Frikismo que no lo es tanto
Existe en este país, gracias en parte a cierto sector del late night televisivo, una afición desmedida por emplear la palabra friki a tutiplén, sin criterio alguno, a forma de comodín.
A mí, sin embargo, me parece sangrante su uso en algunos casos. Porque "friki", es decir, "monstruoso", es algo cuyo contenido, más que su envoltorio, lo es igualmente. Vamos, que a mí me da igual que el huevo Kinder sea cuadrado, si me trae todas las piezas del cochecito... ahora bien, como falte el chasis...
Te voy a leer el pensamiento, estimado lector: Ha sido un símil lamentable.
Lo sé, soy perfectamente consciente de ello. Pero es que estoy preparando el terreno para lo que viene ahora, que posiblemente deje por los suelos el merecido honor y prestigio que desde esta página me he ido granjeando entre vosotros mis fieles y acérrimos lectores.
¿Por qué se trata de "friki", sin dejar el más mínimo margen a defenderse, a las Supremas de Móstoles?
Reconozco ante todo que no he visto tan magno espectáculo. No soy en absoluto seguidor de las galas de Eurovisión, y las OTIS tan solo me evocan a un fabricante de ascensores.
No obstante, puedo intuir de forma bastante nítida en qué consiste el esperpéntico espectáculo, sin más que reparar un instante en el atrezzo y apariencia de las tres marujas exhibicionistas en cuestión, y también puedo más o menos deducir cuál puede ser la melodía.
Sin embargo, me parece injusto que por ese patético envoltorio se tache de algo que no es a todo el conjunto. Y es que la canción en cuestión no es tan lamentable como parece, ya que trata un tema muy real, acaso demasiado real. Desde luego, más real que el 99% de las baladas de amor.
Un fin de semana, en El Corte Ingléh
Tu me convensihte pa comprarte el interné
Mardito momento, que fue mi perdisión
Pueh dehde ese día ya no hasemoh el amóh
Tú ya no me mirah, yo ya no te importo
Y si me insinuo tu me diseh que pa qué
Que con esoh cuerpoh y con lo poco que gahtan
Te salen máh baratah lah muhereh der pesé
Y que tú prefiereh pasarte todo el día pegado a la pantalla a a a aaaaaa
Ereh un enferemo, ereh un enferemo
Ereh un enferemo der sibersesso
Me poneh loh cuennoh, me ponne loh cuennoh
Uvedoble uve tiah buenah puntocom
Mira vida mía ehto es un infienno
Mira vida mía quiero la separasión
Ereh un enferemo, ereh un enferemo
Ereh un enferemo der sibersesso
Me poneh loh cuennoh, me ponne loh cuennoh
Con el dihco duro, la pantalla y el ratón
Mira vida mía ehto es un infienno
Mira vida mía dame la separasión
Una noshe dehtah, que no pude dormíh
Ehcushé unoh ruidoh mu ehtrañoh para mí
Era mi marío hasiéndole el amóh
A una tal Pamela dentro del ordenadóh
Tú ya no me quiereh, yo ya no te hago farta
Que el amóh internauta es un veneno sin’iguáh
Y si me pongo sessi me diseh a la cara
Que la tarifa plana te compensa musho máh
Pero uno dehtoh díah, que me pilléh de malah
Te tragah la pantalla a a aaaaa
Ereh un enferemo, ereh un enferemo
Ereh un enferemo der sibersesso
Me poneh loh cuennoh, me ponne loh cuennoh
Uvedoble uve tiah buenah puntocom
Mira vida mía ehto es un infienno
Mira vida mía quiero la separasión
Ereh un enferemo, ereh un enferemo
Ereh un enferemo der sibersesso
Me poneh loh cuennoh, me ponne loh cuennoh
Con el dihco duro, la pantalla y el ratón
Mira vida mía ehto es un infienno
Mira vida mía dame la separasión
Supongo que esa peculiar entonación no es más que parte de ese atrezzo "friki", un reclamo comercial al fin y al cabo, habidas cuentas del éxito que tiene.
Pero, como decía, obviando lo que es el envoltorio, es una canción realmente emotiva, sincera y comprometida. ¿Quién había de acordarse, sino, de la figura del asocial, del friki internauta, de ese individuo con purulencias seborreicas por todo el cutis, gafas, coleta, barriga cervecera y tirantes sobre una camiseta negra de Iron Maiden? ¿Acaso no existe este individuo, cuando representa a una gran parte de esta sociedad, aumentando día a día?
Señores, no hay más que entrar en cualquiera de los concurridos chats de Internet para encontrarnos con miles de prototipos de esto, empecinados en repartir amor en forma de emoticon, smuackis al por mayor, pendientes del wen royito universal, de que ningún "delincuente malhechor" virtual ose despreciar, criticar, poner en duda o incluso negarse a participar de ese reducto de afecto verdadero, esa secta del ciberlove o como quiera llamarse, donde a base de darse cremita mutuamente, todos sus miembros consiguen superar la carencia que de la misma tiene, sin duda, su "cutis" real, ese que a menudo va acompañado de blanquecinas protuberancias.
Y no es en absoluto extraña la figura del individuo casado y con hijos que, de golpe y porrazo, se pasa a la cultura amor por fibra óptica; no es extraña, en definitiva, la figura que retratan Las Supremas.
El mundo de los blogs tampoco es ajeno a esta sectarización virtual. No hay más que echar un vistazo a algunos de los blogs más concurridos, como el de Ardelia, para darse cuenta de ello. A la más mínima crítica que recibe el blog en cuestión, por la razón que sea, salta la guardia pretoriana de fieles mamporreros en defensa, todos con el mismo argumento ("si no te gusta, no lo leas, pero lo que te pasa es que tienes envidia"), convirtiendo en estéril cualquier atisbo de crítica, incluso cuando ésta es constructiva. Y, por supuesto, el 90% de esos mamporreros son varones solteros en permanente celo, que pretenden, acaso, sacar algún provecho lujurioso de tan sincera y enfervorizada amistad cibernética.
¿Alguien se había planteado alguna vez la impagable labor social y humanitaria que cumplen las Kedadas?
A mí, sin embargo, me parece sangrante su uso en algunos casos. Porque "friki", es decir, "monstruoso", es algo cuyo contenido, más que su envoltorio, lo es igualmente. Vamos, que a mí me da igual que el huevo Kinder sea cuadrado, si me trae todas las piezas del cochecito... ahora bien, como falte el chasis...
Te voy a leer el pensamiento, estimado lector: Ha sido un símil lamentable.
Lo sé, soy perfectamente consciente de ello. Pero es que estoy preparando el terreno para lo que viene ahora, que posiblemente deje por los suelos el merecido honor y prestigio que desde esta página me he ido granjeando entre vosotros mis fieles y acérrimos lectores.
¿Por qué se trata de "friki", sin dejar el más mínimo margen a defenderse, a las Supremas de Móstoles?
Reconozco ante todo que no he visto tan magno espectáculo. No soy en absoluto seguidor de las galas de Eurovisión, y las OTIS tan solo me evocan a un fabricante de ascensores.
No obstante, puedo intuir de forma bastante nítida en qué consiste el esperpéntico espectáculo, sin más que reparar un instante en el atrezzo y apariencia de las tres marujas exhibicionistas en cuestión, y también puedo más o menos deducir cuál puede ser la melodía.
Sin embargo, me parece injusto que por ese patético envoltorio se tache de algo que no es a todo el conjunto. Y es que la canción en cuestión no es tan lamentable como parece, ya que trata un tema muy real, acaso demasiado real. Desde luego, más real que el 99% de las baladas de amor.
Un fin de semana, en El Corte Ingléh
Tu me convensihte pa comprarte el interné
Mardito momento, que fue mi perdisión
Pueh dehde ese día ya no hasemoh el amóh
Tú ya no me mirah, yo ya no te importo
Y si me insinuo tu me diseh que pa qué
Que con esoh cuerpoh y con lo poco que gahtan
Te salen máh baratah lah muhereh der pesé
Y que tú prefiereh pasarte todo el día pegado a la pantalla a a a aaaaaa
Ereh un enferemo, ereh un enferemo
Ereh un enferemo der sibersesso
Me poneh loh cuennoh, me ponne loh cuennoh
Uvedoble uve tiah buenah puntocom
Mira vida mía ehto es un infienno
Mira vida mía quiero la separasión
Ereh un enferemo, ereh un enferemo
Ereh un enferemo der sibersesso
Me poneh loh cuennoh, me ponne loh cuennoh
Con el dihco duro, la pantalla y el ratón
Mira vida mía ehto es un infienno
Mira vida mía dame la separasión
Una noshe dehtah, que no pude dormíh
Ehcushé unoh ruidoh mu ehtrañoh para mí
Era mi marío hasiéndole el amóh
A una tal Pamela dentro del ordenadóh
Tú ya no me quiereh, yo ya no te hago farta
Que el amóh internauta es un veneno sin’iguáh
Y si me pongo sessi me diseh a la cara
Que la tarifa plana te compensa musho máh
Pero uno dehtoh díah, que me pilléh de malah
Te tragah la pantalla a a aaaaa
Ereh un enferemo, ereh un enferemo
Ereh un enferemo der sibersesso
Me poneh loh cuennoh, me ponne loh cuennoh
Uvedoble uve tiah buenah puntocom
Mira vida mía ehto es un infienno
Mira vida mía quiero la separasión
Ereh un enferemo, ereh un enferemo
Ereh un enferemo der sibersesso
Me poneh loh cuennoh, me ponne loh cuennoh
Con el dihco duro, la pantalla y el ratón
Mira vida mía ehto es un infienno
Mira vida mía dame la separasión
Supongo que esa peculiar entonación no es más que parte de ese atrezzo "friki", un reclamo comercial al fin y al cabo, habidas cuentas del éxito que tiene.
Pero, como decía, obviando lo que es el envoltorio, es una canción realmente emotiva, sincera y comprometida. ¿Quién había de acordarse, sino, de la figura del asocial, del friki internauta, de ese individuo con purulencias seborreicas por todo el cutis, gafas, coleta, barriga cervecera y tirantes sobre una camiseta negra de Iron Maiden? ¿Acaso no existe este individuo, cuando representa a una gran parte de esta sociedad, aumentando día a día?
Señores, no hay más que entrar en cualquiera de los concurridos chats de Internet para encontrarnos con miles de prototipos de esto, empecinados en repartir amor en forma de emoticon, smuackis al por mayor, pendientes del wen royito universal, de que ningún "delincuente malhechor" virtual ose despreciar, criticar, poner en duda o incluso negarse a participar de ese reducto de afecto verdadero, esa secta del ciberlove o como quiera llamarse, donde a base de darse cremita mutuamente, todos sus miembros consiguen superar la carencia que de la misma tiene, sin duda, su "cutis" real, ese que a menudo va acompañado de blanquecinas protuberancias.
Y no es en absoluto extraña la figura del individuo casado y con hijos que, de golpe y porrazo, se pasa a la cultura amor por fibra óptica; no es extraña, en definitiva, la figura que retratan Las Supremas.
El mundo de los blogs tampoco es ajeno a esta sectarización virtual. No hay más que echar un vistazo a algunos de los blogs más concurridos, como el de Ardelia, para darse cuenta de ello. A la más mínima crítica que recibe el blog en cuestión, por la razón que sea, salta la guardia pretoriana de fieles mamporreros en defensa, todos con el mismo argumento ("si no te gusta, no lo leas, pero lo que te pasa es que tienes envidia"), convirtiendo en estéril cualquier atisbo de crítica, incluso cuando ésta es constructiva. Y, por supuesto, el 90% de esos mamporreros son varones solteros en permanente celo, que pretenden, acaso, sacar algún provecho lujurioso de tan sincera y enfervorizada amistad cibernética.
¿Alguien se había planteado alguna vez la impagable labor social y humanitaria que cumplen las Kedadas?
Comentario:
hola javier como estsas cuidate
Comentario:
Pues yo diría que se acercaba más a la tercera opción, pero bueno, siempre viene bien discutir un poco...
Comentario:
-Qué freaky tío!!
La expresión mal utilizada me cruje...
Por cierto, no entendí muy bien el comentario que hiciste de un post de los atravesadores de espejos,ambos discutimos si nos estabas vacilando,menospreciando o tal vez halagando...
La expresión mal utilizada me cruje...
Por cierto, no entendí muy bien el comentario que hiciste de un post de los atravesadores de espejos,ambos discutimos si nos estabas vacilando,menospreciando o tal vez halagando...
Comentario:
Sí es cierto, Reflejo, pero ya estaba sobre aviso... por algo puse el enlace ;-)
De todos modos, la alusión al frikismo no fue más que una introducción al tema que realmente me interesaba, que era el doble rasero con que se miden ciertas cosas...
Un saludo.
De todos modos, la alusión al frikismo no fue más que una introducción al tema que realmente me interesaba, que era el doble rasero con que se miden ciertas cosas...
Un saludo.
Comentario:
mmm, este me recuerda a cierto post de tus amigas pedrolas, pero muy bien!
Comentario:
Pues toda la razón. Recuerdo de mis tiempos de chat que había dos o tres figuras intocables y, como osaras llevarles la contraria en algo, allá que tenías unos 20 privados amenazándote poco menos que con cortarte las piernas a la altura de la yugular.
A Las Supremas todavía no las he visto, pero, vamos, recuerdo un alemán de hace unos años que no creo que tuviera nada que envidiarles.
Besos.
A Las Supremas todavía no las he visto, pero, vamos, recuerdo un alemán de hace unos años que no creo que tuviera nada que envidiarles.
Besos.
Comentario:
Yo también enviaría a "Las supremas de Móstoles" a esa concentración de caspa llamada "Eurovisión". A base de gobiernos del PP y de ver todo el día a los Alcántara en la tele muchos parecen sacados de la máquina del tiempo y vuelven a calzarse la boina, a ver cine de barrio y a vibrar con las canciones de Karina. Las supremas son la mejor burla para todo eso.
Ah, y a mí también me repele esa guardia pretoriana siempre dispuesta a correr en ayuda del vencedor.
Ah, y a mí también me repele esa guardia pretoriana siempre dispuesta a correr en ayuda del vencedor.
Comentario:
Y no me importaría, francamente, que fuera la canción del verano, ya es hora de terminar con las canciones descriptivas de movimientos de cadera, bombas y mayonesas.
Claro que, si por mí fuera, preferiría una de Los Suaves, pero bueno, menos es nada.
PD: El otro día vi al King África en una cadena local, vestido de torero (150 kilos embutidos en un traje de oro y luces) cantando su versión de "Paquito el Chocolatero", y puedo afirmar que es el espectáculo más bochornoso al que mis ojos han asistido.
Claro que, si por mí fuera, preferiría una de Los Suaves, pero bueno, menos es nada.
PD: El otro día vi al King África en una cadena local, vestido de torero (150 kilos embutidos en un traje de oro y luces) cantando su versión de "Paquito el Chocolatero", y puedo afirmar que es el espectáculo más bochornoso al que mis ojos han asistido.
Comentario:
A propósito de lo que dices, Yambra, hay un dicho con el que estoy plenamente de acuerdo, que dice que ser moderno no consiste en inventar, sino en ser el primero en copiar.
Efectivamente, lo de Las Supremas es estética (y sonido, supongo) "kitsch", pero nada más que eso. Pero la letra es enternecedora, coño.
Por cierto, he estado leyendo la letra de esa canción del tal Giacobe, y sigo manteniendo que es mucho más real la de Las Supremas, entre otras cosas, porque hay muchos más asociales de chat que casanovas que se ligan a la amiga de la novia.
Muchísimos más.
Efectivamente, lo de Las Supremas es estética (y sonido, supongo) "kitsch", pero nada más que eso. Pero la letra es enternecedora, coño.
Por cierto, he estado leyendo la letra de esa canción del tal Giacobe, y sigo manteniendo que es mucho más real la de Las Supremas, entre otras cosas, porque hay muchos más asociales de chat que casanovas que se ligan a la amiga de la novia.
Muchísimos más.
Comentario:
jajajajaja ayss me he reido, pero es que si no has visto a las de Mostoles en acción... pues te falta argumento ;-P
Yo creo que va a ser la canción del verano y que acabaremos viendo a Bush bailarla como hizo Clinton con la Macarena, al tiempo ;-)
Yo creo que va a ser la canción del verano y que acabaremos viendo a Bush bailarla como hizo Clinton con la Macarena, al tiempo ;-)
Comentario:
vale, vale, lo que tú quieras, pero no fastidies con las de móstoles, que hacen daño a la vista y al oído :P ¿Es más real esta canción que la insigne "jardín prohibido" de Sandro Giacobe? por ahí se andan :P
Comentario:
Estoy de acuerdo contigo en una cosa: molaría más un chasis en un huevo cuadrado :PPP
Bueno, ahora en serio. Desde Tod Browning hay muy poca gente que utilice el término freak con propiedad. Sin embargo, se ha extendido su uso por parte de aquéllos que no beben de la fuente original sino que copian la palabra de los que sí la conocen, convirtiéndose por tanto en usuarios de "segunda mano" sin ningún tipo de criterio.
Hasta tal punto es eso cierto, que se llama friki a todo aquello que, aun sin serlo, goce de una estética "kitsch", sea ésta pretendida (como en el caso de las supremas) o natural y azarosa, lo cual no tiene precio.
No conozco ardelia, y después de lo que dices me apetece muy poco entrar.
Un abrazo.
Bueno, ahora en serio. Desde Tod Browning hay muy poca gente que utilice el término freak con propiedad. Sin embargo, se ha extendido su uso por parte de aquéllos que no beben de la fuente original sino que copian la palabra de los que sí la conocen, convirtiéndose por tanto en usuarios de "segunda mano" sin ningún tipo de criterio.
Hasta tal punto es eso cierto, que se llama friki a todo aquello que, aun sin serlo, goce de una estética "kitsch", sea ésta pretendida (como en el caso de las supremas) o natural y azarosa, lo cual no tiene precio.
No conozco ardelia, y después de lo que dices me apetece muy poco entrar.
Un abrazo.





