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En el Ojo del Huracán
Frente borrascoso procedente del Norte. Posibles turbulencias.
Acerca de
Nací en 1984 en un hospital del extrarradio sin las mínimas garantías sanitarias, razón por la cual (creo) fui un niño tonto y algo lento, hasta que, a los nueve años, y mientras repostábamos nuestro Seat Marbella en una gasolinera, le pedí a mi padre que me comprase el disco de Milikito que, entre películas húngaras de rubicundas actrices y sucias bolsas de cubitos de hielo, asomaba timorato en un estante giratorio. Ignoro si fue el azar, o si estaba predestinado a tan elevados propósitos, pero aquellas letras, meditadas y profundas, mensaje subliminal y moraleja incluídas, que rezumaban sabiduría, me abrieron los ojos, y desde entonces, soy un hombre nuevo.
Sindicación
 
Curiosa afición...
No conoce fronteras, ni sexos, ni religiones. La demagogia es sencilla, barata y para toda la familia, que dirían en Bricomanía.

Estos días se ha puesto de moda hacer demagogia sobre las dimensiones del despacho de la ministra Trujillo, alarmándose por sus inauditos 77 m².
¡Oh, cielos, qué gran magnitud para el despacho de una ministra! !Qué pensarán aquellos empresarios y políticos que hayan de reunirse en su despacho, abrumados ante tal cantidad de espacio abierto! ¡Incluso podrán fumar, pues el humo apenas se hará perceptible, ya que a buen seguro termine evaporándose entre tal cantidad de aire!

Hacen aquellos que critican las dimensiones de su despacho una comparación con la propuesta de liberalizar las viviendas de 30 m², que (menos mal) se propuso como medida temporal para solucionar parcialmente el problema de la vivienda para jóvenes, es decir, para permitir independizarse.
Una cosa es que no sea la solución óptima (que no lo es, aunque tampoco queda mucha alternativa en manos del Gobierno, a no ser sangrando nuestros bolsillos, con lo cual las quejas vendrían por ese lado), y otra cosa es usar sin criterio alguno ese hecho como medida de desgaste del Gobierno, máxime cuando el precio de la vivienda está como está gracias a la política de libre mercado que defienden los que usan los 30 metros a modo de chiste.

Porque claro, menudo despilfarro, ¡oh, señor!, los 77² del despacho de la Trujillo. De las arcas públicas, ¡oh, horror!, ya nos están robando otra vez estos sociatas.

Eso sí, y por si quedaba alguna duda, esos mismos que ponen el grito en el cielo para clamar por tamaña apropiación de fondos públicos por parte de alguien elegido democráticamente, son los mismos que defienden a ultranza seguir financiando de forma multimillonaria a cierta institución privada que dista mucho de ser democrática, entre otras cosas, para que puedan seguir manteniendo habitáculos de dimensiones muy superiores y decorados con madera noble.


 
Comentario:
¿No te estarás refiriendo a la iglesia verdad? Bueno la verdad es que a mí, a estas alturas, ya me pilla un poco de vuelta todo eso y mucho más ahora que me estoy dando cuenta de que TODO ERA MENTIRA
 
Comentario:
Yambra, creo que has sobreestimado mis intenciones. Tan solo pretendía poner en evidencia ciertas actitudes hipócritas, a sabiendas de que lo que digo es cierto.

Un saludo.

 
Comentario:
La demagogia, junto con la hipocresía que van unidas de la mano, una de las enfermedades de nuestra clase política que más detesto... cuando todo esto pasa, cuando lo que tú hiciste hace 1 mes se convierte ahora en criticable porqué lo hace la oposición me parece deleznable! ¿Es ser utópica pedir un poco de coherencia y honestidad entre aquellos que nos representan? Evidentemente que sí.
1saludo!
 
Comentario:
Demagogia. (Del gr. δημαγωγία).

1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.

2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.

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Sin ningún ánimo polemizador, ¿qué pretende tu último párrafo sino nombrar como bandera un lugar común que va a garantizar que, puesto que el argumento es compartido, muchos lectores se pongan de tu lado? ¿Qué tiene eso que ver con la tesis del artículo?
Como en lógica formal se consigue con la negación del implicador, hay gente que pretende descalificar a su adversario para así afirmarse a sí mismo. Pero eso no da fuerza a su argumento. Eso es demagogia.
 
Comentario:
Bueno, se puede criticar la idea sin necesidad de utilizar como argumentación los metros cuadrados del despacho de la ministra, o los doscientos y pico del piso en el que vive. A mí, la idea no me parece mala del todo, si estuviera matizada. A saber: que los apartamentos de 30 metros cuadrados vayan a representar un quinto, por ejemplo, de todos los que se vayan a construir. O que su precio va a ser lo suficientemente razonable como para que el propietario pudiera tenerlo pagado en dos lustros con una cuota mensual menor que la mitad del salario mínimo. O que el Estado estuviese obligado a recomprarlo por un precio, revisado todos los años, si el propietario quisiera vendérselo. Matices de ese estilo, aunque estos míos hayan sido pensados a bote pronto. Pero en treinta metros cuadrados (útiles) vive una persona, o una pareja, con mucha dignidad. Todos los días.
 
Comentario:
No hay nada que las haga incompatibles, pero en muchas ocasiones se confunden. O mejor dicho, se usa el término "demagogia" con demasiada alegría.

Digo esto porque sabía perfectamente cuando escribí este texto que alguien respondería con que eso es también demagogia... y sin embargo, humildemente creo que no la hay, a no ser que se quiera ver en las notas sarcásticas.
Y si la hay, que alguien me diga dónde, por favor.

Un saludo.
 
Comentario:
No sé qué es lo que hace incompatibles la ironía y la demagogia. Tampoco digo que sean intercambiables una y otra. Pero repito, se puede ser irónico y demagogo.

Un abracito.
 
Comentario:
Emplear un tono irónico no es hacer demagogia.

Un saludo.
 
Comentario:
Tapar una demagogia con otra supone tener dos demagogias. Mal negocio en realidad.

El mercado inmobiliario requiere de otras medidas. Demasiada gente, demasiados intereses. Imposible.

Un abracito.
 
Comentario:
Olvidas que en su programa electoral no hablaban de zulos, hablaban de pisos.
El tamaño, como todo en la vida no importa, pero sí importa que la ministra después de ver su flamante despacho, dijo que no le gustaba, así que cambiaron la decoración por una más al gusto de la ministra.
Sin acritud, la comparación que haces me parece demagógica.
Si esto lo hiciese otro grupo político tú serías uno de esos que dices que se alarman por el tamaño, estoy seguro.
Saludos
 
Comentario:
Yo despotrico de ello, y de la vivienda de 280 metros cuadrados de la Truji... 10 veces mayor que sus soluciones habitacionales. Al menos podría haber tenido el tacto de no presentar esos nichos como solución al problema de la vivienda, y haberse ido a vivir a un lugar más discretito...
No