El Plagio Involuntario
La verdad es que me siento frustrado y a la vez sorprendido. Bueno, sorprendido no tanto... y es que siempre tuve miedo a eso que se llama plagio involuntario, que es lo que me ha frenado casi siempre a la hora de ponerme a escribir.
Desde hace un tiempo, vengo escribiendo en un pequeño cuaderno ideas y reflexiones sobre cuestiones de la vida cotidiana, desde un punto de vista un tanto filosófico, aunque sin filosofar. Las apuntaba y las desarrollaba en diálogos imaginarios, que tenía la esperanza de incluir de forma más elaborada en una novela en cuanto tuviera tiempo.
Sin embargo, durante estas últimas semanas he leído gran parte de la obra de Dostoievski, concretamente El Jugador, Los Hermanos Karamazov, Crimen y Castigo y, especialmente, Apuntes del Subsuelo, y por si no fuera poca la conclusión de que pasa automáticamente a ser mi autor favorito, extraigo otra más, y es que aparte de admirarle, también odio a Dostoievski. Y le odio porque todas y cada una de las ideas que tenía escritas en mis apuntes (que pasarán a llamarse Apuntes del Subnormal), unas 50 páginas en vías de desarrollo que me daban de sobra para escribir una o varias novelas, están a su vez desarrolladas desde puntos de vista casi idénticos por el maldito ruso. ¡Se me adelantó un siglo el cabrón, y yo sin saberlo!
En fin, que llevo un tiempo en que se me han quitado todas las ganas de escribir, aunque espero contenerme lo suficiente como para no arrojar a la basura mi preciado cuadernillo, y tal vez, cuando consiga renovar las ganas, seguir adelante con él. Eso sí, antes habré de devorarme la biblioteca municipal completa... por si las moscas.
Desde hace un tiempo, vengo escribiendo en un pequeño cuaderno ideas y reflexiones sobre cuestiones de la vida cotidiana, desde un punto de vista un tanto filosófico, aunque sin filosofar. Las apuntaba y las desarrollaba en diálogos imaginarios, que tenía la esperanza de incluir de forma más elaborada en una novela en cuanto tuviera tiempo.
Sin embargo, durante estas últimas semanas he leído gran parte de la obra de Dostoievski, concretamente El Jugador, Los Hermanos Karamazov, Crimen y Castigo y, especialmente, Apuntes del Subsuelo, y por si no fuera poca la conclusión de que pasa automáticamente a ser mi autor favorito, extraigo otra más, y es que aparte de admirarle, también odio a Dostoievski. Y le odio porque todas y cada una de las ideas que tenía escritas en mis apuntes (que pasarán a llamarse Apuntes del Subnormal), unas 50 páginas en vías de desarrollo que me daban de sobra para escribir una o varias novelas, están a su vez desarrolladas desde puntos de vista casi idénticos por el maldito ruso. ¡Se me adelantó un siglo el cabrón, y yo sin saberlo!
En fin, que llevo un tiempo en que se me han quitado todas las ganas de escribir, aunque espero contenerme lo suficiente como para no arrojar a la basura mi preciado cuadernillo, y tal vez, cuando consiga renovar las ganas, seguir adelante con él. Eso sí, antes habré de devorarme la biblioteca municipal completa... por si las moscas.
Comentario:
Princesa, te sorprenderías de las similitudes. Yo mismo me llevé una sorpresa mayúscula, y te aseguro que no soy muy dado a esa clase de reacciones.
Lo mío, obviamente, no son más que apuntes, ideas sólo parcialmente desarrolladas, y por supuesto, no pretendo llegar al nivel narrativo del gran genio ruso, entre otras cosas, porque nunca he escrito nada "en serio" más allá de las 10 páginas. Ni tengo tiempo, ni demasiada paciencia.
Las ideas en cuestión son reflexiones de todo tipo, desde mi particular punto de vista, sobre circunstancias de la vida, pensamientos, observaciones sociológicas ... o dicho de otro modo, un retrato de la sociedad en la que vivo, a través de mi prisma particular.
Y precisamente lo que más me ha llamado la atención es que él, en sus obras, aparte del hilo de la narración correspondiente, hace también un retrato de la Rusia de su época, y aborda aspectos muy, muy similares a los que yo he considerado, con enfoques muy, muy similares, lo que me hace pensar, por una parte, que esas circunstancias y hechos son totalmente atemporales, y por otra parte, que en cierto modo, debe existir un cierto paralelismo entre la realidad que a él le tocó vivir y la que me ha tocado vivir a mí, algún condicionante común, supongo, porque el nivel de identificación con lo que escribe es realmente asombroso.
Y ojalá que, como sugiere Bakunin, no fuera más que una influencia "oculta" de terceros, en cuyo caso me quedaría bastante más tranquilo. Pero no hay influencia de terceros, ni conocidos, ni literarios.
En el primer caso, porque si de algo puedo presumir es de haberme "hecho a mí mismo", puesto que siempre he ido contracorriente respecto a mi entorno y mi modo de pensar es absolutamente personal y radicalmente diferente al de nadie que conozca, e influido, en todo caso, por mi carácter reflexivo y curioso. La verdad es que muy pocas personas han tenido oportunidad de influirme, tan solo mi madre, que por decirlo de algún modo, no ha leído un libro en su vida, pese a que es tan reflexiva como yo.
Y en realidad, yo tampoco he leído demasiado. Desde luego, mucho menos de lo que me hubiera gustado, porque lo cierto es que, si bien entre los 3 y los 12 años leía con fruición lo que me llegara a las manos, me quedé en la literatura juvenil, y desde entonces, apenas he leído un libro por año, sin ser ninguno de ellos memorable, ni mucho menos. Así que, las influencias literarias, totalmente descartadas.
De hecho, la primera referencia sobre Dostoievski que he tenido ha sido al coger por casualidad su libro en la biblioteca hace varias semanas, pues hasta entonces, las referencias se limitaban a las que tengo sobre cualquier otro escritor medianamente famoso: su nombre, y punto.
Y ahora mismo, lo único que lamento es no poder tener tiempo para leerme eso que llaman "títulos imprescindibles" y "autores imprescindibles", porque realmente temo otra sorpresa similar si, por algún caso, me diera por reenfocar mis apuntes y cambiar el enfoque o las propias ideas, aunque lo dudo, porque lo que tenía hasta ahora es lo más personal que puedo escribir.
Lo mío, obviamente, no son más que apuntes, ideas sólo parcialmente desarrolladas, y por supuesto, no pretendo llegar al nivel narrativo del gran genio ruso, entre otras cosas, porque nunca he escrito nada "en serio" más allá de las 10 páginas. Ni tengo tiempo, ni demasiada paciencia.
Las ideas en cuestión son reflexiones de todo tipo, desde mi particular punto de vista, sobre circunstancias de la vida, pensamientos, observaciones sociológicas ... o dicho de otro modo, un retrato de la sociedad en la que vivo, a través de mi prisma particular.
Y precisamente lo que más me ha llamado la atención es que él, en sus obras, aparte del hilo de la narración correspondiente, hace también un retrato de la Rusia de su época, y aborda aspectos muy, muy similares a los que yo he considerado, con enfoques muy, muy similares, lo que me hace pensar, por una parte, que esas circunstancias y hechos son totalmente atemporales, y por otra parte, que en cierto modo, debe existir un cierto paralelismo entre la realidad que a él le tocó vivir y la que me ha tocado vivir a mí, algún condicionante común, supongo, porque el nivel de identificación con lo que escribe es realmente asombroso.
Y ojalá que, como sugiere Bakunin, no fuera más que una influencia "oculta" de terceros, en cuyo caso me quedaría bastante más tranquilo. Pero no hay influencia de terceros, ni conocidos, ni literarios.
En el primer caso, porque si de algo puedo presumir es de haberme "hecho a mí mismo", puesto que siempre he ido contracorriente respecto a mi entorno y mi modo de pensar es absolutamente personal y radicalmente diferente al de nadie que conozca, e influido, en todo caso, por mi carácter reflexivo y curioso. La verdad es que muy pocas personas han tenido oportunidad de influirme, tan solo mi madre, que por decirlo de algún modo, no ha leído un libro en su vida, pese a que es tan reflexiva como yo.
Y en realidad, yo tampoco he leído demasiado. Desde luego, mucho menos de lo que me hubiera gustado, porque lo cierto es que, si bien entre los 3 y los 12 años leía con fruición lo que me llegara a las manos, me quedé en la literatura juvenil, y desde entonces, apenas he leído un libro por año, sin ser ninguno de ellos memorable, ni mucho menos. Así que, las influencias literarias, totalmente descartadas.
De hecho, la primera referencia sobre Dostoievski que he tenido ha sido al coger por casualidad su libro en la biblioteca hace varias semanas, pues hasta entonces, las referencias se limitaban a las que tengo sobre cualquier otro escritor medianamente famoso: su nombre, y punto.
Y ahora mismo, lo único que lamento es no poder tener tiempo para leerme eso que llaman "títulos imprescindibles" y "autores imprescindibles", porque realmente temo otra sorpresa similar si, por algún caso, me diera por reenfocar mis apuntes y cambiar el enfoque o las propias ideas, aunque lo dudo, porque lo que tenía hasta ahora es lo más personal que puedo escribir.
Comentario:
Casi todas nuestras ideas e inquietudes las sacamos de ese 'pool' que es la cultura en la que vivimos. Sin darnos cuenta, muchas veces estamos recordando cosas ya vistas antes. En tu caso es posible que conozcas 'algo' de 'alguien' que había leído a Dostoievski o que estuviera influido por él.
También puede ser, sencillamente, que seas un genio. ;)
Un abrazo.
También puede ser, sencillamente, que seas un genio. ;)
Un abrazo.
Comentario:
¿Pierre Menard, autor del Quijote?
Comentario:
Hombre, no es por nada, pero la originalidad es rarísima, quien no distingue el modelo suele ser porque no lo conoce, siempre hay influencias, coincidencias y hasta contaminaciones.
Si es tan idéntico, entiendo que lo deseches, como tú bien dices llega además con un poquito de retraso. ¿Pero en serio es tan igual? :O
Si es tan idéntico, entiendo que lo deseches, como tú bien dices llega además con un poquito de retraso. ¿Pero en serio es tan igual? :O
Comentario:
No deseches todo lo que has escrito, no es un plagio, y la verdad, es todo un honor coincidir con Dostoievski, tan lejanos y tan cercanos a la vez, verdad?
Este autor llegó a mí en una época de mi vida muy dura y difícil y, me sorprendió que lo que yo sentía lo habían reflejado en otro país, en otra época, en otras circunstancias completamente ajenas a mí, me atrapó, y he seguido interesandome por autores rusos del siglo XIX,
Dostoievski, Tolstoi, (para mí los maestros, Lermontov, Turgeniev, Gogol... fantásticos!
Anna Karennina impresionante, como puede alguien describir tan fielmente sentimientos como los mios tan actuales, Padres e hijos, Un héroe de nuestro tiempo... ainsss me has tocado la fibra.
Besos
Este autor llegó a mí en una época de mi vida muy dura y difícil y, me sorprendió que lo que yo sentía lo habían reflejado en otro país, en otra época, en otras circunstancias completamente ajenas a mí, me atrapó, y he seguido interesandome por autores rusos del siglo XIX,
Dostoievski, Tolstoi, (para mí los maestros, Lermontov, Turgeniev, Gogol... fantásticos!
Anna Karennina impresionante, como puede alguien describir tan fielmente sentimientos como los mios tan actuales, Padres e hijos, Un héroe de nuestro tiempo... ainsss me has tocado la fibra.
Besos
Comentario:
Te has leido todos esos libros? Jolines espero que no sean muy gordos aunque lo que tengo que decirte es que no tienes que preocuparte que como el dostoyeski ese es estranjero pues seguro que no se entera si escribes sobre las mismas cosas ademas que siempre se escribe sobre las mismas cosas como sobre el amor que es de lo que escribe todo el mundo incluida yo asi que un beso y no te preocupes
Comentario:
Que coincidas en temas y planteamientos con Dostoievski es una excelente noticia para tí. Míralo así y verás qué feliz te sientes.
Comentario:
Sí, eso es así, pero lo que me jode es que yo no había leído nunca nada de este tío, pero cualquiera que le haya leído y haya leído también mis apuntes tendrá la convicción de que se lo he plagiado. Y eso me asusta, porque me podría suceder con cualquier otro autor de los que pueblan las discotecas.
Comentario:
Yo creo que sobretodo si aprendes una lengua extranjera, te das cuenta de que, cuando escribes, no haces más que calcar estructuras que has oído o leído con anterioridad. Si, como en tu caso, leemos uno o más libros de un mismo autor, nos acabamos "contagiando" de su forma de escribir y consecuentamente también de pensar.
Como los bebés, también aprendemos imitando-plagiando, aunque sea de forma involuntaria ;-)
IMQC
Como los bebés, también aprendemos imitando-plagiando, aunque sea de forma involuntaria ;-)
IMQC
Comentario:
Reyes dice:
Pues después de leer alguno de tus posts, especialmente ése en el que hablas de si Juan Pablo II era bueno o malo, sin saber nada de él, como tú mismo confiesas, te recomendaría que dejases por unos días al ruso, y leyeses algo del polaco, y a lo mejor llegas a alguna conclusión certera.
Sin acritud.
Pues no me hace falta leer nada del polaco, sobre todo después de leer tu comentario (presupongo que tú sí eres un ávido lector de las novelas de ciencia-ficción litúrgica de Wojtila), para llegar a la más que certera conclusión de que su lectura debe atrofiar bastante la mente humana, o en cualquier caso, la comprensión lectora, y por el contrario, alimentar bastante la capacidad de tergiversación, especialidad de la casa vaticana.
Vamos a ver... en ese post que comentas y que tanto parece haberte escocido, ¿dónde digo yo que Juampa fuese bueno o malo? ¿Dónde? En todo caso, me permito dudar de su tan pregonada bondad infinita. Que dudar es libre y legítimo, ¿no? (Y ahora que se apresuran tanto a santificarlo, dudo aún más, como dudo de los que se empeñan en hacer creer al resto lo buenos/sinceros/humildes/póngase-el-adjetivo-que-se-quiera que son).
La única, y lee bien, la ÚNICA, afirmación que hago en el mismo es que él tuvo la oportunidad de hacer creer al mundo que era bueno, que es algo absolutamente incontestable, una verdad absoluta. Y no porque la diga yo, sino porque cae por su propio peso, hasta el más dogmático y borreguil de los católicos es capaz de verlo, sin necesidad de conocer su vida y su obra (perogrullada) ni tan siquiera de leer a Dostoievski ni a nadie, tal y como sugieres.
Que, dicho sea de paso, el primer libro que leí del ruso fue El Jugador, que comencé dos o tres días después de escribir ese post que comentas, por pura casualidad. Pero ese es otro tema.
Un saludo... sin acritud.
Pues después de leer alguno de tus posts, especialmente ése en el que hablas de si Juan Pablo II era bueno o malo, sin saber nada de él, como tú mismo confiesas, te recomendaría que dejases por unos días al ruso, y leyeses algo del polaco, y a lo mejor llegas a alguna conclusión certera.
Sin acritud.
Pues no me hace falta leer nada del polaco, sobre todo después de leer tu comentario (presupongo que tú sí eres un ávido lector de las novelas de ciencia-ficción litúrgica de Wojtila), para llegar a la más que certera conclusión de que su lectura debe atrofiar bastante la mente humana, o en cualquier caso, la comprensión lectora, y por el contrario, alimentar bastante la capacidad de tergiversación, especialidad de la casa vaticana.
Vamos a ver... en ese post que comentas y que tanto parece haberte escocido, ¿dónde digo yo que Juampa fuese bueno o malo? ¿Dónde? En todo caso, me permito dudar de su tan pregonada bondad infinita. Que dudar es libre y legítimo, ¿no? (Y ahora que se apresuran tanto a santificarlo, dudo aún más, como dudo de los que se empeñan en hacer creer al resto lo buenos/sinceros/humildes/póngase-el-adjetivo-que-se-quiera que son).
La única, y lee bien, la ÚNICA, afirmación que hago en el mismo es que él tuvo la oportunidad de hacer creer al mundo que era bueno, que es algo absolutamente incontestable, una verdad absoluta. Y no porque la diga yo, sino porque cae por su propio peso, hasta el más dogmático y borreguil de los católicos es capaz de verlo, sin necesidad de conocer su vida y su obra (perogrullada) ni tan siquiera de leer a Dostoievski ni a nadie, tal y como sugieres.
Que, dicho sea de paso, el primer libro que leí del ruso fue El Jugador, que comencé dos o tres días después de escribir ese post que comentas, por pura casualidad. Pero ese es otro tema.
Un saludo... sin acritud.
Comentario:
ea, ea, ea... pocas cosas quedarán por escribir o por ver, lo importante es la forma de contarlas ;-)
Comentario:
Pues después de leer alguno de tus posts, especialmente ése en el que hablas de si Juan Pablo II era bueno o malo, sin saber nada de él, como tú mismo confiesas, te recomendaría que dejases por unos días al ruso, y leyeses algo del polaco, y a lo mejor llegas a alguna conclusión certera.
Sin acritud.
Sin acritud.
Comentario:
Es que este mundo ya lo ha visto todo.
De todas formas, si Ana Rosa sigue ahí con su programa, su revista, sus cremas y todo,quizá el plagio aún funcione,aunque, como en tu caso, sea involuntario.
De cualquier manera, no dejes de escribir, la escritura es un extraño don que si abandonas, te abandona.
De todas formas, si Ana Rosa sigue ahí con su programa, su revista, sus cremas y todo,quizá el plagio aún funcione,aunque, como en tu caso, sea involuntario.
De cualquier manera, no dejes de escribir, la escritura es un extraño don que si abandonas, te abandona.





