18 de Julio
¡Españoles, alcémonos! Rememoremos aquel gran día hace 69 años, y alcémonos contra este Gobierno rojo y masón, que se dedica a encender barbacoas y no apagarlas, y no contento con ello, atiza el fuego y pone los ventiladores generadores eólicos a toda potencia para extenderlo! ¡Fuera Masones! ¡Por Santiago y Cierra España!
Puedo llegar a entender la reacción de las gentes de Santa María del Espino, que han debido pasar un durísimo trance – la noticia es sobrecogedora para cualquiera -, y que necesitan despachar la tensión sobre alguien.
Pero cuando veo a Mr. Mezquino, alias Ángel Acebes, seguir con su cantinela de siempre, me dan ganas de vomitar. Con todo lo que tiene que callar, lo que expulsa por su boca no puede calificarse de otra cosa que cinismo de cinco estrellas, al alcance de muy pocos, a mostrar como ejemplo en cualquier escuela de negocios para gente sin escrúpulos.
Años y años de incendios, verano tras verano, nos han demostrado, por si algún aprendiz de Ícaro creía tener capacidad para desafiar a las leyes de la naturaleza, que son implacables. Como lo son los huracanes de Florida, como lo son los monzones en China. Aunque, a diferencia de estos otros, los incendios son impredecibles.
Nunca he entendido eso de poner “más medios”. Es puro juego político, un argumento que unos y otros usarán a conveniencia, y que ninguno desestimará, pues, pese a que en un momento dado pueda ser usado en su contra, saben que les llegará el momento de poder usarlo en su favor. Pero poco tiene que ver en esta clase de catástrofes, porque, por muchas avionetas que se pongan, por muchos depósitos de agua que haya (si ésta no ha sido previamente trasvasada, claro está), es el azar quien dispone dónde y cómo va a haber un incendio. Y desde luego, es el azar quien dispone que haya habido once víctimas en la extinción, porque ahí no entran los medios, ni la tecnología, ni nada. Es pura mala suerte, que puede suceder de cualquier modo. Y que es, en definitiva, lo que hace a este incendio “especial”.
No obstante, confieso que mi mayor curiosidad en estos momentos es comprobar si sale alguien diciendo que “han shido shólo unash chispillash”...
Puedo llegar a entender la reacción de las gentes de Santa María del Espino, que han debido pasar un durísimo trance – la noticia es sobrecogedora para cualquiera -, y que necesitan despachar la tensión sobre alguien.
Pero cuando veo a Mr. Mezquino, alias Ángel Acebes, seguir con su cantinela de siempre, me dan ganas de vomitar. Con todo lo que tiene que callar, lo que expulsa por su boca no puede calificarse de otra cosa que cinismo de cinco estrellas, al alcance de muy pocos, a mostrar como ejemplo en cualquier escuela de negocios para gente sin escrúpulos.
Años y años de incendios, verano tras verano, nos han demostrado, por si algún aprendiz de Ícaro creía tener capacidad para desafiar a las leyes de la naturaleza, que son implacables. Como lo son los huracanes de Florida, como lo son los monzones en China. Aunque, a diferencia de estos otros, los incendios son impredecibles.
Nunca he entendido eso de poner “más medios”. Es puro juego político, un argumento que unos y otros usarán a conveniencia, y que ninguno desestimará, pues, pese a que en un momento dado pueda ser usado en su contra, saben que les llegará el momento de poder usarlo en su favor. Pero poco tiene que ver en esta clase de catástrofes, porque, por muchas avionetas que se pongan, por muchos depósitos de agua que haya (si ésta no ha sido previamente trasvasada, claro está), es el azar quien dispone dónde y cómo va a haber un incendio. Y desde luego, es el azar quien dispone que haya habido once víctimas en la extinción, porque ahí no entran los medios, ni la tecnología, ni nada. Es pura mala suerte, que puede suceder de cualquier modo. Y que es, en definitiva, lo que hace a este incendio “especial”.
No obstante, confieso que mi mayor curiosidad en estos momentos es comprobar si sale alguien diciendo que “han shido shólo unash chispillash”...
Comentario:
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Simplemente, acabo de descubrir que se podía cambiar. Si lo hubiera sabido antes, antes lo hubiera cambiado, porque siempre he pensado que quedaba muy cursi...
Con Vaporetto de Polti soy un hombre nuevo. Más útil, más funcional :-)
Con Vaporetto de Polti soy un hombre nuevo. Más útil, más funcional :-)
Comentario:
¡Sí, señor!
Por cierto, ¿a qué obedece el cambio de nick?
Por cierto, ¿a qué obedece el cambio de nick?
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Totalmente de acuerdo con tu post. Lo suscribo. Y me ha gustado mucho la fina ironía que asoma, entre líneas, como una sonrisa inteligente (y cabreada). Será que tienes razón cuando dices que estamos de acuerdo, también, en lo "extraumbilical". ¡Qué gustazo!.
Comentario:
Sr. Urteil, estoy de acuerdo, excepto por que yo no castigaría las imprudencias con cárcel (cuyos destinatarios me parecen otros diferentes a los imprudentes), y sí con multas ejemplares.
Ciertamente, me gustaría creer que esos son los mencionados "medios"...
PD: No he tenido que esperar demasiado. Esta misma mañana, el becario de la COPE que sustituye a Fedeguico (ese que se estrenó ayer con un patético "En Septiembre vuelve Federico, ¡tiembla, Rubalcaba!") ha soltado la comparación con el Prestige, jajaja, valgo para adivino. Como si fueran dos casos iguales, siquiera mínimamente similares...
Ciertamente, me gustaría creer que esos son los mencionados "medios"...
PD: No he tenido que esperar demasiado. Esta misma mañana, el becario de la COPE que sustituye a Fedeguico (ese que se estrenó ayer con un patético "En Septiembre vuelve Federico, ¡tiembla, Rubalcaba!") ha soltado la comparación con el Prestige, jajaja, valgo para adivino. Como si fueran dos casos iguales, siquiera mínimamente similares...
Comentario:
Los medios consisten en meter en la cárcel a los incendiarios; que todo el mundo sepa quiénes son y someterlos a la vergüenza pública. Meter en la cárcel a todo el que encienda un fueguecito donde está prohibido. Meter en la cárcel al alcalde o al concejal de urbanismo que permite construir en los territorios quemados.
Es decir, poner medios es aplicar la ley de una vez por todas.
España no carece de legislación; España no aplica la legislación que existe y, en delitos relacionados con lo crematístico y lo urbanístico y lo medioambiental, hay desidia que, en muchos casos, no es más que prevaricación y corrupción.
Lo demás, las declaraciones de los políticos y los hidroaviones, es sólo parafernalia mediática. Y, por supuesto, cinismo y caradura.
Es decir, poner medios es aplicar la ley de una vez por todas.
España no carece de legislación; España no aplica la legislación que existe y, en delitos relacionados con lo crematístico y lo urbanístico y lo medioambiental, hay desidia que, en muchos casos, no es más que prevaricación y corrupción.
Lo demás, las declaraciones de los políticos y los hidroaviones, es sólo parafernalia mediática. Y, por supuesto, cinismo y caradura.
Comentario:
Pues ya hay 11 bocas menos que alimentar.





