San Francisco Express
Todas las ciudades tienen el suyo (o los suyos): en Madrid están Palomeras o La Ventilla, en Barcelona La Mina o Can Tunis, en Sevilla las 3000 Viviendas o Los Pajaritos...
Hablo, como habréis supuesto, de los llamados "barrios marginales", "barrios conflictivos" o miles de adjetivos que vienen a designar lo mismo, que no es otra cosa que suburbios degradados, que viven de espaldas a e ignorados por la urbanización y la especulación, donde viven hacinadas las clases más humildes.
En Bilbao también existen varios, pero el más famoso, es decir, el más degradado, es el barrio de San Francisco.
San Francisco es la parte de la ciudad vieja situada al otro lado de la Ría, partiendo, claro está, del Casco Viejo "tradicional", es decir, "Las Siete Calles", el que promocionan las Guías Turísticas, el que da "solera" a la ciudad.
Sin embargo, no es menos histórico el barrio situado al otro lado del Nervión, antaño núcleo comercial y con un toque bohemio.

En esta foto se puede ver el que me consta que es el edificio de hormigón más antiguo de España, situado en la ribera de la ría... pero en la orilla "mala".
Con el tiempo, fueron llegando clases obreras, procedentes de otras regiones españolas (castellanos y gallegos, mayormente), y el barrio se fue convirtiendo poco a poco en una de las zonas con más vida nocturna de la ciudad.
Sin embargo, la reconversión industrial hizo estragos en la zona, en lo que supone una historia paralela a la de la mayoría de los barrios de similares características en las diferentes ciudades.

Las viviendas, baratas y decadentes, convirtieron el barrio en el destino preferente de inmigrantes de toda clase, abundando los marroquíes y subsaharianos, amén de gitanos, algunos de los cuales se dedicaban, gracias a la emergente lacra de la droga, en el tráfico de estupefacientes. Del mismo modo, una ingente cantidad de mujeres comenzaron a dedicarse a la prostitución, pasando del alterne de bares de luces y cabarets a las putas toxicómanas de esquina, que han sido la constante durante la década de los 90. No hay más que pasarse por la calle Cortes para comprobarlo in situ, aunque incluso este "negocio" está en plena recesión (por pura cuestión médica)...

Actualmente, nos encontramos con un barrio en plena agonía. Bueno... agonía urbanística. Porque la vida que tenía antaño no la ha perdido.
Por contra, en vez de Marías y Pacos, actualmente son Lailas y Mohammeds quienes le dan vida. Es, sin lugar a dudas, un espectáculo digno de ver.
No voy a negar que acojona un poco, ya que somos temerosos a lo extraño por naturaleza. Para colmo, los medios de comunicación locales no ayudan demasiado a la necesaria "normalización", sino que agravan aún más la mala imagen del barrio, aludiendo a las "diarias redadas policiales".
Sin embargo, encontrarse 500 subsaharianos juntos en la plaza del barrio a las 12 de la mañana es una escena que marca. A mí me marcó, desde luego. Es posible que entre los 5000 inmigrantes que aproximadamente viven en el barrio (casi la mitad de la población) haya carteristas o traficantes, no voy a negarlo, pero es del todo injusto que se haga extensible a todos ellos. Ellos tratan de vivir, tratan de escapar de un capricho de los Atlantes. Y sí, se recluyen en ghettos... ¡qué alternativa les queda!
¿Acaso si uno de nosotros fuera a vivir a Australia, pongamos por caso, no acudiría como primera opción a otros españoles allí residentes?
Es un mecanismo de autodefensa, pues todos nos sentimos en principio vulnerables en tierra extraña.

Pero escuchar a plena luz del día los gritos de alegres niños de estrafalarios peinados, vivaces tertulias en exóticas lenguas, o ver establecimientos comerciales con jeroglíficas grafías en sus letreros vale mucho más que 500 páginas en la sección de "Sucesos".
En San Francisco no se respira decadencia. Se respiran arenas del Sáhara, aguas del Ganges, vegetación del Congo. Se respira vida.
Hablo, como habréis supuesto, de los llamados "barrios marginales", "barrios conflictivos" o miles de adjetivos que vienen a designar lo mismo, que no es otra cosa que suburbios degradados, que viven de espaldas a e ignorados por la urbanización y la especulación, donde viven hacinadas las clases más humildes.
En Bilbao también existen varios, pero el más famoso, es decir, el más degradado, es el barrio de San Francisco.
San Francisco es la parte de la ciudad vieja situada al otro lado de la Ría, partiendo, claro está, del Casco Viejo "tradicional", es decir, "Las Siete Calles", el que promocionan las Guías Turísticas, el que da "solera" a la ciudad.
Sin embargo, no es menos histórico el barrio situado al otro lado del Nervión, antaño núcleo comercial y con un toque bohemio.

En esta foto se puede ver el que me consta que es el edificio de hormigón más antiguo de España, situado en la ribera de la ría... pero en la orilla "mala".
Con el tiempo, fueron llegando clases obreras, procedentes de otras regiones españolas (castellanos y gallegos, mayormente), y el barrio se fue convirtiendo poco a poco en una de las zonas con más vida nocturna de la ciudad.
Sin embargo, la reconversión industrial hizo estragos en la zona, en lo que supone una historia paralela a la de la mayoría de los barrios de similares características en las diferentes ciudades.

Las viviendas, baratas y decadentes, convirtieron el barrio en el destino preferente de inmigrantes de toda clase, abundando los marroquíes y subsaharianos, amén de gitanos, algunos de los cuales se dedicaban, gracias a la emergente lacra de la droga, en el tráfico de estupefacientes. Del mismo modo, una ingente cantidad de mujeres comenzaron a dedicarse a la prostitución, pasando del alterne de bares de luces y cabarets a las putas toxicómanas de esquina, que han sido la constante durante la década de los 90. No hay más que pasarse por la calle Cortes para comprobarlo in situ, aunque incluso este "negocio" está en plena recesión (por pura cuestión médica)...

Actualmente, nos encontramos con un barrio en plena agonía. Bueno... agonía urbanística. Porque la vida que tenía antaño no la ha perdido.
Por contra, en vez de Marías y Pacos, actualmente son Lailas y Mohammeds quienes le dan vida. Es, sin lugar a dudas, un espectáculo digno de ver.
No voy a negar que acojona un poco, ya que somos temerosos a lo extraño por naturaleza. Para colmo, los medios de comunicación locales no ayudan demasiado a la necesaria "normalización", sino que agravan aún más la mala imagen del barrio, aludiendo a las "diarias redadas policiales".
Sin embargo, encontrarse 500 subsaharianos juntos en la plaza del barrio a las 12 de la mañana es una escena que marca. A mí me marcó, desde luego. Es posible que entre los 5000 inmigrantes que aproximadamente viven en el barrio (casi la mitad de la población) haya carteristas o traficantes, no voy a negarlo, pero es del todo injusto que se haga extensible a todos ellos. Ellos tratan de vivir, tratan de escapar de un capricho de los Atlantes. Y sí, se recluyen en ghettos... ¡qué alternativa les queda!
¿Acaso si uno de nosotros fuera a vivir a Australia, pongamos por caso, no acudiría como primera opción a otros españoles allí residentes?
Es un mecanismo de autodefensa, pues todos nos sentimos en principio vulnerables en tierra extraña.

Pero escuchar a plena luz del día los gritos de alegres niños de estrafalarios peinados, vivaces tertulias en exóticas lenguas, o ver establecimientos comerciales con jeroglíficas grafías en sus letreros vale mucho más que 500 páginas en la sección de "Sucesos".
En San Francisco no se respira decadencia. Se respiran arenas del Sáhara, aguas del Ganges, vegetación del Congo. Se respira vida.
Comentario:
Aupa
Enhorabuena por el artículo, de veras.
Evidentemente que hay delincuencia en este barrio, como en casi cualquier zona de precariedad.
Hay gente que está trabajando duro para sacar adelante a muchas personas de ahí, y se merecen todo lo mejor. Las personas que yo conozco de este barrio son de lo mejorcito.
De todas formas, no se dónde habrá más delincuentes, si en SanFrancisco o en Galerías Deusto un sábado a las 7am ;-)
Saludos.
Enhorabuena por el artículo, de veras.
Evidentemente que hay delincuencia en este barrio, como en casi cualquier zona de precariedad.
Hay gente que está trabajando duro para sacar adelante a muchas personas de ahí, y se merecen todo lo mejor. Las personas que yo conozco de este barrio son de lo mejorcito.
De todas formas, no se dónde habrá más delincuentes, si en SanFrancisco o en Galerías Deusto un sábado a las 7am ;-)
Saludos.
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Por contra, en vez de Marías y Pacos, actualmente son Lailas y Mohammeds quienes le dan vida
Genial! jeje, me ha encantado especialmente esta frase
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Mi barrio también es así, es lo mejor que tiene, porque bonito no es, pero a cambio la gente es estupenda.
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Precisamente hoy, antes de leer tu artículo, estaba pensando que cualquier día de estos tengo que ir a pasearme por el barrio del Raval de Barcelona que, en según que partes, parece otro mundo. Es como un oasis en medio de la ciudad, es genial. Me encanta esa atmósfera que describes de lenguas exóticas y letreros en árabe, casi me he podido imaginar la gran variedad de olores (o hedores) que pueden respirarse ;-)
Eso sí, cuando vaya será en pleno día, lo haré acompañada de alguien y lo de llevar bolso me lo pensaré. Cierto es que no se puede ver un delincuente en cada Mustafá o Mohammed que te cruces, pero más vale tomar algunas precauciones.
A pesar de que tampoco conozco muchos restaurantes o chiringuitos del Raval (sólo hablo de este barrio porque no conozco más), sé que muchos son cutres con ganas pero la comida está buenísima y es seguramente bastante más "auténtica" y posiblemente más barata que la que ofrecen restaurantes de comidas exóticas de otras zonas de la ciudad. Si vais por Barcelona meteos en algún hindú-pakistaní, sin manías.
IMQC
Eso sí, cuando vaya será en pleno día, lo haré acompañada de alguien y lo de llevar bolso me lo pensaré. Cierto es que no se puede ver un delincuente en cada Mustafá o Mohammed que te cruces, pero más vale tomar algunas precauciones.
A pesar de que tampoco conozco muchos restaurantes o chiringuitos del Raval (sólo hablo de este barrio porque no conozco más), sé que muchos son cutres con ganas pero la comida está buenísima y es seguramente bastante más "auténtica" y posiblemente más barata que la que ofrecen restaurantes de comidas exóticas de otras zonas de la ciudad. Si vais por Barcelona meteos en algún hindú-pakistaní, sin manías.
IMQC
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Algo parecido a lo que comentas ocurre en Valencia con zonas como Ruzafa, Olivereta, Marxalenes, etc. Y de Barios de Acción Preferente (BAPs) algo también conozco: trabajo en uno.
Un abrazo.
Un abrazo.
Comentario:
Bilbao es, junto a Valencia, la ciudad que menos conozco de España. Y lo siento mucho. lo que cuentas de ese barrio de San Francisco es tremendo y muy inreresante. Enhorabuena por tu blog, que seguiré visitando, y gracias por tu comentario. Roberto Zucco.
Comentario:
No he tenido el gusto de comer en dicho restaurante (tampoco es que sea un asiduo a comer fuera de casa), aunque el nombre es ciertamente apetecible...
Si no me equivoco, también está "El Perro Chico" por ahí... que tiene fama de ser de lo mejorcito de Bilbao.
Y bueno... si quieres alimentarte de kebab o cus-cus, no creo que haya tampoco demasiados impedimentos :-)
Si no me equivoco, también está "El Perro Chico" por ahí... que tiene fama de ser de lo mejorcito de Bilbao.
Y bueno... si quieres alimentarte de kebab o cus-cus, no creo que haya tampoco demasiados impedimentos :-)
Comentario:
Además un dato culinario. Allí, en San Francisco, está "el Churrasco" de obligada visita culinaria. Impresionante menú, eso si, hay que ir con hambre, por que las raciones son pantagruélicas. Merece la pena ir, aunque suele tener unas listas de espera de incluso meses.





