero hecho de que ellos tuvieron que emigrar ante la falta de perspectivas en su lugar de origen, y a ti te pusieron las fábricas en la puerta de tu casa?
Lo que os diferencia como personas son solo mojones, líneas trazadas con un lápiz sobre un mapa, a ver si os dais cuenta.

Luego claro, cuando la Matriarca cae en cuenta de quiénes son mis abuelos, espeta:

-Ya sé quiénes son... tu madre (es decir, mi abuela) es una señora bastante cortadita, que no suele hablar mucho.

¿Y qué esperas? Vais mirando a todo el mundo por encima del hombro, dando a entender que vuestros oriundísimos excrementos huelen a Eau de Rochas... ¿y aún pretendes que sean esos invasores a los que tanto repudiáis en vuestros círculos privados los que se dirijan a vosotros? Es ridículo.

Para terminar, eso sí, un repaso a la vida y obra de todos los integrantes de La Famiglia. ¡Para que no se nos olvide nunca!

Por mucho que estemos en pleno siglo XXI, aún no nos hemos liberado del caciquismo reinante en la España rural y semi-rural. Neocaciquismo, vaya.

Supongo que son cosas como estas las que me hacen identificarme con el estilo de vida urbano. Porque el hecho de ser un ser anónimo, pese a sus inconvenientes, también te da mayor libertad.
En la ciudad, tú eres anónimo, tu vecino también es anónimo... no hay jerarquías.



 
Comentario:
Mi abuela me dice: "Quién quiera saber mentiras con él".
 
Comentario:
Estoy de acuerdo con UrbanPrincess, en todos sitios hay clasismo. En las grandes ciudades y los pueblos más pequeños. Queda más disimulado porque son más? Puede que sí, pero existe. Y en cuanto a todo lo demás que sale de tu post, lo dejo para otro día que me quedan posts por ver jeje ... aunque digo también que el donde nazcas no tiene nada que ver ... yo nací en Londres y me siento de todo menos Londinense :P
 
Comentario:
Exactamente, yo lo veo como el caso de la 'patria', eso de "yo estoy orgulloso de haber nacido donde he nacido".

Yo no creo que sea un motivo de orgullo. Es un hecho circunstancial, sin más. "Has nacido entre el mojón X y el mojón Y". Y no hay más, ni orgullo, ni vergüenza, naces donde a tu madre le da por romper aguas.
 
Comentario:
Creo que nunca entenderé la idea de la superioridad basada en cuestiones como la sangre, en las que ninguno de nosotros tiene poder. Quiero decir, aunque de verdad determinada sangre fuera más pura (que por supuesto estoy segura de que no solo no lo es, sino que ni siquiera existe la sangre pura porque todos los hombres descendemos de una misma raza)¿Que mérito tiene haber nacido con esa sangre? Creo que nadie lo escoge ni lucha por ello, entonces, ¿porque sentirse orgulloso?¿exactamente de que?¿De haber nacido en unas circunstancias en las cuales tu no has intervenido para nada?
Lo dicho, aunque la cuestión de la pureza racial nos persigue y nos perseguirá siempre, nunca lo entenderé.
 
Comentario:
Pues sí, así es como funciona el mundo. Concretamente, el mal llamado Primer Mundo.

De todos modos, y pese a los casos que comentas, que sí me constan en algunos barrios (que suelen funcionar como pueblos en sí), el rechazo al extranjero nace como reacción colectiva, por miedo, sensación de inseguridad, complejos, o lo que sea (que no lo comparto, por supuesto), pero no por presuntas superioridades de estirpes o clanes de origen caciquista.
Es a eso a lo que me refiero con que la ciudad es muy diferente, lo que no significa que no tenga sus miserias, ni mucho menos...

Un saludo.
 
Comentario:
No creas que en la ciudad es distinto. Los "de toda la vida" como tú dices, siempre mirarán por encima del hombro a todos aquellos que no consideren puros o dignos. Que no están metidos en todos los asuntos del barrio, como las fiestas populares y no tienen estrecha relación con esas familias que manejan todo el cotarro. Siempre habrá clases.
En mi caso, en una ciudad relativamente grande, el problema además se intensifica porque a la inmigración entre provincias o comunidades, se suma la internacional. Con todos esos despojos humanos que no contentos con invadir nuestro espacio, ni siquiera conocen ni practican las costumbres o las fiestas locales, y pudiendo vivir en su pais (Del que por cierto no nos paramos a pensar su situación, económica o política) vienen al nuestro a quitarnos esos trabajos en el campo de sol a sol que los urbanitas tanto luchamos por conseguir, o aquellos de limpieza o carga y descarga que hacen nuestras delicias. Sin olvidar por supuesto que son los causantes de toda la delincuencia del pais, porque entran en España toda esa droga que nuestros pobres hijitos (De los que por cierto nos preocupamos mucho mientras organizamos la verbena de este año y los dejamos correr a sus anchas por la calle) se encargan de colocar a cambio de unos sustanciosos ingresos con los que adquirir un coche de alta gama que poder makear pertinentemente para liar y posteriormente tirarse en el asiento de atrás a nuestras inocentes y menores hijas que a pesar de nuestra educación y supervisión paterna se visten con aproximadamente 8 cm de tela para salvaguardar su virginidad.
O porque esas mujeres se prostituyen en nuestras calles ¡Delante de nuestros hijitos! Y obviamente por puro vicio. ¿A quien no le encantaría soportar las babas de un asqueroso padre de familia por apenas 30 euros que se van en pagar a un chulo que te explota sexualmente amenazada de muerte?
Esto pasa en todas partes, cada vez más y no va a dejar de ocurrir. De cualquier modo supongo que en el pais vasco quizá todo es diferente, porque todo el mundo está más sensibilizado con el tema de ese nacionalismo convergente y divergente a la vez que no termino de entender.
 
Comentario:
Precisamente es a eso a lo que iba... a la cuestión sanguínea, que, dicho sea de paso, si se mezcla mucha sangre de igual procedencia, la rama familiar tiene su destino en Carlos II.

Pero, como bien dices, lo mismo da que se trate de glóbulos rojos, o de las tierras del señorito del cortijo andaluz, son situaciones paralelas, aunque sea diferente el trasfondo.
 
Comentario:
Vaya, entonces la cosa cambia bastante... Aunque en el fondo el problema sigue siendo el mismo, ese sentimiento de superioridad basado en la absurda "pureza" de la sangre... (tranquilo, en Cataluña yo mismo soy un "charnego", un hijo de immigrantes del resto de España aunque, afortunadamente, viviendo en una ciudad dónde la mayoría de gente proviene de fuera esto nunca me ha supuesto ningún tipo de problema...)
 
Comentario:
En mi región (El País Vasco) no es precisamente idolatración de la Familia Real, jajaja.
Es algo mucho más cercano a la xenofobia.
 
Comentario:
Totalmente de acuerdo Anacoreta, aunque diría que ese neocaciquismo del que hablas es más bién el mismo de siempre, un caciquismo rancio y podrido que sigue manteniéndose en pleno siglo XXI gracias, en buena parte, a la manutención e idolatración popular de una serie de personajillos de la llamada "Familia Real", superiores (¿por decreto divino?) a los demás desde el mismo momento del nacimiento...
En cualquier caso, la vida es presente y futuro y, como tu bién dices, la "ascendencia" no es más que eso, mojones trazados en un puto mapa...
No